Por DANIEL TORIBIO
Cuando se debate la deuda pública dominicana, el ciudadano se encuentra con un vocabulario cambiante que confunde más de lo que aclara.
Los funcionarios escogen la cifra que mejor sirve a su relato. Muchos medios la repiten sin advertir qué incluye y qué deja fuera. Así nace el galimatías en el debate público y mediático diario.
La cifra que el Gobierno suele presentar como referencia corresponde al Sector Público No Financiero, o SPNF.
Ese universo incluye al Gobierno central, las instituciones descentralizadas y las empresas públicas no financieras. A marzo de 2026, según los datos preliminares más recientes de la Dirección General de Crédito Público, esa deuda ascendió a US$66,388.5 millones.
Es la referencia oficial que más circula. Y también la que con mayor facilidad se usa como si agotara por sí sola toda la conversación sobre deuda pública.
El problema comienza cuando esa cifra se presenta como si resumiera toda la deuda pública del país.
No lo hace.
Deja fuera al sector público financiero, cuyo actor central es el Banco Central.
Cuando se incorpora la deuda del Banco Central y se eliminan las obligaciones entre entidades públicas, el cuadro cambia. La deuda pública consolidada supera los US$80,000 millones y se acerca al 60% del PIB. Esa diferencia no responde a falta de información. Responde a una elección sobre qué cifra destacar y cuál dejar en segundo plano.
Hay otra confusión frecuente. Cuánto se debe no es igual a cuánto se tomó prestado.
Entre diciembre de 2025 y marzo de 2026, la deuda del SPNF pasó de US$61,549.9 millones a US$66,388.5 millones. Subió US$4,838.6 millones. Pero ese aumento del saldo no equivale por sí mismo a todo el endeudamiento nuevo, porque una parte del financiamiento se usa para pagar vencimientos o refinanciar deuda previa.
También conviene distinguir entre deuda bruta y deuda neta. La deuda neta descuenta activos financieros líquidos del Estado, como depósitos y reservas, y por eso puede lucir menor.
Pero esa resta no cambia el hecho central. Entre 2017 y marzo de 2026, la deuda del SPNF pasó de US$29,543.7 millones a US$66,388.5 millones. Aumentó en US$36,844.8 millones y más que se duplicó.
La deuda privada, por su parte, agrupa los compromisos de empresas y hogares con el sistema financiero. No es deuda del Estado, pero influye sobre la estabilidad bancaria y sobre la capacidad de consumo e inversión de las familias.
El problema dominicano no es la falta de datos. Es el uso selectivo del dato disponible.
Presentar solo la deuda del SPNF como si fuera toda la carga pública deja una imagen incompleta.
Y en materia de deuda, confundir lo que cada cifra incluye y deja fuera también sirve para maquillar responsabilidades frente al país.


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