La República Dominicana es una de las naciones del Continente Americano que mayor avance institucional en términos de modernización del Estado y de infraestructura física ha experimentado en las últimas seis décadas de vida republicana.
Pero paralelamente con esos avances, la nación dominicana ha caminado con una enorme deuda social acumulada que hace de sus ciudadanos en pleno siglo XXI un simple objeto manipulable desprovisto de la mayoría de los elementos que definen la dignidad humana.
Los dominicanos y dominicanas arrastran, asimismo, sobre sus espaldas un fardo de carencias elementales de subsistencia que debería avergonzar a los actores nacionales que han tenido la responsabilidad de trabajar a través del Estado en programas de desarrollo y políticas públicas en diferentes tiempos y etapas.
Soy de lo que piensan, sin embargo, que se le podrá cambiar la faz física a una nación pero sí a su gente no se le provee una alimentación adecuada, buena salud, acceso a una vivienda digna y una educación de calidad de nada valen esos logros arriba mencionados.
Los partidos, los empresarios de avanzada, los gobernantes y gobernados, las iglesias y todos las fuerzas vivas del país tienen la tarea de emplearse a fondo para lograr en el menor tiempo posible una transformación radical del pueblo dominicano que garantice su bienestar.
No es posible, que en el ámbito de infraestructura física y modernización del Estado y otras áreas hayamos avanzado de manera extraordinaria, en cambio, el más reciente informe del Banco Mundial sobre Desarrollo Humano, indica que el 40, 9 por ciento de los dominicanos y dominicanas están padeciendo los rigores de la pobreza.
No me cansaré de escribir, mientras me estén permitiendo publicar mis trabajos por los diferentes medios de comunicación para los cuales escribo, de la necesidad de que el centro de las políticas públicas de los gobiernos dominicanos en este nuevo Siglo tiene que ser la gente. Basta ya de indelicadezas, pactos de silencios, vacilación, demagogia y corrupción.
La República Dominicana de hoy, obviamente, en términos de infraestructura física no es la misma del Siglo XX. Hemos avanzado mucho y muestra de eso es el moderno sistema de transporte masivo (Metro), los túneles y elevados, entre otras monerías. ¿Pero y el hombre y sus necesidades básicas de subsistencia?.
JPM


Trump elige a Susie Wiles como jefa del gabinete en Casa Blanca
Abinader entrega muelles en Río San Juan y Cabrera para la pesca
Primer Ministro Haití seguirá en Puerto Rico, su futuro es incierto
Productos dominicanos bajo la lupa EU por «trabajo forzoso»
Gran espectáculo inaugural de XXV Juegos Centroamericanos
Gran incendio afecta Madrid; amenaza Escorial y base NASA
Aprueban añadir casi RD$41 mil mm al Presupuesto de año 2026
Rusia ataca el consulado de Letonia en Ucrania y mata a 6
Ministra dice Reforma PN es la más profunda en casi 90 años
UNICARIBE impulsa el debate futuro las zonas francas en RD
Trump anuncia investigación a UE por las multas a Google
Venezuela anuncia su salida de la Corte Penal Internacional
EE.UU: Exministro Venezuela se declara ‘no culpable’ de lavado


