NUEVA YORK.- El alcalde Bill de Blasio y el jefe de policía, Bill Bratton, pidieron ayuda a un grupo de líderes religiosos encabezado por el arzobispo de la ciudad, Timothy Dolan, para apaciguar las tensiones entre la policía y las comunidades de minoría.
De Blasio pidió la «intervención divina» tras las protestas y reclamos de justicia que han vuelto a escucharse en la ciudad con la muerte del afroamericano Eric Garner, el pasado 17 de julio, a manos de la policía, y que el médico forense catalogó de homicidio.
A la reunión asistieron 17 líderes católicos, musulmanes, protestantes y judíos, y el reverendo afroamericano Al Sharpton y otros líderes comunitarios que en las últimas semanas ha levantado sus voces para pedir que se lleve ante la justicia al policía Daniel Pantaleo que causó la muerte de Garner al usar una llave de estrangulamiento en un intento por arrestarlo.
También han reclamado a De Blasio que juró al cargo el pasado enero, que cumpla su promesa de poner fin al abuso de la policía.
Sharpton y la familia de Garner han pedido la intervención del Departamento de Justicia de EE.UU en el caso.
Tras concluir la reunión, Dolan argumentó a la prensa que en Nueva York la religión es un motivo para unir la gente, «una forma de reconciliación, de paz y de unidad», mientras que el alcalde aseguró que querían que el encuentro de líderes fuera «un momento trascendental para la ciudad».
«Hemos vivido una experiencia trágica con la muerte de Eric Garner. Pero, esto no es acerca de un solo incidente o de quedarse en el pasado. Es acerca de un esfuerzo consistente y concienzudo para avanzar», dijo De Blasio que realizó una primera reunión con Bratton y Sharpton el pasado 31 de julio, tras la muerte de Garner.
Para el alcalde el encuentro fue «extraordinario» y «reconfortante» y espera que ayude a sanar las heridas entre policía y comunidad. Para esa difícil tarea, De Blasio confía en que el cardenal Dolan y los líderes religiosos que participaron de la reunión le ayudarán a enviar un mensaje de «paz y reconciliación».
Con esta segunda reunión, que ocurre tres días antes de que se realice una marcha de protesta en Staten Island por la muerte de Garner y de Michael Brown, el joven afroamericano asesinado en Misuri el 9 de agosto, el alcalde y Bratton buscan precisamente que la misma sea pacífica, lo que también espera Sharpton, que la ha convocado.
El asesinato de Brown, que recibió seis impactos de bala, uno de ellos en la cabeza, ha generado una ola de violencia en la ciudad de Ferguson, Misuri, donde ocurrió el incidente, que llevó a su gobernador a imponer primero un toque de queda y movilizar a al Guardia Nacional.
No obstante, tanto Sharpton como De Blasio y Bratton señalaron que no esperan ni tolerarán ningún acto de violencia en la marcha, en la que participarán los padres de Brown, cuyo caso está en manos de un gran jurado.
La reunión de hoy, que se extendió por dos horas, se realizó un día después de que la fiscalía de Staten Island solicitara un gran jurado para evaluar la evidencia que recopiló durante su investigación, lo que podría culminar con la presentación de cargos criminales contra el agente Pantaleo.
Tras la marcha del sábado Sharpton regresará a Misuri para hablar en el funeral de Michael Brown.
Fuente: HOLA CIUDAD
jt/am
De Blasio y jefe policía recurren a religiosos
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