Cuba y sus esclavos de las batas blancas

imagen
El AUTOR es escritor. Reside en Nueva York.

 

 

La etimología  de la acepción esclavo deriva del latín “sclavus” y cuyo significado es “eslavo”, que a su vez era un pueblo del medievo al noroeste de Europa que fue subyugado al poder del Sacro Imperio Romano germánico.

En consecuencia, podemos definir la esclavitud como el sistema en que los seres humanos son tratados como propiedad, vendidos, comprados y obligados a trabajar en beneficio de otras personas o un Estado. Fue inherente  desde la Antiguedad, la Edad Media y la Edad Moderna.

La definición del concepto de esclavitud que más considero apropiada para estos tiempos, fue la dada por el Indice Global de Esclavitud 2013 que reza: “Es la posesión o control de una persona para negarle la libertad y explotarla para conseguir sexo o lucrar, habitualmente mediante violencia, coerción o engaño”.

Durante el discurrir de la humanidad, hay ejemplos de casos resonantes que han sido simbólicos de ese estado de negación absoluta en las personas. Tenemos como ejemplo de ello, al soldado Espartaco, que fue esclavo y un  esmerado gladiador del Imperio Romano.

Otro que fue esclavo y luego vivió como liberto,  lo fue Esopo, el más grande fabulista de la Grecia Antigua y célebre autor de fábulas inmortales como “El león y el delfín”, “Androcles y el león”, “El águila y el escarabajo”, “El cuervo enfermo”, entre muchas otras.

Pero, si hubo una especie de esclavitud que marcó un  hito en la historia de la humanidad, sin lugar a dudas, lo fue la esclavitud bajo el concepto de la Corvea Real que sufrieron los  hebreos en el reinado de Ramsés II en Egipto. Su liberación a manos de Moisés cumpliendo los designios de Dios para con su pueblo amado, marcó el inicio de un pueblo que llegaría a su tierra prometida por El Hacedor a los descendientes del patriarca Abraham y así se cumpliría la promesa hecha a los hebreos que sería lo que es hoy el glorioso, imbatido y valeroso Estado de Israel.

La esclavitud contemporánea

   No obstante ser la esclavitud prohibida por la Declaración de los Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en el año de 1948 y de paso, legalmente abolida en todo el mundo, actualmente la misma sigue con vigencia en algunas naciones, entre las cuales se pueden citar a Pakistán, Sudán, la India y Tailandia.

En algunos de esos países indicados, hay hombres, mujeres y niños condenados a servidumbre por deudas de sus familiares o exigentes trabajos mineros. El ejemplo más degradante en naciones donde aún se practica esta negación y humillación del ser humano, es en Mauritania, en donde se calcula que el 4% de su población 3.7 millones se encuentra esclavizadas, con la particularidad de que el estatus de ser siervo de alguien, es traspasado de generación en generación.

Cuba y su esclavitud contemporánea

   En el introito de esta humilde opinión, quise hacer un somero recuento de algo que ha sido un flagelo inaceptable para los seres humanos desde tiempos remotos hasta nuestros días, a pesar de todo el esfuerzo común que se ha hecho en contra de la misma por la mayoría de las naciones. La finalidad de ello, era para llegar al tema central de este sencillo aporte, para señalar que la Cuba socialista, que tanto habla de “libertad” y de “conquista” para el pueblo cubano, practica la esclavitud sin el menor rubor.

Si hay una nación que ejerce un sistema de esclavitud muy disimulado, pero tan perverso e inadmisible como cualquier otro, eso lo es Cuba,  la finca propiedad de la familia Castro Ruz.   Cuando en una sociedad sus integrantes no tienen derecho a elegir a sus gobernantes, a decidir sobre sus propias vidas, su trabajo, no se puedan desplazar cuando quiera dentro y fuera de su territorio, tengan que leer la prensa que el gobierno permite (Granma y Juventud Rebelde) y devengar un mísero salario que dispone el Estado como único patrón empleador, es obvio que se está de cara a un férreo sistema de esclavos en torno  a un Estado todo poderoso y ante quien no se le puede reclamar nada.

Pero, lo singular de este sistema esclavista del sistema socialista y totalitario de Cuba, es que hay un segmento muy importante dentro de la sociedad cubana, que no solo son parte del estatus que lo subyuga, sino que son piezas importante  de una trata por parte de Estado, que los utiliza como objetos para obtener pingues beneficios económico para el sostenimiento de la dictadura castrista. Son los médicos cubanos y el famoso programa dizque “solidario con el mundo” llamado “Misiones Médicas” o como lo describe el propio Estado socialista: “Comercializadora de Servicios Médicos Cubanos”

Como es harto conocido, un médico cubano que ha pasado varios años estudiando medicina, con sacrificios y esfuerzos, al final viene a parar a ser un mero peón del Estado cubano, para ejercer allí tan noble labor con unos ingresos mensuales de apenas unos US$50.00 dólares, el equivalente en pesos dominicanos a unos RD$2,300 y de ahí deducir los gastos propios de cualquier ciudadano y el sostenimiento de su familia.

Si hacemos un símil de ingresos entre un  mexicano ilegal trabajando en un supermarket o en una bodega en la ciudad de New York y un médico graduado cubano ejerciendo su profesión en la isla, el primero sin ningún estudio realizado gana un promedio de unos US$350.00 dólares semanales, o sea, US$1,400 dólares al mes, que vienen siendo unos RD$64,400 pesos dominicanos, comparado a los US$50.00 dólares al mes del médico cubano en la “Isla de la Felicidad” que se jacta de que su educación es gratuita.  https://www.cubanet.org/destacados/el-lucrativo-programa-de-ayuda-medica-de-cuba/
Todo ser humano tiende a estudiar para progresar en todos los aspectos sociales de la vida: ganar bien, tener suficientes ahorros para su vejez y familia, tener una casa, un carro, subir de estatus social, desarrollar su nivel cultural, etc. Si nada de esto se logra y se sobrevive apenas con una profesión, como es el caso de los profesionales en Cuba, me parece que el esfuerzo ha sido inútil en ciertas medidas. El que diga o piense lo contrario, lo califico de un solemne hipócrita.

La razón de esta peculiar forma de esclavizar a sus ciudadanos profesionales, está encajada en un pensamiento del fallecido sátrapa creador de esta tiranía Fidel Hipólito Alejandro Castro Ruz quien dijo: “Dentro de la revolución todo, fuera de ella nada”. O sea, que si usted como ciudadano no es acólito del régimen, no tiene derecho a nada y si lo es, no crea que el Estado le va a regalar las cosas, sino que hay que devolverla. Hay dos cosas  de las cuales adolecen los gobiernos socialistas: (iba a decir comunista, pero dizque ya eso está en desuso) la solidaridad desinteresada y la gratitud.

La trata de personas al estilo cubano

   La trata de persona se define como  la captación, el traslado, el transporte, la acogida o la recepción de una persona utilizando la violencia, amenazas, engaño, rapto, el abuso de poder, o abuso de la vulnerabilidad u otros elementos de coacción con el fin de someterla a explotación y lucrarse con su trabajo. Destaqué en negrita exactamente lo que hace la tiranía castrista con los médicos y profesionales cubanos. Veamos los datos:

Hoy en día, las “Misiones Médicas” cubana, son el principal soporte cubano conjuntamente con el turismo (Obama le dio una ayuda con eso). Se estima unos US$11,500 millones por este concepto de las “Misiones”. Más de 50,000 médicos cubanos están esparcido en unos 60 países en el mundo. En América Latina y el Caribe hay unas 24 naciones, unos 30 países repartido en Africa, Asia Oiental y Pacífico. En esas zonas, todavía hay muchos indios y salvajes.

De la única forma en que un médico o profesional cubano ve unos ingresos extras y puede recibir algunas prebendas del Estado cubano, es si participa en estas “misiones humanitarias”. Claro, a sabiendas de dos cosas: el precio de su trabajo él no lo va a negociar sino la familia Castro (que equivale al Estado) y, aparte de eso, sólo recibirá una parte el salario establecido, pues la dictadura se quedará con el 50 ó 75% de lo que perciba.

Algo a destacar son las amenazas que hace la dictadura a los médicos o profesionales antes de partir a sus “labores humanitarias” por el mundo: sus familiares no pueden permanecer con ellos más de tres meses, que deben regresar a Cuba al terminar su misión y, en caso contrario de que deserte de la misma, le imponen un castigo de 8 años por “haber abandonado su misión humanitaria por el mundo” (Eso es lo que se creen los tontos útiles y descerebrados que se tragan toda esa propaganda castrista de su famosa “solidaridad con los demás pueblos).https://www.youtube.com/watch?v=ku-V8lUzaZs

Cabe destacar que donde Cuba “guisa” bien (en buen dominicano) ha sido en naciones “amigas y solidarias” como Venezuela, Bolivia, Ecuador, Nicaragua, Tinidad y Tobago y otras de Africa en donde la tiranía castrista llevó sus tentáculos. Hay que señalar que,  a pesar de las amenazas y agravios a sus familiares, los médicos desertan en cantidades al igual que los peloteros para irse a Estados Unidos. Cuando esto sucede y los Castro ven que no pueden esclavizarlo ya más, entonces vienen las degradaciones morales y los estigmas y les llaman: “gusanos, traidores, lacayos, bla, bla, bla.”

   Cierro con este pensamiento tan certero para describir la naturaleza real de un régimen despiadado, abusador, hipócrita y déspota: “Dios nos libre de los lobos vestidos de ovejas, del odio detrás de una sonrisa, la envidia disfrazada de amor y la falsedad disfrazada de amigo”.
jpm

Comparte:
ALMOMENTO.NET publica los artículos de opinión sin hacerles correcciones de redacción. Se reserva el derecho de rechazar los que estén mal redactados, con errores de sintaxis o faltas ortográficas.