MADRID.- La embajada de la República Dominicana ante el Reino de España celebró en la en Madrid, una misa en memoria de los dominicanos fallecidos por COVID-19, así como del sacerdote español Daniel Guerra Sancho, guía espiritual de la comunidad dominicana en esta ciudad, quien falleció en el mes de marzo a causa del coronavirus.
La misa se efectuó a las 5:00 de la tarde en la madrileña parroquia Santa Teresa y San José, donde cada 21 de enero se oficia la eucaristía por la Virgen de la Altagracia.
Tras la homilía, el embajador dominicano en España, Olivo Rodríguez Huertas, tomó la palabra para dirigirse al público presente, a quien expresó su tristeza por “los dominicanos que perdieron su vida en ciudades como Madrid, Barcelona, Sevilla o Valladolid, producto de esta terrible pandemia que nos afecta”.
El embajador también agradeció la actitud de la comunidad dominicana en España, que “ha luchado cuerpo a cuerpo junto al pueblo español para frenar esta crisis”.
En este sentido, mencionó el caso de los veintiocho médicos dominicanos que, aunque se encontraban estudiando en Barcelona, “decidieron sumarse de manera voluntaria a los esfuerzos del sistema sanitario español para enfrentarse al virus”.
A continuación, Rodríguez Huertas dedicó un emotivo elogio al padre Daniel Guerra Sancho, “un hombre que, desde muy joven, en circunstancias y tiempos muy difíciles para nuestro pueblo, puso en riesgo su propia vida por la libertad del pueblo dominicano y el derribo de la terrible tiranía de Trujillo. Y que, tras finalizar la dictadura, siguió trabajando en favor de los dominicanos hasta el final de su vida. Siempre lo recordaremos con inmenso agradecimiento”.
Antes de concluir su discurso, el embajador Olivo Rodríguez Huertas también dedicó unas sentidas palabras al cantautor Víctor Víctor, quien falleció el pasado jueves por complicaciones derivadas del coronavirus. “Siempre lo llevaré en lo más profundo de mi corazón”, dijo Rodríguez Huertas, visiblemente emocionado.
El padre Daniel Guerra Sancho
Adscrito a la orden de los Carmelitas Descalzos, el padre Daniel Guerra Sancho se instaló por primera vez en la República Dominicana en 1954, recién ordenado sacerdote. Allí realizó su labor pastoral en lugares como Sabana de la Mar, La Vega y Santo Domingo. Durante esa primera etapa, se involucró en la lucha contra la tiranía de Trujillo, quien lo expulsaría del país en 1960 tras haber recibido a las hermanas Mirabal en la parroquia San Judas Tadeo con instrucciones de Manolo Tavárez Justo.
Una vez extinguida la dictadura, el padre Daniel regresaría a la República Dominicana para dedicarse a labores de solidaridad social, espiritual y educativas. En 1994, de regreso a España, fundaría la Asociación Virgen de La Altagracia, y desde entonces oficiaría en Madrid cada año la celebración de la festividad litúrgica de la Virgen de la Altagracia, misa que se llegaría a convertir en una importante tradición para la comunidad dominicana en España.
En 2019, el presidente Danilo Medina le concedió, mediante el Decreto 8-19, de fecha 4 de enero de ese año, la nacionalidad dominicana, a título de naturalización privilegiada, por los servicios eminentes prestados a la República Dominicana durante su vida sacerdotal.

Trump elige a Susie Wiles como jefa del gabinete en Casa Blanca
Abinader entrega muelles en Río San Juan y Cabrera para la pesca
Primer Ministro Haití seguirá en Puerto Rico, su futuro es incierto
EEUU amenaza sancionar países presten servicios aerolíneas Irán
CEPAL sube de 3.6% a 4 % su pronóstico para la RD en 2026
Realizan en la RD más de 400 mm transferencias electrónicas
Ministro afirma Irán ya estudia posible negociación con EEUU
ONU pide la apertura de Ormuz sin «peajes» ni «discriminación»
Putin afirma Rusia intercederá por Irán «para acelerar la paz»
EEUU: Donald y Melania Trump reciben a los reyes de Inglaterra
EU: Casa Blanca responsabiliza a la prensa y oposición violencia
Paralizan labores en provincia de San Juan de la Maguana
EEUU: Fiscalía acusa sospechoso tiroteo Cena de Corresponsales

