Es vox populi de la peligrosa amenaza que representa para la R. Dominicana (RD) la grave crisis económica, política, social y humanitaria por la que, desde hace décadas, está padeciendo la vecina república de Haití que, sin lugar a dudas, amerita tomar medidas preventivas a tiempo, declarando “alerta roja” en la RD.
La gravedad de esa interminable crisis haitiana cada vez más se profundiza con las violentas y masivas manifestaciones que se están realizando para solicitar la renuncia del presidente Jovenel Moïse que, a la fecha, han dejado como resultados saqueos y destrucción de propiedades públicas y privadas, con cientos de presos, heridos y muertos.
A ese sombrío panorama se le adiciona la también huida de empresarios y el cierre de diferentes empresas, lo que amplía el desempleo, la desesperación y la miseria de los haitianos que mantiene a ese país como el más empobrecido de todo el hemisferio occidental.
La profundidad de esa compleja crisis y la incapacidad de la sociedad política e ineptitud de sus élites económica e intelectual ratifican que Haití es un auténtico Estado fallido.
Esa situación de la vecina república de Haití se refleja en preocupantes aspectos en la RD:
1.- “Provoca que hordas de haitianos se abalancen hacia RD en busca de comida y refugio”, lo cual incrementará la inmigración irregular e indocumentada que la acción militar dominicana no será suficiente para contenerla.
2.- Aumento del trasiego clandestino de armas y drogas que empeoran la inseguridad ciudadana y las acciones delincuenciales.
3.- La RD tendrá que destinar cuantiosos recursos para enfrentar la reaparición de la malaria y para atender a cientos de mujeres haitianas en gestación.
Entonces, además de reforzar militarmente la porosa frontera, ¿qué otras medidas preventivas y correctivas puede y debe poner en práctica nuestro gobierno para proteger los intereses del pueblo dominicano y la soberanía nacional?
El gobierno dominicano tiene que realizar una firme y sistemática campaña a nivel internacional para llamar la atención de la comunidad internacional, en especial de los organismos multinacionales (OEA, ONU, FAO, Banco Mundial, BID), EE.UU., Unión Europea y Canadá.
También exigir a los EE. UU. y la ONU que acudan con acciones urgentes, a través de helicópteros, para llevar comida para mitigar la hambruna que está afectando a una amplia población de haitianos.
La gravedad de la crisis por la que atraviesa Haití obliga a la RD declarar una “alerta roja” desde ya, porque la indiferencia o falta de prevención sería una irresponsabilidad que afectaría la institucionalidad y gobernabilidad democrática de nuestro país, razón por la cual urge que el gobierno, partidos políticos y organizaciones de la sociedad civil procedan a definir una estrategia general, objetiva y precisa ante la ingobernabilidad del fallido Estado haitiano. ¡No hay tiempo que perder!
JPM/of-am

Trump elige a Susie Wiles como jefa del gabinete en Casa Blanca
Abinader entrega muelles en Río San Juan y Cabrera para la pesca
Primer Ministro Haití seguirá en Puerto Rico, su futuro es incierto
ONPECO pide transparencia en calidad de la gasolina premium
La gasolina, el diésel y GLP no sufrirán variación en sus precios
Zelenski dispuesto reunirse con Putin a negociar fin de guerra
La mente abandonada (OPINION)
Pastor Ezequiel Molina, un falso profeta (OPINIÓN)
Critica gasto millonario en alimentos empleados públicos
Con Los Famosos con Domingo Bautista (OPINION)
Productores agrícolas de San Juan abogan por el diálogo
PLD denuncia que el Gobierno despilfarra fondos públicos
Dominicanos contribuyen al desarrollo económico y social de Puerto Rico
