Jesús fue muerto y sepultado en una tumba prestada y vacía; de allí resucitó del sepulcro el tercer día y esto dio lugar a la fundamental creencia doctrinal de los cristianos.
El objetivo principal de éste registro de la resurrección, era proclamar que el cuerpo humano de Jesús ya no estaba en la tumba, donde fue enterrado. Una fiel seguidora del inmolado Señor, María Magdalena, fue la que hizo saber a los discípulos de la ausencia del cuerpo de Jesús en la tumba, luego de visitar ese lugar de madrugada, tres días después de su muerte y sepultura.
Según los escritos, el Señor Jesús le apareció a María Magdalena (Juan 20:11-18); a Pedro (Lucas 24:34); al conjunto de los discípulos (Marcos 16:14-15, Mateo 28:16-20, Lucas 24:36-49 y Juan 20:19-23); a otros testigos, y más de 500 personas (I Corintios 15:1-11); más fue Pablo quien de manera enfática predicó, afirmó y escribió de la resurrección de Jesús (I Corintios 15:3-16), diciendo que: “si Cristo no resucitó, el mensaje que predicamos no vale nada”.
Está claro, por la evidencia del Nuevo Testamento, que la resurrección del crucificado, no es una “restauración” o un “revivir del cuerpo físico terrenal” de Jesús; pero sí es una realidad que Él vive y está presente con sus discípulos y el pueblo creyente con presencia y poder espiritual.


Trump elige a Susie Wiles como jefa del gabinete en Casa Blanca
Abinader entrega muelles en Río San Juan y Cabrera para la pesca
Primer Ministro Haití seguirá en Puerto Rico, su futuro es incierto
Activan plan contingencia por onda tropical y lluvias en RD
Ola ataques rusos contra Kiev deja 27 muertos y 40 heridos
EEUU adquiere control mayoría reservas petróleo de Venezuela
Inauguran festival dedicado a cultura región Este dominicana
FP exige aplicar nuevo Código Penal contra fraude aduanero
JCE suspende prohibición de publicar encuestas fuera plazo
Abinader y Asfura desarrollarán agenda oficial de dos días en RD
Capital moderna e intercomunicada
Federales confiscarán US$49 mm de narcos en Puerto Rico
Critican en Haití las «exigencias burocráticas» a los partidos

