Los problemas que se suscitan en Venezuela mantienen a ese país en una incómoda situación a nivel de la opinión pública internacional, que incluyen críticas mordaces a que se pueda lograr una solución satisfactoria a través del diálogo entre gobierno y oposición.
La crisis económica, que sin dudas deriva de la crisis política, ha dado lugar a que miles de venezolanos se vean compelidos a buscar mejor suerte en otros países.
En muchos casos, familias completas abandonan la tierra que les vio nacer, si es que luego de incontables esfuerzos pueden lograrlo, dejando atrás tradiciones, bienes materiales, debido a la falta de garantías y oportunidades.
A partir de las violentas protestas que se escenificaron en Caracas y otras ciudades entre abril y junio del pasado año, que según cifras no oficiales dejaron un saldo de 125 muertos, se ha incrementado la hégira hacia distintos destinos en el exterior.
Los desabastecimientos de productos de primera necesidad prácticamente han colocado una mordaza a la situación, lo que se revierte en contra del oficialismo.
Dotada por la madre naturaleza de abundantes recursos, Venezuela no debiera sufrir los rigores de una crisis de abasto de alimentos. Su vasta extensión territorial, de 916,445 Kms2 (donde República Dominicana cabe 18 veces), alberga una población de alrededor de 31,7 millones, para una densidad de 34.5 habitantes por kilómetro cuadrado.
Todo indica que de poco han valido las masivas expropiaciones de terrenos y propiedades comenzadas a aplicar desde que el coronel Hugo Chávez regía los destinos de ese país.
El monto actual de la deuda externa venezolana luce impagable, más de 150 mil millones de dólares, dados los tantos inconvenientes que en el orden económico afectan a ese país.
La drástica reducción en los precios del petróleo, a partir del 2013, ha sido quizás el principal motivo, tomando en cuenta que su economía depende esencialmente de la producción petrolera. A esto se agrega una inflación acumulada que -se dice- supera el 400% en el gobierno de Nicolás Maduro.
El régimen de Maduro cada vez más muestra el garrote contra sus opositores, y lo que ha hecho es distanciar aún más la posibilidad de que en Venezuela pueda lograrse un consenso para que las partes enfrentadas puedan dirimir sus diferencias por vías civilizadas.
JPM

Trump elige a Susie Wiles como jefa del gabinete en Casa Blanca
Abinader entrega muelles en Río San Juan y Cabrera para la pesca
Primer Ministro Haití seguirá en Puerto Rico, su futuro es incierto
Gobierno activa plan ante crisis y refuerza programas sociales
Haití y RD abren jornada por el ‘diálogo y convivencia pacífica’
Advierten crisis en el mercado automotriz RD debido a guerra
Dólar subió 29 cts. y el euro 18 eran vendidos a $60.55 y $73.07
Salud abre convocatoria a 1,400 plazas de residencias médicas
Aumentan a 26 las provincias de la RD en alerta por lluvias
Rep. Dominicana y Surinam preocupados por crisis Haití
Cámara aprueba ley autoriza pago a contratistas de Estado
Estados Unidos envía miles de soldados más a Oriente Medio
Hablarán este jueves líderes de Israel y Líbano, anuncia Trump

¿Dirimir sus diferencias por vía civilizada? Es que un dictador no cree en civilización. Un dictador cree en enseñar su garrote contra sus opositores. Y maduro todavía es peor por su grado intelectual.
«El régimen de Maduro cada vez más muestra el garrote contra sus opositores». ¿Y los opositores que muestran?
La economía de Venezuela depende de la producción de su petroleo, resulta que los venezolanos no tienen cultura de poner la madre naturaleza a producir, desde pequeño se les inculca, a las hembras que deben ser reina de belleza y a los varones que deben ser actores, es importante resaltar que nada de eso produce riqueza, uno de los factores de producción lo constituye la tierra, por que no ponerla a producir?, el precio del petroleo ha decaído, con miles y miles de extensiones de tierra sin producir, miren a lo que han llegado , todo por no saber o… Leer mas »