La  Antropología Cultural como alternativa confiable

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El autor es antropólogo. Reside en Santo Domingo

II

Si la Antropología Cultural tiene entre sus objetos de estudio la diversidad cultural, significa que describe, compara y analiza las sociedades en contextos específicos. Los antropólogos estudian las sociedades llamadas tradicionales y  modernas en su complejidad-especificidad e indagan sobre los diferentes aspectos que se suscitan en los espacios estudiados (Barrios, comunidades rurales, urbanas, suburbanas, industrias, agroindustrias, cooperativas, espacios fronterizos, centros educativos, centro de salud, música,  …………), instituciones gubernamentales ,así como las situaciones que se podrían presentar en los mismos como: pobreza, promiscuidad, asentamientos humanos, conflictos sociales, de identidad, relaciones sociales, estructuras sociales, migración, organizaciones sociales, prostitución, xenofobia, religión, religiosidad popular, salud pública, medicina popular entre otros aspectos.

 Allí donde esté presente el ser humano, la Antropología juega un rol protagónico. Ella nos ayuda a aligerar y hacer más humana la aplicación de los programas dirigidos a satisfacer las necesidades básicas de la población. Los  gobiernos como responsables de aplicar políticas públicas planifican las acciones a realizarse en las diferentes instancias gubernamentales, dichas acciones están consignadas en la Ley de presupuesto para el Sector Público (No.423-06, República Dominicana)

Cuando se asume desde los gobiernos la aplicación de políticas públicas  estamos  hablando de distribución del gasto público para beneficiar a la población en servicios de: salud, educación, transporte, deportes, seguridad social, ciudadana, alimentaria, cultural, recreación,………………, y cualesquiera otras necesidades básicas para una vida sana y segura. La aplicación eficiente de los recursos disponible  son el garante para la “cohesión social, la estabilidad macroeconómica para garantizar la soberanía nacional y el desarrollo sostenible” (Ley No.423-06)

Partiendo de lo anterior refiero que las Políticas Públicas son las acciones que se desarrollan desde las instancias gubernamentales para satisfacer las necesidades esenciales que demandan o por derecho consignado en la Constitución de la República los ciudadanos. Ellas devienen de la planificación en las que se consignan los recursos necesarios (instituido) en la ley de Gastos Públicos, para emprenderlas y alcanzar las metas establecidas.

La calidad del gasto público está directamente relacionado con la calidad del recurso humano disponible (servidores públicos). Una ley, un decreto, un programa de desarrollo literalmente pueden ser bueno pero si no cuenta con una buena planificación, voluntad política y con un personal calificado, honesto y competente las metas esperadas  están condenadas al fracaso. Aunque se ha estado trabajando desde el MAP (Ministerio de Administración Pública) para adecentar la administración pública existen cuellos de botellas (clientelismo, relaciones primarias, nepotismo, corrupción administrativa,…….) – o lo que algunos estudiosos de las ciencias sociales llaman  concepción patrimonial del Estado- que hemos venidos arrastrando desde nuestra formación como república. Si no se asume un punto de inflexión desde la esfera del poder político principalmente con la participación de las universidades, los sectores productivos, las iglesias, la ciudadanía con sus instituciones representativas, en sentido general nuestra llamada democracia representativa quedará como una letra muerta.

La sociedad dominicana con su diversidad cultural e identidades culturales y las demandas de servicios públicos en todo el país, debe reorientar la política pública, hacia la mejora del gasto público mediante la adecuación de modelos que hagan más entendible y aplicable la demanda de la ciudadanía.

No basta sólo un estudio general que explique las necesidades del país sustentados en datos estadísticos. Conocer las causas, el por qué, cómo, cuáles, entre otras preguntas y observaciones facilitan los procesos, las acciones a emprender para que los servicios públicos sean más eficientes. Estos servicios   llegan a una población diversa y compleja y como tal deben ser previstos para su aplicación.

Los antropólogos culturales conjuntamente con sociólogos, psicólogos sociales, trabajadores sociales, promotores sociales entre otros darían un giro más humano a los servicios públicos lo que a su vez mejora la calidad del gasto público.

Conmino a los partidos políticos, a las instancias gubernamentales y a las universidades principalmente   a reflexionar al respecto y colocar en su agenda la preparación y posicionamiento de los profesionales de las ciencias sociales en los programas gubernamentales.

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