Vitrineo de Fitur: delgada línea entre servicio público y el proselitismo (OPINION)
El ministro David Collado ha transformado la promoción turística en una potente herramienta de proyección individual. Aunque los números del sector son positivos, es evidente que existe un diseño comunicacional centrado en su figura. Se utiliza cada logro estatal para construir una narrativa de eficiencia personal con fines claramente electorales. Esta estrategia permite que el funcionario se mantenga vigente en la mente de los votantes dominicanos.
La feria FITUR en Madrid funciona como la plataforma principal para este despliegue de marketing político. Lo que debería ser un evento de negocios se convierte en una pasarela para resaltar su liderazgo. Los grandes anuncios internacionales se presentan siempre con una estética que favorece la imagen del ministro. Es una oportunidad de oro para obtener exposición global sin utilizar recursos propios de campaña.
El uso del presupuesto público en publicidad parece priorizar los primeros planos del funcionario sobre los destinos. Ya no solo se venden playas, sino la capacidad de gestión de quien dirige el ministerio hoy. Esta personalización del éxito estatal busca generar una conexión emocional directa con el electorado nacional. Resulta difícil separar la labor institucional de una campaña política que avanza de manera silenciosa.

Collado ha sabido aprovechar el Ministerio de Turismo para consolidar vínculos con los sectores económicos más poderosos. Al mostrarse como un aliado del empresariado, asegura apoyos fundamentales para cualquier futura aspiración presidencial. El ministerio le sirve como una carta de presentación perfecta ante quienes financian los proyectos políticos. Es un puente estratégico que conecta la gestión pública actual con sus ambiciones en el Estado.
Las redes sociales institucionales operan bajo una lógica de marketing político que resalta virtudes personales constantemente. Se cuida cada detalle visual para presentar al ministro como un líder joven, capaz y muy cercano. Esta mezcla de profesionalismo y carisma busca captar la simpatía de diversos sectores de la población dominicana. La gestión se percibe más como un producto de consumo masivo que como una política pública.
Ventaja
Al manejar la cartera que genera «buenas noticias», el ministro evita el desgaste natural que sufren otros colegas. Mientras otros enfrentan crisis sociales, él se rodea de inauguraciones, cruceros y eventos de gran impacto visual. Esto le otorga una ventaja competitiva desleal frente a otros políticos que manejan áreas mucho más conflictivas. El turismo se convierte así en el refugio ideal para construir una candidatura sin manchas.
Existe una delgada línea entre informar sobre los avances del turismo y hacer proselitismo con fondos del Estado. El enfoque excesivo en el «branding» personal podría estar dejando de lado debates sobre problemas estructurales profundos. Cuando la prioridad es el impacto mediático inmediato, la planificación a largo plazo corre el riesgo de debilitarse. La gestión pública no debería ser un trampolín, sino un servicio enfocado puramente en el país.
En cada edición de FITUR, el tono de los discursos parece dirigido a la audiencia local dominicana. Se vende la idea de que su modelo de éxito es aplicable a todas las áreas. Esta narrativa prepara el terreno para presentar una propuesta presidencial basada en su experiencia en el sector. Es, en la práctica, un lanzamiento de campaña financiado por el presupuesto de promoción del país.
La institucionalidad se ve afectada cuando los ministerios se personalizan de forma tan marcada y evidente para todos. La sociedad debe cuestionar si es ético utilizar una vitrina internacional para fines de promoción política individual. La transparencia debe ir más allá de los números y tocar el uso correcto de las plataformas. Un cargo público es una responsabilidad temporal, no una propiedad privada para escalar al poder.
La gestión de David Collado en el turismo es un caso de estudio sobre marketing político. Ha logrado fusionar los éxitos de una industria nacional con sus propios objetivos de crecimiento hacia la presidencia. El futuro dirá si esta estrategia de alta visibilidad le asegura el éxito en las urnas nacionales. Por ahora, el país observa cómo el turismo sirve de combustible para su proyecto electoral.
jpm-am

Trump elige a Susie Wiles como jefa del gabinete en Casa Blanca
Abinader entrega muelles en Río San Juan y Cabrera para la pesca
Primer Ministro Haití seguirá en Puerto Rico, su futuro es incierto
RD marcha hacia estado moderno
Reconocen al Grupo Puntacana entre empresas más admiradas
Cuando los medios dejan de cubrir y empiezan a encubrir
¿Para qué sirve Dios?
EU: Se entrega exfuncionario de la RD acusado de narcotráfico
Madrid: Periodista dominicano denuncia agresión y amenazas
RD derrota a P. Rico y mantiene invicto en la Serie del Caribe
BHD lanza programa Bienestar Integral para sus clientes
RD discutirá reformas del Sistema Nacional de Integridad
Febrero: cuando la patria uelve a pedirnos valor










