Samaná, paraíso perdido

imagen

En una
isla en la que el turismo es el pan de cada día y está como uno de los
objetivos principales de casi todos los turistas que sueñan con playas de arena
blanca y cocoteros, es difícil encontrar sitios como la península de
Samaná, uno de los pocos sitios vírgenes que quedan en la
República Dominicana.

Aunque
el interés que despierta reside principalmente en sus playas, aún no ha sufrido
la invasión de las grandes cadenas hoteleras, pues se ha mantenido como un
destino turístico independiente y su principal atractivo reside en su oferta de
pequeños hoteles con encanto.

Samaná
impresiona con sus verdes lomas y sus playas de arena blanca; esta provincia,
con 850 km
², con
Santa Bárbara de Samaná entre sus principales ciudades, una población de 51.000 habitantes
y donde destacan
la playa Las Galeras, Las Terrenas, Portillo, Cosón, Playa Rincón y Playa
Bonita, sin olvidar la cascada Salto EL Limón.

Es
también un enclave magnífico para aquellos amantes de la naturaleza en estado
puro, pues las caldeadas aguas del Caribe son el lugar preferido de las ballenas jorobadas,
donde vienen tras dejar las aguas frías del gran norte, para parir sus crías.

El
mejor momento para verlas es entre enero y marzo, donde estos enormes animales,
de una quincena de metros, unas 40 toneladas de peso y que pueden mantenerse
casi 40 minutos debajo del agua, encuentran el sitio ideal para procrear,
encontrar pareja y dar a luz a sus
vulnerables crías, que no soportarían las temperaturas de las aguas del norte.

Debido
a que no se ha desarrollado todo el potencial turístico de Samaná, es el sitio
perfecto si buscas unas vacaciones tranquilas y alejadas de las urbes
turísticas. Pasear, hacer excursiones, hundir los dedos de los pies en la
playa… ¿no suena absolutamente seductor? Si no quieres perdértelo puedes buscar
entre
los vuelos de Expedia y visitar este paraíso perdido.

0 0 votos
Article Rating
Suscribir
Notificar a
guest
0 Comments
Comentarios en linea
Ver todos los comentarios