Ramfis Domínguez, en la saga Trujillo (historia familiar)

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EL AUTOR es escritor y político. Reside en Nueva York.

1- Mi brega refutando los criterios de José Luis Ramfis Domínguez Trujillo respecto al concepto que él tiene de su abuelo, viene de lejos.  

Desde hace muchos años, Ramfis Domínguez Trujillo ha venido declarando que la familia Trujillo no tiene que pedir perdón por los horrendos crímenes de sangre, despojos y de otra índole cometidos por su sanguinario abuelo, argumentando: “No tengo que cargar con los hechos cometidos por mi abuelo, ni por los de ningún otro de los cometidos por mis ancestros, por tal razón, no tengo que manifestar arrepentimiento ni pedir perdón, por cosas que yo no he hecho.  No tengo que cargar con culpas ajenas”

2- En varios periódicos fechados 12 de junio de 2011(unos seis años atrás), se encuentra esa apasionada defensa de Ramfis a su abuelo, y las justifica argumentado: ” En el contexto histórico del país en 1930, cuando mi abuelo, el generalísimo Trujillo” asumió el poder, todo lo que él hizo era necesario para pacificar el país, emprender el progreso y sentar las bases para la democracia.  Además, esas declaraciones las sazonó diciendo: “mi abuelo fue un gran ser humano”.                      

https://www.listindiario.com/la-republica/2011/06/12/191783/familia-trujillo-considera-no-tiene-que-pedir-perdon

3- Las desapariciones y crímenes de sangre cometidos en la “Era de Trujillo” (1930-1961) y que su nieto Ramfis justifica, el “Museo de la Resistencia de la RD”, los contabiliza en unos 50 mil seres humanos, entre las que se cuentan unos 17,000 haitianos asesinados en 1937 por orden suya (entre ellos niños).  Además, en ese régimen de oprobios, se persiguió, se asesinó, se condenó al destierro y se encarcelaron a miles de opositores. En esas cárceles se aplicaban al reo, las torturas más atroces e infames.  A los hombres, en mazmorras inmundas los castraban, los sentaban en la silla eléctrica, les aplicaban picanas, les sacaban las uñas y los dientes, les daban pelas hasta el sangrado y muerte, los ahorcaban, los fusilaban, los sometían al martirio de la muerte lenta.  Y a las mujeres, además de estas torturas, también las violaban.

4- Esta defensa de Ramfis a su abuelo, su retorcimiento de la verdad y su negativa a pedir perdón al pueblo dominicano por las atrocidades cometidas por su ascendiente, me motivaron a escribir un primer artículo que titulé: “Con cariño a Leónidas Ramfis Domínguez Trujillo”. Algunos periódicos lo publicaron con el título: “sugerencias a Ramfis Domínguez Trujillo”.

//eramiscruz.blogspot.com/2014/02/con-carino-leonidas-ramfis-dominguez.html

En ese artículo le sugerí a Ramfis, que él, en vez de mantener esa necia negativa, mejor debería hacer como los hijos de Pablo Escobar Gaviria, los cuales, en un acto de humildad, de superación espiritual y grandeza, pidieron perdón al pueblo colombiano por los desmanes cometidos por su padre contra toda Colombia y el mundo.

 De ese artículo, para ilustración del lector escojo los párrafos siguientes:

5- Con el transcurso de los años, Juan Pablo (el hijo de Pablo Escobar), se hizo arquitecto y diseñador industrial, y a través de un doloroso y difícil proceso de concientización y cultivo de la espiritualidad, se elevó, transformándose por esa vía, en un hombre de bien.  Ya en ese estadio de madurez y superioridad de su ser, comprendió su existencia, la cual no podía desvincular de su padre, y entonces, humanizado, reconoció públicamente los pecados de su padre.

6- En ese estadio, Escobar hijo, sintió la necesidad acuciante de pedir perdón a los 40 millones de colombianos que habían sido víctimas de la maldad de su padre.  También, esa necesidad la sintió con los hijos de Luis Carlos Galán (candidato presidencial por el Partido Liberal) y con los de Rodrigo Lara Bonilla, en ese tiempo, ministro de Justicia.  Para ello, escribió una carta, que ya es famosa en la literatura epistolar.  La misma, aparece en las redes, con el título –Los Pecados De Mi Padre-.  Es una carta hermosa.  De sus letras, se puede derivar, que su autor ha alcanzado grandeza de alma.  Es tan inmensa esta carta, que si el lector tiene sensibilidad, le pueden brotar lágrimas.

De esa carta, veamos algunos de sus párrafos, cito:

7- “Son muchas las razones que tuve para salir ahora a la luz pública. Con mi largo silencio quise mostrar mi respeto absoluto a las víctimas de mi padre, a todo mi país. Aproveché este largo tiempo para poder encontrarme a mí mismo como persona, en busca de una propia identidad y sabiendo que nada crece bajo la sombra de un gran árbol como la de mi progenitor. Elegí y decidí, humildemente, reinventarme como ser humano y estudié dos carreras universitarias: soy arquitecto y diseñador industrial. Me preparé por años para la construcción de sueños, no para la destrucción.

8- Con dolor he aprendido a separar al padre del Pablo Escobar que recuerda la mayoría. Jamás podría renunciar al amor que como hijo le profeso, pues además lo recuerdo siendo un padre que me cantaba las canciones de Topo Gigio y me inventaba cuentos para dormirme, me enseñó a jugar al futbol, a montar en bicicleta, en moto y hasta en elefante.  Me enseñó a ser un hombre de palabra, decía que la palabra era un contrato.  Lo acompañaba a los barrios marginales a donar decenas de canchas de futbol y polideportivos, vi cómo crecía su proyecto de construir 5,000 viviendas equipadas para regalarle a estas familias que vivían en el basurero municipal de Medellín y restaurar así la dignidad de las clases que nos negamos a reconocer aún hoy en la sociedad. Fue además un gran maestro de lo que no debemos hacer.  Es así como lo recuerdo a diario frente al espejo, debatiéndome en un duelo permanente de sentimientos explosivos y contradictorios que estoy obligado a enfrentar, buscando encontrar un equilibrio y una paz que respete la dignidad de todos sin excepción.

9- No es fácil, aprendí que el odio mantiene a muchos atados al pasado, y perpetúa infinitamente el dolor generado por el victimario hasta enfermarnos de violencia.  Por ello busqué una reconciliación y un perdón público ante los hijos de las víctimas más prominentes de mi padre, Rodrigo Lara Bonilla y Luis Carlos Galán.  Un Ministro de Justicia que se atrevió a denunciar públicamente la infiltración del narcotráfico en la vida política de Colombia, y un líder reformista seguro ganador de las elecciones presidenciales de 1990.

10- Además de a ellos, pido aún hoy perdón a cada uno de los 44 millones de colombianos víctimas de la violencia generada por mi padre.  Es una larga lista, que tristemente no excluye a nadie: policías, jueces, políticos, periodistas, narcotraficantes y cientos de inocentes transeúntes que ni siquiera osaron enfrentarlo, pero que estuvieron en el lugar y el momento incorrecto cuando explotaban sus bombas indiscriminadamente.  Como su familia, no nos fue ajena esa violencia ni logramos escapar de ella.

11- El primer coche bomba de la historia de Colombia explotó en mi hogar un 13 de enero de 1988 a las 05:13 horas.  Allí nos encontrábamos con mi madre Victoria Eugenia, quien tenía 28 años, mi hermanita Manuela, con escasos meses de edad, todavía no tenía ni siquiera la posibilidad de declararse inocente por no saber hablar aún.  Yo tenía 11 años.  Mi padre tenía para entonces un enorme poder económico y militar.  Cuando vio la foto de la cuna donde dormía su hija durante la explosión que destruyó los vidrios de todas las viviendas de Medellín en un kilómetro a la redonda, enloqueció de violencia y respondió con ferocidad.  Una sola bomba contra su familia lo hizo ordenar la explosión de más de 200 bombas por todo el país hasta casi lograr la claudicación de todos los poderes del Estado frente al poder del narcotráfico.  Estábamos todos ciegos y aturdidos en ese ambiente hostil.

12- Aprendí que la vida es un búmeran, que los actos violentos generan una violencia cada vez mayor y desenfrenada, llevándonos hacia una espiral inconmensurable de maldad que luego es imposible detener, salvo por nuestra propia e íntima voluntad. Así corren aún hoy en Colombia ríos de sangre que tiñen de odio, maldad, tristeza y desazón a la sociedad. Solemos olvidar la historia, y por ello es que siempre se repite, pues insultamos así el precioso legado de las experiencias de la vida. Colombia ya era violenta antes del nacimiento de Pablo Emilio Escobar Gaviria.

13- De esta carta de Juan Pablo Escobar hijo, resalto las oraciones siguientes: “Son muchas las razones que tuve para salir ahora a la luz pública. Con mi largo silencio, quise mostrar mi respeto absoluto a las víctimas de mi padre, a todo mi país”.  Analice el lector, como en esta emotiva epístola, Juan Pablo tiene la delicadeza de tener respeto por las victimas de su padre, al contrario, Ramfis Domínguez Trujillo no tiene ningún respeto por las victimas de su abuelo, tanto es así, que justifica los asesinatos de su ascendiente, con el pelegrino argumento de que eran propios del contexto histórico y necesarios para el progreso y sentar la base para la democracia, por lo que (según él), no tiene que pedir perdón al pueblo dominicana ni a ninguna víctima en particular; incluso, en esta soberbia y malevolencia, para limpiar a su abuelo, le han adjudicado a otros la muerte de las hermanas Mirabal.

14- Según este criterio de Ramfis, entonces, el cruel y macabro asesinato de Virgilio Martínez Reyna y su esposa embarazada, señora Altagracia Almanzar, llevado a cabo en San José de las Matas el primero de junio de 1930, fue producto de la época, y para el progreso y sentar la base de la democracia.  También, para estos mismos fines se asesinó a Desiderio Arias y a más de 50 mil dominicanos de los más nobles hijos de la patria.   También, para Ramfis, fue producto de la época y para sentar la democracia y el progreso, el poner en país en manos de gente como Johnny Abbes García, Alicinio Peña Rivera, Melido Marte, José María Alcántara, Clodoveo Ortiz, Felix W Bernardino, Cándido Torres (Candito), José Luis Estévez De León, Roberto Figueroa, José Antonio Jiménez (Balá),  y decenas más como esas bestias, y miles de calieses, que conformaron una maquinaria de terror, persecución, represión, amordazamiento, tortura y asesinatos, que cubría todo el territorio nacional y mas allá.  Señalo mas allá, porque esta maquinaria de Trujillo, para la muerte, llegó a funcionar en muchos países de nuestra América, como en Venezuela, Cuba, Puerto Rico y en el propio Estados Unidos.

15- Las decenas de asesinatos selectivos de los adversarios a Trujillo en Moca, en San Francisco de Macorís, en Guerra, en Puerto Plata, en San Pedro de Macorís, en el Seybo, en Santiago, en fin, en todo el territorio nacional, que se contabilizan por miles entre fusilados, apuñalados, mutilados sus miembros, macheteados, ahorcados, etc., y que de ñapa, sus propiedades, sus tierras, pasaban a manos de Trujillo o a uno de los Trujillo o sus secuaces. Toda esta barbaridad -según Ramfis- era producto- de la época, y para progreso del país y sentar los cimientos de la democracia.

16- Es conocido por todos, que en la Era del jefe, Trujillo y toda su familia se apropiaron de manera no santa, de las principales empresas y riquezas del país, que estos robaron y asesinaran hasta más no poder, que nuestra patria fue convertida en una finca privada de Trujillo, los Trujillo y sus satánicos servidores (militares y civiles), que el país fue transformado en una cárcel, en un predio de opresión y de conculcación de las libertades y de los derechos humanos, pero, según Ramfis Domínguez, todas las escrituras que testimonian esos hechos, son calumnias de gente interesada en tergiversar la verdadera historia, concernientes a todo lo  que hizo su abuelo, que según Ramfis-repito- fueron para desarrollar el país y cimentar la estructura para la democracia que Trujillo y su familia, “ansiaba”, para nuestra República.

17- La obstinación de Ramfis Domínguez, de persistir en defender con pasión a su abuelo, ha continuado, pese a mi llamado a reflexión y pedido de perdón a nuestro pueblo.  En este escenario, su necedad, su descarado retorcimiento de la verdad, su soberbia, su cinismo, su falta de respeto a los miles de caídos y martirizados combatiendo la dictadura de su infame abuelo, me compulsó a escribir otro artículo con características de catilinaria.   Ese nuevo artículo lo publiqué el 11 de noviembre de 2014 (9 meses después del primero con el título: “Ramfis Domínguez Trujillo, persiste en el error y la maldad”

//almomento.net/rafael-dominguez-trujillo-persiste-en-el-error-y-la-maldad/5347/

 Esta vez, Ramfis, tampoco me hizo caso, y siguió con su ciega defensa a su abuelo y obra de gobierno.

Aida Trujillo Ricard Contradice a su primo Ramfis

18- De sus declaraciones y ante la aspiración presidencial de Ramfis – su prima- Aida Trujillo Ricart, también nieta del dictador Trujillo, afirma: “En lugar de Ramfis anunciar aspiraciones presidenciales, lo que corresponde a todos los descendientes del tirano, es pedir con humildad perdón al pueblo por los daños causados durante su régimen de fuerza. Aida, también declaró: “No conozco a Ramfis en lo personal, pero sus declaraciones evidencian que es una persona inmadura, incapaz de reconocer el daño que causó nuestro abuelo, y recalcó: políticamente, lo que corresponde al país es refrescar su sistema, renovar con creatividad mirando al futuro, y para esos fines, Domínguez Trujillo no es el más indicado”. Fin de la cita.

19- Estoy totalmente de acuerdo con el juicio de Aida Trujillo Ricard, sobre los señalamientos que hace sobre la inmadurez y la aspiración presidencial de su primo Ramfis Domínguez.  Pero además, adverso a Ramfis, porque él está haciendo una campaña en base a mentiras, en base a retorcer la verdad histórica, en base a ofender y abrir heridas, en base a dividir un país más de lo que está, en base a desligarse de los desmanes de su abuelo y demás familiares, pero que   contradictoriamente, se liga a ellos defendiéndolos, y en base, a lo que es peor, en irrespetar a las víctimas de la sangrienta tiranía de su abuelo y a todo un país proclamando sin sonrojo que la bestia, “padre de su madre”, fue un gran ser humano.

Ramfis Domínguez Trujillo, su ser inmaduro, desconsiderado, poco delicado, mentiroso, temerario y un largo etc.

Si analizamos cada una de las declaraciones de Ramfis, es fácil darnos cuenta que el tipo es todo un cínico, tal como lo fue su abuelo y casi toda su familia paterna y materna.  Desglosemos esas declaraciones. Cito y analizo:

Hay que regresar la “gloria perdida” de las Fuerzas Armadas y rescatar a la nación de la “invasión” haitiana.

20- ¿Ramfis, de que gloria de las “Fuerza Armadas” me hablas?  ¿Consideras tú gloriosa a una maquinaria de brutos analfabetos disfuncionales, concebida y organizada para asesinar, ahorcar, torturar, para servir de manera incondicional a un sátrapa, reprimir al pueblo y conculcar libertades y derechos humanos?   En lo de rescatar a la nación de la “invasión haitiana”, estamos totalmente de acuerdo.  Sin embargo debo informarte que tu abuelo fue uno de los grandes culpables de las raíces de esta situación. El dejó el país lleno de miles de haitianos, concentrado en los bateyes de sus doce ingenios, los cuales no repatriaba después de terminada la zafra para evitarse los gastos que implicaban esa operación. Esos haitianos no se veían en las calles como hoy, porque él los mantenía a punta de bayoneta, como esclavos, confinados en los aludidos bateyes de su propiedad, que dicho sea de paso, eran haitianos, que Trujillo, en combinación con las primitivas y crueles autoridades haitianas, traían obligados al país, después de pagar cinco dólares por cada uno de ellos.

En cuanto a meter preso a los ladrones y quitarle lo robado  

21- Ramfis, ¿cómo vas a cumplir con esta promesa, si ya te veo de amigo de todos los ladrones del país?  Cuando vas a la República te juntas con todos ellos, incluso, estás haciendo negocios millonarios con esos mafiosos. Pero también, ese meter preso y quitar lo robado, tendrás que comenzarlo por tu propia familia, quitándole los bienes que heredaron de Trujillo, porque son bienes robados, incluyendo los que tú has disfrutado de por vida. ¿Entonces, como harás esa justicia, para que al pueblo le sean devueltos todo lo robado por una claque, que incluso hoy te apoya?

Estoy “orgulloso” de ser hijo de Angelita Trujillo y nieto de Trujillo.  Aida Rosa del Pilar Awad Báez (Pachy), se sale al frente a Ramfis

22- Ramfis está orgulloso de su madre. ¡Claro! de tal palo tal astilla. Tan mentiroso como ella, defiende sus espurios intereses con una ensarta de mentiras.  Ramfis cree ciegamente todo lo que su madre escribió en el libro “Trujillo: mi padre en mis memorias”. También Ramfis cree, que su padre, el coronel retirado José Luis Domínguez (uno de los perros de presa de Trujillo y Ramfis), fue un militar de los que contribuyó con el progreso y la democracia de pueblo dominicano.  Al contrario, Aida Rosa del Pilar Awad Báez (Pachy), hija del primer teniente Jean Awad y de Pilar Báez, ambos asesinados en enero y noviembre de 1960 respectivamente, tienen otra opinión de la progenitora de Ramfis.

 23-Pachy, en una carta pública, respecto al asesinato de sus padres nos dice lo siguiente: Yo como hija única de Pilar Báez de Awad y de Jean Awad Canaán, ambos asesinados durante la tiranía de Trujillo, desmiento y repudio públicamente las versiones expuestas en el libro de la hija del sátrapa, Rafael L. Trujillo concerniente a mis padres.  Angelita Trujillo se encaprichó con mi padre estando ella casada con Luis José León Estévez, acosándolo sin importarle su condición de casado y la amistad que le había unido a ella con mi madre y el peligro al que ella expuso a mi padre al fijarse en él.  Angelita Trujillo amparada por el poder de la tiranía trujillista, estaba acostumbrada a conseguir todos sus caprichos, motivo suficiente para deshacerse de mi madre para que mi padre quedara libre para ella.

24- Es una atrocidad y cobardía (continua Pachy), que esta mujer, 50 años después y cuando mis padres y abuelos ya no están para defenderse, pretenda venir a cambiar la historia con falsas calumnias y afirmaciones queriendo desvirtuar y confundir a las más jóvenes generaciones. Y lo que es peor aún, que terceras generaciones trujillistas como su hijo, Ramfis Domínguez Trujillo, se esté dando a la tarea de apoyar las mentiras y barbaridades de su madre sirviendo de portavoz de las monstruosidades sin fundamento contenidas en ese repugnante libro.

Véase el documento completo, en el enlace copiado a seguidas.

//www.dominicanoshoy.com/2010/02/27/mis-padres-jean-awad-y-pilar-baez-los-asesinaron/

Además, entre las razones para Ramfis estar orgullo de su madre y abuelo, es que han tenido una vida de jeques árabes con la fortuna que de herencia le dejó Trujillo a tu madre, que dicho sea de paso, fue, y es, una fortuna robada al pueblo dominicano.

 Soy “totalmente contrario” al aborto en cualquier circunstancia.

25- La mujeres que actualmente han caído en el gancho de proclamarse seguidoras de Ramfis, parece que no han analizado la posición que del aborto terapéutico tiene su líder Ramfis. El hombre, con este criterio se ubica en la edad media, para obtener sabichosamente, el apoyo de iglesias con dogmas medievales.

Mi abuelo no fue un asesino, ni un ladrón, sino, un gran ser humano y un gran patriota y nacionalista  

26- Esta aseveración de Ramfis, por lo cínica, por lo burlona, por la falta de respeto y delicadeza que encierra hacia los miles de asesinados y torturados en aquella satrapía, no merece más que una nota de desprecio para quien tenga la osadía de sustentarla.  En cuanto a lo que ese abuelo no fue un ladrón ¿cómo explicar, que un hombre que viene de una familia muy pobre, que de roba vaca, de ladrón de camino, de violador, llegó a ser el sexto hombre más rico del mundo, dueño de las principales empresas del país, de fincas, bancos, yates y hoteles de lujo, etc.?

27- En cuanto a lo de patriota y nacionalista, Trujillo nunca consideró la condición de dignidad inherente a todos los seres humanos. Para él, sus caballos y vacas de raza, tenían más valor que un hombre, sobre todo, si era su adversario. A sus animales, él los cuidaba con esmero; a los hombres, a sus conciudadanos, a sus compatriotas, los mataba, los despojaba de sus bienes, los encarcelaba y mutilaba, sin tener el menor reparo del inmenso daño que hacía a terceros.  En fin, Trujillo, era dueño de vida y hacienda de los que habitaban la República Dominicana.  Antes estos hechos puedo razonar, que solo a una persona que desconozca la historia de lo que fue la “Era de Trujillo”, o que sea escasa de pensamiento e inteligencia, con fallas cognitivas y con genética de psicópata, puede atribuir a Trujillo patriotismo y nacionalismo.

Mi abuelo no sacó ni un centavo del país

28- Para Ramfis, es mentira que Trujillo, su “abuelita Mama Julia” y que sus tíos Ramfis y Radhames y demás como Petán y otros Trujillo, llegaron a tener fuera del país, cientos de millones en dólares y comprado propiedades por valores millonarios.  Específicamente, Ramfis y Rhadames vivían en Europa una vida muy austera, casi como de monjes tibetanos.  Esos excesos de vida de lujo que se les atribuyen a esos parientes de Ramfis Domínguez son mentiras; incluso, Angelita Trujillo, en los Estados Unidos tuvo que trabajar en una factoría, porque de los millones de Trujillo, no se llevó ni un centavo.  Pero sucedió, que después, gracias a una lotería que se sacó, como de 400 millones de dólares, ella y su esposo el excoronel Luis José Domínguez, lo mismo que Ramfis y sus hijas han podido vivir como jeques árabes.  Del dinero de esta lotería, es que Ramfis usa para ir a Francia a recibir el año nuevo con sus hijas, y del que gasta millones en su campaña presidencial, que se está llevando actualmente con miras al 2020.  ¿No es así, Ramfis?  Nota: para más información sobre las riquezas de Trujillo y su familia, léase de Juan Bosch el libro: “La fortuna de Trujillo”

 Mi abuelo, el Generalísimo Trujillo pagó la deuda externa

29- Trujillo no pagó esa deuda, sino, que la cambió de acreedor.  La afirmación, de que él hizo ese pago, fue un engaño más de los tantos que él solía hacer al país. Esa falsedad fue un rejuego para él quedarse como dueño y señor de la aduana, cuyo control estaba en ese tiempo en manos de los norteamericanos.  Ramfis, infórmate de este caso con los análisis que hacen al respeto economistas e historiadores respetables como, Bernardo Vega, Frank Moya Pons, Francisco Berroa Ubiera, Miguel Ceara Hatton y Arturo Martínez Moya entre otros. Y no me vengas con tu socorrido argumento, de que esos economistas e historiadores están tergiversando la historia con la perversa intención de dañar la reputación de tu abuelo.

La educación que mi abuelo brindó a su pueblo fue de primera, a la altura de los países más avanzados de Europa.

30- A diferencia de Ramfis, yo recibí de aquella educación.  No te enseñaban a pensar, sino, a ser un borrego trujillista.  En aquel sistema, la educación estaba amordazada y entroncada a una religión medieval que te embrutecía. Los libros para ensanchar el pensamiento estaban prohibidos y las conferencias y todo estudio que enseñara de libertad, derechos humanos y democracia estaban vedados. Además, la mayoría de los niños que asistían a las escuelas, estaban mal nutridos, y sin la debida asistencia médica.  Siendo así, y era así, entonces, ¿de dónde saca Ramfis que la educación de de la “Era de Trujillo” estaba a la altura de Europa?

Todos esos señalamientos, de que mi abuelo fue un asesino y ladrón, son grandes mentiras.

31– ¡Anjá!, ¿entonces, todos los muertos inventariados producto de los asesinatos y desapariciones en la “Era de Trujillo” son mentiras?  Más bien, Trujillo fue un alma piadoso; en tanto, también son mentiras, la Cuarenta, la silla eléctrica, la picana, el látigo, el Sisal de Azua, Nigua, la Victoria, el SIM con sus miles de calieses asesinos, El foro Público, cementerios  y enterramientos clandestinos, La Guardia Universitaria, Los Jinetes del Este y La Legión Haitiana, ambas de Félix W. Bernardino, La Legión Femenina y Las Amazonas del Este de Minerva Bernardino, Los Macheteros de la Frontera o Los Cimarrones de la Frontera, La Legión Dominicana, Los Cocuyos de la Cordillera de Petán, Los paleros de Balá y otros grupos de forajidos constituidos expresamente para espionaje, control, terror, y muerte, que conminaban a las personas a refugiarse en la sumisión para defender sus vida y bienes; pero para Ramfis Domínguez, la existencia de estos criminales y sus estructuras, son cuentos de camino, inventados para desprestigiar al gran ser humano que era su abuelo. ¿Ramfis, todavía tú crees que eso es así?

Yo no creo en los historiadores dominicanos, sino, en el libro que escribió mi madre y en los papeles de la CIA.

32- Entonces, no se puede creer en lo que escribieron Carmita Landestoy, Jesús de Galindez, Luis F Mejía, José Almoina, Bernad Diederich, Robert D Crassweller, Juan Isidro Jiménez Grullon, Juan Bosch, Victor Medina Benet, Euclides G Felix, Bernardo Vega, Frank Moya Pons, Quisqueya Lora, Tony Raful, Miguel Ceara Hatton, Roberto Cassá, Franklin Franco, Rafael Cuello, Arturo Martínez Moya y muchos más, incluso, -según tú- no se puede creer en los testimonios de gente aun viva que dice lo que fue aquella era, contrariando la creencias tuyas y de tu madre.  Todos (según tú y tu madre), se confabularon, y siguen en eso, para calumniar a tu abuelo. Solo lo que escribió Angelita Trujillo, en su libro sobre la dictadura de su padre, y los papeles desclasificados de la CIA son los ciertos; los demás escritos, son calumnias.  ¿No es así, Ramfis?

 Yo amo a mi país, la República Dominicana

33- No Ramfis, tu país es los Estados Unidos de Norteamérica.  Uno es de donde nace, crece, se desarrolla, educa y tiene su familia.  Ya tú tienes 47 años de raíces en la tierra de Abraham Lincoln, con tantos años de esa vivencia, el desarraigo es un imposible. Si piensas en la República Dominica, no es por amor a esa tierra, el amor patrio, es para el terruño donde uno nace; y tú no naciste en Quisqueya. Lo que empuja tu nave para allá, son vientos de intereses, “un buscártela”, no un amor a la patria, porque tu patria es otra, además, aquella es la tierra para los duartianos, no para los trujillistas.

Yo no vengo a ponerme las botas de Rafael Trujillo, yo vengo a ponerme las botas de Ramfis Domínguez Trujillo.

34- Ramfis, la bota genética de Trujillo, te calza de pies a cabeza; tu defensa a ese sátrapa así lo confirma.  Si hubieses seguido el ejemplo de los hijos de Pablo Escobar, de pedir perdón, en tu caso al pueblo dominicano, entonces te creería, en el supuesto, de que si llegase a presidente, te calzarías tus propias botas, no las de tu tirano abuelo; pero por tu defensa a ese demonio de hombre, queda implícito, que te pondrás las botas de él, y aunque puedes argumentar en tu defensa, como lo has estado haciendo, que tú no tienes nada que ver con las inhumanidades cometidas por tu abuelo o cualquier otro de tus ancestros, ese argumento se cae, cuando asumes la defensa de ellos, porque te conviertes en su cómplice, y no queremos cómplices ni adulones de Trujillo, sino cómplices y exaltadores de Duarte y Luperón, de Carmita Landestoy y Jesús de Galindez, de Manolo Tavares y las hermanas Mirabal, de los de la Raza Inmortal y de los muchachos del 14 de Junio, de los Panfleteros de Santiago y de Caamaño, de Fernández Domínguez y Lora Fernández, de Lalane José y Hamlet Herman, de Amín Abel y  Amaury Germán Aristy, de Huáscar Tejeda, Pedro Livio Cedeño, Roberto Pastoriza, Tunty Cáceres, Salvador Estrella Sahdalá y Modesto Díaz, y de los tantos como ellos; y tú, Ramfis, no eres de ellos, ni como ellos.  Ellos representan la dignidad y el decoro nacional, y tú Ramfis, representa una sangre de infamias y afrenta nacional.

35- Ramfis, a mí, tú no me engañas. Por experiencia propia, conozco la mentalidad de los psicópatas y de las perversidades de que son capaces; y sé, por mis lecturas en los campos de la psicología, la neurociencia y la psicogenealogía y ciencias afines, que la misma, en gran porcentaje es hereditaria.   Por desgracia, por lo que veo, tú estás en ese porcentaje, por lo que has heredado la genética macabra de tus ancestros y particularmente de tu abuelo Trujillo.

Nota: a los trujillistas que como Hipólito Mejía y otros defienden las pretensiones presidenciales de Ramfis, argumentando que si Claudio Caamaño, puede terciar en la política, Ramfis también puede, puesto que ambos son nietos de dos criminales (Fausto Caamaño y Rafael Leónidas Trujillo Molina); A ellos les digo: son casos diferentes, los Caamaño a partir de la generación de Francisco Alberto Caamaño Deño, rompieron con el pasado criminal de sus ancestros, los hechos están ahí como testimonio de esa rotura.  Pero Ramfis, no ha roto con el pasado de sus ascendientes, sino, que al contrario los defiende y exalta. Además, el caso de Ramfis es muy especial, puesto que todos sus ancestros son ladrones y criminales natos. En cambio, no se puede decir lo mismo de los parientes directos de Claudio Caamaño.   ¿Se entiende?

Con esta entrega dejo sentada las bases para la comprensión del próximo y último trabajo de esta serie, el cual he titulado: “Ramfis Domínguez Trujillo, tiene una genética y un discurso que representa un reto y conflicto moral para el pueblo dominicano”.

A los lectores les dejo la palabra

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