¿Qué sucede en el “Plan Piloto” de la Policía?
El denominado “Plan Piloto” es uno de esos lugares que se establecen de manera “provisional” o como experimento, sobre todo cuando las autoridades necesitan distraer a los incautos con la apariencia de estar haciendo algo.
Imaginamos que esa dependencia de la Policía Nacional, situada en la parte sur de la capital, fue establecida allí hace décadas para descentralizar la depuración de vehículos envueltos en transacciones comerciales, de manera que quienes inviertan su dinero puedan saber que van a lo seguro.
Sin embargo, y a juzgar por varios reportajes realizados en su programa por la periodista Alicia Ortega, caer en el llamado Plan Piloto es un juego de azar donde casi siempre se pierde.
Las denuncias documentadas por la comunicadora deberían ser materia asumida, sin dilación, por el Consejo del Ministerio Público, la procuradora general de la República, Yeni Berenice Reynoso, y la procuradora fiscal del Distrito Nacional, Rosalba Ramos.
La callada no puede ser la respuesta frente a las situaciones expuestas por la señora Ortega, pues se encuentra de por medio una autoridad que se supone —solo se supone— que debe velar por los intereses de quienes tienen la razón, no colocarse en el lado opuesto.
Ministerio público

El seguimiento de los casos apunta a un representante del Ministerio Público con asiento en el Plan Piloto que, conforme las entregas de Ortega, no solo hace uso de manera inadecuada de vehículos que son objeto de investigación o litigio, sino que asume un comportamiento incorrecto frente a las controversias.
El calvario narrado por una médica que reclamaba la devolución de su vehículo retenido de manera irregular —existen decenas de experiencias similares— evidencia el comportamiento incorrecto de un oficial de la ley, pues inclusive acusó de delincuente al padre de ella, sobre quien carece de pruebas que sustenten la imputación.
Cuando decimos que las autoridades superiores de ese representante del Ministerio Público no pueden asumir silencio, es porque ese tipo de conducta opera como un virus que, si no es atajado a tiempo, puede contaminar todo el cuerpo de un órgano que está llamado a observar con el más absoluto rigor, todo el entramado legal que responda a los intereses de quienes tienen la razón, no de los pícaros.
En el caso específico de la procuradora general, debe estar atenta sobre el accionar de su entorno subordinado.

Trump elige a Susie Wiles como jefa del gabinete en Casa Blanca
Abinader entrega muelles en Río San Juan y Cabrera para la pesca
Primer Ministro Haití seguirá en Puerto Rico, su futuro es incierto
Cuatro muertos en accidente de tránsito en la autopista Duarte
Mantienen en alerta el Distrito Nacional y 13 provincias de RD
Oleada de misiles rusos golpea Ucrania y daña red transporte
IRAN: Hijo de Alí Jamenei es elegido nuevo líder supremo
Obispo califica «escandalosa» cantidad de feminicidios en RD
NUEVA YORK: Lanzan objetos explosivos residencia de Alcalde
EEUU: Trump dice nuevo supremo de Irán «no durará mucho»
Irán confirma 1.200 muertos y 10.000 heridos en ataques EEUU
ROMA: El Papa llama a el diálogo y cese de las bombas
FINJUS ve hay una «crisis ética» de la democracia dominicana












Muy de acuerdo, la procuradora no puede quedarse callada con una denuncia pública de esa magnitud , sin que haya sanciones, se debe dar un ejemplo con ese Fiscal.
El fiscal a cargo que es apellido Saba esta cometiendo el delito de prevaricato que esta sancionado en todo el mundo por lo que este tipo debe de ser sometido a la accion de la justicia a fin de que pagues por todo lo mal que has hechos.