Posible atraso electoral amenaza la estabilidad institucional de Haití

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PUERTO PRINCIPE.- La advertencia del Consejo Electoral Provisional de Haití al presidente del país, Michel Martelly, de la imposibilidad de celebrar las elecciones en la fecha prevista, 26 de octubre, aviva la incertidumbre e inestabilidad en un país azotado por años de crisis políticas y humanitarias. Son muchas las ocasiones en las que la comunidad internacional ha manifestado su preocupación por la celebración de estas elecciones municipales y parciales del Parlamento bicameral. Las diferencias entre el Ejecutivo y el Legislativo han aplazado durante años el proceso democrático. No obstante, este último año diferentes avances, fruto del protagonismo de diálogos, generaron esperanza, y la estabilidad de las instituciones democráticas y la consolidación del Estado de derecho en el país más pobre de América se observó como una posibilidad cercana. A comienzos de año la mayoría de los partidos políticos del país firmaron, con la mediación de la Iglesia Católica, unos acuerdos que allanaron el camino para la celebración de los comicios, demandados por la comunidad internacional y especialmente por Estados Unidos. Asimismo, Haití recientemente asistió al logro de la composición consensuada del Consejo Electoral Provisional, algo que parecía una de las mayores dificultades y que era absolutamente necesario para que se hiciera realidad la celebración de los comicios que están pendientes. Cada uno de los tres poderes, ejecutivo, legislativo y judicial, tras largas negociaciones nombró a tres representantes para formar el Consejo y, además, el organismo electoral designó a un nuevo presidente, Max Mathurin, quien ya tuvo a su cargo la organización de las elecciones de 2006. No obstante, a pesar de que el órgano clave para la celebración electoral quedó completamente configurado, todo indica que los comicios vuelven a no tener fecha, pues además de esta estructura de coordinación, control y organización, es necesaria la Ley Electoral, piedra angular de la organización de elecciones libres y limpias. Dicha ley, en la actualidad, a poco más de dos meses de la fecha fijada para los comicios (26 de octubre), se encuentra bloqueada en el Senado. La semana pasada se conoció que el Consejo Electoral Provisional comunicó en una carta a Martelly la imposibilidad de celebrar las elecciones en la fecha fijada, dado que no existe el marco legal para llevar a cabo el proceso. Desde entonces, Martelly se ha reunido con asesores electorales, representantes de la comunidad internacional y del Parlamento para evaluar la situación y buscar una solución que desbloquee el proceso electoral, según fuentes políticas locales. Las elecciones senatoriales se han retrasado desde 2011, y los mandatos de un tercio de los senadores expiraron en mayo de 2012, dejando el Senado con sólo dos tercios de sus miembros, y también las elecciones locales y municipales debieron celebrarse en 2010. En enero de 2015, vencerá la legislatura de un segundo tercio de los senadores y de la Cámara de Diputados, por lo que si las elecciones no se celebran a finales de 2014, el Parlamento podría quedar inutilizado el próximo año. Esto podría provocar un vacío institucional y, según analistas en el país, una mayor inestabilidad y pérdida de credibilidad, y perjudicar de manera considerable los avances logrados hasta el momento y la consolidación y profundización de la democracia en un país que ha padecido desorden y caos social, económico y político durante muchos años. Haití ha pasado por grandes dificultades en los últimos años, desde el devastador terremoto que sacudió el país el 12 de enero de 2010 y causó unos 300.000 muertos hasta la epidemia de cólera por la que miles de personas perdieron la vida. Alejar a Haití de la inestabilidad que ha caracterizado a su sistema político durante décadas ayudaría a reducir la pobreza, un objetivo por el que no solo lucha el país caribeño, pues hay años de trabajo, esfuerzo y ayuda de la comunidad internacional. En junio pasado la ONU y los países miembros del llamado «Core Group» instaron a los actores políticos de Haití a tomar «rápidamente» las decisiones necesarias para garantizar que las elecciones se puedan celebrar en la fecha fijada. El llamamiento fue hecho por la jefa de la Misión de Naciones Unidas para la Estabilización de Haití (Minustah), Sandra Honoré, y los representantes del grupo, compuesto por las embajadas de Brasil, España, EEUU, Francia y la Unión Europea, y las misiones permanentes de Canadá y la Organización de Estados Americanos. Por otro lado, los continuos atrasos electorales en Haití contribuyen a la proyección de la imagen de un país caótico, y disuade las inversiones extranjeras. Indudablemente, la celebración de las elecciones antes de que finalice el año ayudaría a continuar avanzando al país, y a llevar a cabo reformas necesarias en materia de derechos humanos o incluso el sistema penitenciario, por citar algunas, y cabe recordar la reciente fuga de más de 329 presos de la «moderna cárcel» de Haití, inaugurada hace tan solo unos meses. FUENTE: lavanguardia.com

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