Muchos dominicanos tienen la errada creencia que ser nacionalista es exhibir una actitud antihaitiana, lo que lleva a inferir que podrían estar confundiendo racismo con lo que es la defensa al interés nacional.
El diccionario de la RAE define al nacionalismo de la siguiente manera: “Sentimiento fervoroso de pertenencia a una nación y de identificación con su realidad y con su historia”.
Ser nacionalista no se circunscribe a compartir un territorio, hablar el mismo idioma y tener valores culturales y religiosos comunes, se requiere estar dotado de patriotismo, como aquellos que a lo largo de la historia social dominicana supieron enfrentar o condenar a interventores extranjeros (inclusive de determinadas potencias) que violaron nuestra soberanía.
Ser nacionalista equivale a amar a su país. Y el que ama a su país aboga por el cumplimiento de sus leyes y la práctica de sus valores morales. No puede ser nacionalista el que no ha exigido castigo a la corrupción pública y a la impunidad, dos flagelos que han dañado no solo a la economía de nuestro país, sino que han contribuido a descomponer moralmente a lasociedad, sobre todo a determinados segmentos juveniles, a los cuales se les ha enseñado, como vía paradigmática, el enriquecimiento ilícito.
Aquí se firmó un contrato original con la Barrick Gold que constituyó una vergüenza nacional, sin que ninguno de los que se autocalifican nacionalistas levantara su voz de protesta. ¿Dónde está la defensa al interés nacional? ¿Dónde está el amor a la patria?
De igual manera se han registrado múltiples escándalos de corrupción pública sin que muchos “nacionalistas” dominicanos expresen una sola palabra de desaprobación. Y suelen guardar silencio ante las injerencias tradicionales, en los asuntos domésticos, por parte de potencias que no ameritan mención. ¿Dónde está el nacionalismo?
Ni siquiera a los directivos del Instituto Duartiano, a quienes se les atribuye haber estudiado la historia social dominicana, conocer y compartir el ideario de Duarte, se les ha visto asumir una actitud de condena a la corrupción pública, a la impunidad, a las violaciones a nuestras leyes y a los valores éticos. Nunca han emitido, siquiera, un comunicado de protesta contra las violaciones a nuestra soberanía popular. El nacionalismo de muchos se limita al problema haitiano, lo que podría tener un fondo racial y xenófobo.
Santo Domingo, 18 dic.- El Ministerio de Cultura de la República Dominicana anunció que la Bienal de Artes Visuales regresa el próximo año tras un lustro de ausencia.
En esta ocasión se trata de la XXIX edición, donde los dominicanos Amable Sterling y Plinio Chahín y la puertorriqueña Irene Estévez, tendrán a su cargo la elección de las piezas concursantes en el certamen.
La ministra de Cultura, Carmen Heredia, reveló en rueda de prensa que desde su ascención al cargo, se trazó como meta relanzar la Bienal, cuya última celebración tuvo lugar en 2015.
Heredia agradeció a los artistas por los más de 600 trabajos de pintura, escultura, dibujo, obra gráfica, fotografía, vídeo, multimedia, cerámica, instalación, performance y medios mixtos, presentados para ser tomados en consideración.
La Bienal dará un gran premio con una dotación en metálico de un millón de pesos (17 mil 200 dólares) y los nueve premios de las categorías participantes recibirán 300 mil (cinco mil 200 dólares).
Al valorar a Francisco del Rosario Sánchez como una de las grandes figuras de la historia dominicana no hay espacio para la duda.
Él fue un combatiente permanente, un hacedor de situaciones tendentes a favorecer la libertad de sus compatriotas.
No conoció el reposo. Siempre estuvo armando tácticas para llegar a la estrategia de liberar al pueblo dominicano de imposiciones externas e internas.
Cuando se estudian los hechos de raigambre histórica en que Sánchez tuvo participación se comprueba que su espíritu patriótico absorbía la esencia de su vida. Los detalles de política doméstica, siempre salpicados de mezquindades, eran secundarios en su ideal de redención nacional.
EL AUTOR es abogado e historiador. Reside en Santo Domingo.
Por su amor a la Patria Sánchez sufrió persecución, prisión, exilio, vejámenes diversos y finalmente una muerte atroz ordenada por el espadón sangriento de Pedro Santana, un cacique de instinto montaraz quien al mirarse a sí mismo se creía que él era imprescindible y portador siempre de la verdad y la razón.
Sánchez fue la principal víctima de ese personaje funesto a quien por sus hechos se le puede aplicar la sabia expresión contenida en la obra titulada Libro del Desasosiego del escritor portugués Fernando Pessoa: “El hombre no debería poder ver su propio rostro…El creador del espejo envenenó el alma humana.”
Francisco del Rosario Sánchez del Rosario forma junto con Juan Pablo Duarte Diez y Matías Ramón Mella Castillo la trilogía de los Padres de la Patria. Otros ilustres dominicanos también tienen dimensiones proceras, cuya evocación es de justicia resaltar permanentemente.
Sánchez, nacido en la ciudad de Santo Domingo el 9 de marzo de 1817 y asesinado el 4 de julio de 1861 en San Juan de la Maguana, tuvo el mérito y la dicha histórica, para prez de su memoria, de ser uno de los fundadores de la sociedad secreta La Trinitaria, cuna de la Independencia Nacional.
Sus condiciones excepcionales de guerrero y organizador le permitieron dirigir la lucha separatista cuando Juan Pablo Duarte, luego de evadir una tenaz persecución en su contra, pudo salir del país en el 1843.
Sánchez, con palabras y con hechos, siempre reconoció la prevalencia de la figura de Juan Pablo Duarte ante los demás independentistas, a pesar de que algunos en un evidente exceso lanzaron al aire la peregrina idea de que él lo superaba en méritos.
Le correspondió ser el primero en proclamar a Duarte como Padre de la Patria. Lo hizo in absentia del patricio, que entonces estaba exiliado en Curazao. Fue en la Puerta del Conde, a las tres de la madrugada, horas después de producirse el trabucazo redentor de Mella en la Puerta de la Misericordia.
Ese tributo es un ejemplo más que ha permitido con el paso del tiempo sostener que Sánchez mantuvo invariable su visión respecto al esplendor de la figura de mayor proceridad que encarna Duarte en la historia dominicana.
El 15 de marzo siguiente, obviamente inspirado en la previa alabanza de Sánchez, el prelado Tomás de Portes e Infante, entonces Vicario General de la Arquidiócesis de Santo Domingo, al recibir a Duarte en su retorno del exilio, lo saludó jubilosamente diciéndoles a los presentes “Salve el Padre de la Patria.”
En una etapa tan convulsa como la que siguió a los acontecimientos del 27 de febrero de 1844 no todos los pasos de Sánchez fueron lineales, pues hizo algunos meandros casi obligatorios con las fuerzas conservadoras que controlaban los poderes de la naciente República.
No obstante algún zigzag, coyuntural y por táctica obligatoria, en lo fundamental Sánchez mantuvo inconmovible, hasta el momento postrero de su vida, su fe en los destinos nacionales. Eso es lo que vale como sustancia de su itinerario vital en favor de las mejores causas para el pueblo dominicano.
Francisco del Rosario Sánchez del Rosario entró al largo martirologio de los dominicanos que ofrendaron sus vidas en la etapa en que el país había perdido su soberanía luego de que un grupo de renegados encabezados por Pedro Santana decidió matar y sepultar la República Dominicana.
La posición anti anexionista de Sánchez comenzó meses antes de que se materializara el macabro acto de la Anexión. Estaba enfermo y postrado en la pequeña y hermosa Charlotte Amalie, la población principal de la isla caribeña de Saint Thomas. Con “carencia de todo recurso para sostenerse.”
Manuel Rodríguez Objío expresa, en su obra Relaciones Históricas sobre la Guerra Restauradora, que cuando fue a visitar a Sánchez en su exilio de Saint Thomas este le habló “en el idioma del amigo, del padre y del patriota inspirado. Es preciso, me dijo, que cooperes a evitar esa Anexión vergonzosa que no es sino una traición infame manejada por Santana y sus esbirros.”1
Antes de cumplirse tres meses de que las tropas españolas ocuparan el país, arriando el pabellón tricolor dominicano e izando la bandera del reino de España, Francisco del Rosario Sánchez penetró al territorio nacional a luchar por la restauración de la soberanía vendida por Pedro Santana y sus secuaces.
Cuando finalizaba el mes de mayo de 1861 el patricio y mártir Sánchez entró por Hondo Valle, en la frontera con Haití. Estaba acompañado de otros patriotas que por su número formaban lo que en el argot militar se denomina una unidad con categoría de Sección.
Son de larga narración los hechos entonces ocurridos en torno a la expedición libertaria de referencia, la cual incluía los combatientes que encabezados por el General José María Cabral penetraron por la tierra fronteriza de Comendador y el General Fernando Tabera, quien debía apoderarse de Neiba. Sobre eso he hecho otros comentarios en este mismo espacio, a los cuales remito a quienes tengan interés en más detalles.
Sánchez fue gravemente herido y capturado, por un acto de traición, en un lugar llamado Los Guineos, en territorio de El Cercado.
Fue llevado a la ciudad de San Juan de la Maguana, donde se produjo su magnicidio la tarde del 4 de julio de 1861, luego de que el día anterior hicieran un juicio carente de sustento legal.
Junto a Sánchez fueron asesinados más de 20 otros patriotas que luchaban por la Restauración de la República Dominicana. Paradojas del destino, el fuego criminal que segó la vida de esos valientes salió de fusiles accionados por dominicanos anexionistas.
El responsable de esa hecatombe fue Pedro Santana, quien en la ocasión actuaba al servicio de la Reina de España, como Capitán General de la neo colonia.
Era él quien desde Azua movía los hilos de la muerte violenta de Sánchez y sus compañeros de lucha patriótica. Los Mártires de San Juan los fueron por su macabra decisión. Ni siquiera los santanistas más tercos se han atrevido a negar la decisiva participación de ese caudillo en los hechos referidos.
El 4 de julio de 1861 el vendepatria que luego sería revestido con la pompa del Marquesado de Las Carreras llevó al más alto nivel su ánimo criminal, incluso contra la voluntad de experimentados oficiales españoles que consideraron que no era prudente cometer esa masacre cuando todavía las tropas españolas ni siquiera tenían pleno dominio del escenario bélico.
Un hombre tan cruel como el General José de la Gándara Navarro confirmó que los crímenes de Sánchez, y los demás patriotas que con él murieron, fueron obra de Santana.
En su libro Anexión y Guerra de Santo Domingo el político y militar aragonés expuso sobre eso, entre otras cosas, lo siguiente: “Se les sujetó por orden de Santana a un sumarísimo e irregular procedimiento y fueron fusilados el 4 de julio, contra la opinión y las reclamaciones escritas del Brigadier Peláez que pasó quizás los límites de la subordinación…”2
Tal vez la muerte de Sánchez (que tenía 44 años de edad), y demás héroes que pagaron con su vida el amor a la Patria, fue el punto de partida para que tiempo después se produjera el Campo de Agramante en que terminó el vínculo entre Santana y las autoridades españolas de la Anexión.
El Congreso Nacional, al ponderar la pertinencia de honrar la memoria de Sánchez y los demás mártires del nefasto día en que fueron abatidos, resolutó en su sesión del 19 de junio de 1889 lo siguiente: “Único: Se declara solemnemente Día de Duelo Nacional el 4 de julio de cada año, conmemorándose esta fecha el 3 del mismo mes.” Ocho días después el Poder Ejecutivo emitió el Decreto de promulgación de esa decisión congresual.3
El 6 de julio del año 1889 el Vicepresidente de la República, Manuel María Gautier, pronunció un discurso con motivo de la proclamación del referido Día de Duelo. Explicó que estaban congregados, como muchos otros en otros lugares del país: “para rendir parias a vuestro patriotismo y mantener vivos en el corazón de los que aún os sobrevivimos y en la generación del porvenir, el ejemplo de vuestras virtudes cívicas y el reflejo de vuestras glorias. Paz, honra y gloria a vuestros manes.”4
Esa recordación de duelo nacional se mantuvo durante 54 años, hasta que el 28 de abril de 1943 una ley suprimió el referido decreto de 1889.
Bibliografía:
1-Relaciones históricas sobre la guerra restauradora. Editora Montalvo, 1951. Manuel Rodríguez Objío.
2-Anexión y guerra de Santo Domingo. Tomo I, libro tercero, capítulo I. Pp 204-207. José de la Gándara Navarro.
3-Decreto del 27 de junio de 1889.M.M. Gautier, Vicepresidente de la República en ejercicio de la Presidencia.
4-Discurso.6 de julio de 1889. Manuel María Gautier. Vaciado en la obra titulada Acerca de Francisco del Rosario Sánchez. Editora Taller, 1976. P216. Editor Emilio Rodríguez Demorizi.
SANTO DOMINGO,- Se ha iniciado el rodaje del documental “El fotógrafo de la 40”, dirigido por Erika Santelices y Orlando Barría.
Narra la historia recuperada del acto de valentía y sacrificio de Pedro Aníbal Fuentes Berg, quien entregó su vida por dar a conocer las fotografías que realizó en la cárcel de La 40 a los presos políticos del régimen.
La más icónica de las fotos que tomó corresponde a la del cabo de la entonces Marina de Guerra José Mesón, en tortura en la silla eléctrica.
El documental ganó como proyecto el Fondo de Promoción Cinematográfica (FONPROCINE) 2019 convocado por la Dirección General de Cine.
SANTO DOMINGO.- La organización cultural Proyectarte, dirigida por la gestora Samanta Olivero, realiza el Proyecto “Arte pa’ Villacon”, una iniciativa de arte urbano donde se efectuarán varias jornadas de muralización, con el objetivo de embellecer los espacios arrabalizados de Villa Consuelo y devolverlos a la comunidad convertidos en verdaderas obras de arte que muestren con orgullo sus íconos y la cotidianidad de este laborioso sector popular.
Los trabajos han iniciado con la participación del veterano artista mexicano Irving Cano y la artista rusa Marina Lapina, quienes han plasmado un monumental mural tributo al fallecido “Quique” destacado personaje del Carnaval Dominicano procedente del sector.
Además se encuentran realizando intervenciones artísticas en mas de 20 fachadas deterioradas y 10 murales a gran escala, elaborados por los artistas dominicanos Edward Telleria Pedro Veras, Ariel Santil, Edgar Valerio, Wanda Cortorreal, Karina Crousset, Israel marte, Feliciano y Mauricio Delgado, Beya Rodríguez, Juan Miguel Ruiz, Lidisset Reyes, Pili Monción y Erky Deldado, entre otros.
“El arte urbano puede ser un generador del sentido de pertenencia, crea una valoración de lo local, sentimientos de identidad y orgullo” destacó la joven gestora de Villa Consuelo.
Para la ejecución de los trabajos artísticos, “Arte pa’ Villacon» cuenta con el apoyo de los artistas Cromcin Domínguez y Pedro Veras, directores de los colectivos artísticos Transitando y el Movimiento de Muralistas Dominicanos respectivamente, quienes convocan a profesionales, artistas visuales, diseñadores gráficos e ilustradores, que aportan su arte y creatividad; además de un equipo de colaboradores Indhira Olivero, Hector Farias, Juan Andrés Jiménez y Julio Valoy, que integran la comisión organizadora.
El proyecto pretende ser el inicio de la creación de un Villa Consuelo más eco amigable y sostenible, apelando a la integración de la comunidad y de los comercios para que sean los protagonistas de este cambio, aportando para el bienestar común de la zona, en salubridad, infraestructura, seguridad y otros temas sociales neurálgicos que afectan al sector.
Se contempla plasmar mas de 50 murales, que convertirán a Villa Consuelo, en una verdadera galería de arte y un destino no solo comercial, también turístico y cultural.
NUEVA YORK.- El bachatero dominicano Félix Rosario hizo un llamado al gobierno dominicano a reconsiderar la ayuda dispuesta a conocidos artistas y realizar un censo que los incluya a todos.
Rosario criticó la disposición gubernamental por considerarla excluyente y afirmó que sólo se tomaron en consideración los artistas y reguetoneros, que a su juicio no son la mayoría.
Afirmó que muchos bachateros y conjuntos típicos de todo el país tienen cientos de músicos y artistas con nombres que no son sonoros, por lo que fueron excluidos.
Recordó, que ellos son padres y madres de familias de escasos recursos económicos.
“La pandemia del COVID-19 no es selectiva, nos afecta a todos por igual, por tanto los 100 millones de pesos, no pueden ser repartidos a los que tienen dinero, dejando en el abandono a los que no estamos pegados”, refirió
Pidió que la Asociación de músicos, cantantes y bailarinas (AMUCABA), suministre la lista de su matrícula al gobierno y destacó que en la entidad hay cientos de artistas pobres y enfermos, con familias que dependen de sus entradas económicas para sobrevivir.
NUEVA YORK.- El concejal de origen dominicano Ydanis Rodríguez endoso al presidente del condado de Brooklyn, Eric Adams en una conferencia de prensa frente a New York Prebysterian Hospital Columbia University y la calle 168, en el sector Washington Heights.
Rodríguez habló ampliamente sobre el liderazgo de Eric Adams, quien aspira a la alcaldía de la ciudad de Nueva York en 202.
Destacó el trabajo realizado durante la pandemia y su contribución a los neoyorquinos, blancos, latinos, asiáticos, judios y negros y otros en Brooklyn y en todos los condados de la ciudad.
Indicó que «Adams ha estado en el terreno, luchando codo a codo con los trabajadores y las personas de color e inmigrantes, durante más de 30 años”.
«Hoy vivimos con la pandemia Covid 19, necesitamos más que nunca de un liderazgo comprometido con nuestras gentes y nuestras comunidades, porque después de esta pandemia vendrán días difíciles», expresó.
Dijo que “quiero que todos los neoyorquinos sepan que Eric ha estado ayudando a los necesitados día tras día en nuestras comunidades, no tan sólo se ha quedado en Brooklyn, ha estado en Manhattan, Bronx, Queens, Long Island en toda la ciudad desde que comenzó la pandemia”.
Rodríguez también elogió el impulso de Adams para obtener MetroCards gratis para el trabajo esencial durante la pandemia, pero además, la comida, las ayudas a los bodegueros, restaurantes, salones de bellezas, obreros entre otros.
Las ayudas sociales y las subvenciones constituyen renglones que tendrán que sr revisados de cara al nuevo presupuesto. Luce casi imposible que el gobierno pueda mantener los programas de asistencia social en los venideros doce meses.
En el mejor de los casos se tendrán que hacer revisiones profundas sobre la asistencia que se ofrece a los sectores más desposeídos de la población. Tiene que ser compaginada de acuerdo con la realidad económica del país.
Somos partidarios de que se mantenga la asistencia a los más necesitados, y sobre todo tomando en cuenta que la economía informal está sufriendo un rudo golpe. Se le hace difícil la subsistencia a los grupos marginales de la sociedad.
Pero para ser realista, un presupuesto con déficits no puede estar albergando asistencias que caen en el paternalismo, y que ofrecen comida por un par de días, ayudando también a crear el parasitismo social.
El programa de asistencia humanitaria del gobierno tiene que ser revaluado en enero, de cara al nuevo presupuesto. Mantenerlo es necesario, pero ello no quita que se vean las serias implicaciones que tiene esa carga para la economía nacional.
Eso sí, rechazamos de plano las recomendaciones de los organismos internacionales que son partidarios de que se suspendan todas las ayudas sociales y las subvenciones. En un país de grandes desigualdades económicas ello no es posible.
Aquí casi todo está subvencionado. La electricidad, el agua, el transporte, los combustibles. Eliminar esas subvenciones sería aumentar el proceso de inflación, ya de por si catapultado por el agiotismo y la usura.
En este sentido el gobierno debe hilar muy fino, tiene que adecuar su presupuesto a la realidad y ver como mantiene la asistencia social a los más desamparados. Se dirá que es preferible ayuda colectiva en programas hospitalarios, escuelas y otros.
En el papel sí, pero la asistencia social en la República Dominicana se interpreta como la entrega por persona de fundas de alimentos y una tarjeta para que compren lo que les hace falta. Una modalidad del clientelismo político que algún día deberá ser eliminada, pero que ahora se debe mantener.
No hay contradicciones entre ver lo negativo de la asistencia dadiva social, y la necesidad de ir eliminándola paulatinamente. Es un lastre producto de las fracturas sociales y mientras se mantenga la injusta distribución de las riquezas, es obligatorio tender la mano al excluido.
La primera fase de las clases a distancia concluye hoy con un balance negativo desde la óptica de la Asociación Dominicana de Profesores, que cita la debilidad de la docencia por medios tradicionales y la mala calidad de la señal de wifi en las aulas, que obliga a los docentes a comprar “paqueticos”.
Igual la situación incluye el desbalance emocional en estudiantes, profesores y padres, que los facilitadores sean obligados a acudir a las escuelas, a riesgo de contagio y la cancelación masiva de personal.
Son factores que marcan la salud de la enseñanza, que traen consigo un cúmulo de inconvenientes que pudieran reflejarse en el índice de los alumnos y en su estado de ánimo y hasta provocarles depresión.
Mas, estoy segura de que el Ministerio de Educación, que aún tiene tiempo de arreglar la carga en el camino, puede revisar lo hecho y mejorarlo si dispone de la voluntad necesaria ¿Y por qué no habría de disponerla, si será junto con los estudiantes y maestros el gran ganador con el éxito de esta modalidad?
En la medida en la que todo el sistema asuma su parte del proceso, el triunfo estará sellado. Las autoridades conocen hace rato de qué pata cojea este sistema, por primera vez implementado en el país. Es necesario entonces que sanen esa extremidad.
Los docentes seguro que entienden que su rol de acompañantes es ahora más riguroso y deben estar dispuestos a asumirlo y a dar con más ganas que nunca.
Los progenitores igual y aquellos que no cuenten con las capacidades académicas necesarias para colaborar que busquen ayuda y con mayor ímpetu brinden soporte emocional a sus hijos, que lo necesitan.
El estudiantado sabe que debe echarle mucho ánimo por la dificultad per se que significa aprender con este mecanismo, porque estar encerrado es duro, porque no ver a los amiguitos es triste y porque requiere demasiada disciplina estudiar sin el rigor presencial.
Esta es tarea de todos y si lo aceptamos así sacaremos las mejores notas.
En el día de ayer el gobierno decretó un nuevo horario del toque de queda para cinco provincias incluyendo el Distrito Nacional, y hace un par de días vimos que el congresista dominicano en Washington Adriano Espaillat felicitó al gobierno dominicano por haber establecido como obligatoria una prueba rápida del covid-19 para los ciudadanos norteamericanos que viajen hacia la republica dominicana.
Esas dos medidas tienen como objetivo reducir el contagio del covid-19 en el país en un momento en que Estados Unidos y Europa están siendo castigadas por una segunda ola de dicha enfermedad; mientras que en el país se contabiliza un incremento significativo en el contagio y la cantidad de fallecidos a causa del virus SAR-COV-2.
Nadie en sano juicio y con sentido nacional se debe oponer a estas medidas, debido a que aún no tenemos ni una vacuna disponible en República Dominicana y tampoco se sabe cuándo la vamos a tener, por lo que la prevención del contagio es la única arma que tenemos en este momento.
Pero también es necesario que las autoridades sepan que el sector turístico es afectado negativamente por esas medidas, especialmente el sector de la pequeña hotelería que es la responsable del llamado turismo comunitario.
El gobierno ha ido en auxilio de los grandes hoteles con programas de incentivos y ahora vemos que también sale en ayuda del sector del entretenimiento y la diversión, ayudando a los artistas que desde el inicio de la pandemia no han visto a linda por sus fueros.
La pregunta que nos hacemos en el negocio de los pequeños hoteles es cuándo será que el gobierno va a salir en auxilio de estos negocios que no tienen los clientes suficientes ni siquiera para cubrir los gastos perentorios?
Esperamos que la ayuda no llegue para el entierro sino para la medicina porque después de muertos es muy poco lo que se necesita.