A quien no le dan, que no coja

Por Marcelino Lara 

He tomado prestado el título de una canción de los años 80 interpretada por una agrupación merenguera femenina, para explicar la elevada dependencia de gran parte de la población dominicana de los beneficios otorgados por el Estado a través de sus programas sociales.

Y para tal propósito utilizaré los resultados de una investigación que ha estado realizando el CREES desde 2019 para monitorear el impacto socioeconómico de las ayudas otorgadas por el Estado dominicano a los estratos poblacionales más necesitados.

Lo primero que llama la atención es que al cierre de 2024, más de la mitad de la población dominicana, específicamente el 51.4%, dependía de los beneficios de los programas sociales del estado. O sea que somos un país de pobres e indigentes.

Sin embargo, en 2019 cuando CREES empezó a realizar esta medición, el programa Aliméntate, que entonces se llamaba Comer es primero, era otorgado tan sólo a 825,275 hogares.

Al cierre del mes de junio de 2025, el promedio de hogares beneficiados del programa hoy llamado Aliméntate subió a 1,489,960 hogares beneficiados.

Independientemente de la pandemia, consideramos un aumento exagerado porque del 2016 al 2020, los beneficiados de los programas sociales a penas aumentaron de 3.7 a 3.9 millones. Sin embargo del 2020 al 2024 pasaron de 3.9 a 5.5 millones de dominicanos dependientes del Estado dominicano.

 Insostenible presupuestaria y financieramente

 El programa Aliméntate es el de mayor número de beneficiarios dentro de lo que administra la Dirección de Desarrollo Social Supérate, lo que habla claramente de una caída en el nivel de seguridad alimentaria del pueblo dominicano por insuficiencia de ingresos de la gente y de la producción nacional.

De acuerdo con la Administradora de Subsidios Siciales, al cierre del segundo trimestre de 2025, el total de subsidios por beneficiarios o tarjetahabientes, superó la cifra de 4.6 millones. En cada tarjeta una persona puede recibir dos y tres subsidios a la vez.

El número cada vez más dependiente de los programas sociales del estado nos lleva entonces a cuestionar las cifras oficiales sobre el nivel de empleo, el incremento del salario real, la seguridad alimentaria, el acceso al agua potable, energía eléctrica, educación y salud, al tiempo que se confirma una vez más el débil crecimiento del PIB.

Obviamente, sólo el deterioro de esos indicadores podría justificar que más de la mitad de la población dominicana esté siendo beneficiada por programas sociales del gobierno.

También debemos suponer que una gran cantidad de personas pasaron de clase media a pobres y por eso están recibiendo dichos beneficios, ya que no queremos suponer que con el pago de nuestros impuestos se está beneficiando a extranjeros ilegales.

Esperamos que el populismo político no se haya apoderado de los programas sociales del Estado dominicano, porque a quien no le dan que no coja.

 

jpm-am

Vincho, la Virgen y la catástrofe del 46

Contrario a lo que ocurrió en otros tiempos no lejanos con mayor acentuación, en una porción significativa de habitantes de nuestra media isla, prevaleció la creencia de que movilizar la imagen de la virgen patrona o protectora del pueblo dominicano de sus santuarios habituales implicaba exponerse al surgimiento de una tragedia de desastrosas consecuencias.

Así se advierte en un corto y curioso relato,  singular y gracioso, expuesto por el acucioso y expresivo maestro de la abogacía y con un fascinante dominio de la oratoria edificante, doctor Marino Vinicio Castillo Rodríguez, en su interesante obra titulada Reminiscencias de Vincho, publicado en abril del 2024.

Como aparente punto de partida para sustentar la referida creencia popular, el hoy paradigmático jurista francomacorisano realiza una remembranza sobre una experiencia vivida en el año 46 del pasado siglo, en la capital dominicana, cuando disfrutaba a plenitud su adolescencia.

Recuerda que, para entonces, en la hoy avenida del puerto,  en la cercanía del puerto del Ozama, “…se celebraría la llegada de la primera nave del Descubrimiento, donde se escenificaría el amarre de Las Carabelas en la legendaria Ceiba de Colón”.

Como parte del esplendor de la actividad se resaltaba la presencia de la imagen de la Virgen de las Mercedes y la participación de treinta jóvenes de la ciudad Primada de América ataviados con trajes de marinería de la época.

Como señal de bienvenida al temido generalísimo Rafael Leónidas Trujillo Molina, ejecutivo de la nación, quien presidiría el concurrido acto, empezaron a escucharse los veintiún cañonazos estipulados por el protocolo oficial desde las corbetas de guerra ancladas en el muelle capitalino.

Destaca el elocuente abogado Castillo Rodríguez que una multitud impresionante, “vibraba en aplausos y vivas”, al severo gobernante sancristobalense y que curiosamente llegó a los alrededores del grupo de amigos que le acompañaba en el acto “…una señora, entrelazando un rosario en las manos”.

Apunta el discado jurista que entre los resabios por la dama en cuestión se escuchó pronunciar expresiones como esta:

–       “¡Esto no puede ser! A la Virgen de las Mercedes no se le mueve de su santuario, !Hay que ir donde ella y no moverla! Las veces que se ha hecho, pasa algo malo. ¡No Señor! ¡No se puede traer del Santo Cerro para ponerla a participar en esta fiesta!”.

Cuenta el doctor Marino -Vincho- Castillo Rodríguez que, ante la tanta insistencia de la doña chillona, José Nazario Brea, quien formaba parte del grupo de compañeros presentes en el encuentro se vio en la necesidad de expresarle en voz baja:

–        “!Vieja cállese, mire que ahí está el presidente!

No bien terminada de oírse la atinada observación, la escandalosa y extrovertida señora replicó a viva voz:

–        “!Señores, esto no es cuestión de política, esto es de nuestra fe!. ¡A la Virgen hay que reverenciarla, pero en su sagrado templo”!

Ante la fanática religiosa y sus categóricos señalamientos, algunos de los asistentes a la actividad protocolar, como había de esperarse, empezaron a dispersarse atendiendo al llamado mandato de la prudencia.

Concluida la ceremonia, resalta el doctor Castillo Rodríguez en su citado libro que “…volvimos a la casa y al sentarnos a la mesa, comenzó a temblar la tierra en forma pavorosa”.

En torno a aquella vivencia inesperada, apunta de manera precisa y contundente el experimentado y polémico profesional del Derecho y la Política que “…era el 4 de agosto y el terremoto de tal día fue tremendo, de 8 en la Escala de Richter”, lo que obligó a su apreciado amigo José Nazario Brea a exclamar:

-“¡La vieja lo dijo, la vieja lo dijo!”.

El terremoto de 1946

Según informaciones del Centro Nacional de Sismología de la Universidad Autónoma de Santo Domingo -UASD-, el 4 de agosto de 1946 ocurrió el terremoto más grande de la historia sísmica instrumental de La Hispaniola, con una magnitud de 8.1 y una intensidades de X y XI en la escala Mercalli Modificada.

Lo más importante de este terremoto fue el tsunami que se generó a raíz de la sacudida sísmica, teniendo como punto céntrico el poblado de Matancita en la hoy provincia María Trinidad Sánchez,

Nagua, fue arrasado totalmente por las olas gigantescas que alcanzaron más de 9 pies de altura; penetrando hasta 2 kilómetros hacia tierra, quedando de unas 300 casas construidas de maderas solo 8, las demás fueron despedazadas.

Los pueblos de Cabrera, Nagua y Sánchez quedaron sin comunicación al derrumbarse varios puentes.

La cantidad de escombros era enorme, hombres y mujeres como también animales formaron parte de estos, al quedar sepultados.

La totalidad de los cadáveres no fue posible rescatar (aunque se estima más de 1,000 personas) por la Marina de Guerra, que hizo todo lo que estaba a su alcance.

Los temblores no dejaban de suceder y el luto de toda la nación crecía, se encontraban cada día más muertos.

En varios puntos de la región Noreste del país la tierra se abrió y en Moca, el Palacio Municipal y el mercado público se desplomaron.

Algo similar también ocurrió con la casa Consistorial, el Club Rotario, la Glorieta del parque Mon Cáceres y las Torres de las Iglesias.

En Santo Domingo, capital de la República, el muelle se agrietó y fueron tantos los daños materiales, las pérdidas de vidas humanas y las expresiones de dolor y tristeza, que por un considerable tiempo prevalecía un ambiente desolador y luctuoso.

En San Francisco de Macorís el Templo Católico la iglesia Nuestra Señora de la Mercedes, el local del Partido Dominicano y comercios sufrieron graves daños al ser azotados por la furia del terremoto.

En Santiago de los Caballeros un almacén se desplomó; el canal Presidente Trujillo fue severamente dañado.

A manera de conclusión…

Conforme al ameno, franco y curioso relato reproducido en estos párrafos y sobre todo, atendiendo a la insistencia y el convencimiento religioso puesto de manifiesto por la señora religiosa en referencia, fiel creyente de la Virgen de la Mercedes, como final de este compartir, quizás valga la pena concluirlo reproduciendo la máxima popular que obliga a tener presente que “en este mundo de Dios, nada es verdad, nada es mentira, todo depende el color del cristal con que se mira”.

¿Qué le parece…?

jpm-am

Nikauly de la Mota renuncia de partido Generación Servidores

SANTO DOMINGO.– La comunicadora Nikauly de la Mota anunció su salida del partido Generación de Servidores, que preside el pastor Carlos Peña.

La ex candidata a la vicepresidencia de la República en las pasadas elecciones valoró la oportunidad de haber acompañado al presidente del partido, calificando la experiencia como enriquecedora y llena de aprendizajes.

Dijo que inicia una nueva etapa desde la independencia, con el firme compromiso de continuar sirviendo al país.

Recordó que ha dedicado 28 años a la gestión social a través de su Fundación Nikauly A Todo Corazón y más de una década al frente de la organización Mujeres Líderes Dominicanas.

“Es tiempo de seguir desarrollando una nueva visión de país, con soluciones reales y urgentes desde el Estado, aplicadas sin compromisos con nada ni con nadie que no sea el bienestar de todos los dominicanos”, expresó.

De la Mota reiteró su compromiso de trabajar con fe, responsabilidad y amor por la República Dominicana, con la esperanza de construir “una nación más fuerte, más justa y más unida”.

an/am

PLD aplaza taller de formación Política debido a las lluvias

SANTO DOMINGO.- El Partido de la Liberación Dominicana (PLD) anunció el aplazamiento, por motivo de las lluvias, el taller programado por la Secretaria de Formación Política y el Instituto de Formación Política Profesor Juan Bosch sobre el manejo de la plataforma digital formativa.

“Se informa a los encargados de formación política provincial que el taller de manejo de la plataforma de formación política, programado en un principio para este viernes fue suspendido debido a las lluvias que se están registrando en el territorio nacional”, dice un mensaje.

El documento indica que la nueva fecha será informada de manera oportuna.

 an/am

Abinader ante una prueba de fuego

En los últimos meses hemos observados dos episodios  que reflejan un problema estructural de comunicación y responsabilidad dentro del Gobierno relacionados con funcionarios que, por negligencia, temor o cálculo político, entregan información parcial o distorsionada al presidente.

Esto significa que el mandatario ha sido inducido a comunicar públicamente versiones incorrectas como ocurrió sobre el déficit  en SENASA y en el caso de los contratistas con deudas viejas por cobrar.

El resultado es que el jefe de Estado termina sosteniendo públicamente versiones falsas, comprometiendo su credibilidad porque su equipo le ocultó, maquilló o tergiversó la realidad.

En el caso de los contratistas del Comité Institucional Codiano, en los cinco años, los funcionarios del Gobierno han mantenido el discurso de que los constructores con deudas viejas no cumplen con los soportes que exige el Ministerio de Hacienda para tramitar los pagos.

Fue por ello que en el escenario de La Semanal el presidente Abinader fue inducido a afirmar que no se le puede pagar a contratistas que no cumplen con los soportes.

Sin embargo, la realidad, confirmada por las propias instituciones deudoras, es radicalmente distinta, pues son estas instituciones las que, por negligencia o corrupción, han perdido documentos públicos indispensables para tramitar los pagos.

A pesar de las reiteradas advertencias del Comité Institucional Codiano el mandatario sostuvo públicamente una narrativa contraria a los hechos.

Este cuadro pone a prueba el liderazgo del Presidente Luis Abinader ya que si en verdad se apuesta por la transparencia y el fortalecimiento institucional se requiere actuar con decisión frente a los funcionarios que ocultaron información neurálgica.

En ocasiones se tiene la percepción de que Abinader es muy flexible, pues mantener a esos funcionarios en sus cargos equivale a validar el engaño, perpetuar la injusticia y seguir poniendo en riesgo la credibilidad del Gobierno.

La desaparición de documentos públicos en las instituciones estatales que mantienen deudas con contratistas no solo pone en riesgo la transparencia y la seguridad jurídica, sino que también podría configurar un grave acto de corrupción administrativa.

Al cumplirse dos meses desde que el Comité Institucional Codiano (CIC) solicitó formalmente a la PEPCA investigar esta pérdida documental, el silencio oficial se vuelve insostenible, ya que la falta de respuesta erosiona la confianza ciudadana y profundiza la sensación de impunidad frente a hechos que comprometen derechos, patrimonio y vidas de contratistas que solo exigen el pago legítimo de obras terminadas y usufructuadas por el Estado.

Luis Abinader

Lo sensato

Los contratistas entienden que la medida más sensata, y al mismo tiempo más contundente, sería suspender a los implicados y crear una comisión interinstitucional con poder real para reconstruir expedientes y garantizar el pago de la deuda vieja.

Esto no es solo un asunto de justicia contractual, es una cuestión de ética pública y de respeto al Estado de derecho, porque cuando se pierde la confianza en la palabra oficial, se erosiona la legitimidad del gobierno entero.

Si Abinader actuara con firmeza, no solo saldaria la deuda de 390 millones de pesos con 92 contratistas y sus familias, sino que también debe enviar un mensaje histórico de que en su administración nadie puede mentir impunemente al Presidente ni manipular información pública sin consecuencias.

Ese sería un legado de transparencia y justicia, en vez de la imagen de un liderazgo rodeado de funcionarios que, por omisión o por dolo, han convertido la negligencia administrativa en represión encubierta.

jpm-am

Silencio de la sociedad civil irrita y apesta

En la República Dominicana la sociedad civil ha sido, históricamente, un actor fundamental en la lucha por la democracia, la transparencia y los derechos ciudadanos.

Pero en estos últimos años, precisamente bajo el actual gobierno, esa misma sociedad civil parece haber desaparecido del escenario público. Lo que antes era un grito firme, aguerrido y continuo, hoy es un silencio preocupante y sospechoso.

Por años, la sociedad civil en la República Dominicana se presentó como la conciencia crítica del país. Fue la voz que se alzó frente a los excesos de los gobiernos, la que denunció la corrupción, la que salió a las calles en defensa de la democracia y de los derechos ciudadanos. Sin embargo, esa voz se ha apagado. Y ese silencio es tan estruendoso como irritante.

Porque mientras la corrupción sigue galopando, mientras el costo de la vida asfixia a las familias, mientras los apagones regresan como si estuviéramos en los 80, mientras la improvisación y los errores de política pública se multiplican, la sociedad civil ha preferido callar.

O peor aún: algunos de sus principales actores parecen haberse acomodado, conformado, o cooptado por el poder, ocupando altos cargos en el tren gubernamental.

¿Dónde están las voces de Participación Ciudadana, que durante los gobiernos del PLD levantaban auditorías ciudadanas, ruedas de prensa, marchas, piquetes, con sólo surgir alguna denuncia contra la gestión pública? Hoy apenas se les escucha un tímido comunicado, como si la corrupción fuera menos corrupción dependiendo de quién esté en el Palacio Nacional.

¿Dónde está la Finjus, que en otros tiempos se erguía como referente de opinión jurídica y defensora de la institucionalidad? Hoy parece más interesada en validar proyectos oficiales que en cuestionar la debilidad de las instituciones.

¿Y qué pasó con el Consejo Nacional de la Empresa Privada (CONEP), y las demás cúpulas empresariales, que antes se mostraban preocupadas por el rumbo del país? Ahora guardan silencio frente al desorden eléctrico, la corrupción, el endeudamiento y la inflación, porque al fin y al cabo sus intereses están garantizados.

Ni hablar de las universidades, gremios profesionales y sindicatos, que parecen más ocupados en defender sus parcelas que en levantar la voz por la sociedad. Los médicos protestan solo por lo suyo, los maestros apenas se hacen sentir, y las asociaciones comunitarias, antaño combativas, hoy lucen fragmentadas y débiles.

Y no olvidemos a las iglesias, que en otros tiempos denunciaban con fuerza los males sociales. Hoy, salvo contadas excepciones, la mayoría de las iglesias parecen optar por la prudencia y el acomodo, antes que por la denuncia profética que el país necesita.

El resultado es claro: frente a los apagones, el alto costo de la vida, la corrupción que no cesa y los errores de gestión, no hay una voz colectiva, fuerte, organizada, que represente a la ciudadanía.

La sociedad civil que antes se presentaba como un contrapeso, hoy luce como un actor neutralizado, domesticado, o en el peor de los casos, cómplice por omisión.

El pueblo dominicano no se merece una sociedad civil que grita según quién gobierne, ni con organizaciones que negocian su independencia a cambio de financiamientos, favores o puestos.

El país necesita una sociedad civil de verdad, con coherencia, con coraje, con independencia. Porque callar en medio de la crisis, frente al abuso de poder y frente a los males sociales, es otra forma de corrupción.

jpm-am

 

El progresismo vs. la derecha

En la República Dominicana no existe una verdadera derecha en el sentido clásico del término. Lo que hemos visto a lo largo de nuestra historia política es la evolución de partidos que nacieron con raíces de izquierda o populistas, que luego se presentaron bajo etiquetas de socialdemocracia y progresismo.

En cada ciclo electoral, estas organizaciones han sabido disfrazarse de movimientos que aparentan un giro a la derecha, pero en la práctica han mantenido las mismas dinámicas de clientelismo, dependencia estatal y populismo propias de la izquierda y la centro de izquierda.

El discurso político ha vendido la idea de supuestos giros hacia gobiernos de derecha. Sin embargo, un análisis serio revela que nunca se han aplicado políticas conservadoras, de liberalismo clásico ni de libre mercado.

Lo que ha existido es un cambio de narrativa para mantener el apoyo del electorado, haciéndole creer que se trata de proyectos distintos, cuando en realidad se repiten los mismos patrones.

El Estado se mantiene clientelar, con nóminas abultadas y programas asistenciales como principal herramienta de control político. Se multiplican los subsidios y transferencias, generando dependencia de la población hacia el poder. El endeudamiento público se utiliza como fuente de financiamiento del gasto corriente y de obras de alto costo. Mientras tanto, el mercado libre se ve limitado por monopolios y contratos privilegiados desde el Estado.

Un gobierno de derecha auténtico se distinguiría por reducir la dependencia del Estado, favorecer un mercado abierto y competitivo sin tutelaje, aplicar disciplina fiscal para evitar endeudamiento excesivo y defender valores conservadores en lo social, con énfasis en orden, familia y soberanía nacional.

Por el contrario, los gobiernos dominicanos, aunque se autodenominan de “centro” o incluso “centro-derecha”, han aplicado políticas propias de la socialdemocracia progresista: expansión constante del gasto público, programas de asistencia, uso del Estado como principal empleador, endeudamiento creciente y una apertura económica controlada, con privilegios, monopolios y dependencia de organismos internacionales.

Las fuerzas políticas dominantes han contado, además, con el respaldo de organismos y alianzas internacionales que promueven agendas progresistas y de centroizquierda. Entre ellas figuran la Internacional Socialista, la Alianza Progresista  a la que incluso se ha hecho referencia en debates nacionales y el Foro de São Paulo, junto a fundaciones y ONGs vinculadas a la socialdemocracia europea y al progresismo latinoamericano.

Estas plataformas aportan respaldo ideológico, financiero y estratégico a los partidos dominicanos que, aunque se proclaman de “centro”, operan bajo una lógica de izquierda modernizada.

Como si el tiempo se hubiera congelado, dentro de este conjunto de partidos progresistas nunca ha existido un verdadero proyecto de nación, sino una lucha por el poder, donde incluso parecen haber pactado sus turnos para gobernar. Siempre se nos presenta la ilusión de cambio, pero la realidad es que el país necesita una corriente reformista que impulse transformaciones estructurales más allá del aparato estatal, hasta llegar a la cultura intelectual del dominicano.

La esperanza está en la Generación Z, que trae consigo principios, valores y conocimientos innatos. No obstante, esta juventud es constantemente bombardeada por la influencia mediática del progresismo y la centroizquierda, que desde las redes sociales promueven visiones materialistas sobre la familia, la mujer y la vida en sentido general, con  manipulación de noticias y narrativas, bajo la máscara de una izquierda modernizada, una igualdad desigual, quitando merito a las tradiciones, valores culturales,  a los profesionales y productores.

La política dominicana, atrapada entre bandos progresistas, enfrenta el desafío de transformarse en una corriente verdaderamente reformista. Una corriente que no se limite a administrar el Estado, sino que construya sobre la base de valores cívicos, educativos, económicos y culturales; con una visión de nación que supere los ciclos de alternancia y coloque en el centro al ciudadano, su libertad y su capacidad de progreso real.

Si no asumimos ese rumbo, seguiremos condenados a votar entre lo mismos disfrazados de distintos

jpm-am

El PRM en la oposición de su propio poder (OPINION)

La evidente disminución de la popularidad del gobierno, una consecuencia de la falta de presencia en los principales cargos del Estado de dirigentes del Partido Revolucionario Moderno (PRM), cuya mayoría de Ministerios, Direcciones Generales Nacionales y Administraciones, son controladas por un sector de la llamada sociedad civil, incluyendo gran parte de los Departamentos de Comunicaciones, está arrastrando a esa entidad política a una desafortunada derrota en el 2028.

A parte de esa gran deficiencia de visión política del gobierno dirigido por el Presidente Luis Abinader, también hay que añadir que el régimen está en el deber de multiplicar las inversiones en la producción de alimentos, los cuales están a precios que no les permite a los pobres tener aseguradas las llamadas “tres comidas calientes”.

A ambas cosas también hay que agregarle al país un buen trabajo para la reducción de la delincuencia, de los escándalos de corrupción en el Estado, que un buen analista puede determinar que entre los supuestos responsables no están involucrados ni el 3 por ciento de dirigentes del Partido Revolucionario Moderno (PRM).

Otra gran debilidad del gobierno es que el país no conoce la magnitud de obras públicas que realiza, lo que puede resolver, a tres años de las elecciones, con buenos equipos de estrategas de la comunicación, acompañados de técnicos informáticos controlados por los primeros.

El problema está en que se dice que la publicidad del Palacio Nacional, está bajo el control de dos publicitarias de la llamada sociedad civil, que no reconoce a los comunicadores del PRM, especialmente de las provincias, a los cuales no apoya.

Debido a esa situación, el grueso de la publicidad se queda entre un pequeño grupo del Distrito Nacional, dejando caer “pajitas” en las provincias, donde está la mayor simpatía política del PRM.

El resultado de eso es que la mayoría de comunicadores del PRM y aliados, no está promocionando las obras del gobierno. ¡Y eso podría formar parte de una vergonzosa derrota del PRM!

El gobierno debe rediseñar una política estratégica que apoye a comunicadores vinculados al oficialismo y de otras áreas políticas, que por su capacidad, pueden contribuir con el mejoramiento de su imagen pública, que hoy está muy deteriorada.

La mayoría de comunicadores (periodistas, locutores y comentaristas), no tiene ningún problema en trabajar para el Estado. ¡Ya lo hicieron con el PLD y la entidad no les solicitó votar por los “moraos”, sino un buen trabajo profesional!

El gobierno del Partido de la liberación Dominicana (PLD) utilizó a una gran cantidad de relacionistas públicos provenientes de otros litorales políticos, lo que le dio excelentes resultados, al extremo que una gran mayoría de dominicanos dice que el régimen peledeísta fue uno de los mejores de la historia del país, especialmente el de Danilo Medina.

Los relacionistas públicos del gobierno en las provincias no pueden resolver un problema, porque trabajan sin respaldo, apenas para solucionar algunas necesidades familiares.

¡Eso se debe al deficiente trabajo estratégico del sector comunicación a nivel central, debido a que el éxito no sólo está en enviar notas a los demás medios! También hay que sugerirle al gobierno del Presidente Abinader, que debe enviar más recursos al campo a favor de la producción de alimentos, a beneficio de los consumidores y los productores.

¡Que lleguen a los grupos más necesitados de la producción para disminuir el déficit actual de productos y reducción de los precios! A esas situaciones hay que sugerirle al gobernante que debe buscar la forma para la reducción de la delincuencia a nivel general, pero respetando la Ley.

El gobierno debe hacer un experimento designando como ministros, directores generales o administradores, a reconocidos dirigentes del PRM de Santo Domingo, Santiago, Moca, La Vega y otros pueblos, para aprovechar su popularidad, especialmente de la llamada “vieja guardia”, que son los que conocen a la militancia perremeísta, como también a reductos del Partido Revolucionario Dominicano (PRD).

El problema es que la inmensa mayoría está sentada o en carguitos de tercera categoría. ¡Esos son los que pueden hacer los trabajos políticos para que el PRM pueda ganar en el 2028! ¡Es que los números, señor Presidente, están bajando!

En síntesis, los problemas que el gobierno debe resolver de inmediato, son el mejoramiento de la seguridad ciudadana, ya cambiar a la ministra de Interior y Policía Faride Raul, una nueva estrategia de comunicación periodística, mayor inversión en la producción y “pintar de perremeístas al Estado,” con la designación en los principales cargos públicos de dirigentes de esa entidad.

¡El PLD gobernó con su Comité Político o parte del Central! El cúmulo de todos esos problemas “alimentará” la popularidad del PLD, con Danilo Medina tirado en el ruedo político, y a la Fuerza del Pueblo, con Leonel Fernández como candidato presidencial. Se puede decir de todo en contra de Medina, pero la gente lo percibe como que fue un buen gobernante, porque invirtió, con éxito, en la producción de alimentos, lo que le permitió al pueblo comer con poco dinero. ¡Sea de nuestro agrado o no!

¡Eso no se elimina con campaña sucia!, sino corrigiendo los problemas y con un buen equipo de comunicación! Esperamos que con las designaciones de Félix Reyna y Alberto Caninero, como los principales voceros del gobierno en el ese sector, periodistas muy capacitados, ayude a cambiar el “negro” panorama para el PRM, que decimos está pagando las malas acciones de otros.

Y, en general, esas situaciones son “alimentos” para la oposición, la cual se prepara para la toma de las calles mediante movilizaciones u otras protestas, bajo el alegato de que esos hechos le dieron buenos resultados al PRM, como fue el caso de la Marcha Verde.

No creemos que el gobierno, con un PRM casi fuera del Estado, o mejor dicho, en la oposición de su propio poder, pueda contener una victoria de sus adversarios. ¿Con qué ánimo va a salir la base del PRM a defender a su gobierno o a hacer campaña para ganar?

Y, en el caso del sector comunicación, simplemente los comunicadores vinculados al PRM o aliados, se pondrán a escribir o a hablar-en su mayoría-de historias del país, que ponerse a defender la política del gobierno.

El gobierno deberá recibir al 2026 con un total mejoramiento de la economía, a través de la producción de alimentos de crecimiento rápido, como la batata, habichuelas, maíz, carne de pollo, vegetales y productos de hortalizas.

¡Y una drástica disminución del precio del dólar, que alcanzó un valor nunca registrado en el país, sobre los 62 pesos, para en el transcurso del año 2026 reforzar esas políticas generales!

Eso se deberá reforzar con una buena campaña de promoción de las obras de infraestructuras del gobierno, que el país conoce muy pocas, para tener bien informada a la población, y a los comunicadores satisfechos. Sin hacerse eso, el gobierno les dejará el campo abierto a la Fuerza del Pueblo y al PLD para que usen los recursos económicos de la política para campañas, bien preparadas, para acabar con el perremeísmo.

jpm-am

 

La FIFA presenta las mascotas del Mundial de Fútbol 2026

MIAMI.- La FIFA presentó este jueves a las mascotas oficiales del Mundial 2026, organizado por Canadá, Estados Unidos y México, y que representan a un alce, un águila y un jaguar, animales simbólicos de estos tres países.

«Maple, el alce canadiense; Zayu, el jaguar mexicano, y Clutch, el águila americana, fueron creados para dar vida a la riqueza cultural, el legado y el espíritu de cada país anfitrión, y para transmitir un mensaje de unión, diversidad y pasión por el deporte más popular del mundo», informó en un comunicado la FIFA.

El organismo regulador del fútbol internacional presentó a las tres mascotas en un breve video publicado en sus redes sociales, en el que indicó que cada uno de estos animales ocupa una posición distinta en el campo.

Maple, vestido con los colores rojos de Canadá, usa los guantes característicos de los porteros, y destaca «por su creatividad, resiliencia y un auténtico individualismo», según la FIFA.

Mientras que Zayu, quien encarna «el valioso patrimonio y el dinamismo» de México, se desempeña como delantero, posición desde la que «intimida a los defensores con su excepcional agilidad y velocidad».

Por último, Clutch es centrocampista «predica con el ejemplo levantando el ánimo de su equipo con energía y determinación» y «tiene una personalidad arrolladora y le encanta el deporte».

El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, destacó en el comunicado que los tres animales «transmiten alegría, emoción y ese espíritu de unión que define a la Copa Mundial de la FIFA» y serán un «elemento esencial del ambiente festivo» que rodeará al torneo, que se disputará entre del 11 de junio al 19 de julio de 2026.

«Ya puedo imaginarlos en las camisetas de los niños, chocando manos con las leyendas del fútbol y, por primera vez, como protagonistas de videojuegos que disfrutarán millones de personas», señaló Infantino, puesto que los tres animales estarán en un videojuego de la FIFA que saldrá el próximo año.

El sorteo de la fase de grupos del Mundial, en el que por primera vez participarán 48 selecciones, tendrá lugar el próximo 5 de diciembre en Washington. Argentina acude al torneo como vigente campeón tras el título conquistado en Catar en 2022.

of-am

Desaciertos continuos del Gobierno del PRM (OPINION)

Todos los que, de una manera u otra, ayudamos a ganar a la oposición en las elecciones del año 2020 en nuestra condición de aliados parciales y temporales del PRM, nunca advertimos que la racha de los gobiernos erráticos del PRD se mantendría con la llegada de Luis Abinader y los modernos al poder.

Creímos, de manera infantil, que la experiencia caótica de la gestión de Hipólito Mejía no se repetiría y que este era un caso aislado, pero nada más incierto que eso porque está comprobado que, penosamente, los perredeístas, ahora perremeístas, no saben gobernar.

Aunque el gobierno actual no ha llegado a una crisis como la cambiaria y bancaria del gobierno de Mejía, un memorial de errores que les presentaré a continuación demuestra claramente la incompetencia de los popis que nos mal gobiernan.

El altísimo costo de la vida; la gente ya no sabe qué hacer, los alimentos y medicamentos aumentan a diario, y el 20 % de los salarios de miseria se gasta en transporte.

Inseguridad pública; las calles están tomadas por la delincuencia y la ciudadanía se mantiene en vilo y en temor absoluto.

Endeudamiento externo récord; en solo cinco años, la gestión del presidente Abinader ha tomado la friolera de casi 28,000 millones de dólares, más que todos los gobiernos anteriores juntos.

Aumento colosal de los gastos corrientes y bajísima inversión de capital en el presupuesto nacional; esto confirma la mala calidad del gasto público.

De lo poco recursos asignados a obras de infraestructura, se ha comprobado por reiteradas denuncias públicas que estas son de pésima calidad.

Los constantes apagones financieros tienen en agotamiento colectivo al país, hastiados de los mismos y del incremento injustificado y permanente de la factura eléctrica.

El inexplicable y desproporcionado aumento del costo de la construcción está impidiendo que la clase media hoy pueda adquirir una vivienda.

Crisis migratoria; el pueblo se ha empoderado del tema, mientras el gobierno hace mutis sobre las acciones para solucionar la misma.

Aumento de la corrupción de los actuales funcionarios públicos; las pruebas son palpables, por lo que han perdido la autoridad moral para perseguir a los funcionarios de gestiones anteriores.

Descontrol y aumento súbito de precios en los colmados, producto de un control de la cadena de suministros por los oligopolios, pero también por la especulación y el acaparamiento de los colmaderos.

El gobierno tiene un déficit fiscal que alcanza el 3.47 % del PIB en este 2025, y para cubrir el mismo, se sigue con el festival de préstamos.

SENASA lo quebró el clientelismo de la reelección al incluirle, sin presupuesto para ello, casi dos millones de afiliados al seguro subsidiado de salud.

Aumento de la pobreza e indigencia por sus fueros; las ayudas sociales del estado a vulnerables por los montos asignados son ridículas.

Colapso en hospitales públicos, ya que les falta de todo para atender la demanda ciudadana.

Crisis en el abastecimiento de agua potable; eso es el colmo de la ineptitud, porque eso sí tiene desesperada a la población.

Aumento de las inundaciones en nuestras calles; cientos de millones en pérdidas materiales por la falta de inversión para resolver el grave drenaje pluvial y sanitario.

La ralentización en la atención ciudadana en las instituciones públicas contrasta hoy con la eficiencia de servicios en los gobiernos anteriores.

Desmejoramiento de la calidad educativa; la falta de aulas y el bajo nivel de aprendizaje del alumnado son preocupaciones, sobre todo por la gran inversión del 4 % del PIB.

El alto nivel de desempleo, la escasez de fuentes de trabajo y la falta de calidad de los mismos hacen que la desesperanza se apodere, sobre todo, de la juventud.

Aumento del consumo de drogas y de los puntos de venta de la misma; Abinader no solo debe actuar para evitar el trasiego de cargamentos hacia EUA y Europa, sino que tiene que poner suma atención al grave daño que se le está haciendo a nuestra juventud, con el porcentaje en drogas que se les deja como pago por parte de los carteles a la estructura local; las drogas terminan en los barrios, enfermando a nuestra población.

La grave denuncia del Tribunal Constitucional de que el gobierno está desacatando 92 sentencias del más alto tribunal de la nación muestra el país en el que estamos viviendo.

Aumento exponencial de la crisis de valores en nuestra sociedad; esta delicada realidad encuentra a una administración gubernamental que no está haciendo nada para evitar que esto acabe con los cimientos fundamentales de nuestra nación.

Como verán, mis queridos lectores, soy consciente de que esta lista se queda corta ante las múltiples situaciones que nos afectan; lo paradójico es que, mientras el país se cae a pedazos, la irresponsable dirección del PRM y sus principales líderes están en precampaña presidencial adelantada, de manera abusiva e ilegal, y aun más, el pueblo sabe que todos están administrando fondos del estado.

Lo peor que tiene este Gobierno es que no se parece en nada a la población que dice representar, porque la amplísima mayoría de sus funcionarios son caucásicos, donde el 93 % son mestizos, mulatos y negros; son ricos en un país de clase media, pobres e indigentes, y parte de ellos son hijos o nietos de extranjeros, por lo cual tienen pocas raíces auténticamente dominicanas.

Ni siquiera el esfuerzo del trabajador Presidente Abinader ha podido evitar los resultados desastrosos de su gestión, por las irresponsables acciones de sus principales funcionarios. Solo me resta decirles a los modernos que no abusen de la paciencia del pueblo, recordándoles la frase del reconocido analista y consultor político Moisés Naim: cito “El poder se ha hecho más fácil de obtener, más difícil de usar y más fácil de perder”.

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