Primer dominicano en Junta de Libertad Condicional de NY

NUEVA YORK.- Con más de dos décadas de experiencia en seguridad pública, Jose A. Gomérez hizo historia en 2025 al convertirse en el primer Comisionado de origen dominicano en la Junta de Libertad Condicional del Estado de Nueva York.

Su destacada trayectoria y compromiso con la justicia lo han posicionado como una figura clave en la reforma del sistema penitenciario del estado.

A lo largo de su carrera, Gomérez ha defendido políticas enfocadas en la rehabilitación, la equidad y la reintegración efectiva de los individuos a la sociedad.

Su nombramiento no solo representa un logro personal, sino también un avance significativo para la representación de las comunidades latinas en altos cargos de toma de decisiones dentro del sistema de justicia penal en Nueva York.

Gomérez comenzó en el Departamento de Policía de Nueva York (NYPD), donde sirvió y culminó su carrera con NYPD mientras estuvo asignado al Training Borough en la Academia de Policía.

Posteriormente trabajó en un departamento de policía en el condado de Westchester y culminó su carrera en la uniformada como Comisionado de la Policía de la ciudad de Newburgh, NY, con una trayectoria de 26 años de servicio.

Actualmente, además de atender sus responsabilidades como Comisionado de Junta de Libertad Condicional, cursa una maestría en administración pública en el Marist University.

Uno de los momentos más significativos de su vida profesional ocurrió el 11 de septiembre de 2001, cuando, como miembro activo del NYPD, respondió al llamado de emergencia tras los atentados contra las Torres Gemelas.

Participó como rescatista en las labores de búsqueda, rescate y seguridad en la Zona Cero, enfrentando condiciones extremadamente difíciles y peligrosas. Esta experiencia no solo puso a prueba su fortaleza física y emocional, sino que también profundizó su vocación de servicio y su sentido del deber hacia los demás.

Durante los días, semanas y meses posteriores a la tragedia, trabajó incansablemente junto a otros socorristas, demostrando un compromiso inquebrantable con la misión de salvar vidas, brindar apoyo a las víctimas y restablecer la seguridad en uno de los momentos más oscuros de la historia reciente de los Estados Unidos.

Su participación en estos esfuerzos dejó una huella imborrable en su vida y en la de quienes lo rodearon, consolidando su reputación como un servidor público ejemplar.

En 2021, asumió el cargo de Comisionado de Policía de la ciudad de Newburgh, convirtiéndose en el primer hispano y latino en ocupar dicho puesto en todo el estado de Nueva York.

Durante su gestión, lideró una transformación integral del departamento, logrando una reducción significativa del crimen violento, modernizando los procesos y la infraestructura policial, e implementando estrategias innovadoras de seguridad pública. Su enfoque estuvo centrado en la transparencia, la rendición de cuentas y la colaboración activa con los residentes.

Además, fortaleció los lazos entre la policía y la comunidad mediante programas de acercamiento ciudadano, iniciativas juveniles y alianzas con organizaciones locales.

Su liderazgo no solo mejoró la percepción pública del cuerpo policial, sino que también sirvió como ejemplo de inclusión, integridad y compromiso con la justicia para otras jurisdicciones en el estado.

Desde su nuevo rol en la Junta de Libertad Condicional, Gomérez lidera con una visión transformadora basada en la justicia, la rehabilitación y la restauración de la confianza pública.

Con firmeza, sensibilidad social y un compromiso inquebrantable con el bienestar comunitario, se convierte en una voz poderosa a favor de las segundas oportunidades para quienes buscan reconstruir sus vidas y reintegrarse dignamente a la sociedad.

Orgulloso egresado de The City College of New York, Gomérez ha demostrado, con cada paso de su trayectoria, que el esfuerzo, la dedicación y el compromiso con el servicio público pueden transformar comunidades y abrir caminos antes impensables.

Su historia es testimonio del poder de la perseverancia y del impacto tangible que los hijos e hijas de la diáspora dominicana están dejando en los espacios de liderazgo y toma de decisiones.

Con una visión clara y un profundo sentido de responsabilidad social, Gomérez continúa rompiendo barreras, derribando estereotipos y dejando una huella imborrable como uno de los referentes más destacados del crecimiento y la fuerza de la comunidad dominicana en el ámbito público en Nueva York.

NY: Tras varios retrasos, José Uribe será sentenciado el 9 de octubre

NUEVA YORK.- Tras varios retrasos, fue fijada para el 9 de octubre en un tribunal federal de Nueva York la audiencia de sentencia contra el empresario dominicano José Uribe, testigo clave en los juicios por corrupción contra el exsenador Bob Menéndez y su esposa, Nadine Arslanian. 

Uribe, de 56 años y residente en Union City, Nueva Jersey, espera una pena benévola por haber colaborado con la fiscalía.

Inicialmente el dominicano se declaró inocente de siete cargos, pero luego aceptó su culpabilidad y pactó con la fiscalía a cambio de testificar.

Durante el verano de 2024, Uribe pasó varios días en el estrado narrando cómo entregó sobornos a Menéndez y a su esposa, incluido un Mercedes Benz para Nadine en 2019, a cambio de favores políticos.

El vehículo fue adquirido como parte de un acuerdo para que Menéndez interviniera en una investigación de fraude de seguros en Nueva Jersey que involucraba a socios de Uribe. El exsenador llegó incluso a llamar al fiscal estatal para tratar el caso, de acuerdo con lo revelado en el juicio.

El FBI descubrió que Uribe mintió sobre el origen de los pagos, presentándolos como un préstamo a Nadine. Esa versión fue sostenida durante meses, hasta que finalmente se derrumbó con la evidencia recabada por los fiscales.

Posteriormente, Nadine intentó encubrir la transacción enviándole un cheque por 21,000 dólares, muy por debajo de los más de 43,000 que él había gastado en el automóvil.

Uribe explicó que cooperó con la justicia para proteger a su familia y reducir su condena. Reconoció haber mentido al FBI, a su propio abogado y haber instruido a otros para sostener esa falsedad.

«Decidí cooperar porque pensaba que era lo mejor para obtener indulgencia y demostrar que mi familia no tuvo nada que ver», declaró en abril pasado.

jt-am

Dictan prisión preventiva para uno solicitado en extradición por EU

SANTO DOMINGO.- La Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia impuso prisión preventiva a un hombre solicitado en extradición por Estados Unidos por su vinculación a la red transnacional del cibercrimen que defraudó a cientos de ciudadanos estadounidenses a través de estafas, extorsión y robo de identidad.

Louis Junior Rodríguez Serrano (Junior o Lowi Junior Rodríguez Marte), de 28 años, quien se encontraba prófugo desde la puesta en marcha de la operación que desarticuló la red el 4 de agosto de 2023, fue arrestado el pasado 27 de septiembre tras mantenerse en su contra una activa persecución hasta su localización y captura.

El tribunal dispuso que cumpla la prisión preventiva en el Centro de Corrección y Rehabilitación (CCR) Rafey Hombres, en Santiago, hasta que se conozca la audiencia del pedimento de extradición el próximo 28 de octubre.

Rodríguez Serrano será procesado en Estados Unidos por incurrir en asociación delictuosa para cometer fraude por medios electrónicos y por correo postal, así como por lavado de activos provenientes de esa actividad delictiva, en violación al código de esa nación.

La Dirección de Cooperación Jurídica Internacional y Derechos Humanos, que encabeza el procurador adjunto Osvaldo Antonio Bonilla Hiraldo, representa al Ministerio Público en el proceso.

El órgano del Ministerio Público formuló la petición de la prisión preventiva que fue admitida por los jueces Francisco Antonio Jerez Mena (juez presidente), María Garabito Ramírez y Nancy Salcedo.

Otros extraditados

Como parte de los acuerdos de cooperación internacional en la Operación Discovery 2.0, la Fiscalía tramitó con Estados Unidos, a través de sus organismos de investigación, el proceso de extradición de Juan Rafael Parra Arias, José Ismael Diloné Rodríguez, Félix Manuel Reynoso Ventura, Rafael Ambiorix Rodríguez Guzmán y Miguel Ángel Vásquez, así como de Claudio Santana o Claudio Mercedes.

jt-am

Asesinan dominicano tras dos meses secuestrado en México


SANTO DOMINGO.- Daniel Cabreja, oriundo de la provincia Monte Plata, fue asesinado en México tras dos meses secuestrado.

Según familiares, los captores exigían 100 mil dólares a cambio de su liberación. Al no recibir el pago, Cabreja fue obligado a cavar su propia tumba y sesinado de un balazo.

Antes de viajar, Cabreja trabajaba como chofer en una compañía de guías turísticos en Verón, Punta Cana, y se trasladó a México con la intención de continuar hacia Estados Unidos, donde residen su madre y hermanos.

El caso ha generado preocupación en Monte Plata y en la comunidad dominicana en el exterior, mientras familiares y allegados han solicitado que se esclarezcan las circunstancias del hecho.

Dicen Danilo juramentó a grupo de dirigentes que retornó al PLD

SANTO DOMINGO.- Danilo Medina, presidente del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) a juramentó a un grupo de dirigentes que retornaron a esta organización política, acogiéndose al programa “De Vuelta a Casa”.

Durante un acto en el que actuaron como testigos, Carlos Rodríguez, miembro del Comité Central del PLD, y Mayobanex Escoto, del Comité Político y Secretario de Organización.

Entre los que retornaron a las filas moradas figuran Miguelina Batista, presidenta de Comité Intermedio del Bloque Patricio Lumumba, en Boca Chica;  Amaurys Alfonseca, también presidente de Comité Intermedio y los presidentes de  Comités Base, y Guillermo Durelis, quienes fueron juramentados por Medina en las oficinas de la Presidencia del PLD.

Del municipio Santo Domingo Este, Jesús Manuel Amador, Elvin García Alcántara, Rafael Florentino Lorenzo, Hostal Santana, Pedro Cuevas, Marianela Montero, Fredy Ferrera y Juan de Jesús Feliz.

SE COMPROMETIERON A CUMPLIR ESTATUTOS

El reingreso al PLD de estos dirigentes lo hicieron mediante juramento y comprometiéndose a cumplir   con los Estatutos, principios y la visión del PLD y a trabajar a favor del triunfo en las venideras elecciones.

Los dirigentes expresaron su entusiasmo por trabajar juntos en la consolidación de un proyecto político que beneficie a toda la comunidad, buscando siempre el bienestar colectivo y la construcción de un futuro próspero para todos.

Serán asignados a un recinto electoral en donde ejercen su derecho al voto para desde allí realizar las tareas partidarias que se les asignen.

an/am

Freddy Pérez juramenta en la FP grupo dirigentes de PLD y PRM

MONTECRISTI.- El secretario de Asuntos Profesionales y Gremiales de la Fuerza del Pueblo (FP) Freddy Pérez, juramentó a un grupo de dirigentes que dicen provenían de los partidos de la Liberación Dominicana (PLD) y Revolucionario Moderno (PRM).

En una actividad organizada por el ingeniero Félix Minaya, Pérez resaltó que cada nueva integración representa un paso firme hacia el fortalecimiento y consolidación del proyecto político de FP.

Entre los juramentados figuran, Yanilka Mendoza, Lidia Vásquez y Trini Vásquez; Mary Vásquez, ex candidata a regidora; Carolin Toribio; Franniris Campos, Alexis Tatis, Jahassiel Alcántara, Margarita Zapata y Yayito Genao.

Igualmente se sumaron a la FP José del Carmen Almonte, Guillermo Taveras y esposa, Massiel Sánchez; Leidy De la Cruz; Jocy Rivas, Erika Rivas Piña; Lidia Sánchez; José Abreu y Chingo Abreu; Arianni y Darianny Castillo; Lismairy Colón; Rafael Campos; y William Martínez, entre otros dirigentes locales.

Los nuevos integrantes expresaron su satisfacción y entusiasmo por incorporarse a la Fuerza del Pueblo, señalando que la organización representa la verdadera esperanza de transformación para el país.

Pérez reiteró el llamado a la unidad, la organización y el compromiso social, afirmando que con cada juramentación la Fuerza del Pueblo se consolida como la principal fuerza política de cara a los próximos procesos electorales.

an/am

¿Vale la pena que una persona íntegra entre al servicio público?

Por Carlos Salcedo

La política, ¿al servicio del bien común o de intereses privados?

Durante décadas, América Latina ha visto caer a presidentes, exmandatarios y jefes de Estado bajo acusaciones de corrupción, lavado de dinero y violaciones de derechos humanos. En la República Dominicana también se registran denuncias recurrentes contra funcionarios poderosos. Frente a esta realidad, surge una pregunta urgente: ¿vale la pena que personas íntegras entren a la vida política con vocación de servicio colectivo, liderazgo transformador y compromiso democrático?

La política, concebida como servicio al bien común, se ha visto muchas veces distorsionada por intereses privados, clientelismos y corrupción. Casos como los de Alberto Fujimori, condenado en Perú por abuso de poder, violaciones a los derechos humanos, masacres y corrupción, o los de Alejandro Toledo y Ollanta Humala, ambos condenados por casos de financiamiento ilícito ligados a Odebrecht, han expuesto cuan permeables son las instituciones a la corrupción.

En Guatemala, Otto Pérez Molina renunció tras un escándalo de corrupción llamado “La Línea”, fue detenido y procesado, evidenciando que el desfalco institucional puede llegar hasta los niveles más altos del Poder Ejecutivo.  En El Salvador, Antonio Saca fue condenado por malversar cientos de millones de dólares públicos, mientras Mauricio Funes es acusado de enriquecimiento ilícito viviendo en el exilio.

Rafael Correa en Ecuador fue condenado en ausencia por dirigir una red de sobornos.  Álvaro Uribe en Colombia ha sido recientemente condenado por cohecho pasivo y abuso de proceso.  Cristina Fernández de Kirchner fue condenada por corrupción relacionada con obras públicas.  Y Ricardo Martinelli en Panamá, también enfrentó condenas vinculadas a lavado de dinero.

Estos casos tienen en común no sólo los delitos, sino el uso del servicio público como medio para lucro personal o para consolidar redes de poder. Funcionarios que penetran instituciones, manipulan presupuestos, desvían fondos públicos hacia intereses privados, y sujetan la justicia a intereses políticos, dejan como saldo institucional la desconfianza, la impunidad y el deterioro del tejido social.

En la República Dominicana, aunque no se hayan verificado al día de hoy condenas presidenciales por crímenes graves de lesa humanidad en los estándares internacionales comparables, sí existen numerosas investigaciones, acusaciones y cuestionamientos sobre enriquecimiento ilícito, compras estatales sin transparencia y debilidades en los sistemas de fiscalización. Esto configura un caldo de cultivo para que los incentivos del servicio público se desvíen hacia lo personal.

La política como vocación de servicio

A pesar de ese panorama que parece tan sombrío e incremental, hay un contrapunto: quienes aún creen en la política como vocación de servicio lo hacen con la convicción de que es posible transformarla desde adentro. En este sentido, la integridad, el liderazgo transformador y la visión institucional y democrática se vuelven imperativos.

No basta con que la ley exista: se requiere que los mecanismos institucionales funcionen, que el Ministerio Público actúe con independencia, siempre respetando los principios y las garantías procesales, de manera particular el postulado de objetividad; que los tribunales investiguen sin sesgo; y que la ciudadanía esté alerta, ejerza su opinión pública con criterio y responsabilice a sus gobernantes.

Ortega y Gasset, en La rebelión de las masas, definía a la opinión pública como esa fuerza vital que emerge cuando la masa ciudadana participa activamente en los asuntos públicos. Para él, no es suficiente que haya multitud. Habermas, por su parte, concibe la ciudadanía activa como un elemento indispensable para la vida democrática y para la legitimidad del poder político.

En su teoría de la acción comunicativa y en sus obras sobre democracia deliberativa, plantea que los ciudadanos no deben ser meros receptores de decisiones, sino actores críticos y participativos en el espacio público. De ahí que lo esencial es que exista discernimiento, exigencia ética, y que la sociedad no delegue todo, sino que vigile, critique, premie la honestidad, rechace la corrupción y participe activamente.

¿Vale la pena, entonces, que una persona íntegra se arriesgue a entrar al servicio público en Latinoamérica o en la República Dominicana? Sí, vale la pena, porque la alternativa es que los peores tomen el espacio y definan las reglas -las instituciones, los recursos, la voz pública- conforme a sus intereses.

Pero la tarea no será fácil, se requiere liderazgo ético, instituciones robustas, justicia independiente, y una ciudadanía que no mire hacia otro lado.

El servicio público debe volver a ser visto como un honor, no como una trampa. Cuando los íntegros toman la decisión de servir con visión transformadora, democrática y justa, toda la sociedad se beneficia.

jpm-am

Compras y contrataciones en el sector salud

POR DEMI FELIX DOMINGUEZ 

Las contrataciones en salud no son papeles ni números: son respiraciones que se salvan, pasos que se recuperan, memorias que no se pierden. Representan el derecho de un niño a crecer fuerte, de un profesor a enseñar con dignidad, de un agricultor a sembrar sin dolor.

Allí se juega la posibilidad de conservar los sentidos, de sostener la autonomía mental, de vivir con esperanza. Hablar de compras en el sector salud es hablar del pulso mismo de la vida, del drama humano que late detrás de cada decisión del Estado.

Negar o desviar los recursos destinados a la salud pública, cuando se tiene la responsabilidad y la posibilidad de hacerlo, no es un error administrativo menor: es una forma indirecta de atentar contra la vida, un verdadero homicidio social.

Si el sicario acciona un arma para poner fin a una existencia, el funcionario que, por negligencia o corrupción, desvía los fondos condena a pacientes a morir sin oxígeno, a niños a quedarse sin tratamiento, a madres a dar a luz sin las condiciones mínimas de seguridad.

Es precisamente para cerrar esa grieta mortal entre la norma y la realidad que la Ley núm. 47-25 sobre Contrataciones Públicas está llamada a convertirse en un instrumento de racionalidad, integridad, transparencia y eficiencia. En el sector salud, la aplicación de sus principios no es solo un cumplimiento legal, sino una cuestión de vida digna.

Como recuerda Rodríguez-Arana, las actuaciones administrativas “deben estar enraizadas en la suprema dignidad del ser humano y en los derechos fundamentales que de ella dimanan”.

La profesionalización de las unidades operativas de compras constituye una de las principales innovaciones de esta normativa. Sus integrantes deberán cumplir con requisitos académicos y de capacitación en instituciones acreditadas, de modo que la contratación deje de ser un espacio de improvisación y se convierta en un ámbito de excelencia técnica y responsabilidad pública. En esa misma línea, resultan pertinentes los llamados Pactos de Integridad, propuestos por Dickson Morales, que comprometen a todos los actores a actuar con honestidad.

Las compras públicas deben concebirse como un acto de responsabilidad y coherencia, en el que se aplique el lex artis de la contratación, se planifique sobre la base de estudios de necesidad y se garantice la racionalidad de cada decisión.

La Ley núm. 47-25 introduce definiciones precisas sobre los contratos de bienes: los de entrega definida, que implican la adquisición de cantidades determinadas, y los de entrega según demanda, que permiten adquisiciones periódicas hasta agotar el tiempo o el valor total autorizado.

Asimismo, distingue entre bienes estandarizados y no estandarizados, lo que refuerza el principio de valor por dinero y evita adquisiciones de baja calidad o sobrevaloradas. En el sector salud, donde la eficacia y la calidad de medicamentos, insumos y equipos pueden marcar la diferencia entre la vida y la muerte, este principio adquiere un carácter esencial e irrenunciable.

Mecanismos innovadores

La ley también introduce mecanismos innovadores como el pago por resultados, que condiciona la remuneración al cumplimiento de metas, incluyendo un apartado específico para medicamentos. Se prevé que puedan emplearse criterios que aseguren la eficacia en el diagnóstico, tratamiento y cura, de modo que cada peso invertido en salud se traduzca en un impacto positivo.

A ello se suma la figura de las contrataciones conjuntas, que permite a varias instituciones unificar procedimientos y obtener mejores condiciones, junto con los convenios marco para bienes y servicios de uso frecuente, lo que fomenta eficiencia y economías de escala. Y por supuesto, la transparencia y la publicidad, tantas veces invocadas como principios rectores de toda actuación administrativa, exigen que el acceso a la información sea tan vital como la propia legalidad del contrato.

Pero la transparencia no puede confundirse con el amontonamiento de documentos inservibles, la opacidad disfrazada de exceso de datos o la información fragmentada e ininteligible que, lejos de fortalecer el escrutinio social, lo debilita. La verdadera transparencia debe ser clara, precisa y funcional, de modo que permita a la ciudadanía ejercer un control efectivo y a las instituciones responder con legitimidad.

No ha habido excusas en el pasado, pero ahora habrá menos. Con la entrada en vigencia de la Ley 47-25, las autoridades decisoras del sector salud tienen en sus manos la posibilidad —y la obligación— de orientar cada contratación hacia la salvaguarda del derecho a la vida, a la salud y a la dignidad humana. La contratación en salud ya no puede reducirse a un trámite administrativo: es una política de vida que define el presente y el futuro de la sociedad.

JPM

Petro y Abinader en la ONU 2025 

POR RAFAEL PASIAN

En la Asamblea General de la ONU, Gustavo Petro habló con valentía y riesgo político frente al genocidio en Gaza y las injusticias del sistema mundial. Luis Abinader, en cambio, apostó por la prudencia y el alineamiento con los intereses de Washington, especialmente en Haití.

Dos discursos que reflejan el dilema histórico de América Latina: resistir o entregar.

Gaza: la valentía de acusar frente al silencio diplomático

Gustavo Petro denunció con claridad que en Gaza se comete un genocidio. Pidió a la ONU pasar de las palabras a los hechos y conformar una fuerza internacional que proteja al pueblo palestino.

Su voz recordó a las denuncias de Fidel Castro y Hugo Chávez en el mismo escenario: incomodar al poder y pagar el costo político. Washington reaccionó revocándole la visa, prueba de que la verdad siempre incomoda al imperio.

Luis Abinader, en contraste, evitó dar protagonismo a Gaza. Prefirió resaltar el multilateralismo y la cooperación climática, pero sin tocar la llaga del crimen colectivo contra Palestina.

Haití: seguridad tutelada o soberanía pendiente

Para Abinader, Haití fue tema central. Pidió fortalecer la Misión Multinacional bajo mando de la ONU y auspiciada por Estados Unidos. En nombre de la seguridad regional, promovió más tropas y más tutela extranjera.

Petro, aunque no habló directamente de Haití, denunció la lógica de la militarización y de la “geopolítica del garrote”. En la tradición de Juan Bosch, la paz haitiana no será fruto de cascos azules ni de fusiles importados, sino de justicia social y autodeterminación.

Gustavo Petro

Venezuela y el Caribe: choque y complacencia

Petro señaló a Estados Unidos por criminalizar la pobreza en el Caribe y por utilizar la excusa del narcotráfico para agredir a los pueblos. Fue directo, como Chávez y Fidel en su momento.

Abinader se mantuvo en el lenguaje diplomático de manual, cuidando sus relaciones con Washington y omitiendo las sanciones que siguen asfixiando a Venezuela.

África y el Sur GlobalPetro habló del Sur como un solo cuerpo herido por el saqueo y exigió justicia climática real: dejar el petróleo bajo tierra y cambiar las reglas financieras del mundo.

Abinader reclamó más cooperación y financiamiento, pero desde la posición de quien pide sin cuestionar las estructuras de dependencia.

Rusia–Ucrania: denunciar o repetir formalismos

Para Petro, la guerra en Ucrania es la prueba de la doble moral de las potencias y de la parálisis de la ONU. Llamó a construir una paz con justicia.

Abinader se limitó a reiterar la importancia del orden internacional, sin mencionar la responsabilidad de la OTAN ni de Estados Unidos en la escalada.

Conclusión: valentía o entreguismo

En Nueva York, Petro asumió la ruta difícil: hablar con valentía en nombre de los pueblos, aunque eso le costara un enfrentamiento directo con Washington.

Abinader eligió la ruta cómoda: administrar consensos y alinearse con la agenda norteamericana, aun cuando eso signifique reducir la soberanía haitiana a un expediente de seguridad tutelada.

La historia, decía Juan Bosch, no se mide por la elegancia de los discursos sino por la dignidad que estos defienden. En 2025, Petro arriesgó para decir la verdad; Abinader obedeció para sostener el orden. El pueblo sabrá juzgar cuál de esas voces merece ser recordada.

of-am

¡Venga la esperanza!

En medio de tantas noticias sobre degradación humana, hablar de esperanza puede sonar extraño. Sin embargo, vivencias recientes me han recordado que aún hay esperanza y que sobran motivos para cultivarla.

Una situación de salud me permitió comprobarlo. Desde el simple “¿qué te pasa?” hasta el valiosísimo “¿cómo puedo ayudarte?”, destacando a quien dejó lo que estaba haciendo y “arrancó conmigo”, fueron gestos que me recordaron que la esperanza vive en las relaciones humanas. Esa vivencia personal me lleva a afirmar: todavía hay motivos para creer y seguir aportando.

¿Qué es la esperanza?

La esperanza ha sido definida de muchas maneras. Para algunos es ilusión; para otros, virtud; para otros más, un recurso psicológico. Lo cierto es que, desde la filosofía hasta la psicología contemporánea, la esperanza ha sido un tema recurrente.

Friedrich Nietzsche la llamó “el peor de los males” porque prolonga el sufrimiento, pero también habló de una esperanza activa: la confianza en crear nuevos valores.

En contraste, Tomás de Aquino la colocó en la cima, como virtud teologal junto a la Fe y la Caridad. Para él, la esperanza es brújula hacia un bienestar futuro: la bienaventuranza eterna, sostenida por la ayuda divina.

El psiquiatra Viktor Frankl, sobreviviente del Holocausto, observó que quienes encontraban un “para qué” vivir tenían más probabilidades de sobrevivir. En “El hombre en busca de sentido”, Frankl describe la esperanza como un “anclaje existencial” que sostiene incluso en medio del dolor.

Erich Fromm, en “El corazón del hombre”, subraya que la esperanza auténtica no es pasividad, sino “apertura dinámica al futuro”. La definió como una fe racional en la capacidad del ser humano para crecer en amor, justicia y libertad.

De la filosofía a la psicología positiva

La psicología positiva, impulsada por Martin Seligman en los años noventa, trasladó la esperanza al terreno de las ciencias sociales aplicadas. Seligman defendió que la psicología debía equilibrar el estudio de la enfermedad con el de las fortalezas humanas.

Hoy, investigadores consideran la esperanza como una fortaleza central ligada a la resiliencia y al bienestar. Estudios recientes destacan que las personas esperanzadas muestran microconductas visibles —como sonrisas y cordialidad— que mejoran las relaciones y promueven cambios prosociales. También recuerdan que la esperanza se fortalece o se debilita según el entorno cultural y social.

Una fuerza que nos invita a actuar

La esperanza no es un lujo ingenuo ni una ilusión vacía: es una fuerza vital que mueve a las personas, sostiene proyectos y fortalece comunidades. En tiempos de tanta incertidumbre, la esperanza puede ser esa chispa que alienta la cooperación, la solidaridad y el compromiso.

Por eso, además de lo que plantean filósofos o psicólogos, necesitamos volvernos cultivadores de esperanza: en nuestras familias, en nuestros trabajos, en las comunidades donde vivimos, en cualquier espacio en el que logremos incidir.

Por eso, para cerrar, escojo apoyo en este fragmento de una canción de Silvio Rodríguez:

“Venga la esperanza, pase por aquí,

venga de 40, venga de 2000,

venga la esperanza de cualquier color,

verde, roja o negra, pero con amor”.

info@nestorestevez.com 

jpm-am