Asegura Abinader garantiza cena navideña a familias pobres de RD

SANTO DOMINGO.- El director de Medios de la Presidencia, Federico Reynoso Benzan, aseguró que el presidente Luis Abinader se compromete a garantizar la cena navideña para las familias dominicanas en situación de pobreza con el anuncio de ‘La Brisita Navideña’, que incluye un bono, raciones alimenticias.

También cenas y almuerzos, ferias alimentarias e iniciativas como ‘Juntos en Navidad’, ‘La Ruta de la Esperanza’ y un operativo de seguridad para que los dominicanos puedan tener festividades tranquilas y seguras.

Afirmó que estos programas tienen la intención de humanizar las ayudas sociales y garantizar que las familias de escasos recursos tengan un aporte adicional, que puedan complementar los recursos destinados a la compra de alimentos durante la época navideña.

Dijo que el Bono Navideño beneficiará a dos millones quinientos mil personas con 1,500 pesos. «Dos millones de personas lo recibirán a través de la tarjeta Banreservas, mientras que mediante el portal elgobiernocontigo.gob.do, se entregarán los 500,000 bonos restantes, priorizando a familias en situación de pobreza, vulnerabilidad, desempleo y dependencia», abundó.

Explicó que la brisita navideña también llegará de mano de los Comedores Económicos con 2,500 almuerzos navideños tipo buffet para 500 personas cada uno. Se repartirán 400,000 kits navideños de raciones crudas, a las que además se les añadirán productos navideños.

«Otras 50,000 raciones cocidas diarias a través de los comedores fijos a nivel nacional, además de 135,000 que se hace en la actualidad», agregó.

Dijo que también se establecerán 300 puntos de distribución de cocinas móviles para entrega de cenas y almuerzos navideños para 1,000 personas cada uno.

«En tanto que el Inespre realizará 6 ferias alimentarias en 13 días, en las que los consumidores podrán comprar los acostumbrados combos a 650 pesos y carnes desde 750 hasta 2,500 pesos, precios que les permitirán ahorrar hasta un 45 %», indicó.

Abren ferias Navidad; Presidente garantiza «seguridad alimentaria»

SANTO DOMINGO.- El presidente Luis Abinader dijo que la seguridad alimentaria de la República Dominicana está garantizada a través del Instituto de Estabilización de Precios (INESPRE) y otras instituciones gubernamentales.

Indicó que «garantizar la seguridad alimentaria de los dominicanos siempre ha sido y será una prioridad del gobierno, por lo que desarrollamos numerosos operativos de ventas de alimentos a bajos costos a través del Inespre, Supérate, Comedores Económicos, Plan Social y de otras instituciones».

«Con el Inespre tenemos cada semana 95 mercados de productores miércoles y sábados, más de 130 bodegas móviles que salen diariamente, ventas de combos en los supermercados los jueves y numerosas ferias como estás para facilitar el acceso barato de alimentos a los dominicanos con un ahorro de hasta un 40 por ciento, la Brisita Navideña se ve y se siente en los barrios dominicanos», expresó.

INAUGURA FERIA «NAVIDAD DEL CAMBIO»

“Navidad del Cambio con el Inespre 2023”, en la Ciudad Ganadera,

El Presidente emitió estos criterios al dejar inaugurada en la Ciudad Ganadera la  feria  “Navidad del Cambio con el Inespre 2023”,  donde el Gobierno ha comenzado a ofrecer productos alimenticios a bajos precios.

Manifestó: «La Brisita Navideña está llegando hoy a todo el país por el INESPRE y por las diferentes instituciones del Gobierno. Felicidades a todo el pueblo dominicano y que con esta feria puedan tener la Nochebuena y los días de Navidad con comida en cada uno de los hogares de la República Dominicana».

Destacó que con esta feria, que también se está replicando  en decenas de barrios y municipios del país, el INESPRE está cumpliendo con su objetivo que es unir a los productores que vienen directamente del campo,  a vender a precios justos a los consumidores.

El presidente Abinader recorrió junto al director del Instituto de Estabilización de Precios(INESPRE), Iván Hernández Guzmán, las diferentes carpas de la Feria.

PRIORIDAD GUBERNAMENTAL 

De su lado, el director del Inespre indicó que la labor de esta entidad se realiza  gracias al apoyo del presidente  Abinader, quien «tiene la alimentación de la población como una prioridad».

Indicó que en esta feria están a disposición del pueblo 95 mercados de productores que se desarrollan los miércoles y sábado y  en las 130 bodegas móviles que operan cada semana.

Agregó que el país cuenta con una producción de pollo este año de 23 millones de unidades,  disponibles para la población, y una producción récord de arroz de 14 millones de quintales y más de 300 millones de  huevos, contrario a épocas anteriores, cuando sólo se producían 240 millones.

El funcionario agregó que República Dominicana es de los pocos países que cuenta con un 85% de su producción nacional.

GANADEROS AGRADECEN APOYO

En tanto que, el presidente del Patronato Nacional de Ganaderos, José Manuel Mallén, agradeció el apoyo continuo que el presidente Abinader ha dado al sector ganadero y dijo que con esta feria se llevan productos de calidad y a precios asequibles a la población.

Los asistentes a la feria podrán adquirir piernas de cerdo a RD$1,500 pesos, cochinillos a RD$2,500, media pierda a RD$750, saco de arroz a RD$500, cartón de huevos a RD$120, plátanos a RD$3, guineos a RD$1 peso y otros productos frescos y baratos desde las 9:00 de la mañana hasta las 6:00 de la tarde.

sp-am

¿Periodistas o empresarios mediáticos?

El siglo XXI llegó con transformaciones radicales en los medios de comunicación y en los modos de hacer periodismo.

En nombre de las crisis económicas y de salud que nos han azotado, así como de la revolución de internet y los tentáculos del poder, los medios  se han visto en la necesidad de  introducir varios cambios orientados a hacer frente a la nueva situación que se les presenta, a los fines de poder preservar su negocio.

Todo se encamina hacia un verdadero desacierto. Los medios de comunicación se inclinan hacia el negocio y la política, mientras que los periodistas con principios y valores se reinventan nuevos espacios en el mundo profesional y laboral.

Este giro trajo consigo que los medios de comunicación, para salvar su negocio, que no ha sido siempre hacer periodismo, sino hacer dinero e incidir en la toma de decisiones, se han venido deshaciendo de los periodistas de calidad.

Los periodistas que quieren hacer buen periodismo sienten que no pueden hacerlo en los medios tradicionales. Y por eso se ven obligados a trabajar de manera independiente, o se dedican a algo diferente.

La verdad es que este accionar no debe sorprendernos, los medios siempre han sido negocio económico y político. Pero en los últimos tiempos han perdido el decoro y se les ve la costura evidente de cómo la información que producen es una mercancía política y económica.

Así llegamos a medios complacientes con el poder económico, los anunciantes o con los gobiernos, o medios militantes por causa empresarial propia.

El resultado final de todas estas prácticas es que se produce un divorcio traumático entre medios y periodistas. Y los buenos periodistas deben buscar otras vidas en internet o escribiendo libros o dictando clases en las universidades o creando redes u ONG para sobrevivir con calidad y dignidad.

Ya desde los años 60 se decía que eso que se hace en la televisión o en la radio no se puede llamar periodismo, sino promoción, publicidad o espectáculo.

Otros a los que les va muy bien con el lucrativo y ambicioso negocio de la prensa y la información son los gobiernos. Ante la falta de planes, programas, obras y políticas, los gobernantes se han dedicado a comunicar con intensidad porque su negocio consiste en la seducción para que la gente los siga y apoye.

Así, los gobiernos se han convertido en medios y periodistas mediáticos. Se prefiere actuar-decir-comunicar antes que hacer.

Necesitamos un nuevo concepto de periodismo. Vivimos en una época con un formidable nivel de libertad de expresión, pero no disponemos de las estructuras que nos proporcionen información de calidad. No tenemos garantizado el tipo de información que queremos en una democracia.

Los medios seguirán siendo buenos negocios y actores políticos económicos, pero una sociedad requiere y exige de buenas historias sobre su realidad, y esas historias sólo las pueden proveer los buenos periodistas, esos que salen a la calle a buscar desde dónde y cómo comprender la vida.

Sin ponernos demasiado pretenciosos, podríamos decir que la misión de un periodista es básicamente producir buenas historias, investigar, reunir información precisa, y trabajar con independencia.

Todo esto es mucho más difícil de hacer cuando los empresarios de la comunicación ya no se interesan por un verdadero periodismo. Les parece que el buen periodismo no representa una fuente para generar dinero.

La presión es muy fuerte, y una de las razones es que la mayoría de los empresarios mediáticos han abandonado la idea de misión en el periodismo. No le dan ninguna importancia. Prevalece en ellos el interés material de hacer negocios.

Las escuelas de Periodismo en República Dominicana están rebosantes de gente joven, de personas con talento e inteligencia, dispuestas a hacer algo por el periodismo, y sin embargo el sector privado no quiere invertir dinero en ese ámbito porque no gana dinero.

En resumen, tenemos un déficit democrático que es preciso solucionar. La solución requiere crear una estructura nueva que permita que el periodismo de interés público se financie de una manera independiente de los poderes fácticos y públicos.

Hay muchas capas de la sociedad que se sienten sin voz, que ven que el periodismo no les representa. Tenemos la responsabilidad de repensar cómo nos relacionamos con nuestra audiencia si realmente queremos salvar el periodismo.

El periodismo actual está dictado por unas nuevas formas de sensacionalismo y mercantilismo que son horribles.

Peor aún, una buena parte de los que ejercen el periodismo prefieren, cada día más, crear sus propias empresas de medios, ya sea por televisión, radio o por you tube, con la única intención de hacer fortuna.

Como van las cosas no me cabe la menor duda de que dentro de poco tendremos una inmensa mayoría de empresarios mediáticos que verdaderos periodistas.

jpm-am

El niño Jesús, los buenos deseos y el derroche de insensatez

El ponche, el vino, la cerveza y clarooo, el romo andan por sus fueros y provocan la alegría y el desafuero.

Ahí conjuga el alcohol la diversión de los que en sana convivencia disfrutan, aligeran la carga, con los que o siempre la tienen ligera o aprovechan y descargan en excesos.

Así de un lado, la repartidera de abrazos y de regalos relega los malos momentos, acerca, sensibiliza y vuelve a la gente más humana. Sí, aunque solo sea por esta época.

Lástima, lástima que del otro lado haya un panorama distinto, el de los que en un derroche de disfrute provocan su desgracia y la ajena con acciones desproporcionadas.

Los accidentes de tránsito, esa pandemia perpetrada, suben, elevados de forma lamentable, empañan la Navidad y el Año Nuevo y dejan la estela de luto que cada año llega en forma de recuerdo.

Sí, que el espíritu navideño con todo y Santicló, sustituto del niño Jesús, prime en nuestros corazones y que reine la paz. Sí, queremos eso. Mas, es muy obvio que debemos trabajarlo.

No basta con desear de forma hasta mecánica, hay que construirlo, edificado chin a chin con los materiales esenciales: la  cordura, la tolerancia, el perdón, la sensatez.

Empecemos pero ya.

 

jpm-am

Analizando el sentido de la navidad

Por LISANRO PRIETO FEMENIA

Bien sabemos que la palabra “navidad” tiene su origen en el latín “nativitas”, que significa nacimiento y, en el latín eclesiástico “Nativitas Domini” se refiere al nacimiento de Jesucristo. Ahora bien, si analizamos brevemente los antecedentes pre-cristianos, nos encontraremos con celebraciones y festividades que tenían lugar en distintas culturas cuya herencia en rituales contribuyó bastante a conformar lo que hoy celebramos la noche del 24 y el 25 de diciembre.

Los romanos tenían sus saturnales, celebración que se realizaba alrededor del solsticio de invierno, a finales de diciembre mediante banquetes, intercambio de regalos y atenciones que habilitaban un breve período de paz y concordia mediante una circunstancial inversión de los roles sociales. Por su parte, los nórdicos festejaban el Yule, una festividad que también se efectuaba en el solsticio de invierno a través del encendido simultáneo de fogatas y hogueras que representaban una bienvenida al sol, acompañando el ritual, como no puede faltar en los vikingos, con su respectivo banquete regado por hectolitros de bebidas espirituosas mientras que los persas tenían su festival de Falda, involucrando rituales destinados a vencer a las fuerzas de la oscuridad a través del renacimiento del sol.

Por último tenemos la Fiesta de la Luz, que es propiamente hebrea, y aunque no es precisamente “pre-cristiana”, esta festividad judía también conocida como Hanukkah se celebra en diciembre implicando entre sus ritos la iluminación mediante las velas, haciendo nuevamente referencia a la importancia simbólica que tiene la aparición de la luz en contraposición a la dominante y perseverante oscuridad.

La metáfora de la luz desempeña un papel fundamental en la teología navideña, en tanto que se interpreta el nacimiento de Jesús como la introducción de la luz divina en el mundo para disipar las tinieblas que representan el pecado y la ignorancia: la navidad es, en este sentido, un recordatorio de que incluso en los momentos más terribles, la luz de la fe y de la esperanza no dejan de brillar.

Como habrán podido apreciar, muchas culturas antiguas celebraban el solsticio de invierno como un momento crucial en el ciclo solar, que posteriormente sería traducido por el cristianismo en la idea de renovación y renacimiento, asociado a la estación primaveral mediante la cual brotan las hojas verdes y los frutos de las plantas que venían de ser “maltratadas” por el crudo invierno.

Cabe aquí señalar que, si bien los griegos no tuvieron una celebración “equivalente” a la navidad propiamente dicha, sí contaban con celebraciones que hacían referencia a la transición del invierno a la renovación: Dioniso, dios favorito de mis amigos los borrachos, era adorado en festivales que involucraron procesiones, representaciones teatrales comunitarias y banquetes suntuosos. Aunque no está relacionado directamente con el solsticio de invierno, el ritual dionisíaco contaba con la renovación de la esperanza que representa la exaltación de la naturaleza que rebrota  y rebosa de vida.

Los griegos también contaban con la eleusinas, o los misterios eleusinos, rituales secretos vinculados con la diosa Deméter y su hija Perséfone, explicitados en celebraciones importantes que involucran necesariamente la muerte y el renacimiento en la simbología que representa la desaparición de Perséfone en el Hades y su posterior regreso

En pocas palabras, queridos lectores, en las palabras previas hemos dejado claramente demostrado que a la navidad no la inventó Coca-Cola. Se trata más bien de una festividad que se ha reformado con los tiempos, pero que perdura a través de los siglos porque sigue representando, a su manera y en cada lugar, un faro de esperanza y amor en medio de la vorágine del consumismo moderno imperante.

Lejos de ser realmente una oportunidad para liquidar nuestro salario del mes de noviembre, y en algunos afortunados, el aguinaldo, es un momento crucial para reflexionar sobre el verdadero significado de la vida en sí, el nacimiento de una persona que vino a cambiar la historia en particular, y nuestra oportunidad de pensar si estamos a tiempo de renacer de la monotonía a la que tan fácil nos acostumbramos pero que tanto nos cuesta abandonar.

La navidad trasciende ampliamente la conmemoración histórica del nacimiento de Jesús en un humilde pesebre tras el exilio y la persecución propiciada por Herodes al pueblo judío mediante la amenaza de asesinar a los recién nacidos. Como sostuvo el gran teólogo Karl Rahner, la navidad es el encuentro entre lo humano y lo trascendente mediante la manifestación de la gracia justamente en la fragilidad de la existencia terrenal: se trata, señoras y señores, de un recordatorio exquisito que nos interpreta a pensar en la redención y en el amor incondicional que todos los simples mortales somos dignos de recibir.

Justamente por ello, la navidad nada tiene que ver con la inequidad y el gasto superfluo, sino más bien con la humildad, la compasión y la gratitud que representa el haber nacido en un mundo tan hostil e injusto, pero haber contado con el amor y el cuidado de una familia y una comunidad que se resiste, a su manera, a pensar que todo está perdido.

En este sentido, el papel que juega la Virgen María es crucial en tanto que personifica la entrega desinteresada y la aceptación sin condiciones de la voluntad divina que nos permite tener esperanzas en un mundo que pretende convencernos a diario de la imposibilidad de la providencia.

Pero la esperanza por sí sola no basta, es necesario sustentarla en una vida abocada a la protección de aquello que más amamos, tomando como referencia a San José como figura primordial del guía terrenal, responsable y cuidadoso que protege lo más sagrado a lo que se puede aspirar en este mundo: la familia.

No olvidemos que hasta hace muy poco tiempo, la navidad representaba por excelencia un llamado a fortalecer los lazos familiares, mediante largas mesas repletas de padres, hermanos, tíos, abuelos, niños revoloteando por doquier experimentando algo que en ese entonces era tan común, y ahora que lo hemos perdido, nos damos cuenta que fue excepcional, puesto que, como señaló Juan Pablo II,  la familia es un santuario de la vida, el lugar en que la vida entendida como don de Dios toma cuerpo y nos blinda contra las múltiples e incesantes formas de degradación.

Lejos de ser un sanatorio de maternidad de cinco estrellas, el niño Jesús nace en un establo, rodeado de animales, heno y guano, apenas al resguardo de la luz de la estrella que guía a los reyes magos (como vemos, otra vez la referencia a la luz en medio de la oscuridad dominante).

Los primeros testigos externos a la Sagrada Familia tampoco fueron celebridades que acumulan millones de seguidores en redes sociales, sino campesinos y pastores sencillos y humildes que aportando lo poco que tenían, brindaban la totalidad de sus riquezas. Con ello se instala una idea fuertísima: los marginados, lejos de ser los abandonados que pasan hambre y frío en nochebuena, son los personajes principales de esta celebración, a quienes se les dio los asientos de primera fila y que, lamentablemente, la historia los ha ido dejando tirados junto a los basureros en la trastienda del teatro de la vida.

Los Reyes, descritos en el Evangelio de Mateo no sólo representan los regalos propios a un rey naciente, sino que traen consigo la diversidad cultural y la sabiduría: no eran propiamente “magos”, sino sabios, astrólogos y estudiosos provenientes de Persia o Babilonia.

La presencia de estos extranjeros resalta la importancia de la universalidad que representa la adoración al recién nacido: cuesta encontrar culturas en todos los rincones de este mundo donde la llegada de un bebé al seno de una familia sea interpretado como una desgracia, una tragedia o una mala noticia. Aún hoy, en algunos países, se suele designar al presidente de la nación como padrino del séptimo hijo, indicando con ello que el status social no implica en absoluto el rechazo de un humilde recién nacido.

Quien supo ver con claridad la verdadera celebración de la natividad fue Francisco de Asís, que al contemplar el pesebre percibió la elección divina de hacerse presente exclusivamente en la sencillez y en la pobreza. La manifestación divina no se encuentra en un centro comercial, en un pino de plástico decorado de manera barroca, en manteles con ribetes de oro, candelabros de plata y servilletas de seda, sino en la sencillez del pesebre que describimos precedentemente y en la caridad representada por los pastores y los Reyes por igual.

Es una fiesta, sí, pero no una bacanal grecorromana, puesto que se trata de un tiempo de profunda reflexión sobre el significado de la encarnación divina y su revelación a la humanidad, la invitación a participar de la naturaleza divina mediante un llamado permanente de redención a la que todos somos llamados mediante una promesa de salvación que aniquila toda idea de predestinación.

El objeto de la navidad es la epifanía del nacimiento, que se presenta como constancia fáctica de un “empezar de nuevo”, y de la asunción con alegría de que no todo está perdido y que siempre estamos a tiempo de vivir con dignidad y autenticidad.

lisiprieto@hotmail.com

 

jpm-am

Intervenidos 26,050 m2 de arte público en más de 50 municipios

NEYBA, República Dominicana.- Roberto Ángel Salcedo inauguró este miércoles cinco nuevos “Paseo de los Colores” en igual número de municipios en esta provincia, con el que suman 26 mil 50 metros cuadrados impactados en 50 territorios del país.

Salcedo, al frente de la Dirección General de Proyectos Estratégicos y Especiales de la Presidencia, (Propeep), al entregar el Paseo multicolor en el municipio Galván, resaltó el interés del presidente Luis Abinader de descentralizar las obras del Gobierno.

DESTACA VALOR DE LAS OBRAS

El funcionario destacó el valor de las obras de arte público entregadas en ésta y demás localidades de Bahoruco, por sus expresiones históricas y culturales y que manifiestan la idiosincrasia de sus munícipes.

Resaltó, además, que en Bahoruco se ha cubierto la totalidad de sus municipios, al completar este miércoles la suma de 2 mil 175 metros cuadrados de arte público.

EL PROYECTO

El proyecto Paseo de los Colores es ejecutado por Propeep, mediante el programa Dominicana Cultural y Creativa, que desarrolla el Departamento Dominicana Digna.

Se trata de cooperar con las alcaldías y direcciones municipales en el rescate y transformación de áreas urbanas, escuelas y otros lugares, para contribuir con el embellecimiento urbano y que estas obras artísticas sirvan de atractivo y recreación.

mpv

Un Tribunal Constitucional más abierto

 Por CARLOS SALCEDO

La elección de los nuevos cinco jueces del Tribunal Constitucional, su conformación plural y más equilibrada, permitirá más oportunidades para que las decisiones del más alto órgano judicial del país, sean una expresión mayor de la diversidad social, política y cultural de nuestro país.

De hecho, pienso que abre espacios más liberales, al tiempo de mantener elementos importantes del ala conservadora, que limitan e impiden el ejercicio de los derechos políticos y las libertades en exceso, que propician, a su vez, el descreimiento ciudadano y la “depresión democrática” (Freedom House).

La solidez actual del Tribunal Constitucional dominicano se debe a una institución diversa en su estructuración humana e ideológica. Efectivamente, la igualdad, la no discriminación, los derechos individuales, el estado de derecho, la libertad y la limitación del poder a través de la ley y de manera especial por la Constitución y las instituciones que resguardan los derechos individuales y colectivos bajo su jurisdicción, constituyen la base de su “liberalismo humano” (McCloskey), defensor de un sistema de normas restrictivas de los poderes públicos, aún cuando estos hayan sido legitimados por elección popular.

No es que el Tribunal Constitucional se ha constituido en un órgano contramayoritario o antidemocrático, sino que sienta sus bases en la Constitución, que es el producto del poder constituyente, el que, a su vez, es la manifestación por excelencia del poder del pueblo soberano, que proclama y reclama la limitación del poder (principio de legalidad) para evitar la dictadura disfrazada de las mayorías representadas por sus representantes en los poderes públicos elegidos y derivados.

Con la recomposición del Tribunal Constitucional siguen fortaleciéndose las esperanzas de una sociedad democrática y liberal, en su sentido clásico, que aspira, concretamente:

1º.  a regular la violencia estatal legitimada y que todos podamos convivir pacíficamente, a pesar de nuestras diferencias, naturales y necesarias, lo que enriquece nuestra democracia;

2º. a que nuestra dignidad y, con ello, nuestra autonomía y capacidad para tomar decisiones propias, sean protegidas; y,

3º. que anhela que el crecimiento económico y todo lo que de prosperidad y desarrollo con equidad sean su consecuencia, con la participación activa del Estado, al tiempo de proteger el derecho de propiedad y el libre libre mercado, impidan niveles de desigualdad y discriminación que aumenten el desenfado ciudadano por el sistema democrático y liberal.

Esto es, un sistema que, a pesar de sus críticas, permita la tolerancia y que, aunque no estemos de acuerdo con los demás, nos permita respetar el derecho a no invadir sus derechos ni que estos interfieran en los nuestros, con la intervención oportuna de la jurisdicción constitucional en los casos particulares que requieran de su ponderación.

De ahí que un Tribunal Constitucional aún más abierto, como el que ha quedado conformado y se pondrá a prueba a partir del 28 de diciembre del cursante 2023, de seguro propiciará con sus sentencias el mayor reconocimiento a la necesaria protección de la autonomía, individual y colectiva, al derecho a la libertad de expresión y difusión del pensamiento, de asociación y de culto, de ciudadanía y de dignidad como del fortalecimiento y extensión del derechos propios de una democracia representativa, pero consolidada cada vez más como participativa y de autogobierno.

En fin, un Tribunal Constitucional conformado, cada vez más, por hombres y mujeres con reciedumbre ética, calidad profesional, independencia, templanza y anclados en una sociedad que exige de sus órganos constitucionales la defensa de los derechos, la integridad del sistema jurídica supremo y la visión política y pragmática que no aliente ni permita el socavamiento de nuestra creciente estabilidad política, social y económica.

jpm-am

Navidad, ¿época de reflexión o de excesos?

Sin temor a equivocarme me atrevo a afirmar que la navidad es la época del año en que más reuniones e intercambios sociales se realizan. Estas reuniones favorecen los excesos, tanto en la cantidad de alimentos que se ingieren, como en la capacidad de los mismos para  causar trastornos en la salud, por su elevada concentración en azúcares y grasas.

Es una época que se añora desde el primer día del año y a la que se arriba con gran alegría y cargados de ilusiones, estimulados por el giro de la música que se difunde por las estaciones radiales y televisivas, así como la que se interpreta en las frecuentes fiestas de la temporada.

También son causa de predisposición y estímulo los adornos distintivos de la época que se colocan en todos los centros comerciales, así como la iluminación especial que se coloca en las calles utilizando miles de luces de colores, algunas de ellas intermitentes, para dar más vistosidad y colorido al ambiente.

A todo esto hay que agregar los llamados árboles navideños y nacimientos, que con gran dedicación y esfuerzo se preparan y ubican en las salas de una buena parte de las casas citadinas, así como en los comercios y oficinas, tanto públicas, como privadas.

No puedo dejar de mencionar las canastas navideñas que se expenden en todos los supermercados y tiendas importantes, cuyos precios varían desde pocos a muchos miles de pesos. Estas se caracterizan por contar con dulces navideños, pero sobretodo, bebidas alcohólicas variadas. Recuerdo que una vez propuse en la institución en que laboraba que se regalaran canastas culturales, compuestas a base de libros de autores dominicanos, y casi me linchan.

Es una época de encuentros de amigos, compañeros de trabajo, familiares y relacionados, que bien podría ser utilizada para recordar con devoción y gratitud el nacimiento de Jesús en el pesebre de Belén y reflexionar sobre si con nuestro comportamiento y acciones demostramos comprender y respetar aquella acción de Jesús, de despojarse de su divinidad para convertirse en ser humano y sufrir vejaciones y humillaciones, para restituir en el hombre la oportunidad de salvación.

Es indescriptible la ilusión con que los niños esperan la llegada de esta época, sobre todo en los lugares en que se acostumbra a depositar los regalos que supuestamente trae Papá Noel y coloca en los pies del árbol de navidad. Pero también en nuestro medio, donde la costumbre es que sean los “Reyes Magos” los que traigan regalos a los niños y en los hogares más pobres, “la viejita Belén”.

También la época navideña nos trae tristeza al recordar nuestros seres queridos que ya descansan en la tumba y no pueden compartir con nosotros nuestras alegrías, como lo hacían en vida, y en los casos en que la persona se encuentra alejada de su suelo natal y sus seres queridos, por vivir en el extranjero. Es también triste para los enfermos y encarcelados que no pueden participar de los festejos junto a sus familiares.

En fin, hay muchas situaciones que deberían motivar las cavilaciones, pero que en forma distorsionada son aprovechadas para comer en exceso y también consumir en exceso bebidas alcohólicas, así como para trasnocharse cada noche de una fiesta a otra.

No me opongo a la celebración de las fiestas navideñas, ni a la colocación del árbol de navidad en las casas y la iluminación de los balcones de las casas y las calles con luces de colores, ni a contagiarnos con la alegría, risas e ilusión de los niños. Pero me parece que la verdadera esencia de esta celebración se ha perdido. Sus orígenes paganos y comerciales parecen habernos ganado la batalla a quienes favorecemos la reflexión y el uso conservador del dinero en esta época.

Debemos ser capaces de no sucumbir ante el bombardeo promocional que estimula el consumismo desenfrenado en esta época. Debemos despojarnos del egoísmo y compartir lo que tenemos de más con los que tienen menos o no tienen nada. Hagamos de esta época un tiempo de reflexión. Pasemos balance a nuestras acciones y reencaucemos nuestras vidas por el buen camino.

jpm-am

 

«Noche de lluvia»: Un poema de Juana Ibarborou

«Comenzaré por decir, sobre los días y años de mi infancia, que mi único personaje inolvidable fue la lluvia. La lluvia austral que cae como una catarata del Polo, desde los cielos del Cabo de Hornos hasta la frontera. La lluvia caía en hilos como largas agujas de vidrio que se rompían en los techos o llegaban en olas transparentes contra las ventanas». Pablo Neruda         

                           

 La lluvia es tal vez una de las más geniales obras de arte que nos ha brindado la naturaleza y quizás el más romántico de los elementos o seres que forman parte del mundo natural. En su vertical descenso hacia la tierra, la lluvia entona la más tierna de las serenatas y el más armónico de los conciertos.

 «La lluvia – argumentaba yo, hace varios años, en uno de mis artículos publicados en este y otros diarios nacionales – embriaga el espíritu, excita la inspiración de los poetas y provoca en los seres dotados de cierto grado de sensibilidad artística toda una gama de dulces sensaciones y sentimientos”. No resulta extraño, pues, que la lluvia se encuentre presente en los versos de los más renombrados poetas de la literatura universal. Vale citar, entre estos, a Pablo Neruda (1904 – 1973), Antonio Machado (1875 – 1939), Juana de Ibarborou (1892 – 1919) y Federico García Lorca (1898 – 1936), renombrado bardo granadino este último, quien en su composición Lluvia, describe así el fenómeno base de su poética inspiración: 

“ La lluvia tiene un vago secreto de ternura,
algo de soñolencia resignada y amable,
una música humilde se despierta con ella
que hace vibrar el alma dormida del paisaje”

Pero nadie como Juana de Ibarborou, o Juana de América, supo plasmar en líricos versos el impacto sentimental que produce en las almas ultrasensibles ver la lluvia caer «en hilos como largas agujas de vidrio…»o cuando esta entona su sinfónico concierto al romper en los techos o contra las ventanas.

¿Qué romántico mortal no habrá ordenado alguna vez, como la amada aludida por la insigne poetisa uruguaya:  » Llueve… Espera, no te duermas…»

NOCHE DE LLUVIA

Llueve… Espera, no duermas,
estáte atento a lo que dice el viento
y a lo que dice el agua que golpea
con sus dedos menudos en los vidrios.

¡Cómo estará de alegre el trigo ondeante!
¡Con qué avidez se esponjará la hierba!
¡Cuántos diamantes colgarán ahora
del ramaje profundo de los pinos!

Espera, no te duermas. Escuchemos
el ritmo de la lluvia.
Apoya entre mis senos
tu frente taciturna.
Yo sentiré el latir de tus dos sienes
palpitantes y tibias,
como si fueran dos martillos vivos
que golpearan mi carne.

Espera, no te duermas. Esta noche
somos los dos un mundo,
aislado por el viento y por la lluvia
entre la cuenca tibia de una alcoba.

Espera, no te duermas. Esta noche
somos acaso la raíz suprema
de donde debe germinar mañana
el tronco bello de una raza nueva.

(Juana de Ibarborou).

dcaba5@hotmail.com

65.000 dominicanos recibieron visas en 2023 para vivir en EE.UU.

SANTO DOMINGO.- La Embajada de Estados Unidos en República Dominicana espera que su sección consular llegue a las 65.000 visas de inmigrantes procesadas durante este año, la cifra más alta jamás registrada en Santo Domingo, informó la legación diplomática en un video publicado con motivo de las fiestas navideñas.

En el audiovisual, donde aparecen los principales líderes de la misión encabezados por la encargada de Negocios, Patricia Aguilera, se alude a diversos logros alcanzados durante este año, como el récord de 200.000 de visas de no inmigrante procesadas en este período, superando el número procesado en 2019.

Este año también se ha lanzado formalmente el sistema Global Entry en la República Dominicana, sistema que permite a los viajeros registrarse para evadir las filas para el chequeo de migración en sus aeropuertos, «lo que aumentará el número de turistas dominicanos en Estados Unidos y fortalecerá nuestros lazos comerciales».

En materia de educación, el video destaca que entre 2022 y 2023 se ha registrado un aumento del 16 % en la cantidad de estudiantes dominicanos matriculados en universidades estadounidenses.

Además, este año la misión diplomática ha invertido más de 25 millones de dólares en el sector sanitario del país caribeño, protegiendo así la salud y el bienestar de la población, destacó la embajada en el audiovisual, que se despide deseando felices fiestas a los dominicanos.

sp-am