Tasas aeronáuticas

El 13/1/2009 publiqué un artículo en el Listín Diario titulado «Presupuesto e inversión en obras turísticas». En aquel entonces tomé como referencia la Ley 158-01 (año 2001) de incentivos turísticos y los decretos 336-05, 403-05 y 452-05 que crearon el Consejo de Fomento Turístico (Confotur), el Fondo Oficial de Promoción Turística, y el Comité Ejecutivo de Obras de Infraestructura en Zonas Turísticas (Ceiztur). Al final se resume un impuesto de US$28.80 de tasas aeronáuticas y tarjetas de turistas por pasajero transportado en vuelos internacionales regulares y no regulares o charter (ida y vuelta), como motor que mueve todo lo anterior. Se trata de un cocktail de exquisita mezcla que incluye incentivos turísticos para proyectos hoteleros, oferta complementaria, mejoramiento de la aviación civil, promoción del país en el exterior, obras de infraestructura turística y regeneración de playas. En el artículo realicé un ejercicio basado en un promedio de 3.9 millones de pasajeros en un año, aplicando la tasa de US$28.80, para un ingreso anual de US$112.3 millones. Suponiendo que este monto no varíe en cuatro años el total sería US$449.3 millones. Hasta donde tengo entendido desconozco reacción alguna de parte del Ministerio de Turismo (Mitur), la Asociación Nacional de Hoteles y Turismo (Asonahores) y el Instituto Dominicano de Aviación Civil (Idac) con relación al artículo que publiqué en 2009. Según Diario Libre de fecha 16/6/2014 unos 5,163,682 de pasajeros ingresaron al país en 2013. Diario Libre también menciona el Decreto No.99-14 de fecha 18/3/2014 que modifica el Decreto No.876-09 del 25/3/2009, «que de los 15 dólares por pasajero, destinaba US$7.0 al Mitur, mientras que el Idac recibía solo US$5.0». Al menos que sea un error, serían US$12.0 y no US$15 los que perciben Mitur y el Idac, por lo dicho hasta ahora. De no ser error, no sé dónde va a parar la diferencia de US$3.0, que en realidad son US$6.0 pues se trata de un impuesto no solo “a la entrada” sino también “a la salida”, al menos que esos US$6.0 sean por concepto de tarjetas de turistas, cosa que todavía no sale a flote. Eso sucedía entre 2009-2013 y marzo de 2014. De acuerdo al nuevo decreto 99-14, dice Diario Libre: «Solo establece que US$5.50 por cada pasajero será recibido por el Idac – antes recibía US$5 -, y que US$3.25 serán destinados a los fondos del Comité Ejecutor de las Infraestructuras de Zonas Turísticas (Ceitztur) – antes recibía US$4-.» Al día siguiente la Dirección General del Idac envía un comunicado al periódico reafirmando que el Poder Ejecutivo «dispuso oportunamente una reasignación mínima de 0.50 centavos de dólar de la tasa aeronáutica para que el Iadc recibiera US$5.50 y el Ministerio de Turismo continúe recibiendo US$6.50 de la misma». Por lo tanto no tengo claro lo del periódico en cuanto a los US$3.25 destinados al Ceiztur. Vimos que fueron 5,163,682 pasajeros que entraron al país en 2013. Esto hace un total de US$154.9 millones. Haremos un ejercicio suponiendo que esos valores no cambien en los próximos cuatro años. En este caso el total sería US$619.6 millones. Esto no es descabellado ya que según cifras del sector privado publicadas en 2009, en el período 2004-2008 el Mitur invirtió US$90.0 millones en obras de infraestructura turística; US$60.0 millones en Puerto Plata, y US$90.0 millones en promoción internacional. De igual manera el Gobierno invirtió US$160.0 millones en obras de infraestructura y de apoyo, y US$87.0 millones en Puerto Plata, lo que resume un total de US$487.0 millones en cuatro años. Esto no está distante de los US$449.3 millones que arrojó el ejercicio que realizamos en 2009 con un estimado de pasajeros. En 2008 Asonahores sugirió a las autoridades la concertación de un financiamiento de US$500.0 millones para obras de infraestructura turística en los polos desarrollados. Al respecto, en mi artículo de 2009 dije lo siguiente: «Obviamente, los fondos generados por la ley 158-01 y los citados decretos son lo suficientemente cuantiosos como aval para garantizar un financiamiento de US$500.0 millones para obras de infraestructura turística en los polos desarrollados, pero en base a una clara ubicación y aplicación de fondos como parte del presupuesto de ingresos y ley de gastos públicos». Esto último debería aplicar al Mitur y al Idac para aclarar no solo los porcentajes y aplicación de tasas aeronáuticas que reciben, en interés de delimitar el «cocktail de exquisita mezcla» al que hice referencia en el primer párrafo de este artículo, con la finalidad de buscar mejores resultados al final de la gestión. Esto así porque según Diario Libre los ingresos percibidos en 2013 por el Idac por concepto de tasas aeronáuticas fueron de RD$2,521.5 millones, que convertidos a dólares (43 X 1) serían US$58.6 millones. Pero realmente son US$51.6 millones al multiplicar la tasa de US$10.0 por 5,163,682 pasajeros. Aún así siguen flotando (no sabemos dónde van) los US$6.0 que se supone provienen de las tarjetas de turistas y que se convierten en US$31.0 millones (aprox. RD$1,333.0 millones) a fin de año. Otro cálculo es multiplicar la tasa de US$14.0 de Mitur por los 5,163,682 pasajeros (US$72.3 millones). En definitiva, no solo estamos hablando de vuelos internacionales regulares y no regulares o charter, de una tasa aeronáutica que pasó de US$28.80 a US$30.0 por pasajero, sino también de una tendencia alcista de entrada/salida de pasajeros en los últimos años, donde los polos desarrollados son los más favorecidos y los menos desarrollados están a mil años luz de ser copartícipes de los recursos que genera una legislación que hoy se aplica a todo el territorio nacional (Decreto 275-13). Hay que buscar la manera de que esos fondos lleguen también a los polos turísticos menos desarrollados. Por un lado delineando acciones que estimulen la inversión turística, por el otro realizando obras de infraestructura turística. La otra faceta (según Diario Libre) son los RD$1,998.8 millones (el 79.3% de RD$2,521.5 millones y/o ingresos recibidos por el Idac en 2013) destinados a las remuneraciones de 1,970 empleados en la nómina del Idac a diciembre 2013. Al respecto, Adriano Miguel Tejada, director de Diario Libre, baja con fuerza el 18/6/2014 cuando dice: “Que el Idac tenga casi 2,000 empleados en nómina en un país con cuatro aeropuertos funcionales y otros tantos en “España Boba”, habla del gigantismo del Estado que impide que tenga dinero para las cosas importantes y sufra de estar inventando fórmulas para sobrevivir a costa de todos nosotros”. Ahora que esto sale a la luz pública, en mi artículo del 2009 dije lo siguiente: “Una vez alcanzado este objetivo (eliminación de la Categoría III impuesta por la OACI a RD) hay que volver a analizar el término (mejoramiento de la calidad de la aviación civil) para determinar la ubicación de esos recursos (tasas aeronáuticas) en el presupuesto del aparato estatal. Todo parece indicar que dentro de la ley (158-01 y decretos promulgados hasta 2005) este término no se complementa con una clara aplicación de recursos, en comparación con aquellos destinados a la promoción del país en el exterior y a las obras de infraestructura turística (ver Ley 158-01), como observamos en el período de gobierno 2004-2008. Por tanto, creemos que esto debe ser materia del Idac y no de Turismo, para transparentar la aplicación y uso de fondos públicos”. De otro lado, Diario Libre cataloga al Ceiztur como “El zurcidor del turismo”. Entre los motivos, uno de ellos es el hecho de que las obras de infraestructura turística no son incluidas en la programación del Ministerio de Obras Públicas. Ahora que esto sale a la luz pública, en mi artículo del 2009 dije lo siguiente: “Visto lo anterior (obras de infraestructura, promoción internacional y mejoramiento de la calidad de la aviación civil), hay que evitar la confusión de roles o de fondos en la preparación del presupuesto nacional, sin dejar de lado el aspecto jurisdiccional inherente a determinados organismos del Estado, como es el caso de la Secretaría de Estado de Obras Públicas, lo que debe ser tomado en cuenta por el Gobierno a la hora de invertir los recursos públicos en obras de infraestructura turística, regeneración de playas, y otros dentro del ámbito turístico”. En la campaña electoral que transcurría a finales de 2011 los hoteleros de Barahona representados en la Bolsa Ecoturística Hispaniola (Behsa), entidad que me honro en presidir, me eligieron para exponer sobre el turismo de Barahona en visita que hicieran a la comunidad El Naranjo el entonces candidato presidencial Danilo Medina y el jefe de campaña y Ministro de Turismo, Lic. Francisco Javier García. En ese encuentro solo nos limitamos a explicar que el Polo IV ampliado (Barahona, Pedernales, Independencia y Bahoruco) debiera tener alguna representación (al igual que Asonahores) en el Mitur para desarrollar estrategias que estimulen la inversión local/extranjera en proyectos turísticos, para que el polo se pueda desarrollar. En tal sentido explicamos nuestros puntos de vista en base a estudios turísticos preparados por la Bolsa Ecoturística Hispaniola (Behsa), los que entregué personalmente al candidato presidencial, Lic. Danilo Medina. De igual manera procedimos con otras agrupaciones políticas. A sugerencia del Lic. Medina, el Ministro de Turismo nos recibió en su despacho en Santo Domingo una semana después (octubre 2011) donde repasamos nuevamente los temas, sin llegar a nada concreto. Durante la entrevista el Lic. Francisco Javier García nos dijo que el Boulevar de Barahona y el Proyecto Litoral Marino María Montes pronto serían una realidad (como así es) y que unos chinos estarían interesados en invertir en el Sur. Esa fue la última vez que lo ví. eduardofranjul@yahoo.com luiseduardo.diazfranjul@facebook.com @LuisEDazFranjul

La cloaca empresarial

Como en toda actividad dinámica de la vida, dentro del empresariado dominicano siempre ha existido una franja de buenos y malos, de sensatos y aprovechadores, de equilibrados y progresistas y de anémicos de justicia, pero gordos y fuertes en voracidad. En la franja de los buenos, están los que piensan en el bienestar suyo y de su familia, pero también en la salud y prosperidad de la patria. Esos también piensan y se preocupan por las vicisitudes y las carencias de trabajo y de oportunidades de cientos de miles de dominicanos laboriosos y deseosos de prepararse y progresar, para afianzar y dignificar sus vidas. Por cristiana sensatez, debemos aplaudir a esos hombres de negocios, en cualquier dimensión, que operan con pulcritud y decencia, y que actúan con responsabilidad frente a sus obligaciones tributarias y de otras índoles frente al Estado, pero también actuando con justicia y equidad frente a sus trabajadores, haciendo acopio de lo que Dios nos enseña y nos manda hacer para la pureza de nuestra existencia. Pero en ese ámbito hay una gran mayoría de empresarios que carecen de sentido patriótico, patea la justicia social y su compromiso con el Gobierno y el país; poco le importa la suerte del prójimo, y sólo actúa por impulso de lo fácil, de ganar y ganar a toda costa, de conseguir y recibir de donde sea y como sea, volando y aterrizando como ave de rapiña. Sí, así de sencillo la historia no ha sido borrada ni aniquilada aún, está ahí latente y expectante, esperando que algún día surja un líder, un gobernante, ojalá sea el actual, mi amigo Danilo Medina, que le ponga freno, que le muestre y le imponga la raya que no debe traspasar. Sí, esos empresarios que después de Trujillo, y a quienes nuestra democracia se lo ha permitido, se han apropiado de la mitad de la isla; ahora pelean, ladran y oran a su funesto dios, porque no conocen al otro, al Único e inescrutable, Jehová, para que también le regalen el nuevo Banco de Fomento de las Exportaciones (BANDEX), una iniciativa y diseño talentoso y novedoso del ingeniero Federico Antún Battle. Ellos han iniciado una guerra contra Quique para tratar de impedir que el experimentado político y gerente sea colocado al frente de esa nueva entidad financiera, porque saben que con él allí no podrían mandar a su antojo para repartirse sus recursos en provecho de sus empresas particulares, como si fuesen biscochos caros y abundantes en fiesta de niños pobres. Son los mismos que contribuyeron a la desaparición del Banco de los Trabajadores, de las empresas públicas; son beneficiarios de ingenios del Estado, de muelles, de grandes extensiones de tierra, de bancos colapsados, de medios de comunicación contaminados, de minas y de exenciones impositivas. Y todavía quieren más. Su guerra y pretensiones no son filosóficas ni de dignidad administrativa, son mercuriales, de la peor calaña. Sencillo, quieren en el BANDEX a un lazarillo sabrosón que les sirva fielmente a sus propósitos devastadores. Para ellos, Quique Antún sería un obstáculo, pero para el Gobierno y el país sería un ente positivo en diferentes vertientes. Porque él está libre de esos pecados malditos, actúa por convicción cristiana, por fortaleza espiritual y compromiso familiar, se mueve por vocación de servicio y amor genuino y firme a la Patria y su gente. Dicho esto, confío en la fortaleza y temple del Presidente Medina, esperando que no acepte tan vulgar chantaje, como guardián de la dignidad y la soberanía patrias. Confío que el mandatario no cederá su autoridad constitucional y personal, dejando en manos de la cloaca empresarial el rumbo institucional del país y la libertad de reír o llorar de todos los dominicanos. Ellos también tienen su espacio, y se lo respetamos. Que trabajen y hagan sus negocios, respetando la dignidad y los méritos de los demás, sobre todo, aceptando que ellos no hacen la misa, ni construyen la iglesia, sólo tocan sus propias campanas. Antes que a todos ellos, sean decenas, cientos o miles, abrazo y defiendo a Quique Antún, por su trayectoria política, su decencia, capacidad de trabajo, sentido de solidaridad y vocación de servicio, y su inquebrantable compromiso con esta gestión de gobierno y con la Patria de todos.

La agenda de RD no es la de Haití

A pesar de que la República Dominicana es la nación más grata y solidaria del mundo, su principal preocupación es el bienestar de sus ciudadanos, lo que implica un trabajo permanente de superación para que cada quien asuma la rienda de su destino por el camino correcto. Esto implica que no se debe distraer con frecuencia en asuntos foráneos de los vecinos porque la agenda RD no es la de Haití. En las catástrofes que han abatido al vecino país, la primera en auxiliar es República Dominicana. Eso es lo que se llama solidaridad, espontánea y de corazón sin esperar recompensa. Bien merecido fue el apoyo dado a Haití cuando se produjo el terremoto el 12 de enero del 2010, que en 36 segundos dejó a los vecinos hechos añicos. En un santiamén, República Dominicana facilitó que se restableciera comunicación inalámbrica. Para entonces René Préval, al mando del gobierno haitiano, fue específico en señalar: «El presidente dominicano, Leonel Fernández, ha sido el primero en presentarse y llegó con un gran contingente de apoyo.» Ese apoyo incluyó la hechura y entrega de la primera obra, una universidad que costó US$30 millones. En ese entonces la embestida de la naturaleza dejó más de un millón de damnificados y dio al traste con la vida de 300 mil en una población que para el 2010 se estimada 9 millones. En esa zona, la pobreza aún es lacerante pese a ayudas de organizaciones que ayudan a los más menesterosos. En lo que a República Dominicana se refiere, la solidaridad también se expresa en la cantidad de partos hechos en hospitales de aquí a nacionales de esa zona. El año pasado se estimaba que 8,500 haitianas daban a luz en hospitales de Santiago. El doctor Sergio Sarita Valdez, patólogo, refirió que en el Hospital José María Cabral y Báez se realizan cada mes 80 y 90 partos de haitianas, cifra que el año pasado fue de 6 mil partos a esas extranjeras. De igual modo, los indocumentados haitianos en escuelas dominicanas es el pan nuestro de cada día. Aquí reciben enseñanzas y no se les niega el desayuno en la actualidad. Mientras que en los 48 442 km² de territorio dominicano se trabaja por una mayor superación, en lo que cada dominicano debe poner su grano de arena. Por ejemplo, era vital y se aplica el proceso de regularización a los extranjeros que sin documento alguno entran y salen de este país como Pedro por su casa. Esta medida que conlleva gastos, se aplica porque no podemos seguir como chivos sin ley. También es positiva la vuelta al campo con la siembra de diversos rubros vía cooperativas que reciben del Estado recursos prestados para echar adelante. Otro signo positivo es la tanda extendida, el desayuno y útiles para los alumnos y los avances en algunas obras. Todo bienestar tiene como zapata es esfuerzo. El que trabaja puede lograrlo. No es sentado lloriqueando como “muñecas” que se sale adelante, quejándose de que no tengo ni lo otro. Hay que fajarse, buscar con la frente en alto y dejar a un lado la mendicidad. Además hay que seguir motivando a no depredar el medio ambiente, que quien tumbe un árbol obligatoriamente siempre cinco plantas de la especie. La agenda de la RD no es la de Haití. Éstos a lo suyo y nosotros a lo nuestro, lo que no implica que en ocasiones no haya solidaridad, pero sin confundir con que somos tontos.

Complacencia ante el despotismo

Recientemente, senadores del Partido de La Liberación Dominicana sesionaron exclusivamente para declarar su apoyo al autoritario régimen de Nicolás Maduro. Esa fue, en mi opinión, una actuación descabellada. Fue una acción innecesaria, y para muchos, que sí valoran la democracia y la libertad, muy decepcionante. Una falta de respeto a la Venezuela democrática que exige el regreso al estado de derecho, violentado por el chavismo. El alinearse con un régimen de dudosa legitimidad, altamente represivo y cada día mas impopular, no es un acierto político. A menos que en realidad estos legisladores, no sean mas que unos farsantes antidemocráticos, que posiblemente tengan las mismas intenciones dictatoriales del gobernante chavista. O que hayan sido sobornados o chantajeados por el dictador venezolano. Lo que no es de dudar, debido a que del soborno y el chantaje, el chavismo ha hecho una práctica cotidiana y vergonzosa. Recordemos que el compromiso adquirido con la atadura al pacto con PETROCARIBE, ha hecho que los países adheridos a dicho acuerdo; en complicidad o por temor a represalias, hagan la vista gorda, mirando hacia otro lado. Ignorando todo el proceso antidemocrático que ha rodeado, primero la elección irregular del dictador de marras, y luego su inestable y desastroso periodo de gobierno. Esa reverencia indecorosa, le quita a esos politiqueros, que tan mal nos representan en el congreso, la categoría para vanagloriarse de representar los genuinos intereses de quienes sufragaron para elegirlos, en un escenario muy distinto al que se vivió en Venezuela durante los irregulares comicios, donde resultó “electo”, el gobernante en cuestión. Luego de esa desafortunada adhesión al gorilísmo Castro chavista, millones de personas que valoraban al PLD, como un partido con vocación democrática, verán que estaban equivocadas en esa apreciación. Mas de la mitad de la población venezolana, por ejemplo, la que está en contra de la dictadura, tendrá la certeza de que el PLD, y por tanto el gobierno dominicano, son cómplices de la tiranía que los oprime. Alegar que en Venezuela hay un gobierno democrático, elegido libremente por el pueblo, en elecciones transparentes, es una burla a la inteligencia. Es un descaro. De ningún modo se debe avalar esa desfachatez de estos legisladores pro chavistas. Llamar democrático a un régimen que mantiene ilegalmente detenidos a centenares de opositores, incluyendo a lideres tan importantes como el dirigente de Voluntad Popular, Leopoldo López y que despoja a una congresista que tampoco comulga con su régimen, de su investidura legislativa, es bastante cinismo. No a la complicidad con el autoritarismo. Es tiempo de que América Latina cambie la actitud complaciente hacia ese régimen chantajista y violador cotidiano de los principios democráticos, la libertad política y los derechos humanos. Joseflandez@hotmail.com

Partidos en solitario

La sociedad de hoy demanda más que nunca que los partidos políticos sean auténticos frentes de masa. Es difícil que la población mayoritaria pueda asimilar a un conglomerado partidista que en forma unitaria quiera alcanzar o mantener el poder. De sopetón, la mayor parte de los votantes no se inscriben ni siguen los lineamientos de los partidos políticos. Van a votar cada cuatro años y ahí mismo se despiden de la fiesta electoral. Hay otro fenómeno que hoy hay que tener muy presente; la abstención electoral. En casi todos los países de América Latina el sector abstencionista muchas veces consigue más votos que el candidato ganador. Quiere decir que no encuentra opciones a su gusto en la ventana electoral. En consecuencia, los partidos políticos con vocación de ganar, tienen que tomar ese factor. Si se hace un analisis sereno de la abstención electoral y la mayorìa silente que no tiene partido ni simpatías y se decide a votar en las 24 horas de reflexión, se puede llegar a una realidad palpable y tangible: los partidos políticos se tienen que diversificar, mezclarse con todos los sectores, y no pensar que con su músculo y discurso ganarán. Los leninistas y estalinistas cometieron un error durante mucho tiempo, que costó sangre, muertes y hasta el poder. Creían en el núcleo, el foco, el puñado de hombres que tenía la verdad en sus palabras, lo cual le deba la fuerza moral para decidir el destino del resto de un país. Nadie en solitario puede ser el jefe de los destinos de un pueblo. Tiene que unirse a sectores determinantes, que van desde el campesino, los obreros, las amas de casa, los chiriperos, pero también el gran empresariado, los pequeños propietarios, los banqueros, los religiosos, los ateos…. Los partidos políticos dominicanos se tienen que fortalecer, pero no siguiendo líneas del pasado del autoritarismo del poder solitario, sino pensando en conformar un gran frente de masas, donde los grupos minoritarios son los que dan el impulso final en el gran salto al triunfo.

Julio César Valentín: ente político diferente!

Tiene la sociedad dominicana en el licenciado Julio César Valentín a uno de esos pocos recursos valiosos con que cuenta el quehacer político partidario. No es necesario de un dialogo extenso ni de un compartir constante y prolongado para descubrir su don de gente. Sereno y calculador en el hablar, exhibiendo un respeto poco común entre quienes se disputan en las lides de la política criolla, el acucioso dirigente peledeísta, recuerda con sus pormenorizadas exposiciones que para brillar no es imprescindible procurar apagar los méritos de sus adversarios. Su peculiar manera de aquilatar el compromiso y el ejercicio partidario pone en evidencia su vasta visión y compresión sobre el presente y el futuro inmediato de la dinámica política nacional que, generalmente, obliga a transitar con pasos firmes pero sin necesidad de apresurarse. No obstante lucir convencido de la existencia valiosa de seres nobles y dignos de emulación en sus patrones conductuales, también refleja estar consciente de que en el submundo donde generalmente se desenvuelve pululan las mauras de las ingratitudes y el descaro, al igual que los despiadados capaces de producir las estocadas malditas en interés de entorpecer el ascenso ganado con talento, sacrificios, compromisos y acciones ejemplarizantes. Pero, sinceramente, lo anterior no proyecta ser materia de preocupación para el exitoso ex presidente de la Cámara de Diputados, prominente miembro del Comité Político del Partido de la Liberación Dominicana –PLD- y actual Senador del Primer Santiago de América, Santiago de los 30 Caballeros. Julio César Valentín es uno de esos prototipos humanos y políticos en extinción en la Patria de Duarte. Es de los dirigentes que saben hablar y convencer con el lenguaje de los hechos. Ahí están sus obras y ellas hablan por él para llenar de orgullo a quienes tenemos el privilegio de compartir un espacio en su dilatada relación de amigos y simpatizantes partidarios. Y que conste, hablamos de una refrescante, dinámica y emprendedora figura, energetizada por los encantos de la juventud que, contrario a lo que algunos pretenden publicitar, ocupa una real, relevante y apetecible posición en el tablero político nacional, mostrando, como motivo de orgullo y satisfacción para quienes comparten su lar nativo, una dimensión que trasciende lo meramente provincial y regional. Ha logrado Julio Cesar Valentín entender a tiempo, fruto de su fecundo laborantismo político partidario, que en esa tortuosa faena, tal como ocurre en cualquier otra de la vida societaria, nunca es conveniente dejarse arropar por el manto maligno del desenfreno, la banalidad y el orgullo perverso. Luce supeditar, constantemente, su existencia y accionar a los preceptos éticos y morales de su partido, como homenaje permanente al maestro de maestros, Juan Bosch, y apegado al mandato bíblico registrado en Eclesiastés y que con sobrada precisión establece: “Todo tiene su tiempo..”, acompañado por la máxima de los triunfadores: “No desesperéis..”. Por tal razón, entre otras, no cede tiempo a la pereza ni a la holgazanería y por el contrario, su dinamismo y aportes ante las necesidades más sentidas de los sectores sociales que recurren a su oficina senatorial, los proyectan como un acreditado político a tiempo completo. Refleja una envidiable capacidad para manejar con astucia las coyunturas, sin arribismo ni simulaciones saturadas de hipocresía, para mantener incólume su vigencia y alta credibilidad en el redondel donde hace su positiva vida pública y privada. Es ese el Julio César Valentín que hemos conocido, con quien tenemos el honor de compartir en ocasiones, al que estimamos, admiramos y respetamos, por su digno y noble servicio a su patria chica y grande, sin violentar su compromiso con los más necesitados y orientado siempre en sus actuaciones por la línea programática y los principios éticos y morales de la organización política de la estrella amarilla. He ahí su sello distintivo que lo proyecta como un ente político diferente y con un futuro, a todas luces, brillante..!! Ahí se fragua su porvenir..!! En esa cosmogonía, actitud y ejercicio se enmarca su grandeza humana y la incuestionable responsabilidad política que lo conducirá al éxito merecido. Vayan estos párrafos para exponer nuestras apreciaciones valorativas sobre un político santiagués al margen del cumplido que obliga la amistad y la complacencia incondicional, pues quiérase o no, surgen a consecuencia del convencimiento de que “honrar honra” y que “sólo el hombre íntegro es capaz de confesar sus faltas, reconocer sus errores y aquilatar la grandeza de los demás”. Los otros, independientemente de cuanto digan o se autodefinan, terminan siendo los lisonjeros de siempre..!! Triffolio@gmail.com

Los estudios sobre Loma Miranda

Los Estudios de Impacto Ambiental (EIA) son elaborados a partir de un conjunto de términos de referencia, los cuales son establecidos por la autoridad correspondiente, en este caso el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, y los mismos deben cumplir con los estándares establecidos al respecto, o más bien el solicitante debe pasar la prueba, jamás actuar con el criterio de Jalisco, que “no pierde y si pierde arrebata”. Por tanto no puede pretender una multinacional minera que los EIA sean una especie de “patente de Corso” o un simple requerimiento para salir del paso; mucho menos puede acometer la vana y desfasada idea de que a sus cuestionadores los repelan lanzándoles el ejército o patrullas policiales antimotines, pues aunque en el pasado esos métodos le eran tolerados y soportados, a partir de la década de 1990, esos mecanismos de imponerse le podrían acarrear serias consecuencias. Acostumbrados a una vieja cultura de imposición y a la verticalidad de sus argumentos, bajo una batería de falsedades y una mina de mentiras bien entrenadas, hoy día ya carecen de vigencia; más bien son vistas como simples pataleos baladíes. Es por eso que los vemos desesperados en su aislamiento ante la sociedad dominicana, buscándose aliados portadores de serios cuestionamientos éticos en el orden empresarial, gente que no se adapta a su propia corriente de la libre competencia, sino que aún perduran en nefastas practicas monopólicas, empleando la propaganda mediática, a través de corrientes de opiniones manipuladas y el maniqueísmo de plumíferos desprovistos de escrúpulos morales. Constituye un atrevimiento por parte de la multinacional minera que pretendiendo pasarse de lista, invocando razones paupérrimas y revestidas de chantaje en un claro mensaje al Congreso Nacional, continua cada semana lanzando infundios, desempolvando una supuesta concesión otorgada por la añeja e inconstitucional tiranía que presidió Rafael Leónidas Trujillo, cuyos actos carecen de legalidad. El Parque Nacional Loma Miranda sobrepasa con creces todos los requerimientos contemplados en la Ley Sectorial No. 202 – 04 sobre Aéreas Protegidas. Basta con revisar el Articulo 7 de dicha legislación, en donde se establecen como objetivos de dichas áreas: “Conservar la diversidad biológica y los recursos genéticos”, “Proteger las cuencas hidrográficas y los recursos hídricos”, “Proteger especies silvestres endémicas y en peligro de extinción”, “Contribuir a la educación ambiental de la población”, “Proporcionar servicios ambientales a las generaciones presentes y futuras”. La misma legislación al referirse a su objetivo de manejo en el Articulo 14, con relación a los Parques Nacionales señala lo siguiente: “Proteger la integridad ecológica de uno o más ecosistemas de gran relevancia ecológica o belleza escénica, con cobertura boscosa o sin ella, para provecho de las presentes y futuras generaciones, evitar explotaciones y ocupaciones intensivas que alteren sus ecosistemas, proveer la base para crear las oportunidades de esparcimiento espiritual, de actividades científicas, educativas, recreacionales y turísticas. Reza el viejo refranero de que “el habito hace ley” y en este caso aparentemente esa fue la idea de adocenamiento que impuso en la subcultura de alienación la multinacional minera que estuvo amenazando con explotar yacimientos mineros en el interior del Parque Nacional Loma Miranda, la cual hizo todo cuanto le vino en ganas burlándose de las leyes, irrespetando a la población dominicana. Por eso todavía vemos a sus mensajeros decir “cosas veredes Sancho”. Que no insistan mas en pretender impedir que finalmente sea consumado el hecho de declarar a Loma Miranda como parque nacional. Este caso fue cerrado por el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, a partir de la valoración de los recursos naturales existentes en este parque nacional, sus enormes aportes ecosistemicos, a partir de tomar en cuenta la conducta irresponsable frente al pasivo ambiental y de la amenaza que hubiera significado haber otorgado licencia para depredar. Lo más razonable es que las autoridades dominicanas formulen un llamado a la cordura y a la sensatez a los principales funcionarios de la multinacional minera, que respeten nuestras leyes, incluyendo la implacable exigencia que le deberá plantear el Estado Dominicano con relación al plan de remediación del pasivo ambiental acumulado durante más de 40 años, del que esta vez no podrá evadir sus responsabilidad la indicada empresa. Aun mas, resulta irrevocable la negativa de la figura que implica la Licencia Social, ya que todos los colegios y gremios profesionales, la Academia de Ciencias, las universidades UASD, UTESA, UAPA y UNICA, todos los ayuntamientos del Cibao Central, las organizaciones sociales, las iglesias, las cooperativas, los productores agropecuarios, en fin más de 150 instituciones manifestaron reacción de rechazo a cualquier tratativa por intentar hacer otro uso con Loma Miranda diferente a su preservación como Parque Nacional. Son tres sentencias emitidas por tribunales de la Republica instancias que advierten ante cualquier intención que procure actividad minera en este valioso tesoro de la Cordillera Central. Basados en la razón, inspirados en nobles principios de valoración de la vida y en el progreso de nuestros pueblos, hemos dado un ejemplo altruista de que no importaron cuantos millones de recursos fueron derrochados en compra de conciencia, en procurar retorcer la opinión pública, pago a escribidores por encargo y a plumas de alquiler. Cuando la población se empodera de temas que considera influirán en su vida colectiva, no hay fuerza capaz de vencer la verdad y la voluntad divina. Miranda no se negocia ¡¡¡¡

Implorar lo que nos pertenece

Dar es muy difícil. Extender la mano para entregar es a veces tan pesado. Cuesta tanto desprenderse de algo, aunque solo implique diligenciar una ayuda. No importa que ese favor sea con recursos del Estado, que no nos cueste más que levantarnos del asiento o alzar los dedos para marcar 10 dígitos y colaborar con otros, tan dueños del erario como nosotros, con tanto derecho. A veces hay cierto ego que se infla cuando nos sentimos requeridos, cuando sabemos que alguien nos necesita. Eso nos importantiza. Por eso en lugar de tender la mano solidaria a aquella otra frágil, la tomamos con fuerza y la zarandeamos. Tanto mejor si podemos desprenderla. La burocracia se impone y nos sentimos hasta con el poder de avasallar a los que necesitan de nosotros. Sabemos que se morderán la lengua y llorarán de rabia e impotencia antes que ponernos en el lugar del que nunca debimos salir. Ah, eso sí, lo hacemos con los humildes, con aquellos incapaces de levantar la voz para defenderse, porque hacerlo implicaría perder la oportunidad de obtener el favor que necesitan para sí o para otros. Es tan fácil ser fuerte con los débiles y débiles con los fuertes. Tan sencillo sentirse poderoso frente a los que nada tienen e imploran caridad cuando son tan merecedores del derecho de beneficiarse del Estado. En múltiples ocasiones, gente que ha entregado su vida a la cosa pública y vive muere en la indigencia, soporta el trago amargo de la indiferencia y la altanería de los que se lucran del erario y les lanzan migajas después de mucho implorarles. Gente que acude moribunda a hospitales a solicitar ayuda para medicamentos u operaciones y debe tragarse el orgullo y hasta la dignidad frente a los dueños de turno de las arcas públicas. A veces se traga hasta la más vil humillación y se va sin la ayuda. ¿Hasta cuándo? Jose Pimentel11:08 (hace 11 horas)para mí El poema pedagógico de Antón Makárenko HECTOR DOTEL MATOS Antón Seménovich Makárenko fue un pedagogo ruso, nacido el 13 de marzo de 1888, en la ciudad de Belopole, de la provincia de Járkov, en esos años capital de Ucrania. Tras el triunfo de la revolución rusa fundó las casas cooperativas para huérfanos de la guerra civil, destacando la Colonia Gorki; después fundó, auspiciado por Stalin, el municipio de Dzerjinski, donde trabajó hasta el fin de sus días. El periodo 1905-1917 fue decisivo para su formación como futuro maestro y como renovador de los viejos sistemas educativos. Makárenko se sintió cada vez más apegado al movimiento revolucionario obrero, empapándose en la lectura de las páginas más apasionantes de la literatura democrática: Chejov, Turgenev, Korolenko, Lermontov, Pushkin, Gogol y sobre todo, Gorki, su guía y maestro, al que conoció personalmente en 1928 y con el cual mantuvo una profunda amistad. Finalizó sus estudios en 1919, y fue nombrado director de una escuela en la ciudad de Poltava. Se dedicó especialmente a la reeducación de niños y jóvenes inadaptados. Su comienzo cardinal es que la educación es un proceso que se origina con esfuerzo y disciplina, y cuyo objetivo es el ejercicio de una socialización eficaz y productiva. El trabajo colectivo es el medio más idóneo para lograrla; solamente una sociedad que impone tareas significativas y exige esfuerzos en su elaboración, puede desarrollar las potencialidades de sus niños y jóvenes. No hay adolescentes malos o extraviados, simplemente no han tenido un buen condicionamiento social, afirma. Suministrar ese buen condicionamiento es el quehacer del educador, que no se cumple con fórmulas psicológicas, sino implantando un hábito social verdadero. Usó estos principios en la Colonia Gorki, internado para adolescentes descarriados y pequeños errabundos, donde miserablemente se manifestaron también sus discrepancias con algunos círculos pedagógicos, divergencias que condujeron en 1928 a la desavenencia de atañas y a su alejamiento de la colonia. De este hábito platica en su obra Poema pedagógico. La acción, cuyo designio se encumbra a 1925, está dividida en tres partes, divulgadas en el almanaque literario de Gorki L´anno diciassettesimo, entre 1934 y 1935. Su segunda obra, Banderas en las torres (Flagi na bashniach), de 1932, trata de la experiencia de la Comuna Zergiski, la segunda colonia que salvaguardó. En los postreros años de su vida se impuso en la dura batalla por el reconocimiento público de sus ideas, y accedió a cargos de gran compromis desde 1935 hasta 1937 fue vicedirector de la sección de las colonias obreras del Comisariado del pueblo para asuntos internos de Ucrania. Más tarde, se trasladó a Moscú, donde se dedicó vivamente a organizar programas educativos y a su actividad de escritor. Data de este periodo su Libro para los padres (Kniga dlia roditelei), escrito en cooperación con su esposa. Makárenko escribió profusas obras, entre las que destaca El Poema pedagógico, que no es sino una historia de la colonia Gorki. Fue un libro muy popular en la URSS, combinado inicialmente por tres volúmenes, y todavía forma parte del temario de estudio de nutridos planes universitarios conectados con el mundo de la escuela y la pedagogía. Gran profesor, tenía muchos conocimientos y sabía transmitirlos admirablemente; enseñaba a pensar y a razonar; y sin embargo, era rechazado por los niños. No comenzó a interesarse por la pedagogía hasta que, haciendo el balance de uno de los trimestres, decidió experimentar con los niños. Calculó la puntuación media de cada uno de sus alumnos y, en correspondencia con la puntuación lograda, distribuyó los espacios del primero al último. Enganchó la hoja de notas y, cuando el chico que ocupaba la última posición se vio en el tablón, el gurrumino entró en un profundo estado de tormento. El joven maestro percibió que para educar no sólo le hacía falta tener grandes conocimientos y ser un buen profesor, sino también vislumbrar las singularidades de la vida de cada estudiante, tener en cuenta sus fisonomías personales para influir en ellos. Durante esta etapa de su vida, en la cual da sus primeros pasos de la educación a la pedagogía, influyeron mucho los extraordinarios acontecimientos políticos de aquellos años: la revolución de 1905 tuvo una gran repercusión en todos los rincones de Rusia, haciendo despertar conciencias y llamando a la lucha contra la autocracia zarista. En Kriukov, Makárenko y otros profesores de la escuela estaban suscritos al periódico bolchevique Nóvaya Zhyzñ (“Nueva Vida”). Paulatinamente, se fue formando temas científicos, filosóficos, y cantaban himnos revolucionarios. Fundó una casa hogar para huérfanos. Para el centenario de la expulsión del ejército napoleónico de tierra rusa, preparó una diversión teatral, que no sólo entretuvo a la chiquillada del poblado, sino también a los adultos. En 1914 se abrió en Poltava el instituto Pedagógico, que preparaba maestros para las escuelas de enseñanza secundaria. Makárenko, quien nunca había abandonado la pasión por el estudio, envió a Poltava su solicitud y, aprobando excelentemente los exámenes de ingreso, se matriculo como estudiante. Ingresó en el instituto superior siendo un perfecto adulto, tenía ya 26 años y el único con experiencia con niños, empezó en el acto a estudiar intensa y metódicamente la pedagogía y la literatura histórica y filosófica. Una nueva etapa en la vida de este pedagogo, como en la de millones de personas, comenzó con la Revolución de octubre. A comienzos de 1918, Makárenko regresó a la misma escuela en la que había comenzado su labor pedagógica. La escuela ferroviaria de Kriúkov había sido transformada en escuela de enseñanza secundaria, nombrándose director de ella a Makárenko. Pero el ejército blanco había desatado la guerra civil contra los soviets, lo que le perjudicó al estar su pueblo atestado de elementos contrarrevolucionarios y ocupantes alemanes. En septiembre de 1920 le propusieron dirigir un centro para delincuentes juveniles, a lo que él accedió. El comienzo de su labor en el centro fue difícil. Cinco edificios de ladrillo le recibieron con un vacio total. En las habitaciones no había absolutamente nada: ventana y estufas, todo lo habían arrancado. Al cabo de dos meses, cuando uno de los edificios se hubo rehabilitado, llegaron a la colonia los primeros seis ocupantes, muchachos de 16 a 17 años que, aunque no ofendían a los pedagogos, simplemente, no reparaban tan siquiera en su presencia. Uno de estos primeros jóvenes no tardó en realizar un atraco donde asesinó a un hombre, y fue detenido en el propio centro. Sin saber cómo abordar a los residentes en el centro, Makárenko y sus pocos auxiliares recurrieron a los libros de pedagogía, en los que no encontraron respuestas claras a sus problemas. Uno de los muchachos, Zadórov, dio el motivo para que Makárenko emprendiera su última tentativa desesperada de hacerse con la situación. En respuesta a la invitación del director de que fuese a cortar leña, el joven contestó con despreocupación: Ve a cortarla tú mism sois muchos aquí. A propósito de esto, Makárenko escribe en su libro Poema Pedagógic Colérico y ofendido, llevado a la desesperación y al frenesí por todos los meses precedentes, me lancé sobre Zadórov. Le abofetee. Le abofeteé con tanta fuerza, que vaciló y fue a caer contra la estufa. Volví a golpearlo por segunda vez, y agarrándole por el cuello y levantándolo, le pegué una vez más. Esto fue, naturalmente, una salida violenta a las emociones; desde el punto de vista de muchos de los teóricos actuales, un absurdo pedagógico. Pero el caso es que el influjo emocional, precisamente, venció la indiferencia y el descaro de los cinco pobladores. Cogidos de improviso por esta explosión, los colonos reaccionaron tal y como se podía esperar de gentes salidas del mundo de la delincuencia: cedieron a la fuerza sin sentir humillación. Esta fue una especie de victoria general, del educador y de los muchachos, pero una victoria que aún necesitaba afianzarse, exigiéndose para ellos medidas de otra naturaleza. Pero, ¿Cuáles? Este problema hizo reflexionar a Makárenko y lo confundió. Ninguno de los métodos usados por sus contemporáneos parecían efectivos, por lo que la respuesta se imponía por sí misma: él también debía crear nuevos métodos de educación. Los contornos de sus nuevos métodos de educación ya se adivinaban en la experiencia del propio Makárenko. Para educar a todos a la vez, y no a cada uno por separado, debería tener la perspectiva necesaria. Debía organizar la vida de tal manera que los propios colonos fueran los que llevasen todo lo referente al centr los edificios, el plan de producción, la distribución de los ingresos, la disciplina…Ellos mismos deberían educarse unos a otros, exigir, subordinarse, respetarse, preocuparse y ayudarse mutuamente. El centro de menores no era una suma mecánica de individuos, sino un complejo social único, del cual se enorgullecen tanto los muchachos como los educadores: es lo que se llama colectividad. Las primeras soluciones teóricas estuvieron respaldadas por los hechos. En primer lugar, se intentó rescatar a los residentes de la pobreza y la necesidad. En marzo de 1921, el centro estaba poblado por unos 30 jóvenes, la mayoría hambrientos ycubiertos de harapos. Makárenko sabía que sus pupilos, por culpa de la necesidad y bajo diversos pretextos, iban regularmente a la ciudad cometiendo atracos. Pero comprendiendo que en los primeros momentos hubiera sido imposible prohibir esta forma de cubrir sus necesidades, evitaba, a sabiendas, cualquier tipo de referencia a los productos robados por los pobladores. Al mismo tiempo, comenzaron los robos dentro del centro. Desaparecieron del cajón de la mesa de Makárenko una cantidad de dinero que constituía el sueldo de seis meses para el resto de los educadores. En la reunión general, rogó que el ladrón devolviese el dinero, pues podría enfrentarse a una acusación de malversación. Tras la reunión, dos de los residentes en el centro le comunicaron en secreto que ellos sabían quien había tomado el dinero, pero que no se lo dirían, sino que intentarían convencerlo de que lo devolviera. A la mañana siguiente, el dinero apareció tirado en la cuadra. Dos días después, alguien destrozó la puerta de la despensa y sustrajo comida y aceite. Los muchachos no entendían como alguien de la propia colonia podía robar sus propias pertenencias. Con muchas dificultades a causa del racionamiento, los educadores lograron conseguir alimentos y los guardaron en la despensa de la colonia. Pero aquella misma noche toda desapareció de nuevo. Observando el trabajo de su educador, y compadeciéndose de él, los jóvenes empezaron a decir que estaban dispuestos a contratar guardias. Makárenko rechazó esto, pues no tenían medios económicos. Al fin encontraron al ladrón. Los educadores quedaron recompensados por todos sus esfuerzos para lograr unos intereses comunes. Había llegado, por fin, el momento de la reeducación Tras estos sucesos, Makárenko siguió desarrollando su innovadora pedagogía. Su idea principal era lograr un cambio en la conducta de sus tutelados, conseguir que la noción de lo que era mejor para la comunidad se adueñase definitivamente de los colonos y se convirtiere en el punto de partida de todo el trabajo educativo posterior. La lectura desempeñó un papel decisivo en la transformación de la conciencia de los muchachos. Se leía con avidez (como ya había hecho el propio Makárenko en su juventud) y se organizaban lecturas colectivas, en particular sobre Gorki, muy admirado por Makárenko. A los muchachos les asombraban más que nada sus novelas autobiográficas, con las que se sentían fuertemente identificados. La vida de Gorki-escribe Makárenko en Poema Pedagógico- pasó a formar parte de nuestra vida. Algunos de sus episodios llegaron a ser entre nosotros elementos de comparación, fundamentos para los motes, pancartas para las disputas y escalas para la medición de los valores humanos. El poema Pedagógico es una obra de estilo novelístico con la característica de que está basada en hechos reales y no de ficción como pueden presentar algunas novelas. Durante el siglo 20, en toda Europa, era difundido el “poema pedagógico” así como las enseñanzas de Makárenko, las cuales desde el punto de vista pedagógico se han convertido en un clásico universal.

El poema pedagógico de Antón Makárenko

Antón Seménovich Makárenko fue un pedagogo ruso, nacido el 13 de marzo de 1888, en la ciudad de Belopole, de la provincia de Járkov, en esos años capital de Ucrania. Tras el triunfo de la revolución rusa fundó las casas cooperativas para huérfanos de la guerra civil, destacando la Colonia Gorki; después fundó, auspiciado por Stalin, el municipio de Dzerjinski, donde trabajó hasta el fin de sus días. El periodo 1905-1917 fue decisivo para su formación como futuro maestro y como renovador de los viejos sistemas educativos. Makárenko se sintió cada vez más apegado al movimiento revolucionario obrero, empapándose en la lectura de las páginas más apasionantes de la literatura democrática: Chejov, Turgenev, Korolenko, Lermontov, Pushkin, Gogol y sobre todo, Gorki, su guía y maestro, al que conoció personalmente en 1928 y con el cual mantuvo una profunda amistad. Finalizó sus estudios en 1919, y fue nombrado director de una escuela en la ciudad de Poltava. Se dedicó especialmente a la reeducación de niños y jóvenes inadaptados. Su comienzo cardinal es que la educación es un proceso que se origina con esfuerzo y disciplina, y cuyo objetivo es el ejercicio de una socialización eficaz y productiva. El trabajo colectivo es el medio más idóneo para lograrla; solamente una sociedad que impone tareas significativas y exige esfuerzos en su elaboración, puede desarrollar las potencialidades de sus niños y jóvenes. No hay adolescentes malos o extraviados, simplemente no han tenido un buen condicionamiento social, afirma. Suministrar ese buen condicionamiento es el quehacer del educador, que no se cumple con fórmulas psicológicas, sino implantando un hábito social verdadero. Usó estos principios en la Colonia Gorki, internado para adolescentes descarriados y pequeños errabundos, donde miserablemente se manifestaron también sus discrepancias con algunos círculos pedagógicos, divergencias que condujeron en 1928 a la desavenencia de atañas y a su alejamiento de la colonia. De este hábito platica en su obra Poema pedagógico. La acción, cuyo designio se encumbra a 1925, está dividida en tres partes, divulgadas en el almanaque literario de Gorki L´anno diciassettesimo, entre 1934 y 1935. Su segunda obra, Banderas en las torres (Flagi na bashniach), de 1932, trata de la experiencia de la Comuna Zergiski, la segunda colonia que salvaguardó. En los postreros años de su vida se impuso en la dura batalla por el reconocimiento público de sus ideas, y accedió a cargos de gran compromis desde 1935 hasta 1937 fue vicedirector de la sección de las colonias obreras del Comisariado del pueblo para asuntos internos de Ucrania. Más tarde, se trasladó a Moscú, donde se dedicó vivamente a organizar programas educativos y a su actividad de escritor. Data de este periodo su Libro para los padres (Kniga dlia roditelei), escrito en cooperación con su esposa. Makárenko escribió profusas obras, entre las que destaca El Poema pedagógico, que no es sino una historia de la colonia Gorki. Fue un libro muy popular en la URSS, combinado inicialmente por tres volúmenes, y todavía forma parte del temario de estudio de nutridos planes universitarios conectados con el mundo de la escuela y la pedagogía. Gran profesor, tenía muchos conocimientos y sabía transmitirlos admirablemente; enseñaba a pensar y a razonar; y sin embargo, era rechazado por los niños. No comenzó a interesarse por la pedagogía hasta que, haciendo el balance de uno de los trimestres, decidió experimentar con los niños. Calculó la puntuación media de cada uno de sus alumnos y, en correspondencia con la puntuación lograda, distribuyó los espacios del primero al último. Enganchó la hoja de notas y, cuando el chico que ocupaba la última posición se vio en el tablón, el gurrumino entró en un profundo estado de tormento. El joven maestro percibió que para educar no sólo le hacía falta tener grandes conocimientos y ser un buen profesor, sino también vislumbrar las singularidades de la vida de cada estudiante, tener en cuenta sus fisonomías personales para influir en ellos. Durante esta etapa de su vida, en la cual da sus primeros pasos de la educación a la pedagogía, influyeron mucho los extraordinarios acontecimientos políticos de aquellos años: la revolución de 1905 tuvo una gran repercusión en todos los rincones de Rusia, haciendo despertar conciencias y llamando a la lucha contra la autocracia zarista. En Kriukov, Makárenko y otros profesores de la escuela estaban suscritos al periódico bolchevique Nóvaya Zhyzñ (“Nueva Vida”). Paulatinamente, se fue formando temas científicos, filosóficos, y cantaban himnos revolucionarios. Fundó una casa hogar para huérfanos. Para el centenario de la expulsión del ejército napoleónico de tierra rusa, preparó una diversión teatral, que no sólo entretuvo a la chiquillada del poblado, sino también a los adultos. En 1914 se abrió en Poltava el instituto Pedagógico, que preparaba maestros para las escuelas de enseñanza secundaria. Makárenko, quien nunca había abandonado la pasión por el estudio, envió a Poltava su solicitud y, aprobando excelentemente los exámenes de ingreso, se matriculo como estudiante. Ingresó en el instituto superior siendo un perfecto adulto, tenía ya 26 años y el único con experiencia con niños, empezó en el acto a estudiar intensa y metódicamente la pedagogía y la literatura histórica y filosófica. Una nueva etapa en la vida de este pedagogo, como en la de millones de personas, comenzó con la Revolución de octubre. A comienzos de 1918, Makárenko regresó a la misma escuela en la que había comenzado su labor pedagógica. La escuela ferroviaria de Kriúkov había sido transformada en escuela de enseñanza secundaria, nombrándose director de ella a Makárenko. Pero el ejército blanco había desatado la guerra civil contra los soviets, lo que le perjudicó al estar su pueblo atestado de elementos contrarrevolucionarios y ocupantes alemanes. En septiembre de 1920 le propusieron dirigir un centro para delincuentes juveniles, a lo que él accedió. El comienzo de su labor en el centro fue difícil. Cinco edificios de ladrillo le recibieron con un vacio total. En las habitaciones no había absolutamente nada: ventana y estufas, todo lo habían arrancado. Al cabo de dos meses, cuando uno de los edificios se hubo rehabilitado, llegaron a la colonia los primeros seis ocupantes, muchachos de 16 a 17 años que, aunque no ofendían a los pedagogos, simplemente, no reparaban tan siquiera en su presencia. Uno de estos primeros jóvenes no tardó en realizar un atraco donde asesinó a un hombre, y fue detenido en el propio centro. Sin saber cómo abordar a los residentes en el centro, Makárenko y sus pocos auxiliares recurrieron a los libros de pedagogía, en los que no encontraron respuestas claras a sus problemas. Uno de los muchachos, Zadórov, dio el motivo para que Makárenko emprendiera su última tentativa desesperada de hacerse con la situación. En respuesta a la invitación del director de que fuese a cortar leña, el joven contestó con despreocupación: Ve a cortarla tú mism sois muchos aquí. A propósito de esto, Makárenko escribe en su libro Poema Pedagógic Colérico y ofendido, llevado a la desesperación y al frenesí por todos los meses precedentes, me lancé sobre Zadórov. Le abofetee. Le abofeteé con tanta fuerza, que vaciló y fue a caer contra la estufa. Volví a golpearlo por segunda vez, y agarrándole por el cuello y levantándolo, le pegué una vez más. Esto fue, naturalmente, una salida violenta a las emociones; desde el punto de vista de muchos de los teóricos actuales, un absurdo pedagógico. Pero el caso es que el influjo emocional, precisamente, venció la indiferencia y el descaro de los cinco pobladores. Cogidos de improviso por esta explosión, los colonos reaccionaron tal y como se podía esperar de gentes salidas del mundo de la delincuencia: cedieron a la fuerza sin sentir humillación. Esta fue una especie de victoria general, del educador y de los muchachos, pero una victoria que aún necesitaba afianzarse, exigiéndose para ellos medidas de otra naturaleza. Pero, ¿Cuáles? Este problema hizo reflexionar a Makárenko y lo confundió. Ninguno de los métodos usados por sus contemporáneos parecían efectivos, por lo que la respuesta se imponía por sí misma: él también debía crear nuevos métodos de educación. Los contornos de sus nuevos métodos de educación ya se adivinaban en la experiencia del propio Makárenko. Para educar a todos a la vez, y no a cada uno por separado, debería tener la perspectiva necesaria. Debía organizar la vida de tal manera que los propios colonos fueran los que llevasen todo lo referente al centr los edificios, el plan de producción, la distribución de los ingresos, la disciplina…Ellos mismos deberían educarse unos a otros, exigir, subordinarse, respetarse, preocuparse y ayudarse mutuamente. El centro de menores no era una suma mecánica de individuos, sino un complejo social único, del cual se enorgullecen tanto los muchachos como los educadores: es lo que se llama colectividad. Las primeras soluciones teóricas estuvieron respaldadas por los hechos. En primer lugar, se intentó rescatar a los residentes de la pobreza y la necesidad. En marzo de 1921, el centro estaba poblado por unos 30 jóvenes, la mayoría hambrientos ycubiertos de harapos. Makárenko sabía que sus pupilos, por culpa de la necesidad y bajo diversos pretextos, iban regularmente a la ciudad cometiendo atracos. Pero comprendiendo que en los primeros momentos hubiera sido imposible prohibir esta forma de cubrir sus necesidades, evitaba, a sabiendas, cualquier tipo de referencia a los productos robados por los pobladores. Al mismo tiempo, comenzaron los robos dentro del centro. Desaparecieron del cajón de la mesa de Makárenko una cantidad de dinero que constituía el sueldo de seis meses para el resto de los educadores. En la reunión general, rogó que el ladrón devolviese el dinero, pues podría enfrentarse a una acusación de malversación. Tras la reunión, dos de los residentes en el centro le comunicaron en secreto que ellos sabían quien había tomado el dinero, pero que no se lo dirían, sino que intentarían convencerlo de que lo devolviera. A la mañana siguiente, el dinero apareció tirado en la cuadra. Dos días después, alguien destrozó la puerta de la despensa y sustrajo comida y aceite. Los muchachos no entendían como alguien de la propia colonia podía robar sus propias pertenencias. Con muchas dificultades a causa del racionamiento, los educadores lograron conseguir alimentos y los guardaron en la despensa de la colonia. Pero aquella misma noche toda desapareció de nuevo. Observando el trabajo de su educador, y compadeciéndose de él, los jóvenes empezaron a decir que estaban dispuestos a contratar guardias. Makárenko rechazó esto, pues no tenían medios económicos. Al fin encontraron al ladrón. Los educadores quedaron recompensados por todos sus esfuerzos para lograr unos intereses comunes. Había llegado, por fin, el momento de la reeducación Tras estos sucesos, Makárenko siguió desarrollando su innovadora pedagogía. Su idea principal era lograr un cambio en la conducta de sus tutelados, conseguir que la noción de lo que era mejor para la comunidad se adueñase definitivamente de los colonos y se convirtiere en el punto de partida de todo el trabajo educativo posterior. La lectura desempeñó un papel decisivo en la transformación de la conciencia de los muchachos. Se leía con avidez (como ya había hecho el propio Makárenko en su juventud) y se organizaban lecturas colectivas, en particular sobre Gorki, muy admirado por Makárenko. A los muchachos les asombraban más que nada sus novelas autobiográficas, con las que se sentían fuertemente identificados. La vida de Gorki-escribe Makárenko en Poema Pedagógico- pasó a formar parte de nuestra vida. Algunos de sus episodios llegaron a ser entre nosotros elementos de comparación, fundamentos para los motes, pancartas para las disputas y escalas para la medición de los valores humanos. El poema Pedagógico es una obra de estilo novelístico con la característica de que está basada en hechos reales y no de ficción como pueden presentar algunas novelas. Durante el siglo 20, en toda Europa, era difundido el “poema pedagógico” así como las enseñanzas de Makárenko, las cuales desde el punto de vista pedagógico se han convertido en un clásico universal.

Implorar lo que nos pertenece

Dar es muy difícil. Extender la mano para entregar es a veces tan pesado. Cuesta tanto desprenderse de algo, aunque solo implique diligenciar una ayuda. No importa que ese favor sea con recursos del Estado, que no nos cueste más que levantarnos del asiento o alzar los dedos para marcar 10 dígitos y colaborar con otros, tan dueños del erario como nosotros, con tanto derecho. A veces hay cierto ego que se infla cuando nos sentimos requeridos, cuando sabemos que alguien nos necesita. Eso nos importantiza. Por eso en lugar de tender la mano solidaria a aquella otra frágil, la tomamos con fuerza y la zarandeamos. Tanto mejor si podemos desprenderla. La burocracia se impone y nos sentimos hasta con el poder de avasallar a los que necesitan de nosotros. Sabemos que se morderán la lengua y llorarán de rabia e impotencia antes que ponernos en el lugar del que nunca debimos salir. Ah, eso sí, lo hacemos con los humildes, con aquellos incapaces de levantar la voz para defenderse, porque hacerlo implicaría perder la oportunidad de obtener el favor que necesitan para sí o para otros. Es tan fácil ser fuerte con los débiles y débiles con los fuertes. Tan sencillo sentirse poderoso frente a los que nada tienen e imploran caridad cuando son tan merecedores del derecho de beneficiarse del Estado. En múltiples ocasiones, gente que ha entregado su vida a la cosa pública y vive muere en la indigencia, soporta el trago amargo de la indiferencia y la altanería de los que se lucran del erario y les lanzan migajas después de mucho implorarles. Gente que acude moribunda a hospitales a solicitar ayuda para medicamentos u operaciones y debe tragarse el orgullo y hasta la dignidad frente a los dueños de turno de las arcas públicas. A veces se traga hasta la más vil humillación y se va sin la ayuda. ¿Hasta cuándo?