PUERTO RICO: Senado reconoce a diseñadora dominicana

SAN JUAN.- La diseñadora dominicana de alta joyería, Gisselle Mancebo, fue reconocida con el “Galardón a la Diseñadora Internacional” por el Senado de Puerto Rico durante la segunda edición de la Gala Quisqueya y los Premios Juan Pablo Duarte 2025, un honor que resalta su trayectoria, su visión empresarial y su impacto en la escena global.

En pleno proceso de expansión internacional, Mancebo presentó recientemente sus piezas en una pasarela producida por Art Hearts Fashion en Shanghái, donde exhibió diseños exclusivos junto a Giannina Azar, elaborados con cristales suizos y checos, reafirmando la sofisticación y el carácter artístico de su firma.

“Este premio representa un compromiso renovado con mi país y con la misión de seguir llevando la joyería dominicana a escenarios internacionales. Cada pieza que diseño es un reflejo de nuestra historia, nuestra fuerza y nuestra belleza cultural”, expresó la Reina del Larimar.

Con la distinción otorgada por el Senado de Puerto Rico, la diseñadora fortalece aún más su posición como una de las grandes representantes de la joyería dominicana, destacándose por su excelencia artesanal, su estilo inconfundible y su compromiso con elevar la identidad del país en cada una de sus obras.

Jenny García dedica su vida a preservar la cultura dominicana

BOSTON.- La directora ejecutiva del Ateneo Dominicano en Nueva Inglaterra dedica su vida a preservar, enseñar y honrar la cultura dominicana en Estados Unidos.

Jenny García cuenta cómo trabaja para mantener vivas las tradiciones dominicanas, para que las nuevas generaciones nunca pierdan su esencia.

Inconsistencias eclesiales

Cierto que “la historia reciente de la Iglesia en la República Dominicana exige una lectura atenta, crítica y equilibrada”, pero esa necesidad tiene poco que ver con la exaltación y justificación del rol en la historia reciente del Cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez y Monseñor Agripino Núñez Collado.

Todo cambia, y en algo las entidades se tornan diferentes en épocas y periodos distintos. Pero hay valores, idearios, compromisos y convicciones que deben trascender esas variaciones epocales.

Más aún si la clase gobernante y el sistema político, económico y social imperante siguen al servicio a los intereses del gran capital y de las serviles élites de la oligarquía local y la partidocracia pervertida.

Más aún si la cultura dominante apuntala y refuerza todas las opresiones, discriminaciones y exclusiones, determinantes de muchas penurias, intensos sufrimientos y drásticas negaciones de derechos en la vida cotidiana de gran parte de nuestra sociedad. Este es el caso de nuestro país.

Yo sé que no todos los integrantes de la Conferencia Episcopal Dominicana piensan y actúan igual. Ahora es algo más variada su composición, más diversa, pero no lo suficiente; mucho menos lo necesariamente crítica del inhumano poder establecido aquí y en la gran órbita de sistema imperialista occidental.

Esa diversidad del episcopado no tiene en su seno ni la profundidad ni la fuerza necesaria para ir a las raíces y soluciones de los graves problemas que afectan esta sociedad y su inserción en este mundo capitalista afectado por la peor crisis de su historia.

Es bueno que Monseñor de la Cruz informe que, en la actualidad, los obispos, “en su gran mayoría”, no se identifican “con aquellas figuras principescas, sino como servidores del Pueblo de Dios…”

Eso, en cierta medida, podría facilitar una renovación de la Iglesia Católica.

Pero no basta, se queda corto, atrapado en una burbuja retórica de evangelización abstracta, al no enfrentar consecuentemente las causas de las negaciones de derechos a nuestras mujeres y a migrantes semi-esclavizados y vejados, las brutales desigualdades sociales, las crueles consecuencias de la homofobia, el neoliberalismo, el machismo, el adulto centrismo, los fundamentalismos y el odio racista contra el pueblo haitiano.

Evade, además, el Concordato trujillista, reproduce en esta época lo esencial de su apego al poder establecido, puesto que no enfrenta el aplastamiento de nuestra soberanía por EEUU, el neofascismo en auge, los genocidios de EEUU e Israel y potencias europeas, a la vez que ignora la denominada guerra global infinita decretada por el Pentágono y la OTAN.

jpm-am

El 70% en EE.UU. rechaza una intervención en Venezuela

Tres de cada cuatro estadounidenses sostienen que Trump necesitaría aprobación del Congreso antes de emprender cualquier acción militar en Venezuela, según una encuesta de CBS News/YouGov.

Una exigencia que comparte más de la mitad de los propios militantes republicanos, lo que constituye un portazo a Donald Trump.

Los resultados del estudio de opinión fueron contundentes y sacaron a la luz que el 70% de los estadounidenses se opone a cualquier intervención en Venezuela.

La posibilidad de una acción militar de Estados Unidos (EE.UU.) contra Venezuela se topa con un muro de rechazo y escepticismo entre la propia ciudadanía de la nación norteamericana.

ABRUMADORA FALTA DE CLARIDAD EN LA CASA BLANCA

Una reciente encuesta de CBS News/YouGov revela profundas fracturas en la opinión pública sobre las políticas de la administración del magnate republicano Donald Trump hacia el país caribeño.

Este rechazo masivo está acompañado de una crítica abrumadora a la falta de claridad de la Casa Blanca acerca de la posición de EE.UU. sobre el desarrollo de una acción militar en el país sudamericano.

Una 76% afirmó que la administración Trump no ha ofrecido claridad sobre sus intenciones, dejando en evidencia un déficit comunicacional que atraviesa todas las líneas partidistas mientras que apenas un 24% de los consultados considera que el gobierno ha explicado claramente su posición.

an/am

Anuncian para diciembre inicio baloncesto superior de Higuey

HIGÜEY, LA ALTAGRACIA.- La Asociación de Baloncesto de la Provincia La Altagracia (ABAPA) anunció oficialmente que la edición 50 del Torneo Superior Altagraciano (TBS Higüey 2025) dará inicio el miércoles 3 de diciembre, con sus seis tradicionales equipos.

Jorge Tavárez, presidente de ABAPA, también oficializó la dedicatoria de la versión 2025, la cual recayó en Monseñor Jesús Castro Marte, Obispo de la Diócesis de Nuestra Señora de La Altagracia, por su liderazgo, compromiso social y continuo respaldo a la juventud.

El certamen higüeyano reunirá a los seis equipos tradicionales: Savica, Centro, San José, San Francisco, Cambelén y Antonio Guzmán, actuales campeones, y se jugará en el polideportivo Leo Tavárez, con la transmisión por TV Higüey y el canal oficial YouTube de ABAPA.

En la presidencia del Comité Organizador del TBS Higüey 2025 estará el empresario Ernesto Veloz, con el propósito de fortalecer la justa e impulsar el apoyo del sector empresarial.

Tavárez y Veloz, de manera conjunta, informaron que los seis equipos participantes disputarán la Copa Punta Cana, patrocinada por el Grupo Puntacana.

“Cuando iniciemos la justa 50, estaremos marcando medio siglo de legado deportivo en la provincia y consolidándose como el torneo superior más longevo de República Dominicana”, sostuvo Tavárez, quien también es diputado al Congreso de la República por La Altagracia.

Dijo que “somos el evento deportivo y familiar más esperado de los altagracianos en diciembre”, dijo Tavárez, en la rueda de prensa realizada en Wendy´s, de la Plaza Marea II.

Por su parte, Veloz afirmó que “arribar a 50 años es un honor que nos compromete con la historia. Invitamos a la comunidad y al sector empresarial a respaldar este torneo que forma parte de la identidad de nuestra provincia. Este año venimos con grandes sorpresas”.

ABAPA informó que el proceso de acreditación de prensa ya se encuentra abierto.

En el acto participó Paul Beswick, presidente de la Fundación Grupo Puntacana, autoridades municipales, legislativas, dirigentes deportivos y miembros del Comité Ejecutivo de ABAPA.

of-am

COP30: la urgencia de romper con la política de promesas vacías

POR EMELYN HERASME

La COP30, realizada entre la selva amazónica y las calles de Belém, destacó por ser la primera celebrada en el corazón de la Amazonía, simbolizando una confrontación entre promesas globales y realidades locales. Lo más llamativo no fue la sala de negociaciones repleta de ministros, sino la multitud que ocupó la ciudad, con indígenas, activistas y artistas desfilando junto a una enorme cobra simbólica y presentaciones callejeras que exigían acciones y justicia climática.

Esta COP fue particularmente singular porque tuvo lugar en un contexto inédito, ya que fue la primera posterior al año en que, según observatorios internacionales, el planeta superó de forma sostenida el umbral de 1,5 °C respecto a la era preindustrial, convirtiendo la emergencia climática en condición presente y no en una proyección. Ese dato cambió el sentido político de la negociación y elevó la exigencia por financiamiento inmediato y creíble.

Al mismo tiempo, se desarrolló en medio de las tensiones geopolíticas reactivadas por las políticas comerciales del gobierno de Donald Trump, cuyas tarifas globales impactaron los debates sobre comercio internacional, transición energética y cumplimiento de acuerdos ambientales.

La COP30 evidenció que ampliar montos es necesario pero insuficiente, sin mecanismos de entrega previsibles, transparencia efectiva y participación social, los recursos prometidos no se traducirán en reducción real de vulnerabilidades. Esta brecha es extremadamente letal para países con poca capacidad fiscal y fronteras costeras frágiles.

El término de “financiación climática” encierra no sólo una función técnica, es también una responsabilidad política y moral. Asignar recursos implica reparar daños, compensar desigualdades históricas y sostener transiciones justas. Esta doble dimensión convierte el tema en algo más que un ejercicio contable, pues muestra disputas de poder, prioridades divergentes y la necesidad de equilibrar justicia, capacidad financiera y urgencia ambiental.

La arquitectura financiera del clima ha ido acumulando instrumentos y promesas, el objetivo de 100.000 millones fijado en Copenhague (2009), la creación del Green Climate Fund y las sucesivas revisiones de las metas. Pese a estas instituciones, la movilización efectiva fue fragmentada y muchas veces condicionada a lógicas de cofinanciación que diluyen la adicionalidad del gasto climático.

En términos agregados, la distribución global de flujos muestra un desequilibrio que preocupa porque los datos recientes estiman que la financiación para adaptación en países en desarrollo ronda decenas de miles de millones, frente a más de un billón anual para mitigación, una relación aproximada de 1 a 10, cuando la necesidad de adaptación en el Sur se calcula mucho mayor.

El Green Climate Fund y otros mecanismos multilaterales han intentado corregir esta disparidad, comprometiéndose a equilibrar mitigación y adaptación en sus carteras, y a priorizar a países más vulnerables. Sin embargo, los instrumentos financieros siguen mezclando préstamos y subvenciones, lo que implica riesgos fiscales para receptores con limitado espacio presupuestario.

En Belém hubo avances concretos, la COP30 impulsó una agenda para triplicar la financiación de adaptación en la próxima década y lanzó hojas de ruta para fortalecer capacidades técnicas. Pero esas declaraciones incluyen ambigüedades sobre plazos, fuentes públicas versus privadas y condiciones de acceso, lo que deja abiertas las puertas a interpretaciones que pueden no traducirse en desembolsos operativos.

Un argumento recurrente sostiene que sin la movilización masiva de capital privado no será posible alcanzar los volúmenes requeridos; es técnicamente cierto. Sin embargo, la dependencia acrítica del sector privado sin reglas claras de adicionalidad y equidad reproduce desigualdades,partes del flujo pueden contabilizarse como “climático” sin mejorar la resiliencia local. La política pública debe combinar apalancamiento financiero con garantías de justicia.

En el caso de la República Dominicana, incluida en la categoría funcional de Pequeños Estados Insulares en Desarrollo (PEID), estas discusiones son existenciales. La exposición a huracanes, fuerte dependencia del turismo, restricciones fiscales y líneas costeras degradadas convierte la adaptación en una condición mínima de supervivencia. El país necesita recursos concesionales y no únicamente préstamos sujetos a la lógica del mercado.

La experiencia regional muestra fallas recurrentes en implementación de la financiación climática, porque muchos proyectos, aunque aparecen bien financiados en papel, fracasan por la falta de co-diseño con las comunidades, la limitada capacidad administrativa y la ausencia de auditoría social. La falta de control comunitario y de rendición pública debilita la confianza y reduce de forma significativa el impacto real de los fondos.

Algunos temen que condiciones estrictas ahuyenten inversiones privadas, pero la respuesta es tanto técnica como política. Reglas bien diseñadas, con criterios de adicionalidad, salvaguardas sociales y ambientales y mecanismos de blended finance que incluyan componentes no reembolsables, permiten atraer capital sin sacrificar equidad. No es cuestión de mercado versus Estado, sino de diseño institucional.

Para RD y otros PEID, la principal lección de Belém debe ser una agenda práctica que priorice transparencia verificable, financiamiento concesional para adaptación y espacios de control social con poder real. Con esto será posible transformar las promesas de la COP30 en capacidades concretas. El desafío consiste en desplazar el debate del relato simbólico hacia la ingeniería democrática que financie una verdadera democracia climática.

jpm-am 

La demencia apaga la memoria y derrumba el hogar

El propósito de escribir este artículo es motivar a una reflexión urgente, porque detrás de cada diagnóstico, hay un hogar que se fractura, un cuidador que se agota en silencio y un Estado que aún mira hacia otro lado. Hablar de demencia es, hoy más que nunca, un acto de responsabilidad colectiva.

Es hora de que nos preguntemos, ¿qué estamos haciendo como sociedad frente a un problema que crece a un ritmo alarmante? ¿Dónde están las políticas de prevención, los programas de apoyo al cuidador, la inversión en centros de atención y en investigación?

¿Por qué seguimos permitiendo que una enfermedad tan devastadora sea enfrentada casi exclusivamente por las familias, sin el respaldo estatal que tanto necesitan? La demencia no solo apaga memorias, derrumba hogares enteros.

La demencia avanza en silencio mientras las sociedades, incluida la nuestra, continúan actuando como si se tratara de un problema individual y no de un fenómeno sanitario, social y económico que amenaza con desbordarnos.

El autor es médico y diputado. Reside en Santo Domingo

No estamos hablando de olvidos propios de la edad, sino de un deterioro progresivo que arrebata identidades, destruye familias y empobrece emocional y financieramente a quienes cuidan a los pacientes.

La demencia no es solo una condición médica, es un espejo de nuestras fallas como país en planificación, salud pública y políticas de cuidado.
En la República Dominicana, donde la atención primaria aún navega entre discursos y promesas, esta enfermedad encuentra terreno fértil.

La falta de tamizajes sistemáticos, la poca educación sobre síntomas iniciales y la escasez de servicios especializados convierten el diagnóstico temprano en un privilegio y no en un derecho.
Y eso es grave, porque detectar la demencia a tiempo puede significar años adicionales de autonomía, funcionalidad y calidad de vida.

Signos

Los signos están ahí: pérdida de memoria reciente, dificultades para organizar tareas básicas, cambios en la personalidad, problemas del lenguaje, desorientación.

Pero sin un sistema que eduque, acompañe y supervise, esos signos se normalizan o se atribuyen a la edad, retrasando el diagnóstico hasta que la persona ya está severamente afectada.

Mientras tanto, los cuidadores, casi siempre mujeres, cargan con la responsabilidad emocional y económica sin soporte institucional.

Las causas de la demencia son tan diversas como implacables, la enfermedad de Alzheimer, los accidentes cerebrovasculares, la demencia frontotemporal, los cuerpos de Lewy, las deficiencias nutricionales prolongadas o el alcoholismo crónico.
Pero la sociedad dominicana insiste en reducirlo todo a “se está poniendo viejo”. Ese reduccionismo no solo es ignorante, es cruel.

Existe tratamiento. No cura, pero sí ofrece retraso, alivio y estructura. Medicamentos como los inhibidores de la acetilcolinesterasa o la memantina pueden mejorar síntomas o ralentizar el deterioro.
Las terapias cognitivas, la actividad física y la intervención multidisciplinaria prolongan la independencia del paciente. La clave está en intervenir temprano.

La demencia debería ser ya un tema central en la agenda pública nacional. No podemos esperar a que la pirámide poblacional siga envejeciendo para improvisar soluciones.
Se requieren campañas educativas, clínicas especializadas, programas comunitarios de apoyo al cuidador y un rediseño real de la atención primaria.

Antes de hablar de modernidad, debemos garantizar lo básico, que nuestros adultos mayores puedan envejecer sin que su deterioro sea invisibilizado y sin que sus familias colapsen en silencio.

Cada día que pasa sin políticas claras, sin presupuesto, sin voluntad, nuevas familias se derrumban en silencio. No basta con reconocer el problema, hay que actuar. Si como sociedad somos incapaces de proteger a quienes nos dieron la vida, entonces estamos fallando en lo más elemental.

La dignidad de nuestros adultos mayores no puede seguir siendo una deuda pendiente. La demencia no espera, no se detiene y no perdona. Nosotros tampoco deberíamos hacerlo.

La demencia es un enemigo silencioso. Pero el verdadero escándalo es nuestro silencio como país. Romperlo es el primer paso para enfrentar una enfermedad que ya está tocando demasiadas puertas y que, si no actuamos, terminará derrumbando muchas más.

Es hora de que el Estado responda con la misma urgencia con la que esta enfermedad destruye hogares.

jpm-am

Valor invisible de hecho a mano

POR NATYOBI MEJIA

En un mundo donde la velocidad domina y la producción en masa parece marcar el ritmo, los productos hechos a mano se erigen como refugios de humanidad.

Aunque puedan producirse en volumen, nunca son hijos de una máquina: cada pieza, cada detalle, cada elección nace del pulso, la mirada y la sensibilidad de una persona. Allí reside su verdadera esencia.

Cuando hablamos de artículos elaborados de manera artesanal —especialmente en el universo culinario— debemos recordar que su valor no se limita al costo de los ingredientes o de los materiales visibles.

La autora es periodista y chef de cocina artesanal. Reside en San Cristóbal

En cada creación se esconde un recorrido silencioso: el tiempo invertido en buscar los elementos perfectos, la selección minuciosa de cada componente, el cuidado en la decoración, la colocación precisa que transforma lo cotidiano en extraordinario, y la compra consciente que respalda a productores, mercados y tradiciones.

Pero, por encima de todo, hay un componente que ninguna etiqueta puede describir: la arquitectura de una experiencia gastronómica. Crear un plato, un montaje o un artículo culinario a mano es construir un instante que despierta sentidos, memorias y emociones.

Es un diálogo silencioso entre quien crea y quien recibe; un puente que no puede replicar ninguna maquinaria.

Por eso, valorar lo hecho a mano es reconocer que no estamos pagando solo por un producto, sino por la historia, el oficio y la intención que lo sostienen.

Es honrar la dedicación escondida detrás de cada detalle, y entender que hay experiencias que, aunque se puedan ofrecer al mundo en múltiples versiones, siguen siendo únicas porque nacen del alma humana. Y esa esencia, simplemente, no tiene precio.

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EE.UU. designa al Cartel de los Soles como «grupo terrorista»

Washington, (EFE).- Estados Unidos designó formalmente este lunes al Cartel de los Soles, organización de la que se conoce muy poco y que Washington vincula a la cúpula del Ejército y el Gobierno venezolano, como un grupo terrorista extranjero (FTO).

Tras avanzarlo este fin de semana, el Departamento de Estado estadounidense confirmó la designación oficial de esta organización como FTO con una publicación en el Registro Federal, lo que da a la Administración del presidente, Donald Trump, herramientas adicionales para aumentar la presión sobre el Gobierno del venezolano Nicolás Maduro.

De acuerdo con el secretario de Estado, Marco Rubio, «existen suficientes pruebas para determinar» que el grupo cumple con las condiciones descritas en la Ley de Inmigración y Nacionalidad que regulan la clasificación de FTOs.

EE.UU. Cartel de los Soles
Fotografía del 18 de noviembre de 2025 de un cartel en Caracas con la imagen del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, EFE/ Miguel Gutiérrez
Esa norma establece que un FTO debe ser un grupo extranjero que participe «en actividades terroristas o terrorismo» y que debe «amenazar la seguridad de los ciudadanos estadounidenses o la seguridad nacional de Estados Unidos», incluyendo en los ámbitos de defensa, relaciones exteriores o intereses económicos.

La ofensiva de EE.UU. contra Venezuela

El pasado julio, el Departamento del Tesoro catalogó al Cartel de los Soles como un grupo terrorista global especialmente designado (SDGT), aunque el Gobierno venezolano aseveró entonces que esta organización es un «invento» de Washington.

Aunque las autoridades estadounidenses aseguran que el Cartel de los Soles es un grupo integrado principalmente por militares venezolanos (el nombre procede supuestamente de las insignias que lucen los generales) desde los años noventa, las averiguaciones de la Administración de Control de Drogas (DEA) no se oficializaron hasta marzo de 2020, durante el primer mandato de Trump.

Fue entonces cuando el Departamento de Justicia reconoció formalmente la existencia de este grupo que asegura que encabezan Maduro, y su titular de Interior, Diosdado Cabello.

Intensificación de estrategia de presión

Esta designación coincide con la intensificación de la estrategia de presión de Trump sobre su homólogo venezolano a través de un creciente despliegue militar en el sur del Caribe con el que la Casa Blanca dice que busca combatir el narcotráfico.

La operación militar estadounidense ha resultado en la destrucción sumaria de alrededor de una veintena de lanchas al parecer cargadas con drogas y la muerte de 83 de sus ocupantes.

VENEZUELA: Gobierno dice hay «ridícula patraña» de los EE.UU.

CARACAS, 24 Nov. (EUROPA PRESS) – El Gobierno de Venezuela afirma que la medida de Estados Unidos de incluir en su lista de grupos terroristas al «inexistente» Cártel de los Soles no es más que una «ridícula patraña» para justificar una «intervención ilegítima», si bien ha remarcado que fracasará al igual que el resto de acciones de «agresión».

El ministro de Asuntos Exteriores de Venezuela, Yván Gil, ha reaccionado de esta manera a la entrada en vigor este lunes de esta designación, anunciada hace una semana, después de que hubiera sido ya incluida en la lista de sanciones en julio.

«Una infame y vil mentira para justificar una intervención ilegítima e ilegal contra Venezuela, bajo el clásico formato estadounidense de cambio de régimen», ha afeado el ministro venezolano en un comunicado difundido a través de su cuenta en Telegram.

«Resulta necio que el Gobierno venezolano pierda parte de su valioso tiempo de gobernar para tener que responder estas infamias y calumnias», ha dicho Gil, en alusión a las teorías de que esta supuesta organización criminal estaría liderada por el presidente, Nicolás Maduro, y el vicepresidente, Diosdado Cabello.

PIDE A WASHINGTON «RECTIFICAR»

Gil ha instado a Washington a «rectificar» esta decisión, que se enmarca en su «errática política de agresiones y amenazas» contra Venezuela, en un momento en el que los buques estadounidenses se ciernen de manera intimidatoria sobre las aguas del mar Caribe, escenario este último mes de su supuesta lucha contra las drogas.

Existe disparidad de opiniones acerca de la existencia o no de esta supuesta organización, que según algunos expertos carece de jerarquía y no pasaría de una red de corrupción conformada por políticos y altos cargos de las Fuerzas Armadas que se beneficiarían de acuerdos puntuales con grupos del narcotráfico.

sp-am