La hipertensión daña corazón, riñones, cerebro y ojos

SANTO DOMINGO.- La doctora Petronila Martínez, ex presidenta de la Sociedad Dominicana de Cardiología, advirtió que la hipertensión arterial no solo afecta al corazón, sino también a los riñones, la retina y el cerebro.

Destacó que sus daños son irreversibles y lo peor es que aunque en el país más de un millón de personas entre 18 y 75 años la padecen, menos de un 50 % lo sabe.

Lamentó que una reducida cantidad de pacientes mantenga un tratamiento que les controle de modo eficaz la patología, lo que los hace vulnerables de presentar las complicaciones.

Explicó que el problema puede afectar de forma definitiva al corazón, que se agranda, previo a un aumento en el grosor de sus paredes u ocasionar enfermedad de las arterias que le llevan sangre al musculo cardíaco.

«Un órgano muy sensible al aumento de la presión arterial son los riñones, con aparición de insuficiencia renal, que puede llevar a temprana edad, a la necesidad de diálisis permanente o trasplante. Los efectos mortales pueden además observarse en los pequeños vasos de la retina con hemorragia», sostuvo.

Indicó que los accidentes cerebrovasculares, ictus o stroke, son otras de las formas de mal vascular que dejan secuelas irreversibles, con discapacidad permanente e incluso, pueden ser causa de muerte sobre todo, en los más jóvenes, quienes toleran de peor manera los efectos de la hipertensión en las arterias del cerebro.

La directora del Centro Cardio Imágenes Especializadas, detalló que el daño a la circulación vascular periférica es una de las manifestaciones de la patología menos detectada, pero que provoca limitación importante en la calidad de vida.

Alertó que en ocasiones se manifiesta con simple sensación de hormigueo en las piernas, hasta dolor intenso, incapacidad para caminar, por déficit en el flujo de sangre arterial a las piernas y en los hombres puede predisponer a impotencia sexual.

jpm

Un intolerable irrespeto

Ciertamente, resulta odioso y hasta lamentable es decirlo, pero una de las cosas que más afecta la imagen del expresidente de la república, Dr. Leonel Fernández, es su permisividad frente aquellos que, pretendiendo ser sus más fervorosos seguidores, hacen de su causa –la de Leonel– su gran perdición, al extremo que en su afán por hacerse sentir más que los demás, esos acólitos asumen discursos impensables de un desconsiderado y absurdo irrespeto hacia los demás.

En efecto, han sido innumerables los casos en los que esos seguidores, cuales perros de caza, atacan y agreden, insultando innecesariamente a todo aquel que se contraponga con los propósitos de Fernández, en un afán de proteger lo que son a resumidas cuentas sus propios intereses, colocando piedras en cada una de sus agresiones, que son irremovibles en el camino del líder político, que van minando sus posibilidades de volver a retomar el poder.

Una muestra de esa lamentable e innecesaria manifestación de fervorosa adhesión, la representan los miembros de la prestigiosa familia Castillo (Los Vincho), los cuales, hace algún tiempo, luego del triunfo del presidente Danilo Medina, han iniciado un proceso sistemático de insultos y desconsideraciones hacia la figura y el desempeño del actual presidente de la república y de los funcionarios que le acompañan, olvidándose por completo que su condición primaria es la de aliados emblemáticos y no numéricos, llegando incluso, a desafiar a la autoridad misma del Estado, con tentativas descabelladas de denuncias temerarias.

Los Vincho, sin ningún motivo aparente, han mantenido en ascuas al gobierno de Danilo Medina, sin que hasta el momento nadie los llame a capitulo, jugando un rol opositor innecesario, dizque en aras de un patriotismo rancio que no es más que la defensa de su propia inversión apostada en un sector dentro del PLD.

La Fuerza Nacional Progresista (FNP), organización que pertenece al bloque progresista y que recibe uno de los mejores beneficios de esa alianza con el PLD, contándose en esos beneficios un ministerio: el de Energía y Minas, y varias direcciones importantes entre las que se encuentran la Dirección General de Ética e Integridad Gubernamental (DIGEIG), la Dirección General de Migración (DGM), entre otros muchos beneficios colaterales, se ha encargado de degradar las discusiones de los temas nacionales a niveles en los que se hace imposible llegar a acuerdos, debido a sus insultos, descalificaciones y la desconsideracion que durante un tiempo a la fecha vienen ejecutando sus más altos dirigentes.

Esa degradación ha llegado hasta el punto de perder el sentido común, colocando a los Castillo, como si fuesen el enemigo número uno de un gobierno del cual ellos se benefician grandemente, utilizando su principal condición –la de fuerza de choque verbal– para enfrentar como a cualquier enemigo al gobierno de Danilo Medina, olvidándose que es un gobierno del PLD, el cual, ha sabido tolerar estoicamente todas sus desconsideraciones.

Los Castillo, han irrespetado al limite la solemnidad de la figura del presidente, quien merece respeto hasta de sus más encarnizados opositores, denostándolo inmisericordemente por medios de comunicación y redes sociales, con expresiones que pretenden dañan su imagen y su honor.

Nunca antes, habíamos visto a un “aliado” hacer acusaciones y ataque con tanta inclemencia. Nunca habíamos observado una actitud tan hostil contra un gobierno, como la que se observa en el diputado Castillo Semán, quien parecería que estuviera predestinado a acabar con el PLD, y el gobierno que tantos beneficios le ha dado a él y los suyos.

Los pronunciamientos de Marino Vinicio Castillo (Vincho), en contra de la decisión adoptada por la alta dirección del PLD, con relación al tema de la reelección presidencial, en los cuales acusa a la alta dirigencia morada de golpistas, más que una injerencia en los asuntos internos de su principal aliado, es un atrevimiento, un irrespeto y una aberrante desconsideración por parte de uno que esta llamado a servir de ente moderador y no de confrontación.

Leonel, no necesita de la defensa de los Vincho, o de Salazar, para posicionar sus simpatías en el seno del PLD, o de la sociedad. Son sobradas las diligencias que hacen unos y otro por querer hacerse los graciosos, infiriendo improperios e insultos por doquier sin que nadie, y en este caso sin que Leonel Fernández, que es en definitiva a quienes responden, les llame a la atención y les haga entender que una agresión contra un gobierno del PLD, o cualquiera de sus miembros, es una falta al compromiso de unidad y armonía que deberá prevalecer para que todos sigamos en el poder.

Leonel Fernández, es el responsable de colocar en su lugar a quienes insultan y amenazan, de lo contrario, esos aliados, seguirán poniendo trabas y obstáculos en el camino de sus propios propósitos.

Si no lo hace, y no llama a capitulo a quienes –diciéndose a sí mismos leonelistas– continúan sembrando cizañas en el seno del PLD, y de los partidos aliados, entonces será él quien cargara con la culpa del dedo acusador de aquellos que intuitivamente entienden que es el dueño de los perros que ladran.

Finalmente, José Martí, decía: “La verdad es para decirla, no para incubrirla”.

 

Luis Abinader: carta de triunfo 2016

 

 

En estos días está creciendo en República Dominicana lo que hemos considerado una esperanza.  Una fuerza que se mueve por todos los rincones del país y que ha tomado un nombre, un liderazgo, para representar y llevar el mensaje de un gran número de dominicanos y dominicanas.

No estamos aquí para dividir y vencer. ¡Estamos aquí para unir y liderar! Liderar un proceso hacia la democratización de la sociedad dominicana y abonar el camino hacia el poder político.

El Partido Revolucionario Moderno, ese instrumento para liderar la oposición ha marcado la hora del encuentro de la sociedad dominicana con su presente, para llevar a cada casa un futuro promisorio.

El partido de turno tiene una guerra deshonesta contra la sociedad dominicana. Es un partido que ha perdido toda brújula moral; y cualquier buena intención que pueda tener se ve mediatizada por su propia falta de escrúpulos. Ante el atolladero que quiere prolongar un partido sediento de poder, con hambre de seguir desangrando el erario público, la figura de Luis Abinader, puede plantear una respuesta para unir a la gente seria y responsable de este país, que somos más.

Luis Abinader es la carta de la oposición para no repetir derrotas pasadas, para ganar efectivamente la convención, cuidando la unidad y alcanzar el poder en las elecciones del próximo año 2016. Esto es lo que nos promete Luis Abinader. Un canal, un espacio, para que la sociedad dominicana hable consigo misma de los temas que le interesan y le duelen. Para que los dominicanos nos miremos a la cara y enfrentemos cada uno de los problemas que nos limitan.

El Partido Revolucionario Moderno, la herramienta que el pueblo ha elegido para sacar al PLD del poder y llevar a las grandes mayorías la esperanza y las ganas de mejorar sus condiciones de vida, ha marcado la ruta del espacio político que lidera la convergencia y la oposición.


Un liderazgo que cuenta con los mejores hombres y mujeres y que construye sus propuestas desde la conexión con los sectores populares y la juventud, mayoría relegada por la administración indolente que no cree en el futuro. El Partido Revolucionario Moderno ha combinado la esencia de las mejores tradiciones democráticas de nuestro país.

Ha hecho encontrar en su seno a los hombres y mujeres que desde hace años vienen aportando a que nuestro país sea mejor en el PRD y las personas que han entrado a la política asqueadas por el atolladero de corrupción y desgobierno a que nos somete el PLD. Dentro de este espacio político, la figura de Luís Abinader se consagra como la única capaz de aglutinar a ambos sectores por igual, agregando su capacidad de diálogo con los importantes sectores sociales.

Sin tachas, con Luís se avanza hacia una concentración de fuerzas extraordinaria que tiene como objetivo lograr la voluntad política suficiente para que cambie República Dominicana. El compromiso con los valores democráticos y de justicia que hemos llevado adelante a través de este instrumento nuevo y al mismo tiempo colmado de experiencia, nos obliga.

Y vamos a llevar a cada casa la esperanza que anuncia Luís Abinader para el 2016. Solo con él se gana. Porque sólo él puede al mismo tiempo renovar el liderazgo político, retomar la labor opositora y conectar con los sectores medios y la sociedad civil que tan cerca nuestra estuvo cuando Peña Gómez perfilaba su gobierno compartido.

Y como nos debemos a la voluntad democrática y a los ciudadanos, en nuestro partido, recién nacido, vamos camino a consagrar la democracia interna. En solo días celebraremos una fiesta democrática donde daremos un ejemplo de unidad y consenso.

La elección del candidato presidencial, que será marcada como una hora histórica, es la mayor muestra de que el PRM es una estructura política de este tiempo, preparada para el futuro.

Las dinámicas internas de un partido definen el curso de su comportamiento en el poder.

¿El objetivo? La renovación de la política dominicana. Renovarla no es reproducir las prácticas que nos han llevado al presente de desesperanza. Significa inyectarla de sentido de futuro. Significa ofrecerle a la sociedad una mirada cercana, firme, que no tiembla, que no pierde tiempo para conocer sus problemas.

Respetando a los ciudadanos y ciudadanas, entendiendo que es de ellos el destino de este país y que nosotros somos sus representantes, los portadores de la tarea de construir un país mejor.


República Dominicana ha ido perdiendo la fe en la política. A fuerza de desencantos, los hombres y mujeres que deberían empujar para hacer posible una opción que detenga la ambición de poder y plantee un cambio de rumbo positivo se encuentran inmovilizados.

Ese descrédito de la política y de lo político plantea importantes retos. Supone, además, la gran tarea de reivindicar, desde el terreno social y ciudadano, la posibilidad de volver a la política como instrumento transformador.

Esto parece ser una ilusión, sin embargo, es la única garantía de mantener y mejorar la democracia esclerótica que nos ofrece pocas posibilidades de expresión y que permite que el Estado dominicano se haya convertido en una piñata. Rehabilitar la política supone dotar de sentido crítico a un grupo de personas que hoy sólo tienen desazón y la voluntad adormecida.

Recomponer espacios de pensamiento que proyectaron en el pasado la esperanza, descontinuar las malas prácticas que llevaron al proyecto liberal dominicano a la ruina son puntos necesarios para un quiebre con el modelo actual.

El esfuerzo opositor debe encontrar el camino de la unificación. Somos el principal partido de oposición. Pero no somos el único. Hay una gran cantidad de hombres y mujeres agrupadas en movimientos sociales y políticos que merecen un espacio y que tienen grandes cosas que aportar a nuestro país.

La capacidad que tengamos para unificar la oposición es el esfuerzo que hace falta para colocar la candidatura en el posicionamiento necesario para alcanzar el poder. Es así, como vamos a lograrlo. Unificando a lo mejor de la República Dominicana para cambiarla y hacerla mejor. Logrando que el partido, los movimientos sociales, el país en general se pongan a una con la respuesta mayoritaria.

Desde hace años se han venido dando esfuerzos en esa dirección para lograr ese espacio colectivo y ciudadano que permita combatir los males que nos aquejan.

Si logramos mostrar a la República Dominicana quién es Luís Abinader, quiénes son los hombres y mujeres que lo acompañan, estaremos al frente de un nuevo fenómeno político.

Una candidatura potable, capaz de reconstruir la oposición y ganar las elecciones.

Con Luís Abinader ganamos todos, ganamos por el bien de todos. Es la verdadera carta de triunfo del partido y del país. Con Luis se gana!

 

Analizando la situación del PLD

 

Los cibaeños tienen una expresión muy criolla: “La veidá e mala de vei”; lo que se entiende perfectamente como: “La verdad es mala de ver”.

La situación que se vive a lo interno del Partido de la Liberación Dominicana(PLD) hoy día, se ha tornado un tanto color de hormiga como dice la expresión popular, por el rumbo que han tomado las cosas en torno a los grandes intereses que se manejan en el aspecto del poder.

Cuando teníamos la esperanza de que el Presidente Danilo Medina resolvería los principales problema y necesidades del Sur del país, tales como la construcción de su “metro”, conocido como la presa de Monte Grande, llegamos a pensar que lo mejor que podía pasarle al PLD, sería la re postulación del Presidente Medina de cara a las elecciones del año 2016. 

Sin embargo, cuando nos dimos cuenta de que este pasaría como un gobierno más, entendimos y consideramos que era un error, presentarlo como candidato a una reelección, ya que no demostró la hombría necesaria para desprenderse del narigón que le impusieron los dueños del país, o sea sus compañeros peledeístas y que si no pudo hacerlo ahora, mucho menos podría hacerlo en el futuro.

Aun así, aseguramos que vendría la reforma constitucional numero 39 ya que a Leonel Fernández, no le sería posible ni plausible, presentarse como candidato presidencial en el 2016, debido a varios factores negativos que cierran un oscuro circulo a su alrededor y que éste no ha sido capaz de desmentir o de enfrentar para de alguna manera justificar lo contrario.

En alguna ocasión dijimos que todo lo que Leonel y su gente estaban haciendo, no era más que una escaramuza política que al final quedaría desmontada, ya que él está plenamente consciente de que no es el líder del Partido, desde la llegada a la presidencia del Lic. Danilo Medina y que con su Status actual, sería un seguro perdedor.

¿Por qué es mala de ver la verdad?. Porque tanto Leonel como sus seguidores, creyeron que la pava aun pone donde ponía y se plantearon que o es Leonel o no es nadie y empecinados en esa falsa creencia, la realidad hoy les da en la madre, como se dice en el pueblo.

El afán de volver al poder para seguir haciendo cosas malas, depredando los bienes del pueblo y encubriendo a los malos que tanto mal le han hecho al pueblo, hoy se han revertido en su contra.

Comentamos una vez que la oposición podría ser opción de poder, dependiendo del acontecer político dentro del PLD, y aunque esto no cayó bien a algunos, hoy se vislumbra como una realidad.

Si se divide el PLD, como está a punto de verse, podría convertirse en opción de poder, Miguel Vargas Maldonado y el PRD, debido a circunstancias que muchos conocen y que subyacen en ese ambiente y por otro lado, dependiendo de quién sea el candidato que surja en la convención del PRM, éste también podría llegar a convertirse en opción de poder.  La opción de poder del PRM, sin embargo, podría estar condicionada a que no sea Hipólito Mejía su candidato a la presidencia.

Hay una situación que sin lugar a dudas hará mucho daño al espectro político del país y es la odiosa imposición de candidatos.  En el PLD, cual sea la salida que ellos procuren, habrá un candidato impuesto por la fuerza, llámese Danilo Medina o Leonel Fernández y eso dejará cicatrices de heridas incurables, igual ocurriría en el PRM si se impone la candidatura de Hipólito Mejía.

En el caso del PRD, cuenta con un candidato que aunque también fue impuesto, por lo menos en una forma más disimulada, no tiene contrincantes y eso lo hace un poco diferente, aunque en el fondo es lo mismo.

¿Qué va a pasar?.  Esperemos a ver, porque con los ánimos exacerbados y la indisciplina puesta de manifiesto entre sus más altos dirigentes, quienes manifiestan sin ningún reparo la desobediencia, cualquier cosa puede ocurrir.

Esperemos.

 

Camarada, vienen los gringos?…..!No vale, ya están aquí!

 
   Desde hace más de una centuria, hay un litigio fronterizo entre Venezuela y Guyana que quizás para muchos defensores de la «revolución socialista» del «Comandante Eterno y Galáctico», el difunto Tte. coronel Hugo Rafael Chávez Frías, ha pasado desapercibido y no se ha valorado su importancia y estrategia, en torno a una parte conocida como  «Territorio del Esequibo» y que en el mapa oficial de la República Bolivariana de las Colas, se le tipifica como «Zona en Reclamación».
 
Breve sipnósis histórica
 
   Corría el año 1814 cuando el imperio británico tomó como posesión los territorios coloniales de Holanda conocidos como Berbice, Demerara y El Esequibo, los cuales en su conjunto se constituyeron en lo que posteriormente se conocerían como  la «Guyana Británica». En vista de que para ese entonces, Venezuela daba inicios  a su organización institucional coma nación y por ende, se encontraba en una posición muy débil para lo que representaba  la hegemonía geopolítica de la Gran Bretaña, esta última nación colonizó con sus pobladores toda el área situada al oeste del río «Esequibo».
 
   Fue así que 21 años más tarde, específicamente en el 1835,  el explorador británico Sir Robert Hermann Schomburgk, comenzó a trazar líneas fronterizas al territorio colonizado – lo que hoy se conoce como la «Línea de Schomburgk»  y agregando más áreas a la «Guyana Británica» originando concomitantemente con ello, la llegada de más colonos británicos, teniendo ya ocupada  un área total de unos 159, 500 Km2,  lo que motivó a que por vez primera Venezuela hiciera una reclamación formal a la Gran Bretaña en el 1844 la cual se ha mantenido viva hasta el día de hoy. 
 
   El 17 de febrero del 1966 se firma entre Venezuela y el Reino Unido, lo que se conocería como «El Acuerdo de Ginebra» de manera transitoria para poner fin al litigio. No obstante ello, tres meses más tarde, Gran Bretaña decide concederle la independencia a la Guyana Británica dentro de lo que se conoce como la «Commonwealth» (mancomunidad), el 26 de mayo de 1966, estableciéndose como nación soberana. Huelga decir, que a partir de ese momento y a sabienda de que reconocía la reclamación territorial de «El Esequibo» por parte de Venezuela, Guyana lo ha considerado parte de su territorio.
 
El chavismo, Guyana y los gringos
 
   Después que Hugo Chávez hiciera de Venezuela una colonia de Cuba y el orate colombiano actual, profundizara aún más el servilismo a la dictadura de los Castros, el gobierno bolivariano a lo que se ha dedicado es a ladrar en contra del «imperialismo yankee», al cual lo ve hasta en la sopa y a culparlo del desastre financiero, social y político de la nación que creó el difunto «Comandante Eterno y Galáctico». Mientras eso pasa, Guyana se está comiendo los caramelos en «El Esequibo». 
 
   Se ha determinado en base a investigaciones geológicas por parte de petroleras norteamearicanas, que la zona en conflicto aparte de tener diamantes, oro y diversos minerales, debajo de su plataforma marina existe una cuantiosa reserva de petróleo sin explotar,  que ha motivado a que, con la anuencia y bajo la solicitud de Guyana,  la compañía ícono del capitalismo norteamericano Exxon Mobil, antiguamente llamada Standar Oil, fundada por Jhon D. Rockefeller,  proceda a la extracción de los hidrocarburos con una inversión en el rango de los 200 millones de dólares.
 
   Los gringos en asunto de negocios,  raras veces se equivocan y cuando deciden hacer una inversión de esa magnitud, están consciente de que van a lo seguro. Como es obvio, no desayunan con yaniqueques relleno de salchichón  ni  lo bajan con un «mabí» de patio. Por eso fue que optaron por no hacer el canal de Nicaragua y lo hicieron en Panamá.
 
  Aunque ahora el inefable y eterno presidente Danielito, le dió con hacerlo junto a las gente de los ojos oblícuos, a pesar del desatre ecológico que traerá a la zona, la destrucción de parte del territorio, el daño a la reserva de agua dulce y construirlo en una zona de alta actividad sísmica.
 
   Pero la incongruencias del gobierno «revolucionario, nacionalista y anti-imperilista» no solo se limita a esta decidia e ineptitud frente a Guyana, sino que, aparte de ello, les vende petróleo bajo el acuerdo de Petrocaribe y  le compra arroz y se hace de la vista gorda ante la situación que tienen en sus narices. Eso ha sido la tónica desde Hugo Chávez hasta el zopenco actual.
 
   Mientras tanto, el sicofante cucuteño se pone a recoger firmas, a despotricar en contra del «malvado imperio», en apresar a opositores políticos, en hacer ejercicios militares con misiles amarrados con sogas dizque «esperando al invasor», en perseguir a los comerciantes, en comprar armas y aviones a Rusia para «defender la patria» del enemigo gringo, en enviar gratis a Cuba  más de 120 mil barriles diario y en llenar los edificios de Caracas  con los ojos y la firma de Chávez. 
 
Guyana está en lo suyo y ya han comenzado las labores de extracción del oro negro por medio al buque-taladro petrolero «Deep Walter Champion», el cual se encuentra laborando en la zona del litigio desde el 7 de marzo de este año.
 
   Hace poco, vimos en la prensa internacional como las naciones agrupadas en el Caricom, les dieron su apoyo a Guyana frente a los reclamos centenarios de Venezuela, no obstante ser casi todos esos gobiernos de corte socialistas. En otras palabras: «Comemos juntos, pero dormimos aparte» Ver enlace de la información: .https://www.el-nacional.com/mundo/Caricom-respalda-Guyana-fronteriza-Venezuela_0_605339622.html.
 
   Parece ser, que como los dueños de Cuba,  Raúl Modesto Y Fidel Alejandro se han hecho tan «amiguitos» del moreno de Hawai, por todas las facilidades que este le ha dado a la dictadura castrista, estos a su vez,  le han bajado la línea a su marioneta y bufón cucuteño de Venezuela para que no toque ni con el pétalo de una rosa a los exploradores norteamericanos que trabajan en el referido buque-taladro en la zona de El Esequibo.
 
   Podemos deducir sin ambages alguno, que esta llamada actitud «revolucionaria», «antiimperialista» y»nacionalista» del régimen chavista, en sus 16 años  no ha sido  más que pura máscara, puro show mediático y que sólo actúa a nivel de micrófono y afiches.
 
 De nada han valido los 6 mil millones invertidos en la compra de armas por Chávez a Rusia  dizque para «preservar la soberanía bolivariana», cuando una pequeña nación se ha apoderado de una región tal vital económicamente hablando, como lo es El Esequibo.
 
   Por lo expuesto anteriormente, es que nos imaginamos un diálogo entre dos «camaradas bolivarianos», armados  con pistolas  y parados en una esquina del emblemático barrio chavista «23 de Enero» de Caracas, en donde no hay ley  y las autoridades policiales no se atreven a entrar, uno de mentalidad despistada y el otro un poco más abierta conversando:
 
   —Camarada, será cierto que vienen los gringos?….. — !No vale, ya están aquí!

La primera película contra Trujillo

 

An American Dictator, de 1936, parecería ser la primera película, en sentido estricto, contra Trujillo. Un cortometraje con recurso de dramatización en varios segmentos del film, con roles y diálogos interpretados por actores en sets montados siguiendo un guión. Incluyendo la escenificación del joven oficial entrenado y aupado por los Marines despidiendo en el puerto a sus jefes a su salida en 1924 y del presidente Trujillo encabezando un banquete o montado en una limusina, así como la recreación del asesinato de Sergio Bencosme en New York, perpetrado en 1935 por un pariente de Porfirio Rubirosa. Escenas que se alternan con material documental original y narración tipo reportaje, tal un acto oficial en el segundo mandato (1934-38) como sería el cambio de nombre de Santo Domingo por Ciudad Trujillo, en 1936. Junto a la interposición de cuadros escénicos fijos con texto explicativo, a la manera del staged tableaux del cine mudo, que van pautando la secuencia temática y sirven de introducción o colofón de los segmentos.

El film fue difundido a partir del 12 de junio de 1936, parte de una nueva edición de The March of Time, un noticiario norteamericano que se proyectaba en más de 5 mil teatros, en 3 mil 215 ciudades, con audiencia de 12 millones de espectadores. Su contenido: Revolt in France (6 min 40 s), sobre conflictos sociopolíticos; An American Dictator (5 min 47 s), denuncia la dictadura de Trujillo; y Jockey Club (8 min 18 s), acerca de fraudes en las carreras de caballos. Un verdadero palo publicitario del exilio antitrujillista, que aprovechaba los nuevos medios de comunicación de masas. Promovido por Ángel Morales, ministro en Washington de Horacio Vásquez y compañero de fórmula de Velázquez en 1930, establecido en New York y un presidenciable en los planes para derrocar al tirano. Con acceso al Departamento de Estado vía el subsecretario Sumner Welles -un influyente crítico de la dictadura de Trujillo, cercano a Franklin D. Roosevelt y su esposa Eleanor. Como apuntara Eric P. Roorda, el film compiló y publicitó los sucios secretos del régimen, impactando más que cualquier otro medio.

La película ubica al espectador en el mapa del Caribe, ofreciendo una panorámica pintoresca de la ciudad «más antigua del Nuevo Mundo», con imágenes del Parque Colón, Güibia, la Catedral, el Mausoleo de Colón, la Iglesia de los Jesuitas (Panteón Nacional). Muestra una tarja que registra el cambio de nombre de Santo Domingo por Ciudad Trujillo, por ley del 13 de enero del 36, «a petición plebiscitaria del pueblo dominicano agradecido», que consigna «fue destruida por un huracán el 3 de septiembre de 1930, reconstruida y modernizada por el presidente Trujillo». A seguidas, un guardia ejecuta toque de corneta y da paso a formación de tropas en el cuartel general del Ejército con despliegue de caballería, en honor al presidente Trujillo (actor) en traje de etiqueta y sombrero de copa, «the dictatingest dictator who ever dictated» («el dictador más dictador que jamás haya existido»), expresión retomada por Junot Díaz en The Brief Wondrous Life of Oscar Wao.

En un primer cartel se lee: «El dictador Trujillo inició su carrera -tras una temporada juvenil en la cárcel- cuando los US Marines ocuparon Santo Domingo en 1916». Se oye una marcha militar americana y se ven los Marines en la Fortaleza haciendo ejercicios con sus rifles. Aparece Trujillo uniformado con quepis (dramatizado por otro actor apuesto de bigotes cuidados) en secuencia de escenas: abandono de las instalaciones militares por los Marines, abordaje de barco y salida de puerto, mientras el joven oficial despide a sus superiores, quienes le dejan al frente «con una pila de armas». Un segundo cartel indica: «Pronto, mediante trabajo duro e intrigas, Trujillo se convierte en el comandante del Ejército». A continuación, Trujillo, actuado, procede a revisar el arsenal dejado por los Marines y a planificar junto a su staff la cacería de los «bandidos» o gavilleros. Siguen tomas reales de guardias movilizando sus mulos.

Imágenes on move proyectan los monopolios germinales: fabricación de ropa, calzado, leche industrial, agro exportaciones, lavandería y servicios, señalando a María Martínez, sentada junto a damas ensombreradas. Fílmicas del niño Ramfis uniformado de gala, haciendo el saludo militar. El tercer cartel: «En seis años, Trujillo se convirtió en el hombre fuerte de Santo Domingo». Un banquete dramatiza la hipocresía criminal del dictador. Encabezado por éste, la voz en off dice que «en 1930 el generalísimo T se convirtió en el presidente T». En la cena se brinda con «cóctel Hitler» y se sirve «ensalada Mussolini con salsa Stalin». T sale en traje de etiqueta con solapa cargada de condecoraciones, brinda por «los éxitos y larga vida» de su «buen amigo el senador» presente -alusión a Desiderio Arias, quien era senador y fue degollado tras alzarse en Mao-, quien yace en una acera «accidentado» tras la cena.

Aparece Ángel Morales al habla por teléfono, quien figura en múltiples tramos filmados en NYC: en los muelles, abordando un auto y en junta de exiliados en su apartamento, entre ellos uno de los Mellizos Hernández (Rafael y Amado, actores en el cine con Gardel). Se intercalan imágenes de guardias en servicio en el portón de la Fortaleza Ozama y el acceso al Homenaje. Y se retorna a Manhattan, sus calles, edificios, hasta situarnos en el apartamento de Morales, donde se planea un gobierno democrático. Recreación del asesinato de Sergio Bencosme -ministro de Horacio- por parte de un sicario de T que penetra en su casa a poco de salir Morales, con actuación de éste y un actor como la víctima, quien se afeitaba en el baño. Se ve al exiliado yacente, mientras una señora lo socorre y el sicario escapa. Una lápida integra los nombres de Bencosme, José Paredes, Gerardo Ellis Guerra, Wenceslao Guerrero, José Daniel Ariza y Leoncio Blanco, de la cosecha funeraria del dictador.

Mientras en Ciudad T, luce el puerto con fondo del Palacio de Gobierno (Casas Reales) y la Iglesia de los Jesuitas. La voz en off narra que todo ha sido bautizado con el nombre de T y se exhiben: antiguas plazas, nuevos puentes, avenidas, playas (Güibia con letrero ¡Viva T! en la cima del trampolín), cafés y teatros. Imágenes excelentes de Trujillo encaminándose a una ceremonia oficial junto al vice Peynado, Cucho Álvarez y otros funcionarios. La voz cuenta que los congresistas han nominado a T para el Premio Nobel de la Paz. El padre Eliseo Pérez Sánchez, desde una tribuna con micrófono, bendice a diestra y siniestra, culminando el segmento con el insólito letrero lumínico Dios y T en casa de Peynado.

Hipólito ganará la convención del PRM

 

El líder no sede su espacio, es cuidadoso de su dominio, se vuelve como un animal en celo cuando ve sombra a su alrededor, cuando nota que tiene a la vista contrincante.

Lo que pasó hace meses en el PRD es fruto de eso, y las otras divisiones que sufrió el partido blanco también apuntaban ese escenario.

Hipólito botó del PRD a Hatuey y comparsa, por la misma razón.

Líderes primarios del PRD  se quedaron merodeando, goloseando ser candidatos presidenciales, como por ejemplo Milagros, Fello, Alburquerque, etc., y es que Hipólito  le tronchó el camino.

Hipólito desde la muerte del líder eterno del PRD, Peña Gómez, cogió la heredad del liderazgo de la organización, afianzando ese liderazgo al llegar a la presidencia de la República.

Pero, después  que Hipólito perdió la presidencia, y dejó  PRD muy resentido en popularidad, medio se ocultó.  Miguel Vargas asumió la reorganización  del partido blanco y adquirió un peso de dominio en el partido blanco solo comparable al ejercido por Peña Gómez.

Ese fue el gran error de Hipólito. Cuando vino a darse cuenta ya estaba muy erosionado internamente en el PRD. En esas condiciones el ex presidente eligió la confrontación y descalificación de su oponente, en un intento fallido de dominar nueva vez al partido.

Pero Miguel Vargas le salió duro, firme y con una determinación nunca vista en el PRD de no ceder ni a Hipólito, ni a los ortodoxos que se apertrecharon en la guerra por la organización.

El desenlace fue la ida de Hipólito y sus acólitos. Miguel Vargas les ganó todas las batallas.

El país se asombró al ver que una figura nueva, refulgente, que iba ganando espacio no solo en el PRD sino en la nación decidió seguir la aventura de separarse del partido banco y asumir la construcción de un nuevo partido, ahora llamado PRM, me refiero a Luis Abinader.

Dicen allegados a Luis Abinader que él siguió a Hipólito porque este le prometió apoyarlo para la candidatura presidencial en una corriente llamada Convergencia, que por cierto aun no arranca, pero  los seguidores de Hipólito pusieron el primer obstáculo al negar el acuerdo iniciar de apoyar a Luis.

Hipólito se resistió al retiro, y más aún asumió el control del PRM, por ello incluso  Tony Peña Guaba, vocero y articulador de la candidatura de Luis tiene problema, al extremo de decidir dejar esa aventura y retornar a su PRD.

Los obstáculo no terminaron ahí, sino que Hipólito y Luis  llegaron a acurdo de hacer la elección del candidato presidencial por encuesta,  lo que también desoyeron los hipolitistas e impusieron lo de la convención, sin tener padrón, ni nada definido en ese  proyecto de partido.

Hipólito Mejía como un verdadero animal político decidió mantener su liderazgo y descartar la posibilidad de un retiro de la escena política nacional.

Luis Abinader ha quedado atrapado en ese escenario, efímera gloria desvanecida tendrá en la política dominicana.

Con honestidad que nadie discute que Hipólito Mejía es líder del  proyecto de partido PRM. Tiene el liderazgo no solo esa organización, sino de un gran sector de la población; entonces sus acólitos  no solo le reconocen ese liderazgo sino que le demanda que lo mantenga.

El propio Hipólito decidió cuál será su futuro, y  continuar participando activamente en la política nacional.

Luis Abinader no le gana a Hipólito ni a la buena ni a la mala, y si los hipolitistas tienen que arrebatar, arrebatarán, pero impondrán al ex presidente en la “victoria” interna del PRM.

Luis, al igual que los otros que han aspirado al lado de Hipólito se quedará oliendo donde guisan.

 Creo que Luis Abinader tendrá que saber jugar las cartas con Hipólito. Su espacio será reducido en el PRM. Hipólito tiene unos talibanes que esperan su retiro para ellos gravitar y autoproclamarse los herederos.

 Esos hipolitistas buscan fortalecer su  liderazgo, su imagen, para ser próximos candidatos presidenciales.

 Triste final de Luis Abinader, su “liderazgo e imagen presidencial” dependerá de la decisión que tome cuando sea “derrotado “en la “convención” por Hipólito Mejía.

 O exponerse a  una guerra sucia, constante y perseverante de desacredito de su imagen, para posicionar, favorecer la de los hipolitistas.

 

Mudarán a Danilo los denuestos a Leonel

 

Aprobada en el Comité Político del Partido de la Liberación Dominicana, la introducción de una iniciativa para lograr la modificación constitucional que permita al presidente Danilo Medina una nueva postulación, es seguro que los grupos y sectores que durante los últimos tres años han prácticamente acosado al Dr. Leonel Fernández con todo tipo de infundios y  calumnias, ahora la emprendan contra el presidente Medina.

Desde ahora Leonel Fernández recibirá menos ataques y en la medida en que avance la agenda  irá bajando la intensidad y el hasta ayer  ¨bueno¨ de Danilo ocupará su lugar en el centro de esos ataques.   Les aseguro que no habrá piedad y que Danilo será acusado de cualquier cosa.  ¡Que nadie se llame a engaño,  los adversarios externos de Leonel Fernández lo son del PLD!

Leonel, que aparentemente salió derrotado de la reunión del Comité Político y que sabe  bastante de beisbol,   comprende perfectamente que en la vida,  no es como a uno se la tiran, sino como uno la apara y que a veces vienen pelotas que los   infield  se la  dejan  a los files, pues resulta mejor,  que atraparlas, lesionarse y perder se la temporada o la carrera.

Quienes piensan que Leonel esta devaluado, debieran reflexionar  sobre la historia política del país y mundial, para  saber que frente a un hombre  de su estatura y calidades de recursos formativos, no es tan fácil cantar victoria.  Al León le queda mucho por aportar a la democracia, al desarrollo y al bienestar de este país, por lo que sería un gravísimo error descartarlo definitivamente.  Leonel gravitará sobre el país y será pieza clave en todas las decisiones por venir,  y de no prosperar la reforma seria la carta más segura del PLD  para retener  el poder, es cuestión de esperar.

La reforma constitucional  entra a la cancha del congreso y  no le sale a ningún legislador del PLD convertirse en muro para impedirla,  ni  conviene al futuro de Leonel Fernández promover su boicot, ni apartarse del debate, más bien tiene el deber de facilitarla en cumplimiento a la decisión del órgano que preside,  sobre todo porque  la reforma va a depender de que una veintena de congresistas opositores la respalden.

 

Quienes aseguran que la decisión del  máximo organismo peledeísta  divide a esa organización  hablan por boca de ganso, en razón de que la división seria propiciada por quienes actúen contrario a la decisión adoptada por mayoría,  conforme establece las reglas que norman la vida de ese partido.

El Comité Político hizo lo correcto, si partimos de la sentencia popular que reza que: ¨el que se puede apear no se jondea ¨ y con los niveles de popularidad de Danilo Medina, nadie   tendrá que jondearse, por lo que la dirección morada solo ha dado muestras de madurez y sensatez política.  Danilo Medina, no ha hecho más que corresponder a su compromiso de militante  y  reiterar su juramento de ¨servir al partido para servir al pueblo¨.

Ahora, la tarea fundamental es  armonizar la orquesta partidaria con la finalidad de que todos los músicos toquen  afinados la  misma melodía y así mantener encantada a la mayoría de la población frente a los denuestos que vendrán sobre sobre Danilo,  con la misma o mayor intensidad que soplaron contra Leonel, pues  estos vienen de enemigos  jurados del proyecto que ambos lideran.

Intensificar las acciones del gobierno para otorgar mayores beneficios  para la mayoría puede facilitar la ruta de la victoria en cualquier sentido. ¡Que nadie tenga dudas!  Danilo garantiza la victoria sin arrugas sobre una anémica y disgregada oposición política que  hoy   al igual que ayer, ha errado el blanco.

Democracia presidencial y Congreso


Cuando los Estados Unidos se separan nacionalmente de Inglaterra, se desasen también constitucionalmente.

La constitución de Filadelfia es una adaptación republicana de la monarquía limitada británica de la misma época.

Pero el modelo ha sido en parte seguido. Hamilton, quien pronunció en la asamblea de Filadelfia, el 18 de junio de 1787, un discurso de cinco horas a favor de la adaptación del régimen Ingles, no logró convencer sus colegas.

En nuestros días, salvo Canadá que permanece en el área constitucional con un gobierno federal, el régimen presidencial es el derecho común de los Estados de América.

Las ciertas excepciones son limitadas en el tiempo y en el espacio. De esta manera el “presidencialismo” sudamericano gira grandemente hacia el gobierno unipersonal.

En Francia, la segunda república puede, con ciertos matices, ser colocada entre los regímenes presidencialistas.  La quinta fue en este sentido, el objeto de considerable controversia.

Lo principal del régimen presidencial descansa, en efecto, en la elección popular del jefe del Estado que es, al mismo tiempo, jefe del gobierno. Ese criterio ha sido refutado, permitiendo a los casos en que un Presidente, elegido por el pueblo, ejerce como en Austria, las funciones de un líder parlamentario del Estado. Pero la experiencia precitada de 1848 del Mariscal von Hindenburg, en Alemania, muestran que, en un gran país, la indecisión de los constituyentes beneficia al Presidente.

La elección presidencial puede ser directa o indirecta. Según la carta, en los Estados Unidos, el Presidente es elegido por dos grados. El es escogido por los electores, ellos mismos designados por el pueblo. Los Republicanos, iniciadores del sistema, habían creído así, según la concepción representativa, formar un cuerpo reducido y seleccionado, estatuyendo libremente sobre la elección del Presidente.

Pero, de hecho, el sistema rápidamente se alteró, los electores acogiendo un mandato imperativo. Sin embargo, permaneció el sistema primitivo que cada Estado es liberado. Por lo tanto, dos veces, en 1876 y en 1885, el Presidente electo por la mayoría de los Estados no ha obtenido la del pueblo de la Unión.

De otra manera, si el doble grado constitucional ha sido prácticamente abolido, la intervención de los partidos la ha restablecido de otro modo. Desde “primarias” o elecciones preliminares, (al menos que sean reuniones de comités) designan los delegados a una Convención nacional.

Escoge los candidatos del partido, presidente y vice-presidente, entre los cuales los electores presidenciales son prácticamente obligados de pronunciarse.

El régimen electoral es responsabilidad de las leyes de los Estados, pero las condiciones pueden variar.

Sin embargo, dos enmiendas constitucionales han prohibido las discriminaciones de raza o de sexo. Desde 1868, los electores presidenciales son en todos los Estados designados al sufragio universal. Desde 1887 ellos son electos el segundo lunes de noviembre.

Al mismo tiempo que la igualdad de origen, la constitución americana establece entre el Presidente y el congreso, la igualdad de funciones.

Los poderes son equilibrados lo mejor posible.

Los principios de Montesquieu se inspiran más fácilmente en los constituyentes de Filadelfia que tenían, en la persona de John Locke, el mismo padre espiritual del autor de El espíritu de las leyes.

Por otra parte, muchos de ellos vieron en el conocimiento a través de la regla de la monarquía Inglésa de separación de poderes, la fuente directa de errores y faltas que llevó a la ruptura entre la metrópolis y sus colonias.

La separación de las funciones es pues uno de los cimientos angulares de la constitución de filadelfia.

Resulta la existencia de dos poderes, teniendo en principio, cada uno en su esfera, la plenitud de la autoridad, todo lo que es ejecución del Presidente, todo lo que es legislación del Congreso.

La separación de los órganos es no menos radical. El Presidente y los ministros no pueden formar parte del congreso, debe renunciar; igual, los ministros, como acabamos de ver (entre nosotros),  la renuncia de Peligrin Castillo como legislador, para pasar al ministerio de minas. Pero lo más a menudo, el Presidente escoge esos últimos entre los funcionarios nacionales, hombres de negocios, en razón de sus cualidades personales o las relaciones amigables que el mantiene con ellos.

El Presidente no entra al Congreso, salvo para la comunicación de un mensaje, si él considera procede su lectura. Y por supuesto, los días de la Patria 27 de febrero y 16 de agosto (entre nosotros).

La vieja tradición de Washington de la venida personal hoy sigue vigente. Pero la audición no puede convertir el dialogo. Desde que el Presidente termina, se retira. El Congreso no puede mandar ni al Presidente,  ni a los ministros, pero puede interpelarlos. El Presidente es solamente susceptible de ser acusado según el procedimiento de acusación, esto es, de ser perseguido por una de las Cámaras ante la otra, en un juicio politico,  pero el caso es muy raro. Una vez solamente en la historia de los Estados Unidos, un juicio politico casi se consuma.

La destitución, en 1868, del Presidente Johnson fue descartada por dos votos, faltando la necesaria mayoría de dos tercios. Ordinariamente, el Presidente ejerce durante cuatro años el ejercicio constitucional de su mandato.

En cuanto a los ministros, ellos permanecen en su cargo tanto como la confianza del Presidente le es tenida, o en tanto que ellos mismos lo deseen. En contra parte, el Presidente no puede disolver el Congreso. 

Sin embargo, los órganos mismos separados no pueden ser totalmente aislados. Ellos se reúnen en varias áreas. Por los textos o en los hechos, una relación se establece entre ellos.

Como Montesquieu lo había previsto,  “que tienen que ir de la mano”,  es decir, una igualdad plena y perfecta separación resultaría la inmovilidad.

Es preciso admitir las atenuaciones a los principios y practicar las brechas en la distinción sistemática.

El Presidente tiene una cierta acción sobre la legislación. El puede poner su “veto” a una ley y lo hace con frecuencia. El Congreso si quiere anular debe cumplir con una mayoría de dos tercios, lo cual no siempre es fácil en un sistema bipartidista.

Además, el Presidente podrá utilizar el «veto», llamado el veto de bolsillo «, que consiste llevar un texto en las mangas  que debe dictar. El “veto de bolsillo” conlleva prácticamente el abandono de la ley, si la clausura de la legislatura interviene mientras tanto.

 De otra parte, el Presidente tiene, frente al Congreso, un rol de información y de consejo.

Como impuesta por la Constitución, deberá, de tiempo en tiempo, informar al Congreso sobre el estado de la Unión (de la república),  y le aconsejará consideración las medidas que estime necesarias o simplemente útiles.

De su lado, el Congreso tiene alguna influencia sobre el Presidente. Primero, el elabora las leyes y aprueba el presupuesto.

Sin embargo, no se puede gobernar sin imponer reglas, o gastar dinero. Además, el Senado se beneficia de poderes particulares. El puede rechazar la nominación de funcionarios importantes. Hace rara vez uso de ese derecho, pero su existencia sola basta a prevenir ciertas nominaciones. El Senado, en fin, tiene un poder ponderadamente amplio en materia de política exterior, a pesar de que es el Jefe del Estado, quien maneja la política exterior.

Pero la armonización orgánica de la acción del Congreso y las acciones presidenciales radica en que pertenece al mismo partido. El Presidente no es necesariamente el líder oficial del partido, pero en general su hombre más representativo. En la lucha presidencial, al carácter deportivo muy marcado, es “el mejor que gana; es necesario pues un candidato dinámico, simpático y seductor al público.

El Presidente, Líder moral del partido, gobernando con los ministros que son sus amigos políticos, tiene necesidad de un Congreso formado, en mayoría, por otros amigos.

El gran riesgo del sistema americano y nuestro es, que, varias veces, ha ocurrido que llame la atención de un presidente republicano y un Congreso demócrata, o viceversa. Si la hostilidad del Congreso y el Presidente es fuerte, puede conducir a una verdadera parálisis del Estado, como por ejemplo durante los últimos momentos de la segunda presidencia de Woodrow Wilson. 

Bahamas deportará 290 haitianos; dice el problema es «molesto y caro»

No sólo la República Dominicana está en un proceso de deportación de extranjeros ilegales.  El ministro de Asuntos Exteriores e Inmigración de Bahamas, Fred Mitchell, anunció ayer que esa nación del Caribe está preparando dos vuelos para deportar a Puerto Príncipe unos  290 haitianos que residen en dichas islas.

Explicó que el Gobierno de Bahamas fletará dos aviones a Haití, cada uno con 145 inmigrantes detenidos, a un coste conjunto aproximado de 67.265 dólares estadounidenses.

«Traigo esto a la atención del país para demostrar que continúa siendo un problema molesto, consistente y caro», expresó Mitchell, según detalló en un comunicado.

El ministro de Asuntos Exteriores e Inmigración de Bahamas, Fred Mitchell.
El ministro de Asuntos Exteriores e Inmigración de Bahamas, Fred Mitchell.

«En vez de gastar dinero en los puertos, las carreteras o los aeropuertos, tenemos que gastarlo en tratar de deportar a los inmigrantes ilegales a sus casas», lamentó Mitchell.

Señaló que la lucha contra la «inmigración ilegal» es un tema prioritario en la agenda de seguridad nacional del archipiélago, en el que el 1 de noviembre entró en vigor una nueva ley de inmigración que ha creado controversia a nivel internacional.

La ley establece que no se aceptarán más solicitudes de visados de trabajo por parte de personas que residan ilegalmente en el país y que los inmigrantes que viven en Bahamas tienen que portar siempre el pasaporte de su país natal, entre otros artículos.

Aunque hay carencia de datos oficiales, se sabe que la mayoría de los inmigrantes de Bahamas, que rondan el 16 % de la población total, son haitianos.

Fuente: EFE