Panamá interesada en modelo turismo RD

MADRID, España.- Panamá está interesado en replicar el éxito de República Dominicana en materia de turismo, que el año pasado logró superar los cinco millones de visitantes y que sigue atrayendo a inversionistas de países como Colombia, que acaba de realizar una importante inversión en el norte dominicano por un monto de 15 millones de dólares.

El buen desempeño del sector turístico de República Dominicana se manifestó también en el ámbito financiero, en el que el Grupo Popular, líder en el mercado, registró un aumento en su cartera crediticia al turismo dominicano de 943 millones de pesos con respecto al año anterior, para cerrar el 2014 con un monto de 25,882 millones de pesos.

República Dominicana participa desde el miércoles en la XXXV Feria Internacional del Turismo de Madrid, España (Fitur 2015), que se realizará hasta el próximo 1 de febrero, y que este año cuenta con la presencia de 9,107 empresas de 165 países.

La delegación dominicana está encabezada por el ministro de Turismo, Francisco Javier García, quien este jueves recibió en Fitur 2015 a su colega panameño Jesús Sierra Victoria, con el que analizó la posibilidad de suscribir acuerdos de cooperación en el sector, conforme una nota publicada este vienes por el periódico Listín Diario.

«La actividad turística es una actividad para compartirla», dijo García, para anunciar que Sierra, expresidente de la Asociación de Hoteles de Panamá, visitará este año República Dominicana para conocer los polos turísticos del país caribeño y para reunirse con los técnicos del Ministerio de Turismo dominicano.

República Dominicana cerró el año pasado con 4,000 nuevas habitaciones hoteleras y un reposicionamiento en los mercados alemán, inglés y español, mientras se prevén mejores perspectivas para este año según anunció García el pasado miércoles.

jt/am

Informe turístico: festival deportivo de playa en Nagua

El Ministerio Medio Ambiente y Recursos Naturales, la fundación Manzen Academy,  la Asociación de Remo y Canotaje de la provincia Puerto Plata, la Cooperativa de Pescadores y el Ministerio de Deportes,  celebrarán este domingo primero de enero el Día Mundial de los Humedales con la realización de un festival deportivo de playa.

 

Se competirá a partir de las 9:00 de la mañana en las disciplinas de canotaje, aguatlón y voleibol de playa, teniendo como escenario el refugio de vida silvestre en la gran Laguna de Boba, en Nagua.

Con esa actividad se busca promover las potencialidades de las áreas protegidas, así como  su aprovechamiento. El Día Mundial de los Humedales, que se conmemora el 2 de febrero,  tiene este año como consigna “Los Humedales y Nuestro Futuro”.

Díaz invitó a todos los amantes de los deportes acuáticos a estar presentes en estos eventos que se realizarán desde las 9:00 de la mañana del primero de febrero, día previo a la celebración este día 2 el Día Mundial de los Humedales.

PASAJEROS DE CRUCEROS COGESTIONAN PUERTO SAN JUAN

La llegada de entre 13,000 a 15,000 pasajeros en un día a San Juan, Puerto Rico, se repetirá en por lo menos siete ocasiones más en 2015, y se está confrontando problemas con la logística vial en área contigua al puerto.

El 31 de diciembre seis cruceros llegaron a San Juan. El 4 de diciembre, cuando llegó el gigantesco crucero Quantum, “el problema fue peor” que el 31 de diciembre.

El arribo del Quantum  “activó a los noveleros”, es decir, decenas de personas visitaron el Viejo San Juan y se apostaron en los muelles para ver el megacrucero.

La llegada de entre 13,000 a 15,000 pasajeros se va a replicar, según la información que tiene la Asociación de Hoteles y Turismo, el 4 y 25 de febrero; el 5 de marzo; y el 16 y 30 de abril.

Hay un promedio de 30 a 40% de esos pasajeros de cruceros que compran excursiones en los barcos para lugares fuera del casco colonial de San Juan, y los taponamientos que se forman  evitan que el turista pueda disfrutar de esos tours.

La Compañía de Turismo, informó que al cierre de diciembre de 2014, se estableció el récord de más visitantes que llegan en cruceros en un solo mes a Puerto Rico con sobre 200,000 pasajeros. El récord anterior era de 185,000 en el año de 2007.  

AMERICAN TAMBIEN QUIERE VOLAR A CUBA

American Airlines  se suma a la lista de aerolíneas que quieren volar a Cuba. La aerolínea ya opera unos 20 vuelos fletados a la semana a Cuba y le gustaría agregar viajes regulares desde Miami.

Delta Air Lines, United Airlines y JetBlue Airways han manifestado su interés desde que el presidente Barack Obama anunció el mes pasado que Estados Unidos establecería relaciones diplomáticas con Cuba y ampliaría el turismo y el comercio con la isla.

Gary Kelly, director general de Southwest Airlines, dijo la semana pasada que la aerolínea también está interesada, aunque indicó que Southwest tiene 50 potenciales destinos más allá del territorio estadounidense, y Cuba «sólo sería uno más».

Las nuevas normas del gobierno estadounidense emitidas este mes hacen menos estricto el embargo y las restricciones de viaje que están en vigor sobre Cuba desde hace 54 años. Ya no se requieren permisos, pero los viajes están limitados a 12 categorías que incluyen visitas a familiares cercanos, misiones humanitarias y giras educativas. El turismo no está aprobado como motivo de viaje, al menos por ahora.

Las aerolíneas JetBlue y Sun Country también ofrecen vuelos fletados a la isla.

IBERIA REANUDARA VUELOS MADRID-LA HABANA

La compañía aérea Iberia ha anunciado que el 1 de junio reanudará sus vuelos a La Habana, que habían sido suspendidos hace dos años.

La ruta Madrid-La Habana tendrá cinco frecuencias semanales directas: lunes, martes, miércoles, sábados y domingos y entrará en competencia con Air Europa, la única compañía española que mantenía sus vuelos a Cuba.

Iberia anunció su decisión de cancelar los vuelos a La Habana en diciembre de 2012, debido a los recortes de gastos que tuvo que acometer, lo que le lleva centrarse en otras rutas que considera más rentables.

josepimentelmunoz@hotmail.com

El autor es periodista
El autor es periodista

El Masacre se pasa a pie; la masacre no

Freddy Prestol Castillo, autor de la novela “El Masacre se pasa a pie”  inmortalizó las aguas y el paisaje del lánguido riachuelo que, perezoso y menguado, discurre hacia la costa por el norte de la isla de Santo Domingo separando Haití de la República Dominicana.

La masacre que con despreocupado alborozo y al ritmo de tambores y cornetas prepara la extrema derecha dominicana no se cruzará a pie. El río Masacre y zonas aledañas no será necesariamente el escenario de la masacre de haitianos que se avecina y hacia la cual se empuja al país en cada emisión radiofónica, en cada portada de periódico, en cada cántico patriotero.

La presencia ilegal de cientos de miles de haitianos en territorio dominicano no es hoy ni ha sido nunca producto de conjura alguna. Ha sido y es el producto necesario de la diferencia en los niveles de pobreza de uno y otro y en la abdicación indigna de las responsabilidades y obligaciones de cuidar la frontera y la integridad del territorio por parte de todos los gobiernos dominicanos durante los últimos cincuenta años. De la irresponsabilidad nuestra y de la corrupción en la cual se ha sustentado, quieren culpar ahora a los haitianos y a quienes, desde gobiernos e instituciones en otras partes del mundo, acogen la causa de aquellos con interesada simpatía.

La inmensa mayoría de los haitianos que conocemos son negros, muy pobres, generalmente “feos” y con frecuencia malolientes. No queremos parecernos a ellos. No queremos mirar hacia atrás porque ese lastre africano de atraso y miserias representa todo lo que no queremos ser, todo de lo que abjuramos y con todo el sabor a prejuicio y discriminación que esos sentimientos puedan contener, la verdad es que nadie está obligado a querer ni a sentir simpatía por los haitianos.

Para sentir como sentimos respecto a los haitianos no hacía falta inventarse conjuras ni demonizarlos ni atribuirles fines y propósitos que ciertamente no albergan porque de tanta hambre y tanto atraso ni siquiera cabeza en su sitio tienen.

Gente que vive cada día en la incertidumbre y la inseguridad de su propio albergue y sustento, no tiene ánimo, intención y capacidad para pensar una conjura ni vida para instrumentarla.

La única conjura en la que participan los haitianos es la que ha inventado la patriotería dominicana con el agravante de que mucha de esa canalla dominicana no asumirá las consecuencias de su irresponsable proceder, ni tendremos tribunales que juzguen su conducta y le pidan cuenta por sus hechos y la sangre derramada.

La campaña de demonización de haitianos se alimenta todos los días y a toda hora sindicando y culpándolos de cualquier cosa que esté mal. Hemos estado sembrando odio contra los haitianos en lugar de adecentar nuestras instituciones policiales, judiciales y militares para darle vigencia a nuestras prerrogativas como país de exigir un permiso, una documentación y otras obligaciones a los extranjeros que residen o trabajan en nuestro territorio. Algo sencillo que la corrupción y malos gobiernos no han permitido implementar ha sido transformado en una campaña de odio irracional, patriotero y vergonzante que está a punto de producir no el linchamiento y la persecución en turba de maleantes de algún haitiano desamparado como ya ha ocurrido, sino de una verdadera masacre como los pogroms en que vivían los judíos en Europa oriental o las matanzas de Tutsis y Hutus en África.

La conveniente y oportuna división de la sociedad dominicana entre pro y anti-haitianos no solamente dificulta comprender y solucionar el problema, sino que oscurece deliberadamente el horizonte y deja el problema intacto. Busca en una masacre el expediente de salvación política que de otra manera se le escapa.

El problema de la presencia ilegal y masiva de haitianos en territorio dominicano es pura y simplemente un problema de orden público, no de soberanía. Las leyes existen, los reglamentos y las instituciones también. Lo que no hay es la voluntad, la credibilidad ni la autoridad moral para aplicarlos porque las instituciones corrompidas, maleadas y desmoralizadas que tenemos por todas partes no tienen la vocación, la dirección, ni la disposición de cumplir con su deber porque se saben de antemano desautorizadas y deslegitimadas.

Pero sepa la canalla patriotera, desde el innoble cardenal que tan mal representa la iglesia a la que pertenece, hasta los historiadores de pacotilla, panfleteros, plumíferos y politicastros, que este país que se dicen representar ya ha caído en el descrédito internacional por el torpe manejo de la cuestión haitiana pero, y este es un pero muy importante, cuando tenga lugar la masacre de haitianos que preparan, esa no la vamos a cruzar a pie como el río Masacre.

Los dos millones o más de dominicanos en el exterior van a sufrir las consecuencias de una masacre de haitianos; van a ser criticados, condenados, aislados y desfavorecidos. Muchos programas de ayuda y cooperación serán cesados. Algunas represalias físicas tendrán lugar contra dominicanos en otras partes del mundo. Ninguna autoridad democrática querrá asociarse con nuestra causa porque la tolerancia ante el genocidio es cada día menor y varios serán los foros de los cuales seremos excluidos y numerosos los programas de turismo que serán suspendidos.

Un país que se prepara para el genocidio y la masacre de haitianos no puede esperar más que ostracismo y condena, sobre todo, si ese país ya tiene antecedentes y si esa masacre fue perpetrada contra haitianos indefensos y hambrientos.

Los descendientes de esa gran epopeya que fue la Revolución Haitiana culminada en 1804, la primera república negra, los ex esclavos liberados, toda la gloria pasada de ese pueblo está ahora en manos de una canalla política desvergonzada que vive de la crisis, se lucra de ella y tiene en bancos extranjeros una parte no pequeña de la ayuda externa a Haití de la que se han apropiado impunemente y esta gentuza es tan culpable de la masacre que se avecina como los patrioteros dominicanos. Es la misma canalla en castellano o en creole.  Si nosotros los dominicanos tuviéramos un centímetro cúbico de sentido común y de compasión, en lugar de demonizar a los haitianos y acusarlos de una conjura inexistente de la que ni se han enterado, estaríamos ayudándolos en el plano internacional no solo a tramitar ayuda sino a administrarla mejor y no para el beneficio de esa misma canalla política que los gobierna.

Entiendo que el señor Danilo Medina no es arte ni parte de esta conjura. El gobierno es muy débil pero la masacre que se gesta le golpeará por igual. Está en nuestro mejor interés como país ayudar a Haití porque no podemos hacernos cargo de sus miserias, ni queremos compartir su suerte. Para nosotros, si quisiéramos aprender reproduzco el comentario que me envió un amigo quién, refiriéndose a nuestro manejo del problema haitiano escribió: «lo que hagas … le harán… lo que hagas te harán» o como solíamos decir en nuestro propio país: no hagas a otro lo que no quieres que te hagan a ti.

Parto humanizado, respeto por la dignidad ajena

La Biblia y otros libros orientales religiosos conciben la sexualidad como una forma de preservar la especie. No va ser esa teoría objeto de discusión en este artículo.

No obstante, si la asumimos como verdad absoluta, no podemos negar que  ese acto  de “mantener poblada la tierra” implica el disfrute pleno del sexo, uno de los goces más sublimes y nobles que puede tener un humano.

Sin embargo, al momento del parto, fruto de esa relación sexual  en cumplimiento o no del mandato de llenar la tierra, todavía muchas mujeres son sometidas en hospitales públicos a la denigrante actitud de médicos que les ordenan  ahogar sus gritos de dolor.

Una de las frases más usadas  por esos profesionales alejados de la ética, es esa que les recuerda a las féminas que cuando se embarazaron gritaron y “aullaron”, pero no porque sufrían. Lo peor es que la emplean incluso sus propias congéneres.

Claro, esa falta de respeto inconcebible solo es posible en hospitales públicos, donde todavía el personal asume que hace un favor a las mujeres pobres cuando las atiende. Porque olvida o su ignorancia no le permite aceptar que ellas pagan sus sueldos.

¿Por qué debe llevarse al plano de la salud ese maltrato, ese malestar, esa negación a asumir que la mujer puede ser sujeto de goce en el acto sexual?.

 ¿Acaso  la finalidad del  sexo no es provocar deleite? ¿Por qué debe la hembra sentirse culpable de disfrutar , como si ese fuese un privilegio exclusivo para el varón, al que sí tiene que satisfacer?.

Una de las cosas que espero abarque la jornada de Salud Pública de sensibilización acerca de la importancia de la práctica del parto humanizado, es el respeto del personal médico a la parturienta, que lleve a erradicar esas frases grotescas que aumentan su impotencia.

Que cambie ese modelo atroz por la comprensión de su dolor en esos momentos y la solidaridad expresada en palabras y gestos  de aliento. 

Indigencia moral

La política no es una ciencia exacta. No crea usted que haya descubierto yo esa vieja verdad. Los políticos suelen comparar este quehacer con un arte, pero solo se asemejan en el componente fictivo que interviene en una y otra actividad. El fingimiento es común al arte y a la política, pero no creo que ésta califique para tal distinción.

En el arte ha de predominar el buen gusto, la imaginación y el interés de producir deleite espiritual. El artista trabaja para el disfrute de los demás. Algunos actores políticos hacen de su carrera una actividad burda y egoísta en la que sólo ellos buscan –y lo consiguen- satisfacer sus deseos. Niegan totalmente los fines de la política.

En las ciencias exactas, los resultados no pueden ser maleables ni relativos. Esa objetividad de que adolece la política, puede ser suplida observando el comportamiento de quienes intervienen en esa labor, lo cual permite, incluso, predecir determinados acontecimientos, como son, por ejemplo, las cabriolas de algunos “dirigentes”.

El conocimiento de la historia y de la realidad actual otorga madurez para juzgar los acontecimientos y a quienes en ellos intervienen. La política dominicana, más que ciencia o arte, es comparable al beisbol, cuyos promotores afirman que “el juego no se acaba hasta que no termina”. Se refieren a su carácter impredecible.

Sin embargo, se hacen predecibles los resultados de actitudes enfermizas de algunos políticos que colocan su provecho personal por encima del interés de la organización a la que pertenecen y al margen del bien público. Al final de noviembre, esta columna publicó el artículo “Protagonismo patológico”, del cual inserto el siguiente párrafo:

“Algunos políticos están enfermos y lo desconocen. Se chequean la próstata, la presión arterial o la vista, pero renegarían de acudir a la consulta con un especialista de la conducta. Ignoran, quizá, que sus afanes desmedidos por una posición, sus delirios y sus manías -sobre todo la megalomanía- dañan a su organización”.

La política no es una ciencia exacta, pero permite prever que un sujeto simple, incondicional de un faraón, renuncie al puesto donde éste lo puso para dar paso a quien ha buscado a troche y moche satisfacer su apetito de protagonismo, para lo cual ha vendido su alma al diablo, como sucede cuando se actúa al margen de la ética.

Esa conducta permite a algunos estar hoy aquí y mañana en el lado contrario. Renegar de alguien y apoyarlo luego parece un proceso cíclico. Y es expresión de pobreza moral, en la cual algunos políticos encuentran muy útil ayuda para superar la pobreza material.

En la política dominicana abundan los indigentes morales.

Hemos atacado la sombra y no la realidad

 

En su artículo: Por un debate sobrio sobre los temas graves, el estimado amigo Rafael Acevedo,  tocó en la diana. En la médula de los asuntos que deberíamos tratar. El fondo mismo de las causas y sus posibles soluciones. No atacar la sombra, sino la realidad de las cosas, pero lamentablemente esa no ha sido la constante histórica.

Desde el inicio de la década del 60, la sociedad comenzó a ser inducida a desviar la atención sobre los problemas fundamentales. Sectores con influencias, nacionales y extranjeros,  en base a estrategias y   estratagemas, nos pusieron a discutir y pelear  por asuntos no medulares, a fin de ganar tiempo, acomodarse y crear   una sociedad adocenada e inconclusa.

Ese poder manipulador se aprovechó de la ingenuidad de unos y el protagonismo de otros,  dividiendo  y hasta enemistando,  por asuntos intrascendentes,  a quienes pudieron iniciar un verdadero proceso de cambio. Desviaron los objetivos por la lucha contra el  trujillismo como  sistema opresor, y hacia una sociedad plural con visión de conjunto, y  crearon el  escenario para la atomización con  luchas entre las diferentes  corrientes ideológicas, aunque muchos actores coincidían  en determinados objetivos a alcanzar.

Existen documentos firmados por  dirigentes juveniles de entonces, haciendo un llamado a las demás organizaciones, para que no se dejaran confundir, ya que la lucha era contra el sistema que nos oprimía, y advirtiendo que, de continuar desperdiciando esfuerzos combatiendo la sombra y no el objeto, este se afianzaría.  En uno de ellos,  criticado por algunos dirigentes, acusándolo de confuso y de desviación ideológica, señalábamos: “nuestro enemigo es el sistema opresor, el trujillismo,  el oscurantismo, las injusticias, el atraso social y mental, y la ausencia de visión de conjunto, no los catorcistas, cívicos,  perredeístas o izquierdistas”.

Pero en vez de aunar esfuerzos entre los diferentes sectores y formas de pensamiento para sacudirnos  el sistema opresor y  el atraso social y cultural,  nos condujeron a la división,  fragmentación  y  desconfianza. A perseguir exclusivamente algunos calieses, chivatos o soplones, mientras los grandes esbirros, muchos de los cuales se beneficiaron de la dictadura, se acomodaban  y mantenían sus canonjías.

La caída la dictadura provocó que  algunos trujillistas   se fueran, pero luego volvieron. Y con  otros   que se quedaron,  se acomodaron en las diversas tendencias. Y al poco tiempo, junto a supuestos demócratas y parte importante del poder tradicional, propiciaron el derrocamiento del primer gobierno constitucional, tronchando la democracia, ahondando las diferencias y contaminando la sociedad. Y esas influencias perduran. No han desaparecido. Están mentalmente vigentes en actitudes y  acciones. Una de las razones para que impere la mentalidad archipiélago y no la de continente.

Enfocar los grandes temas con visión de conjunto, sigue siendo un objetivo a alcanzar. Del Estado, universidades, religiosos, partidos, profesionales, sindicatos, ONG, individual.    Es un problema  de todos. Porque desde el renacer democrático fuimos  empujados hacia una sociedad   adocenada, en la que se resaltan algunos temas cuando  le conviene a determinados grupos políticos o económicos, pero dejando inconcluso lo fundamental.

Tabasa1@hotmail.com

El DICAN: segunda parte, misma pelicula….

Por FRANCISCO URIBE

Dicen que las segundas partes son peores que las primeras, y en el caso del DICAN o Dicanazo, se ha repetido la misma historia, pero con actores diferentes.

Este año 2015 lo recibimos con la desagradable noticia de que dos fiscales adjuntos y una cantidad considerable de Oficiales Superiores, varios Oficiales Subalternos y Alistados de la Policía Nacional, adscritos a la Dirección Central Antinarcóticos de la citada Institución se constituyeron en una compañía de criminales, adjudicándose una cantidad indeterminada de drogas, las cuales presumiblemente la “pusieron a disposición en el mercado nacional”, por cuyo silencio se pagaron sumas millonarias, que según informaciones suministradas por la Comisión Ampliada que investigó este caso, determinaron que solo a una Raso le fueron regalados tres millones de pesos.

Para quienes no habían nacido, es bueno recordar que la razón por la cual se creó la Dirección Nacional de Control de Drogas fue precisamente por el descrédito de la cual gozaba el departamento antinarcóticos de la Policía, que por demás, producto de sus actividades ilícitas en el desempeño de sus funciones, su jefe, el coronel Aridio Descartes Pérez, P.N., y varios de sus subalternos terminaron en una fría cárcel, de esas mismas que bajo su mando llenó con más de una que otra persona, en su mayoría hijos de machepa. Esta situación activó la alarma de la ciudadanía que exigía cambios, sobretodo, porque sus miembros se dedicaron a la extorción, manejo, distribución, cuidado, cobro, consumo  y todos los delitos relacionados con el comercio de las drogas.

Es por esta razón que el Legislador evacúa la Ley 50-88, Sobre Drogas y Sustancias Controladas en la República Dominicana, la cual creó la Dirección Nacional de Control de Drogas, y además le atribuye Las labores de investigación y preparación para sometimiento a la justicia de aquellas personas físicas o morales violadoras de la presente Ley de Drogas y Sustancias Controladas de la República Dominicana, que operen tanto a nivel nacional como internacional, y también absorbe el Departamento de Drogas Narcóticas y Peligrosas de la Policía Nacional, pasa a ser una dependencia de esta Dirección Nacional de Control de Drogas, mediante sus artículos 10, letra c y artículo 12 respectivamente.

No obstante el fortalecimiento a través de la capacitación, cooperación internacional y constante “profilaxis” (de la cual se han jactado los diferentes incumbentes que han dirigido la DNCD), es normal ver en los medios de comunicación que Oficiales (de todos los rangos), alistados, civiles (y ahora en DICANAZO, dos fiscales), llamados a luchar contra este flagelo, se han pasado al lado del enemigo, todo con la única y malsana intención de apadrinar el nombre de un álbum de un rapero norteamericano: get rich or dying trying “ser ricos o morir en el intento”, a costa del daño que estas sustancias le infringen a la sociedad, no solo por su consumo y los daños al ser humano, sino por las heridas que deja en la sociedad.

En el 2008, el Consejo Superior Policial encabezado por el Secretario de Interior y Policía; el Procurador General y el Jefe de la Policía Nacional, crearon la  Dirección Central de Narcóticos de la Policía Nacional, cuya misión sería la de apoyar a la Dirección Nacional de Control de Drogas en la lucha contra el microtráfico en los barrios.

En ese mismo tenor, meses después con la designación de un Oficial General de la policía en el frente de la DNCD, se inició un proceso sistemático de policitación de la lucha contra el narcotráfico y en especial contra el microtráfico en los barrios pobres de la ciudad y el interior del país. Ahora tenemos dos instituciones con la misma misión, luchando entre sí: la DNCD por un lado y el DICAN por el otro; con los mismos procedimientos y actuaciones, siendo las principales las mismas que el desaparecido Departamento Antinarcoticos de la policía, que fueron mencionadas en párrafos anteriores: ponerle drogas para extorsionar ciudadanos, trabajar al servicio de narcotraficantes, distribuir drogas a vendedores, cobrar por sus servicios y en casos más graves, consumirlas, sin olvidar que supuestamente su función principal es la lucha contra el narcotráfico en todas sus manifestaciones.

Se ha abierto un debate en torno a las funciones del DICAN, y sobretodo, sobre su legalidad, al tenor de la Ley 50-88 y ahora, por el destape de este bochornoso escándalo que ha sacudido a las altas esferas del DICAN, el cual llegó a la palestra pública, no porque los organismos de inteligencia hayan estado haciendo su trabajo, incluyendo la propia DNCD., sino porque quienes dan la voz de alarma fueron miembros de la DEA en República Dominicana, con una campaña mediática. 

No obstante, tanto legisladores, políticos y abogados, descubren las triquiñuelas y diabluras que se cometían en la mencionada Dirección Antinarcóticos, como si fuera algo nuevo o algo que nunca ha pasado. Muchos ahora vienen a cuestionar la legalidad de esa dependencia, empero, en su momento nunca dijeron esta boca es mía, como si fuera una especia de mea culpa.

Si la primera parte no sirvió, como es el caso del Departamento de Drogas Narcóticas y Peligrosas de la Policía Nacional, por allá en los años 80, se podía esperar menos de la Dirección Central de Narcóticos de la Policía Nacional.

De Duarte a Balaguer: dinámica de amor y nacionalismo

Al celebrar un año más del natalicio del Padre de la Patria, en circunstancias delicadas para nuestra soberanía, no es extraño que rebusquemos en el presente y el pasado reciente, tratando de encontrar en él personajes que pudiesen reforzar el pensamiento y la obra, tan necesaria hoy para nuestro pueblo,  del patricio Juan Pablo Duarte.

Uno de esos hombres, patriota a carta cabal, lo fue sin dudas el Dr. Joaquín Balaguer. Su vida llena de sacrificios y privaciones, de decisiones acertadas y de acciones implementadas sin vacilación, tiene una semejanza incuestionable a la del protagonista de El Cristo de la Libertad.

Recordar en la revisión de su histórica obra rasgos  coincidentes con los del libertador no es labor difícil. Su fervorosa defensa a la Patria, siendo apenas un adolescente (un año menos quizás que la que tenía Duarte cuando concibió liberar nuestra nación del yugo haitiano), la cual mantuvo como ofrenda y homenaje a la memoria de tantos hombres y mujeres cuya sangre y vidas sirvieron de abono a nuestra nacionalidad y soberanía, constituye la mayor evidencia de estas similitudes. Balaguer nunca puso en peligro los intereses de nuestra nación como país libre, soberano e independiente.

Su entrega a la Patria, su sacrificio, su desprendimiento y su abnegación  por ella, como en el caso de Duarte, no fue más que el fruto del amor y la Fe a su pueblo, alimentadas estas virtudes por su férrea convicción religiosa, su creencia en Dios Todo Poderoso.

El historiador Américo Lugo había referido en una ocasión que, entre todos sus conciudadanos, Don Federico Henríquez y Carvajal era el que más parecido tenia a Duarte. Esto así quizás por sus virtudes de gran ciudadano, por su entrega y nacionalismo.

Al publicarse mañana la segunda edición de la obra De Duarte a Balaguer, escrita por el Ing. Federico Antún Batlle, un análisis agudo de las cualidades en común  de estos dos grandes dominicanos, adaptando las mismas a las épocas y realidades que les tocó vivir respectivamente a cada uno, me atrevería a decir, no obstante las apreciaciones del Dr. Américo Lugo, y sin restar méritos y respeto  a las mismas, que el dominicano más parecido a la figura del Patricio Juan Pablo Duarte, tanto por su pensamiento, como por su conducta y su obra, lo fue, sin dudas, el Dr. Joaquín Balaguer.

Barahona: ciudad portuaria

El 24 de enero de 2015 volví a ver la película mejicana “El deseo llega de noche”, rodada totalmente en Barahona en 1962, protagonizada por los actores Joaquín Cordero e Isela Vega, gracias al Canal 319 del Telecable que destaca la época de oro del cine mejicano en blanco y negro y el technicolor  que se inicia en la década del 50. Me alegró mucho ver nuevamente mis amigos Yorik Piña y Roberto Peña participar brevemente en un film  que no solo mostró la ciudad y zona portuaria de Barahona sino también las minas de sal y yeso, las playas de San Rafael, Saladillas y Punta Inglesa y el lindo atardecer de gaviotas retornando a los manglares frente al hotel Guarocuya.

Y es que la ciudad de Barahona es eso: “playas, zona portuaria y mar Caribe”, o más bien una especie de ciudad portuaria a la que no se le ha sacado el mejor provecho desde el punto de vista turístico-urbanístico como sucede con la Zona Colonial de la ciudad de Santo Domingo, el malecón, etc.. Se trata de una historia de la Ciudad Primada mirando al mar, como señala José del Castillo Pichardo en sus últimos artículos sabatinos publicados en Diario Libre, quien además agrega: “Entorno que merece y puede tener un presente/futuro mejor. Para que la urbe siga mirando al mar”.

En sentido parecido Don César Medina refiere el proyecto de 2004 de isla artificial frente a la costa del malecón de Santo Domingo (Columna “Fuera de cámara”. Listín Diario. 24/1/2015), proyecto que tuvo un apoyo mayoritario de parte de inversionistas norteamericanos para desarrollar el turismo inmobiliario. Destaca además “La Cinta Costera de la ciudad de Panamá”, una avenida de ocho carriles que entra al mar Pacífico y constituye uno de los paseos mas atractivos de cualquier ciudad de latinoamérica. Don César comenta la posible construcción de una isla artificial frente al malecón de la Habana con características similares a la que se proyectó en Santo Domingo.

Los proyectos turísticos intramarinos como los antes señalados u otros parecidos, además del indudable atractivo estético pueden justificar y recuperar la inversión de distintas maneras, no solo desde el punto de vista inmobiliario sino partiendo de los parámetros de ciudades portuarias que se observan en otros países (Red Mundial de Ciudades Portuarias www.aivp.org), que en el caso de Barahona se comienza reconstruyendo la parte estética del entorno portuario-urbano para el desarrollo del turismo de cruceros.

Para lograr eso solo hace falta una leve iniciativa que rescate, reconstruya y habilite las infraestructuras portuarias frente a la ciudad. Las infraestructuras a las que me refiero son el muelle principal de importación-exportación y aquellas localizadas en la parte opuesta conocida como El Cayo, tales como el muelle No.6, el muelle azucarero, un atracadero de madera para botes y veleros, el rompeolas y los vestigios del otrora famoso muelle azucarero americano de principios del Siglo XX, donde todavía las gaviotas engalanan los atardeceres.

Desde el punto de vista turístico-urbanístico Barahona tiene un ambiente marítimo-aéreo ideal pero todavía sin definir, donde sobresalen el Aeropuerto Internacional María Montéz, las infraestructuras portuarias antes mencionadas, el Bulevar Turístico María Montéz y el Batey Central con su Zona Franca Industrial y el Parque Olímpico. Pero sobre todo la misma ciudad de Barahona que agrupa todo eso y le sirve de base para que se convierta no solo en ciudad portuaria sino también en ciudad crucerista al estilo Puerto Plata, según iniciativa de la Cámara de Comercio y Producción.

Visto lo anterior lo ideal sería que Barahona se convierta en una auténtica ciudad portuaria y crucerista, en este caso partiendo del comercio internacional, el turismo ecológico y de cruceros, como ventajas comparativas. Pero esto no lo vislumbran los planificadores dominicanos, los barahoneros y el Estado dominicano. El turismo ecológico comenzaría con la «Ruta del azúcar», partiendo del Ingenio Barahona hacia los bateyes al igual que excursiones para visitar el Lago Enriquillo, Laguna Oviedo, Bahía de las Aguilas, etc.

Dentro del concepto de ciudad portuaria lo menos o mínimo que puede hacer el sector industrial ubicado en el área portuaria de Barahona es contribuir con la funcionalidad del Bulevar Turístico María Montéz, basada en un anteproyecto de rehabilitación y estética portuaria que integre el Bulevar. El sector industrial podría compartir los costos de ese anteproyecto con el Ministerio de Turismo (Mitur) y la Autoridad Portuaria Dominicana (Apordom). Es una manera de contribuir con el eficiente desempeño del comercio internacional y el turismo de cruceros, visto los millonarios fondos de que disponen Mitur y Apordom.

En el caso de Barahona la adecuación del rompeolas serviría de atracadero y bulevar marino para fortalecer el turismo deportivo de botes y veleros y el club náutico que se comunica con el rompeolas, el cual también hay que rehabilitar. En cuanto al muelle americano en esos predios, se trata más bien de hacer una réplica o reliquia que rescate el «vigente silencio» de 100 años de tradición y cultura azucarera, gracias a la supervivencia del Ingenio Barahona y el Batey Central, como complemento de la «Ruta del azúcar» dentro de un turismo ecológico o agroturismo que destaque el concepto de ciudad portuaria.

Mientras tanto, Barahona discurre entre la sorpresiva muerte de su estrella internacional María Montéz en 1952 y el deterioro de dos grandes obras que por sus condiciones deshonran su nombre en vez de honrarlo. Me refiero al Aeropuerto Internacional María Montéz y el Bulevar Turístico María Montéz, hasta el momento dos elefantes blancos. Podría decirse, sin lugar a dudas, que nosotros los barahoneros vivimos a espaldas de nuestro mar Caribe y que también no sabemos cómo defender nuestro turismo, para darle la razón a Asonahores, ante quienes me quito el sombrero.

 

eduardofranjul@yahoo.com

Así no se hace patria

Mis distinguidos lectores son mis más fieles testigos de que señalé en una entrega anterior, que en algún momento el caso del Dican se iba a politizar, como un táctica inmediata de descender la popularidad del presidente Danilo Medina.
 
Los políticos que se refirieron al tema, nunca lo hicieron con una finalidad moralizadora, que es lo que demanda la sociedad de sus actores más comprometidos con los mejores intereses de la Nación, sino que dejaron ver claramente, que buscaban sacar capital político. Hasta el  expresidente de la Suprema Corte de Justicia, Jorge Subero Isa, intentó apagar el fuego con gasolina.
 
La sociedad dominicana siempre agradecerá a sus mejores hijos, que en caso como el de la Dican, se manifiesten sin más intereses que el bienestar de la sociedad. Así lo hicieron Marino Vinicio Castillo, Servio Tulio Castaños Guzmán, César Medina, Ricardo Nieves, Domingo Páez, y otras personalidades, que sin dejar de ser críticos, han formulado propuestas que vienen a fortalecer nuestro sistema de seguridad, a la vez que reconocieron la gran labor  que ha realizado el mayor general, Manuel Castro Castillo al frente de la institución del orden.
 
El proceso de globalización ha »transnacionalizado» el narcotráfico y el crimen organizado en todas sus manifestaciones. No se trata ya solamente de seguridad ciudadana, el narcotráfico y el crimen organizado son reales amenazas para los Estados. En tal sentido, lo atinado es formular políticas de defensa, donde los organismos de seguridad del Estado, trabajen de una manera integral para eficienciar la lucha contra la delincuencia y el crimen organizado.
 
Pienso que estas son las propuestas que tienen que hacer los sectores que aman a su país y no diseñar planes en busca de las cabezas del procurador general de la República, Francisco Domínguez Brito y el jefe de la Policía Nacional, Manuel Castro Castillo, quienes han demostrado sobrada capacidad en sus cargos. 
 
 El narcotráfico es una amenaza constante para quienes aspiramos a vivir civilizadamente y criar nuestros hijos apegados a valores y principios. Es imposible enfrentarlo aisladamente. Dicho con más propiedad: por Dios, no se lo dejemos todo a la Policía Nacional. Cuando bajen las efervescencias de los intereses, habrá que reconocer que el gobierno del presidente Medina, tiene logros tangibles en materia de seguridad ciudadana y eso se debe a que el mayor general Castro Castillo ha interpretado fielmente los criterios del mandatario.
 
La Policía Nacional nunca había estado tan cerca de las comunidades. Este es el mejor momento para incluir a los ciudadanos en programas de colaboración. Pienso que es el momento para la gran Reforma Policial, para que contemple el uso apropiado de todo el personal humano que ame a su patria y quiera integrarse en esta jornada moral, para que no sucumbamos ante el crimen organizado.
Estamos a tiempo. El departamento de Estado de Los Estados Unidos ha reconocido recientemente al país y al jefe de la Policía Nacional por los esfuerzos que se han hecho en materia de seguridad ciudadana y la lucha contra el crimen organizado. ¿ Qué falta ahora? Que los buenos dominicanos y dominicanas, sin mezquindad, nos unamos en una cruzada para apoyar a la Policía Nacional en esta lucha titánica contra la delincuencia y el crimen organizado. Así estaremos sirviéndole a la patria.