Pentecostés, nacimiento de la religión cristiana

El cristianismo de la Civilización Occidental, conmemora este año, 2015, la fiesta de Pentecostés, el domingo, 24 de mayo. Esta celebración es porque cincuenta días después de la resurrección del crucificado Jesús, el Cristo, se manifestó el derramamiento de Espíritu Santo sobre sus apóstoles y seguidores.

El libro de los Hechos de los Apóstolos 2: 1-21 (Nueva Versión Internacional- NVI), nos narra el singular evento de la venida del Espíritu Santo sobre los apóstoles y los congregados que estaban juntos en el mismo lugar. «De repente, vino del cielo un ruido como el de una violenta ráfaga de viento y llenó toda la casa donde estaban reunidos».

Ese acontecimiento fue la acertada manifestación del cumplimiento de la profecía de Joel 3:4; pues, en verdad fue un «día grande y esplendoroso». Mucho más que eso, fue la realidad afirmativa de la promesa hecha por Jesús en el Evangelio según San Juan 15: 26-27: «Yo les enviaré de parte del Padre, el Espíritu de verdad… y darán testimonio porque han estado conmigo desde el principio».

Poco antes de su ascensión, Jesús prometió enviar el Consolador, el Espíritu de Verdad, y señaló que: cuando venga convencerá al mundo de su error en cuanto al pecado, y a la justicia; además indicó que: los que creen en el Señor, el «les guiará a toda verdad».

Grandes cosas sucedieron en ese mismo momento de Pentecostés: «todos quedaron llenos del Espíritu Santo, comenzaron a hablar en otras lenguas…»; pues, allí presente habían personas de todas partes del contorno Mediterráneo, y esta gente se quedaron sorprendidos al oír hablar de las maravillas de Dios, en su propia lengua, en labios de los apóstoles que eran de Galilea, o sea, personas sin mucha cultura, y conocedoras de múltiples idiomas.

Por otro lado, la presencia y el poder del Espíritu Santo, inspiró y motivo a los Apóstoles a reafirmar su fe en Jesús, y dar testimonio de que lo que estaba sucediendo era anunciado por el profeta Joel, cuando dijo, que Dios «derramaría su Santo Aliento sobre toda la humanidad». (Joel 2: 23)

Allí en esa hora y lugar, se confirmó y concretó que: Dios ha resucitado a Jesucristo a quien crucificaron, pero ha hecho que él sea, «Señor y Mesías»: Ante ésto, Pedro enfatizó el aclamado primordial de la cristiandad: «Vuélvanse a Dios y bautícense cada uno en el nombre de Jesucristo, para que Dios les perdone sus pecados, y así Él les dará el Espíritu Santo.» (Hechos 2: 38).

Al conmemorar un nuevo aniversario de Pentecostés, se necesita de manera palpable, el impulso, inspiración y guía del Divino Espíritu de Dios; por tanto, rogamos que sea derramado de nuevo, sobre todo el pueblo a fin de que seamos renovados en espíritu y verdad. Por tanto, rogamos diciendo: Venga a nosotros el Espíritu Consolador. Danos paz con libertad, tranquilidad mental, justicia con dignidad, bienestar social, fe para fortalecer la confianza, esperanza para proyectar con clara visión, y amor para estar en intimidad con Dios, el prójimo y uno mismo

Una sociedad cómplice

 
Una sociedad determinada, puede ser definida por los factores comunes que la integran, de ahí que cuando los factores son diferentes, entonces se habla de otra sociedad. La sociedad dominicana, se puede identificar y diferenciar de otras sociedades. De la misma forma se puede diferenciar la sociedad campesina, de la sociedad urbana. Pero la pregunta sería, ¿existe una sociedad? Claro que sí, empero es una sociedad de complicidad de las cosas indignas. No existe una sociedad pura, en la cual se busca el bien, sino una, de «dame lo mío.»
 
Los componentes humanos de una sociedad deben actuar en la medida en que causen un desarrollo y crecimiento de ella; es decir, cada componente humano de ella, debe sentirse parte de ella y participar de los beneficios que ella genera. Sin embargo, lo que sucede en realidad, es que unos cuantos se adueñan de la sociedad y se benefician de la misma. Sea una sociedad deportiva, de consumo, de trabajos, religiosa, política, entre otras. Por eso toda sociedad tiene un comienzo promisorio, pero termina con una frustración de sus integrantes.
 
Una sociedad cómplice en la cual todos saben lo que está  pasando, pero pocos son capaces de enfrentar los entuertos, debido a que quienes los hacen son tildados de personas malas, son difamadas, separadas y sobretodo aniquiladas dentro de ella, como ente social. Lo que está aconteciendo en las diferentes sociedades del mundo es grave, pero vivimos como si no supiésemos la realidad. A nadie le importa nada, hasta que sea directamente afectado, entonces va a querer reaccionar, pero le sucederá igual  que a los demás que fueron afectados y reaccionaron, pero se quedaron solos y destruidos.
 
Un ejemplo de lo que venimos diciendo, son las iglesias. Todos sabemos que Dios hizo una sola iglesia, la cual haría presencia en todo el mundo, sin que cada una en su sitio geográfico sea menor ni mayor que las otras; es decir, en cada lugar que esté la iglesia es una iglesia con todas sus prerrogativas propias de la ella, por  lo que no tiene que estar sujeta otra u otras, de ubicación geográficas diferentes. Y además, se sabe que el único libro que puede utilizarse para demostrar la verdad en una iglesia es la Biblia, pero ¿cuántos se basan en la Biblia para comprobar si está correcta su iglesia.
 
Todos sabemos que Dios está en desacuerdo con las divisiones religiosas, y que son pecados. Mas, hay que señalar que existen tantas iglesias y cada día surgen más, y también tantos movimientos religiosos dentro y fuera de una misma iglesia, que ya no es sorpresa oír que alguien dice pertenecer a una iglesia cuyo nombre es  extraño al concepto cristiano. Pero, ¿qué se hace para buscar individualmente la solución? Nada. Cada quien está feliz en su iglesia y dice «mi iglesia es la verdadera.»      
 
La madre de las rameras y las rameras se han conformado en decir, primero que lo importante era la iglesia, porque decían «donde está la iglesia está Cristo;» más  tarde se inventó el concepto de «no importa a la iglesia que vayas, dame las manos y mi hermano serás;» pero esto no se quedó ahí, sino que se pasó a decir «lo importante es la fe;» ahora lo que se dice es «lo importante es el amor.» Y algunos están señalando que les hablen de Cristo, y no de doctrinas. En este arco iris de iglesias, es casi imposible identificar la iglesia de Cristo, por lo que muchos se conforman en decir «todas las iglesias son de Cristo.»
 
Alguien en una iglesia dice que el tiene el don de sanidad, otros en la misma iglesia dicen que ya no  existe el don de sanidad, y si alguien tiene el don de sanidad que vaya a los hospitales a sanar a los enfermos. otros, dicen que el recolectar el diezmo es un engaño, porque está abolido, más otros dicen que si no diezma no prospera; unos dicen que la Biblia escrito  que para ser obispo debe ser casado y con hijos creyentes, y otros no le dan importancia a eso; unos dicen que hay un infierno para el pecador no creyente en Cristo, otros que creen también en Cristo, dicen que no hay infierno.
 
La situación de una sociedad cómplice radica en que se dejan pasar las cosas, sin que busquemos individualmente la verdad de las éstas. No es que se impida la libertad de creencias, sino que cada individuo tome la libertad de indagar la verdad. Si alguien dice que cree en Dios, debe estar convencido de su creencia,como también los ateos deben estar convencidos de su ateísmo; no porque canten como los gallos cuando otros cantan, sino porque han indagado por sí mismos sus creencias. 
 
El apóstol Pablo escribió: «¿Tienes tú fe? Tenla para contigo delante de Dios. Bienaventurado el que no se condena a sí mismo en lo que aprueba» Rom. 14:22. También escribió: «Uno hace diferencia entre día y día; otro juzga iguales todos los días. Cada uno esté convencido en su propia mente» Rom. 14:5.
 
Aterrizando a nuestra sociedad dominicana, que no es diferente a otras sociedades del mundo, sin duda que todos saben las cosas que acontecen, los males que se viven y las malicias con que se actúa, pero en lugar de cada uno tratar de cambiar, lo que se hace es tratar de callarse, o de imitar lo malo que otros hacen. Existe complicidad por diferentes razones, y especialmente por conveniencia propia, lo cual es muy evidente. Cuando una sociedad se corrompe, la complicidad se convierte en una forma de vida; y nuestra sociedad está corrompida, en todo sentido. Antes era difícil encontrar personas corruptas, pero en los últimos 85 años, lo difícil es encontrar al que no sea corrupto. Dios tenga misericordia de nuestra sociedad. Dios le bendiga.

 

Una Residencia médica en el aire

 

 

La República Dominicana es un país inverosímil. Pero no solo porque el poeta Pedro Mir lo haya descrito como  un lugar  “Colocado en un inverosímil archipiélago de azúcar y alcohol”. La inverosimilitud caracteriza tanto las acciones políticas, como los comportamientos de dirigentes sociales o   entidades gremiales y a veces toca el ámbito  académico.

Buen ejemplo de lo anterior se encuentra en la situación creada  con los médicos que esperan ingresar a los programas de formación de especialistas, que en el argot sectorial  se denomina residencias médicas. El primero de marzo de ese año se llamó a examen y concurrieron 4,457 profesionales, de los cuales, 17.5 por ciento superaron la prueba.

Los cualificados deben pasar por otro proceso: depósito de documentos y entrevistas  en el hospital  donde habrán de  “residir” para recibir la formación de posgrado. Esa parte debió concluir el 28 de abril. Pero hasta la fecha, 860 médicos esperan  que las autoridades formulen el  llamado. Son víctimas  de los reclamos de  quienes reprobaron el examen.

Una aplicación inversa del  concepto de la democracia ha paralizado el proceso, pues como los reprobados -82.5 por ciento-  son mayoría,  han marginado las aspiraciones de quienes salieron airosos en el examen, impartido por la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Autónoma de Santo Domingo.

Pero la responsabilidad no era sólo de la Universidad del estado, sino de una entidad que regula esta delicada actividad. Se trata  del Consejo Nacional de Residencias Médicas, que junto al Ministerio de Salud integran la UASD,  el  Instituto de Seguros Sociales, la división médica del Ministerio de Defensa y el Colegio Médico Dominicano.

Los médicos que no  alcanzaron la calificación requerida  -mayoría aplastante-  acudieron a la Cámara de Diputados en busca de amparo y lograron detener  el inicio  del programa de enseñanza en salud, previsto para el primero de julio. Pero eso no será posible porque  las autoridades están privilegiando el reclamo de los reprobados.

El Consejo de  Residencias Médicas  define su misión como  “Garantizar Niveles de Calidad académica que promuevan el desarrollo continuo y sostenido de los programas de residencias médicas mediante la planificación, selección, supervisión, y evaluación según la normativa establecida por los entes Rectores de la Educación Superior a nivel Nacional”.

Inverosímil es lo contrario de verosímil. Y esto último  “tiene apariencia de verdadero”. Una sociedad inverosímil parece una invención. Lo que ha ocurrido con los futuros  médicos especialistas aparenta  una ficción, pero es –lamentablemente- una realidad.   Ellos calificaron para ingresar a una residencia médica, pero hasta  ahora  su residencia está en el aire.

Llanto por los bosques del país

 

Para el Consejo Regional de Desarrollo. Inc. (CRD) es de gran preocupación los incendios forestales que se están produciendo en forma permanente en nuestros bosques, los cuales se han trasladado masivamente y en un alto grado a toda la geografía nacional, atentando en forma alarmante en contra de  la supervivencia presente y futura de los dominicanos y dominicanas, así como de sus  principales fuentes de producción y alimentación.

Dentro de  esta penosa realidad,  los estudios  y levantamientos realizados por la  dirección técnica del CRD, en torno a la situación del bosque dominicano y la metodología a seguir para su preservación, arrojan que los crecientes incendios forestales y las talas indiscriminadas  y perjudiciales  de nuestros árboles, además de los señalados,  nos conducen peligrosamente hacia la destrucción de la fauna y la flora del país.

Conforme a estos estudios, tradicionalmente existen dos períodos de alto riesgo de incendios forestales en el año: febrero-abril y junio-septiembre, siendo marzo el mes de mayor ocurrencia de los mismos, con un promedio de 30 incendios en los últimos diez años, situación la cual, es también reconocida por el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales en  diversos informes presentados por sus dependencias.

Al efecto,  los mismos  recogen  que en el país la mayor parte de los incendios forestales, son  debido en primer lugar a la acción humana irracional, bien sea generados intencionalmente para la ampliación de la frontera agropecuaria o por negligencia al no tomarse las precauciones adecuadas, sobre todo en las quemas agrícolas; por descuido (fumadores, fogatas, entre otros.);  en un segundo aspecto, se debe a hechos accidentales (caída de líneas eléctricas sobre la vegetación o roce de las mismas con los árboles).

El contenido de la investigación hecha por el CRD, trazan como pauta que la efectiva detención de los fuegos forestales y las talas indebidas, amerita de una conciencia y voluntad colectiva,  ya que con los mismos se están  afectando sensiblemente a los bosques dominicanos en las tres categorías en los que están agrupados o clasificados, que corresponden a las siguientes :

1.- Bosque  siempre verde (Latifoliado y de coníferas):

El mismo incluye dos subgrupos de bosques, el bosque pluvial de arboles  altos, un clima húmedo  tropical y dotado de muy alta pluviometría o capacidad de producir agua, y el bosque nublado localizado en las zonas montañosas caracterizado por estar cubierto de nubes, que genera una alta humedad y baja temperatura, en la actualidad el bosque siempre verde (Latifoliado) posee en nuestras áreas boscosas, una extensión estimada de 15, 077 Kms2.,  se encuentra localizado en la Región Norte del país, San Cristóbal,  Monte Planta y la Sierra de Bahoruco.

2.- Bosque Seco:

Caracterizado por la escasez de agua y la pobre retención en su suelo de la misma, además,  la alta temperatura que predomina en éste determina que su vegetación  esté compuesta  principalmente por especies de árboles de mediana altura que crecen sobre roca  y secundariamente de altas alturas que se desarrollan en terrenos pantanosos. Estos bosques están localizados en la Regiones Sur y el Noroeste del país, en la actualidad detenta  en nuestras áreas boscosas,  una extensión estimada de 4,051Kms2.

3.- Bosque de Manglar:

Conformando por  mangle que son el habitad de una gran biodiversidad,  cumpliendo una alta función en la protección de nuestras costas y la productividad de las riquezas marítimas, detenta en la actualidad una extensión estimada en 293Kms2  de nuestras zonas boscosas, localizado  en nuestras costas y  sobre todo en los Haitises.

Rumbo que sugiere el CRD:

Para el Consejo Regional de Desarrollo, Inc. (CRD),  frente a la preocupante situación que se presenta actualmente en nuestros bosques, sería muy calamitoso que después de los grandes esfuerzos desplegados durante casi tres décadas por entidades privadas y organismos estatales, para superar significativamente el 11.7% en que se encontraba nuestra cobertura boscosa en todo el territorio nacional, en las décadas de 1980 y de 1990, que atentemos contra nuestras vidas y de  futuras generaciones, permitiendo que colapse el proceso de reforestación y preservación de su ecosistema, que está obligada a seguir implementando  República Dominicana, por tanto, entiende que todos los componentes de la sociedad dominicana debemos asumir un mejor rol,  para proveernos de los niveles colectivos de conciencia y educativos,  que nos permitan encarar con eficiencia y energía tan gravísimo problema.

La decisión de amar

Por KATIUSKA SUAREZ DE VARELA

 

¿Te cuento un cuento?

 

Un individuo fue a visitar a un consejero para decirle que ya no quería a su esposa y que pensaba separarse.
El consejero lo escuchó, lo miró a los ojos y solamente le dijo una palabra:
—Ámala. —Luego se calló.
— ¡Pero es que ya no siento nada por ella!
—Ámala —repuso el experto ante el desconcierto del señor—.

Verás que no es fácil, pero no es imposible tratarlo.

 Después de un breve silencio, agregó lo siguiente:
—Amar es una decisión, no un sentimiento. Amar es dedicación y entrega. Amar es un verbo y el fruto de esa acción es el amor. Tu amor es un ejercicio de jardinería: arranca lo que hace daño, prepara el terreno, siembra, sé paciente, riega, procura y cuida. Debes estar preparado porque habrá plagas, sequías o excesos de lluvias, más no por eso abandones tu jardín. Ama a tu pareja, es decir, acéptala, valórala, respétala, dale afecto y ternura, admírala y compréndela. Eso es todo, ámala

Este hermoso cuento entonces nos lleva a pensar que el amor trasciende nuestras necesidades, nuestro YO, que va más allá de las mariposas en el estómago, del enamoramiento. Que el amor invita a elegir a diario a tu pareja. Que amar es un verbo no un sustantivo. Que es un verbo que diariamente se conjuga, a cada momento, cada hora, cada día. ¡Ámalo; Ámala!

Decido amar a mi pareja, ejercito mi amor por ti. Elimino de nuestra relación aquellas cosas que nos alejan en vez de acercarnos. Soy responsable en este amor por ti y de manera consciente no permito que nada empañe, ensucie, distraiga lo que por ti siento.

Cada pareja, cada persona conoce cuales son los parásitos que poco a poco van comiendo ese amor, van impidiendo el crecimiento sano de las plantas de tu jardín, de tu relación. Cuida, protege tu relación como la joya mas preciada. Nuestros bienes, como nuestros carros, casas, joyas, las protegemos. Colocamos hierros, alarmas de seguridad. Entonces así deberíamos proteger nuestra pareja,  mi relación, de cualquier plaga que quiera dañarla.

Plagas como el trabajo en exceso, otro hombre, otra mujer, el computador, los amigos, las amigas, la telenovela, las adicciones, las inseguridades, el rencor, la rabia, la falta de perdón, y así podría enumerar muchas plagas más.

Quizás me dirás que es muy fácil decirlo. Que lo digo porque no se lo difícil que es tu pareja; tu esposo, tu esposa. ¡Sí! somos seres imperfectos, llenos de mañas, de conflictos internos que nos llevan a conducirnos de formas a veces inaceptables. Pero amar es decidir, que a pesar de esto, mi amor por ti trasciende y que te acepto como eres y te amo. Que me encargaré de apoyarte y crecer juntos en nuestra imperfección.

Recientemente, participando en un grupo maravilloso de crecimiento espiritual para parejas, pude reafirmar que, creciendo juntos en nuestra parte espiritual, permitiendo que el amor supremo, al que yo le llamo Dios, pero que tu puedes llamarlo como lo desees, forme parte de la pareja; esta fuerza unitiva del amor nos ayudará a caminar juntos, nos dará la sabiduría necesaria para resolver lo que se presente en el sendero de la vida, pero siempre juntos.

Te invito a amar, a corresponder a ese sentimiento de amor que un día juraste. A darte por completo a tu pareja, a no dañar al ser que amas. El amor bueno saca lo mejor de nosotros. No lastima, mas bien cuida, protege, aporta. Morir para ti, para dejar ser al otro.

“Abandonaras a tu padre y a tu madre” nos evoca la Biblia. “Serás un solo cuerpo, una sola carne, una sola alma” Perfectamente uno. 

Ama a tu pareja, ¡Ámalo; Ámala! Y sé feliz!

No jueguen con candela…..


Ya entramos en la cuenta regresiva. Estamos a menos de un año para
que el país asista a un nuevo certamen electoral que, según las
habladurías callejeras y politiqueras, se perfila como uno de los más
intenso y complejo de la historia política electoral dominicana de los
últimos tiempos.
Sin embargo, actuamos como si nada pasara en las organizaciones
políticas que terciarán en la contienda electoral del año próximo
mientras que, en el Gobierno, parecería que han tomado cápsulas para
dormir.
Observando ese comportamiento hay que decir que los actores y
protagonistas que están llamados a ser garantes del sistema
democrático, al parecer no se están dando cuenta que esa conducta es
sumamente peligrosa.
No es posible que faltando tan poco tiempo para las elecciones
nacionales, el presidente de la Junta Central Electoral, Roberto
Rosario Márquez, haya declarado a los medios de comunicación de masas
las dificultades financieras por la que atraviesa esa entidad oficial
y ningún sector haya dicho algo.
¿Cómo entender que en un evento en el que serán escogidos más de 4
mil representantes y servidores del Estado, a menos de 12 meses de la
celebración de las elecciones, no se haya explicado las causas que han
generado esas dificultades financieras denunciadas por la JCE.
No basta con decir, como lo hizo de manera escueta el activo y cordial
ministro Administrativo de la Presidencia, José Ramón Peralta, en una
declaración a los medios de comunicación de que el dinero de ese
organismo comicial está garantizado para montar el certamen venidero.
Se necesita más que eso, los días van pasando y cada vez más lo que
se escucha y observa es sumamente inquietante. Los suplidores que
ofrecen servicios a esa institución están al "grito"; y desde hace
unos meses no se paga la publicidad y han tenido que despedir parte
del personal por falta de dinero.
Además, retraso en algunos trabajos operativos propios de organismo;
reclamos de algunas organizaciones políticas alegando retrasos en
formalizar su reconocimiento y otras cosas que no terminan de
resolverse, provocando ese malestar que estamos señalando.
Si se quiere paz pública y preservación de este costoso sistema
democrático que nos gastamos, no juguemos con este tipo de
comportamiento. Despejemos todo tipo de suspicacia y cuidemos la
"mentada" democracia como hace tiempo le llamara don Juan Bosch.
Que fluyan los recursos económicos para la Junta Central Electoral y
suelten el "caramelito" de las contradicciones a lo interno del
Partido de la Liberación Dominicana entre reeleccionistas y
antireleccionistas. No jueguen con candela.
(Quezada.alberto218@gmail.com)

Comprender y ayudar al enfermo mental

 

El gran humanista dominicano, médico, psiquiatra, escritor y profesor universitario Antonio Zaglu -que amó a las personas con padecimientos mentales, antes de su partida al cielo- nos solicitó “comprender  al enfermo mental y ayudarle, es todo lo que pido”.

Hoy el gran maestro llegó a mi mente debido a que en los últimos días, en calles de Santo Domingo y provincias como San Pedro de Macorís y San Cristóbal, incluyendo sus municipios Haina y Villa Altagracia, he contemplado enfermos mentales deambulando sin rumbo fijo.

El maestro inmenso llega a mi mente en repetidas ocasiones; le escucho explicar de manera enérgica, como lo hizo en su libro Mis 500 Locos: » quien se ríe del enfermo mental, tiene un profundo temor a enloquecer. Nuestro deber es ayudarle, es nuestro compromiso social».

Agradezco a Dios, permitirme conocer el alma bondadosa del doctor Zaglul; médico humano. Varias de sus obras las he leído en repetidas ocasiones y cada vez con la misma hambre de aprender algo nuevo, pero mi mayor aprendizaje ha sido desvelar al ser humano detrás de la figura del médico.

Y hoy te invito unirte a tu sociedad y mediante la integración a equipo colaborativo, acciones para reducir dificultades; amparar a los enfermos mentales; respetar sus derechos como seres humanos, es tu deber. Asistirles como buen samaritano, también.

“Todo se puede conseguir perseverando», decía Zaglul, y es real. Asimismo, el maestro nos legó creer en la honradez humana, aunque siempre nos demuestren lo contrario. Utiliza tus valores morales y ayuda tu país en esta dificultad de salud que atraviesa.

Dominicana, dominicano, no es necesario rogar a Dymphna la protección de los enfermos mentales, si tú y yo asumimos  hacia ellos nuestros deberes ciudadanos. Que ningún halo de ignorancia te haga caer en la maldad, son tus compatriotas, tu familia, tus hermanos. ¡Debes protegerlos!.

Hoy no es sólo el compromiso de un ministerio. Tu y yo tenemos una cuota que aportar a la solución de esta dificultad.

¡Gracias maestro por sus obras, grandes legados de amor genuino, grandes enseñanzas; toneladas de bondad en cada línea. Cómo esperar menos de alguien que amó tanto la dominicanidad!.

Y a ustedes mis amigas, mis amigos, ¡que nuestra locura sea genial, como la de Zaglul !. Que nuestros aportes hagan un mejor país, que podamos ser como el mismo maestro se definió: “un enfermo mental coherente con sus ideales”. Es hora de nuestra contribución!.

 

Tres Jesuitas Migueletes

En su obra Barrios in Arms, editada por la Universidad de Pittsburgh en 1970, José A. Moreno narra en forma cautivante la manera en que tres sacerdotes jesuitas cubanos se establecieron en el barrio San Miguel, en el corazón revolucionario del conflicto cívico militar de Abril del 65, realizando labores humanitarias. Integrándose con la comunidad, incluidos los comandos, en labores vitales de reparto de alimentos, medicinas y atención médica, corriendo el riesgo de ser alcanzados por una bala perdida, una ráfaga precisa o fragmentos de granadas de morteros disparadas por las tropas interventoras desde las alturas de la Avenida Duarte y sus contornos.

“En la segunda semana de mayo, cuando pensé que se llegaría a un arreglo político y que por lo tanto era inminente el final de la lucha, decidí volver a mi casa para descansar y pensar sobre la situación. El día que comenzó el gobierno de Imbert fui a Santiago para ver cuál era la situación de las provincias. Después de volver a Santo Domingo traté de organizar un grupo de amigos para estudiar la situación política y tomar una posición con respecto a los hechos de los cuales habíamos sido testigos. En este momento las tropas de Imbert comenzaron a llevar a cabo con éxito, en el norte de la ciudad, la llamada Operación Limpieza. Se corrían rumores que después de terminar la guerra en el norte, Imbert iría a Ciudad Nueva, que era el último baluarte de los rebeldes, para exterminarlos. Se lanzó una campaña propagandística para mostrar al mundo que todos los rebeldes en Ciudad Nueva eran comunistas.

En la lluviosa tarde del domingo 16 de mayo, cuando la Operación Limpieza estaba en todo su apogeo, decidí ir a la zona rebelde con un amigo. Cuando cruzamos el Punto de Control Charlie en la Avenida Bolívar, empecé a temer que no volveríamos con vida. Después de dejar atrás los tanques, morteros y a los marines americanos, caminamos por las calles desiertas. Cuando cruzamos el  Parque Independencia, situado  en  el corazón de Santo Domingo, comenzamos a ver rebeldes con ametralladoras escondidos en los zaguanes y techos. Ya en la calle El Conde podíamos ver pequeños grupos de rebeldes en todas las bocacalles.

Al pasar un jeep, mi amigo reconoció al conductor y le empezó a hacer señas; era el paracaidista francés André de la Riviére, vestido con uniforme de combate y con una ametralladora colgando del hombro. Nos paramos en un rincón debajo de la lluvia, mientras André criticaba al Nuncio Apostólico por haberle preguntado abiertamente si él era comunista; estaba furioso con Caamaño por haber dejado a Viriato Fiallo, el jefe de la UCN, irse libremente de la zona rebelde hacia la leal sin ser sometido a juicio. Después de conversar durante media hora, André nos condujo cerca de las líneas americanas, porque era ya casi la hora para el toque de queda.

El 19 de mayo volví otra vez a la zona rebelde, esta vez era un día de sol, pero la ciudad mantenía su aspecto gris. Se podían escuchar los disparos que provenían del norte de la ciudad donde se estaba completando la Operación Limpieza. Al mediodía del viernes 21 de mayo se hizo efectiva la tregua humanitaria de veinticuatro horas que Mayobre, el representante de la ONU,  había conseguido. Decidí aprovechar la tregua y ese mismo viernes, a la tarde, me mudé a la zona rebelde, temiendo que ya el sábado sería demasiado tarde, ya que Imbert  había prometido repetidamente ‘acabar con los comunistas de Ciudad Nueva’.

Conmigo fue un joven sacerdote cubano, el Padre Manuel Ortega, quien el año anterior había estudiado ciencias políticas en la Universidad de Berlín. Nos llevamos algo de comida, una radio-transistor y unos pocos libros y papeles y nos fuimos a la zona rebelde. Pedimos permiso al Obispo para usar como base la vieja iglesia colonial de San Miguel, que está situada en el corazón de Santo Domingo. A pesar de que ninguno de nosotros había estado antes en esta parte de la ciudad, nos habían dicho que los rebeldes habían convertido a la vieja iglesia de piedra en un fuerte armado y rodeado por sacos de arena.

Como la mayoría de las iglesias del centro de Santo Domingo, San Miguel había  sido  abandonada  por  los  sacerdotes locales apenas  estalló la revolución. De las catorce iglesias católicas que normalmente operaban en el área, solamente cinco estaban todavía abiertas el 21 de mayo, y dos de ellas estaban administradas por jóvenes sacerdotes que se habían mudado a las iglesias después que éstas fueron abandonadas en los primeros días de la revolución. El domingo 23 de mayo abrimos al público las iglesias de San Miguel y San Lázaro, una semana más tarde el Padre Tomás Marrero se nos unió y abrió la iglesia de El Carmen. A fines de mayo, ocho iglesias católicas en la zona rebelde estaban otra vez sirviendo al pueblo y por lo menos  cinco  de  ellas estaban  administradas  por  jóvenes elementos liberales dentro del clero.

Cuando llegamos a San Miguel, el portero estaba poniendo un enorme candado en la puerta del frente, preparándose para irse al día siguiente. Había estado solo en la iglesia durante tres semanas y no quería quedarse allí a esperar que llegaran las tropas del CEFA. Nos mostró el edificio: tenía un pequeño apartamento anexo a la iglesia con dos habitaciones pequeñas, una abajo y otra en el primer piso. Nos dijo que el dormitorio de arriba no era seguro porque el techo de zinc no ofrecía mucha protección durante los ataques aéreos y que él mismo dormía abajo en un catre. El Padre Ortega también decidió quedarse abajo, pero a mí no me gustaban los olores que había allí y elegí permanecer arriba. Esa noche, antes de dormirme, sentí subir al Padre Ortega con todas sus pertenencias. También él había decidido arriesgarse a los ataques aéreos antes que soportar los olores de la planta baja.

No conocíamos a nadie en San Miguel. Cuando descendimos del auto algunas mujeres en la calle San Isidro nos miraron con sorpresa y curiosidad; cuando las saludé ellas me respondieron el saludo mirándose las unas a las otras. Después que dejé mis pertenencias adentro, saludé a algunos muchachos que estaban en la calle José Reyes, a dos casas de distancia de la iglesia. La fachada de la casa donde estaban los muchachos había sido agujereada recientemente por balas y proyectiles. Delante de ella había un mástil de bandera. Resultó ser la estación de policía de San Miguel, ocupada ahora por los muchachos del Comando San Miguel. Cuando pedí ver al comandante, los muchachos me hicieron entrar en la casa.

El comandante estaba hablando con algunos otros hombres en una habitación pequeña y sin ventanas. Cuando entré, él se puso de pie y sonriendo se presentó con voz suave: ‘Francisco, Comandante de San Miguel’. Nos dimos la mano y le dije que yo estaba en la vieja iglesia y que estaba dispuesto a ayudar en cualquier forma que pudiera. Me dijo que mi ayuda sería muy apreciada, especialmente durante la lucha, porque no había médicos en los alrededores. Sorprendido, le dije que yo no era médico. El me respondió: ‘De todos modos usted sabe más que nosotros de esas cosas y estoy seguro que podrá ayudarnos’.

Más tarde, cuando conversaba con algunos muchachos de San Miguel, se acercó un hombre delgado vestido con equipo de combate y portando una ametralladora, quien pidió hablar conmigo en privado. Tenía claro acento español. Caminamos hacia San Lázaro, donde al llegar me preguntó si el Padre Ortega y yo podíamos también encargarnos de esa iglesia. Yo acepté abrir San Lázaro al público y usar sus facilidades como centro de distribución de comida. El hombre con la ametralladora era el comandante de San Lázaro; era preciso, autoritario, pero amigable aun cuando daba órdenes a sus muchachos. Era un hombre mejor educado que los que le rodeaban y tenía maneras de caballero. En ese momento, su nombre, Manolo González, no significaba nada para mí, pero traté de recordarlo. Pronto sabría quién era y qué papel representaba en la revolución.”

Moreno describe San Miguel como un vecindario de clase media baja formada en torno a la vieja  iglesia colonial. Detrás de ella El Jobo, un barrio pobre integrado por 150 familias. Frente al tempo el parque rodeado por casas de la clase media. A un lado un bar y un colmado, al otro extremo la clínica del Dr. Dinzey, de tres pisos. En frente el comando ocupando la estación de policía.

Tras su primera pernoctación concluyó “que la falta de comida era el problema principal del barrio”. Abastos cerrados, la gente sin dinero, escasa refrigeración. Telefoneó a la OEA, CARE y Caritas, en procura de alimentos. Con ésta logró un camión inicial con doce mil libras de arroz en fundas de dos libras. Cuando  regresó a San Miguel y San Lázaro,  unas  700 personas hacían fila frente a cada iglesia. El día anterior distribuyeron tarjetas casa por casa y con la ayuda de muchachas, auxiliadas en el orden por los jóvenes del comando, se entregaron 3 fundas por persona. Tras dos horas de reparto, el nerviosismo amenazaba anarquizarlo presionado por gente sin tarjetas. Moreno exhortó a mantener la calma, afirmando que el arroz alcanzaba para todos. Al final, los del comando recibieron el saldo en pago a sus servicios de orden público, metralleta en mano.

Un joven José Chez Checo, hoy destacado historiador, cuya familia residía en el sector, abandonó el Seminario Santo Tomás de Aquino para integrarse junto a los suyos a los trabajos comunitarios a cargo del padre Marrero. José Licha y sus congéneres libaneses hicieron lo propio. Danilo Caro Ginebra, estudiante de arquitectura en Cornell –donde conoció a Moreno-, se sumó al suministro de medicinas para el consultorio que operó en la Clínica del Dr. Dinzey, donde José García Ramírez –hoy prominente cardiólogo y catedrático universitario- mantuvo las riendas. Doña América –hermana del general Ramírez Alcántara, héroe de la revolución figuerista de Costa Rica- avituallaba en su hogar a estos esforzados jesuitas, convertidos en temerarios migueletes. 50 abriles atrás.

 

 

Detienen a 13 y clausuran nueve lavaderos autos por desperdicio agua

SANTO DOMINGO, República Dominicana.- Nueve lavaderos informales fueron clausurados y 13 de sus empleados, incluyendo menores de edad, apresados durante un operativo que forma parte de las acciones para mitigar los efectos de la sequía extrema por la que atraviesa el país.

La medida se realizó por orden de la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo y  abarcó los sectores Villa Juana, Ensanche La Fe y Los Jardines Norte, donde fueron incautadas varias máquinas de lavado a presión, bombas, cubetas y mangueras.

La acción busca reducir el desperdicio de agua en las calles, en momentos en que el país afronta una sequía extrema y estacionaria que mantiene las presas por debajo de su cota mínima.

Se informó que el operativo se extenderá a otros sectores de la capital

an/am.

VIDEO CORTESÍA: NOTICIAS SIN.

«Apagón general» dejó sin energía a RD

SANTO DOMINGO.-Un apagón dejó sin energía eléctrica este sábado a toda la República Dominicana. El mismo fue causado por una explosión en la planta generadora de electricidad Haina Gas y averías en las estaciones Quisqueya I y Quisqueya II.

La situaión comenzó poco después de las seis de la tarde con una sucesión de apagones en la Capital y algunas provincias, pero se agravó alrededor de las 10:30 de la noche, cuando todo el país quedó a oscuras.

La Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas (CDEE) publicó la noche de este sábado en su cuenta de twitter que «el sistema eléctrico nacional presenta una falla general, nuestros técnicos trabajan para determinar las causas y restablecer el servicio».

Las autoridades no tienen idea de cuándo podría ser restablecido el servicio.

jt/am