VENEZUELA: Felipe González viajará a Caracas este fin de semana

El expresidente del Gobierno español Felipe González prevé viajar a Caracas este fin de semana para participar en la defensa legal de los opositores encarcelados Leopoldo López y Antonio Ledezma. González se vio obligado a aplazar su viaje hace unas semanas debido a la decisión del Gobierno de Nicolás Maduro de retrasar la vista oral contra López, exalcalde de Chacao y dirigente del partido opositor Voluntad Popular (VP), detenido desde febrero de 2014 en una cárcel militar a las afueras de la capital venezolana.

El español es persona non grata para el Ejecutivo de Maduro desde que anunció que participaría en la defensa de los dos opositores, que permanecen en huelga de hambre desde el pasado 24 de mayo. Pese a que viaja con pasaporte diplomático, González no gozará de la protección de las autoridades venezolanas. De ello ha advertido el Ministerio de Exteriores de ese país a la Embajada de España en Caracas, cuando esta intentó hacer las gestiones precisas.

Funcionarios venezolanos, como el Defensor del Pueblo, Tarek William Saab, o la fiscal general, Luisa Ortega Díaz, han adelantado que la prevista participación del expresidente español como parte del equipo de defensa de López y Ledezma no está amparada por la ley venezolana. El abogado principal de López, Juan Carlos Gutiérrez, y la esposa del dirigente de Voluntad Popular, Lilian Tintori, reiteraron la semana pasada que González se incorporará a la defensa como asesor externo, y no como abogado litigante.

Fuente: EL PAIS

El derecho a disentir

Mucha gente no lo sabe, pero primero está la naturaleza intrínseca del hombre y su dignidad: ente social; luego, piensa, decide, participa y se hace dueño de su destino en un tiempo (una época) y en un espacio (una sociedad determinada). Ese registro antropológico, social y político es universal y es -algo más trascendente- el epicentro de la Historia.

Consciente de ese registro, he ejercido mi derecho a pensar y participar, ya como ciudadano, y cuando he querido, como militante activo de un partido político. En esta última condición (la de militante político activo) me encuentro actualmente y puedo decir que la he ejercido, en el PLD, sin cortapisas ni mordazas (y el día que no, recojo y me voy). Eso sí, tal ejercicio, responsable y coherente, me ha dejado satisfacciones, frustraciones; pero sobre todo, el sabor agridulce de estar en minoría y visto como un bicho raro en medio de un festín.

También, he tomado partido, pero ni en ello he sido comprendido porque se estila -y es práctica común- que hay que adversar hasta desconocer y desfigurar al otro, si no, no habra una fauna-jauría que te asuma y te distinga. No obstante, en mi formación política-humanística no cabe asumir la actividad política partidaria a partir del criterio práctica-selva de querer aniquilar, ni mucho menos, de no reconocer al otro, con sus verdades y valores compensatorios tan necesarios para la convivencia y la tolerancia política-ideológica. Y más válido aún, todo lo anterior, en la pluralidad que debe primar en un partido político.

Con lo que no transijo, eso sí, es con la manipulación, la mentira y la falta de democracia; y sobre todo, el que se me quiera narigonear -vía segundones y pica picas- obviando o ignorando mis convicciones innegociables: que no soy domesticable, pues, ni alquilo ni presto mi cabeza para que otro ande con ella; ni mucho menos, la dejo a fuera en ningún zaguán. Lógicamente, acepto -como militante de un partido político- someterme disciplinariamente a las decisiones de las mayorías, siempre y cuando, se respete y se registre también mi posición de minoría.

Por ello, nunca he ido -las pocas veces que he ido- donde ningún líder a contarle chismes ni alimentarle el ego, sino, a escucharlo, a dialogar, a intercambiar ideas y pareceres, a aportar con sugerencias y criticas para mejor; también, a expresar mis aspiraciones, o a expresar apoyo y simpatía a una propuesta programática (no a un hombre per se), como hice con Danilo Medina, sin tener que demeritar o denostar a Leonel Fernández.

Finalmente y sobre la última crispación-turbulencia en mi partido (ya superada), creo fui coherente pues no asumí posiciones radicales -si no de crítica y preocupación-, y en esa línea, más bien, subrayé un error político-metodológico (el que estábamos poniendo “las carretas delante de los bueyes”), en medio del debate y de la medición de fuerzas sobre un tema fantasma recurrente del que nunca he sido partidario, pero que tampoco he satanizado porque, en el fondo y desde la lógica política -y muy a pesar de sus antecedentes históricos-, es político-coyuntural.

Así, estoy bien conmigo y con mi partido (es decir, listo para la gran batalla: mayo-16), sin dejar de pensar y de decir lo que he querido en cada momento. Lógicamente, no soy ingenuo, eso tiene un precio…

Lo prefiero, a quedarme callado, o a ser alcahuete de nadie!

Y el PLD no se dividió…

Por FRANK NUÑEZ

 

Bajo el criterio de que el Presidente Danilo Medina no sería el candidato a repetir del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) porque la Constitución de la República lo prohibía, los voceros partidarios y mediáticos de la oposición política centraron sus ataques durante tres años contra el ex presidente Leonel Fernández, en quién vieron como el rival a vencer en las elecciones del año entrante.

Con manido maniqueísmo, presentaban a Medina como “el bueno”, que arrastraba un déficit fiscal dejado por Fernández “el malo”, estrategia con la que apostaron a dividir a estos presidentes, de la República uno y del PLD otro, líderes indiscutibles de la organización fundada el profesor Juan Bosch en 1973.

Desde que comenzó a ponerse en marcha la estrategia opositora, muy especialmente por parte de lo que es hoy el Partido Revolucionario Moderno (PRM), no faltaron las advertencias sobre el peligro de practicar una “oposición atípica”, aferrada a la esperanza de dividir a la organización oficialista, sin propuestas a la solución de problemas vitales, como es el papel que se le otorga en las sociedades democráticas.

Durante las semanas que se mantuvo la crisis dentro del PLD, debido a posiciones encontradas entre quienes defendían la reforma constitucional para permitirle una segunda repostulación al Presidente Medina y los que se oponían, la agitación divisionista por parte de la oposición y sus voceros llegó a su punto más alto, hasta dar por seguro que no habría acuerdo posible que zanjara las diferencias.

Las redes sociales fueron el escenario por excelencia donde se podía medir el nivel de las expectativas de división, lo que le franquearía las puertas  del poder a la oposición en las elecciones del 15 de mayo de 2016. Gran sorpresa es la que se han llevado los voceros y teóricos adversarios del PLD tras el acuerdo de 15 punto suscrito por los 35 miembros del Comité Político de la organización morada, lo que le garantiza concurrir unida a los próximos comicios.

Por las expresiones que trascienden en los medios de comunicación y en las mismas redes de la Internet, ahora para la oposición nadie es “bueno” en el PLD, y tanto Leonel como Danilo, son igualmente “malos” junto a la totalidad de sus compañeros y aliados. Eso también se había advertido por estos mismos medios.

Se evidencia que en lo inmediato, los adversarios del PLD se esforzarán en tratar de mantener vivas las diferencias surgidas durante las contradicciones, sobre todo en magnificar posibles resentimientos y malquerencias, dividiendo a los peledeistas entre “vencidos y vencedores”.

Tal vez los presentados por los adversarios como “vencedores” sean los que de manera más efectiva puedan buscar revertir esa peligrosa apreciación para la causa del PLD y sus aliados.

La crisis puso al PLD frente al espejo

Los pueblos, las organizaciones políticas, las congregaciones religiosas y todas las agrupaciones humanas, como los individuos,  sufren etapas en las que necesariamente deben evaluar sus comportamientos, como una forma de adoptar conscientemente los pasos a seguir para una mejor supervivencia.

Probablemente una mirada sincera frente al espejo sea lo más saludable para esos momentos de crisis, que no es otra cosa que el tiempo de cambio, propio de todo lo que vive y como tal quiere seguir viviendo. Posiblemente eso fue lo que hizo el PLD, y de ahí la estupefacción de sus opositores.

El reencuentro con los métodos que le dieron origen podría ser lo más conveniente para el partido de la bandera morada y la estrella amarilla, tras el sacudión iniciado en Juan Dolio el 19 de abril del 2015, y sorteado por el tacto político de su liderazgo la semana pasada.

El cuestionamiento de la oposición viene ahora a los legisladores y al mismo acuerdo que puso fin a la crisis, lo que la continuará alejando de su rol, que es el de hacer propuestas realizables para el bien del país.

 

La oposición se confió en su proyecto divisionista

Recientemente comentaristas invitaban a una revisión a las páginas políticas de la prensa dominicana  de los últimos tres años a fin de palpar el  dato sorprendente de un fenómeno  que podría calificarse como el de  una “oposición atípica”, debido a la falta de propuestas de los competidores del partido en el poder para la solución de los problemas nacionales y la manera inconsistente en que han pretendido capitalizar coyunturas para crecer ante el electorado.

Se refería que un  chequeo aleatorio de las páginas políticas de los diarios dominicanos deja convencido al investigador de que el importante papel que juega la oposición en toda sociedad democrática, basado en críticas constructivas y proyectos para  una eventual gestión gubernativa había estado ausente.

Se refirió que tras  la caída de la dictadura trujillista en 1961 predominó el caos político hasta las elecciones del primero de junio de 1966, que dio origen al primero gobierno electo tras el golpe de Estado al Presidente Juan Bosch en el 1963. El ambiente bélico reinante frente al gobierno de facto no era propicio para el ejercicio de una real oposición, que se desarrolla en regímenes verdaderamente democráticos.

Aunque el gobierno surgido de unas elecciones bajo las botas de la intervención norteamericana de 1965 no podría describirse como auténticamente democrático, debió ejercer el poder con una oposición que no le dio tregua con sus críticas de diferentes géneros y propuestas de solución a problemas que iban desde las libertades públicas, los servicios básicos, la defensa a los recursos naturales, la mejoría del sistema educativo, la salud, la alimentación y todos los sectores productivos.

Desde su ascenso al poder, el viejo Partido Reformista (PR), con Joaquín Balaguer a la cabeza, gobernó con una oposición que encabezada por el entonces aguerrido Partido Revolucionario Dominicano (PRD), le hacía saber al pueblo que tenía otras ofertas frente a las autoridades de turno.

Solo así se erigieron en el espectro partidario jóvenes dirigentes como José Francisco Peña Gómez y todos los que se formaron en el PRD bajo las orientaciones de Bosch.

Pero también surgieron otras organizaciones en el período entre los doce años balagueristas desde el 1966 hasta el 1978, como fue el caso del PLD, fundado por Bosch en diciembre de 1973, tras su renuncia del PRD pocos meses antes.

Una izquierda que iba desde el foquismo bélico hasta el intelectualismo conceptualizador  también jugaba su papel, sobre todo entre la juventud estudiosa,  que creía en la posibilidad de construir una sociedad más justa y participativa. Todo eso, junto a los partidos de derecha que no compartían la corrupción ni los crímenes políticos de aquella época de terror.

 

El PLD inauguró en el país  un nuevo tipo de oposición

Con el ascenso al poder del PRD en 1978, encabezado por Antonio Guzmán, y su gobierno sucesivo iniciado en 1982 por Salvador Jorge Blanco, se amplió el arcoíris democrático que permitió el crecimiento del PLD, organización que hizo una oposición coherente y de propuestas frente a los gobiernos perredeistas, hasta el punto de que en las elecciones de  1990 se convirtió en el partido más votado.

PLD y PRD, junto a un Partido Revolucionario Independiente (PRI) de Jacobo Majluta, que después se quedó rezagado, planteaban propuestas políticas, económicas y científicas frente a los últimos gobiernos de Balaguer en el período 1986-1996, aunque con sus respectivos estilos e ideologías.

Una oposición frontal tuvo el primer gobierno del PLD encabezado por su Presidente Fernández entre el 1996 y el 2000, hasta el punto de que la organización, pese a realizar un gobierno de altas calificaciones por los organismos competentes, perdió primero las elecciones congresuales y luego las presidenciales, con el hoy Presidente Danilo Medina como candidato.

Esa situación se produjo cuando los reformistas, que habían sido aliados del PLD en el 1996, buscaron un camino independiente con la candidatura de su viejo caudillo, lo que dividió el voto tradicionalmente antiperredeista.

El PLD 2000-2004: Oposición típica a gobierno atípico

Con el triunfo de Hipólito Mejía se entronizó lo que se conoció como “un gobierno atípico”, debido al estilo folklórico que impuso desde el poder el jefe del Estado.

La oposición que hicieron el  PLD, el PRSC y otras organizaciones fue visiblemente prudente, tal vez por las grandes expectativas creadas entre las masas populares por la oferta electoral ganadora.

En los primeros meses el PLD se dedicó a enarbolar sus logros a su paso por el poder entre 1996 y 2000, y a reformar sus estatutos a fin de convertirse en una entidad política más abiertas para las futuras batallas que tendría que enfrentar en las jornadas cívicas criollas.

El grupo conocido como PPH dentro del PRD logró ganar las elecciones congresuales y municipales del 2002, lo que le alentó a reponer la reelección presidencial, entonces prohibida constitucionalmente.

El restablecimiento de la figura de la reelección coincidió con el desplome de la economía con la quiebra de una serie de bancos, una inflación sin precedentes y la caída de la moneda cerca del 60 por uno con relación al dólar.

Entrado el 2003 la crisis económica se volvió insoportable y los dominicanos comenzaron a añorar la presencia del PLD en el poder. Los líderes históricos del PRD, PLD y PRSC, Peña Gómez, Bosch y Balaguer habían desaparecido físicamente del escenario político, y en mayo del 2004, el Presidente Fernández,  con el 58 por ciento de los votos contra un 33 por ciento de Mejía, volvió al poder para el retorno de la confianza perdida.

PLD no practica divisionismo del PRD

Entre los años del 2004 y el 2008 Mejía mantuvo un bajo perfil, permitiendo que su otrora ministro de Obras Públicas, Miguel Vargas Maldonado, se convirtiera en candidato presidencial del PRD. El mismo candidato llegó a quejarse del poco esfuerzo que hizo el ex mandatario para que su partido ganara los comicios.

En el 2012, la fuerza del PPH dentro del PRD logró desplazar a Vargas Maldonado, presidente del partido, y volver con Mejía como candidato, quien fue derrotado por el PLD, gracias al trabajo mancomunado de su candidato presidencial Medina, la vicepresidencial Margarita Cedeño de Fernández y el liderazgo aglutinador del entonces Presidente Fernández, junto a las fuerzas aliadas.

Tanto en los gobiernos consecutivos de Fernández como en la actual gestión de Medina la falta de propuestas de la oposición ha sido llenada por el apoyo a conatos de huelgas y a descalificaciones a las iniciativas gubernamentales, sin plantear opciones objetivas, sobre todo en asuntos económicos, de seguridad ciudadana, servicios de energía, salud, educación y de interés general.

De la lucha interna entre los perredeistas surgió lo que se conoce como el PRM, integrado por los miembros más conspicuos del PPH. La nueva agrupación se ha limitado al apoyo de todo lo que constituye descalificación o ataque al presidente del PLD, sin importar procedencia, así como todo conato de huelga de los denominados grupos populares.

El ocaso de una estrategia fallida

El rasgo más atípico de la oposición, especialmente del PRM y lo que se conoce como la Convergencia,  fue su  ataque feroz al ex presidente Fernández desde su salida del gobierno el 16 de agosto del 2012. En ello coincidieron  con los representantes de la denominada sociedad civil, quienes prefirieron combatir al ex gobernante antes que al actual, debido  el segundo estaba  impedido constitucionalmente de repostularse.

En otras palabras, el objetivo no  fue solo  el ataque a Fernández y la defensa a Medina, sino sacar del poder al partido morado.

Apostar a la división del PLD como única posibilidad de la oposición retomar el poder se encamina a terminar en un cálculo equivocado, debido a la capacidad que ha demostrado la organización fundada por Bosch para ponerse de acuerdo aún en los momentos más difíciles.

Se han referido estudios  sobre el  fenómeno político dominicano demostrativos de que la población estaría más agradecida de la oposición si  se manejara  con propuestas y críticas constructivas para la solución de los problemas que le aquejan, antes que continuar instrumentalizando acciones de  entelequias o en la simple apuesta a la división del PLD.

La otra cara de la reforma

 

La ley que declara la necesidad de una reforma constitucional es prácticamente un hecho. Sin embargo, pienso que la sociedad se ha enfocado única y exclusivamente, en la intención del PLD, de repostular a uno de sus miembros, cuando en realidad lo que procuró esa organización fue un rompimiento con antiguas practicas caudillescas, mediante la puesta en marcha de un proceso de transición sustentado en un ejercicio democrático que permita el relevo dirigencial dentro de los partidos políticos.

La discusión sobre la reelección presidencial per se, ha sido el tema fundamental durante todo este proceso de reforma. No obstante, existe otro elemento cuyo propósito es probablemente de mayor significación constitucional que la simple repostulación de un presidente en ejercicio, como seria en este caso, la incorporación de un modelo de elección presidencial que permita materializar una verdadera y legitima fábrica de presidentes.

Efectivamente, lo que decidió el PLD, a través de una iniciativa impulsada desde su Comité Político, fue abrir las compuertas para que la clase política nacional, asumiera mediante una discusión sensata, el empoderamiento de un tema que se constituye a sí mismo en una oportunidad brillante para desterrar de una vez y por todas al continuismo en el ejercicio del poder.

Precisamente, ha sido esa parte la de la reforma que no se ve –y que no ha sido tocada por ignorancia o por conveniencia–, la pieza más importante de todo este proceso de discusión, la cual fue descrita, oportunamente, por el alto dirigente político del PLD, y actual embajador dominicano en Washington, Lic. José Tomás Pérez, en su artículo: «Modelo norteamericano o fábrica de presidentes», en el que su autor dice lo siguiente, cito:

“La constitución de los Estados Unidos de América, se elaboró no solo para que fuera un instrumento de garantías de los derechos y deberes de sus ciudadanos, sino también para que sirviera de guardián vigilante de los principios democráticos que desde temprano establecieron sus líderes y padres fundadores. La alternabilidad en el poder ha sido un factor clave para que esa gran nación se haya convertido en una auténtica fábrica de presidentes, fundamentada en el mandato constitucional que obliga a que los mismos (los gobernantes) solo puedan reelegirse una sola vez y nada más. Los padres fundadores nunca estuvieron ajenos al conocimiento de las debilidades y flaquezas que conlleva el ejercicio continúo del poder, y el apego que genera el mismo en hombres cuya naturaleza son la ambición desmedida o el afán de gloria”, fin de la cita.

Asimismo, en su artículo: “Leonel, Danilo, y la reelección”, José Tomás Pérez, sigue definiendo con claridad meridiana, la real trascendencia de la actual reforma constitucional, al referir lo siguiente, cito:

“Considero que una modificación constitucional nos llevaría a adoptar –de nuevo– un esquema que nunca debió ser sustituido. El modelo de reelección norteamericano es el único sistema con el que se puede desterrar, de una vez y para siempre, el espíritu caudillista que los dominicanos hemos heredado del Trujillato. No se puede hablar de fábrica de presidentes…, y evitar dejar caer en los labios una sonrisa cínica y burlona, a menos que no se establezcan las condiciones institucionales (Y en este caso, el Comité Político del PLD, actuó conforme a esa legítima aspiración) para que los nuevos líderes y aspirantes surjan en el escenario electoral de manera libre, sin verse opacados y reducidos por la sombra intimidante de un expresidente». 

Y, continúa el autor diciendo:

«La reelección de Danilo Medina, una vez y no más, se justifica dentro del marco de ese principio de alternabilidad del liderazgo político, primero, porque estaríamos dándole la oportunidad de terminar una obra de gobierno que por su tamaño y complejidad, amerita de más tiempo y, segundo, porque el cambio en el sistema político electoral abrirá las puertas al inicio de una nueva etapa en la manera de hacer la política de la República Dominicana”, fin de la cita.

Ciertamente, la reelección indefinida en cualquiera de sus modalidades, es una práctica que rezaga el sistema político dominicano y afianza en el poder a figuras mesiánicas que inciden permanentemente en el quehacer cotidiano de la nación.

En consecuencia, un sistema democrático como el que predomina actualmente, permite que un gobernante de turno se apuntale en una de dos direcciones, que son: hacer una reforma para que se pueda reelegir de manera consecutiva, o acumular capital financiero y clientelar, si se quiere, con el propósito de que una vez se salga del poder y luego que pasen cuatro años, volver nuevamente mediante esas influencias acumuladas.

Breve historia:

En la reforma del año 1994, el propósito que primó para la eliminación de la reelección consecutiva e indefinida, fue el de impedir el continuismo del Balaguerismo, y se estableció, entonces, la posibilidad de la repostulación presidencial con un periodo inactivo de por medio –modelo que está establecido actualmente–.

Más adelante, en la reforma del año 2002, se introdujo la posibilidad de aspirar a dos períodos presidenciales consecutivos y nunca más, similar al modelo norteamericano –modelo que está en discusión actualmente–.

Luego, fundado en un propósito –implícito– de rehabilitar antiguas figuras presidenciales, y en un afán por salir de la jubilación que imponía la reforma constitucional del año 2002, nuevamente en el año 2010, se reforma la carta magna, con el objetivo de reintroducir la no reelección consecutiva, similar al modelo que adoptamos en el año 1994.

La reforma del año 2010, aunque con muchas luces y pocas sombras, mutiló el proceso de adecentamiento político iniciado en el año 2002, provocando un retroceso institucional que nuevamente, abriría las puerta al continuismo de Estado, mediante practicas ya mencionadas.

No obstante, como consecuencia del error que cercenó esa conquista de la democracia, actualmente se hace apremiante reintroducir un proyecto de reforma que busque, más que reelegir a un mandatario, restablecer un sistema de sucesión política que permita seguir avanzando por el camino de la alterabilidad democrática. Por cuanto, esta vez, deberá hacerse un consenso entre las fuerzas políticas y sociales, para establecer un mecanismo definitivo que consolide la figura de la primera magistratura del Estado.

Por consiguiente, se hace necesario un acurdo solemne que planteé la aplicación de candados procedimentales que hagan más rígida su modificación, de modo tal, que una vez consumada la actual reforma constitucional, no volvamos a sucumbir ante las apetencias de los gobernantes de turno o de aquellos que hayan pasado al retiro.

Es ahí donde radica la verdadera esencia que deberá motivar la reforma. 

Es esa, la razón principal para proponer una modificación, cuyo resultado, deberá beneficiar única y exclusivamente al sistema democrático de la nación.

He aquí un Diputado de Ultramar

 

 

Antes de intervenir  sobre  mi candidatura a Diputado de Ultramar,  considero prudente  introducir  algunas referencias de mi persona. Adelanto que  desde muy temprana edad se ha gestado  en mí un compromiso de servirle al país. Este compromiso viene precedido de una larga historia. 

Mi madre,   pariente   del ex ministro constitucionalista Héctor Aristy Pereyra, me enseñó a tener un profundo sentimiento por nuestro país  y más que todo  a defenderlo con dignidad.   Mi adolescencia estuvo marcada por las hazañas heroicas de otro pariente: Amaury Germán Aristy, líder de Los Palmeros. Por parte de mi padre,  agricultor y  ganadero,  adquirí   total responsabilidad hacia  los estudios y el trabajo.  Y sobretodo,  lealtad y solidaridad hacia mis amigos.

A los dieciocho años recibí una beca para estudiar  en la Unión Soviética, donde  me gradué de ingeniero  electromecánico con  Maestría en Generadores de Potencia. Al llegar a República Dominicana, impartí docencia en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) y en  la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña (UNPH) y luego  trabajé  en la oficina que representaba a General Electric,  como Gerente de Operaciones. 

A principios de los noventa vine a Nueva York a terminar otra especialidad en el Politécnico de Brooklyn y desde entonces vivo en Queens, donde he sido desde profesor de Matemáticas,  hasta fundar una compañía que ofrece servicios de consultarías a las escuelas públicas  de Nueva York. He aquí unas pinceladas.

QUE ES UN DIPUTADO DE ULTRAMAR

para ilustrar a mis lectores y a los interesados en los logros y sacrificios de los dominicanos en el exterior, cito una oportuna carta que me enviara al respecto el compañero y presidente del Partido Alianza por la Democracia, Dr. Max Puig, donde explica que de los 191 diputados, apenas 07  representan a los residentes en el extranjero. Y 03 de éstos corresponden a la Costa del Este de los Estados Unidos y el Canadá.

Mi incursión en la política partidista dominicana es nueva.  Sin embargo, he  estado presente en  los últimos acontecimientos  de la comunidad inmigrante de Jackson Heights, Corona y Elmhurst en Queens, donde he vivido  por más de dos décadas. Después de haber observado y estudiado cómo  han emigrado  más de dos millones de nacionales, he decido integrarme a la lucha por la participación directa  del dominicano en el exterior en los asuntos del Estado. Los dominicanos hemos emigrado por la irresponsabilidad de un Estado fallido y a la vez, al servicio de  una oligarquía rancia que no ofrece seguridad a la sociedad dominicana.Y lo que es más preocupante: la corrupción y la impunidad han empujado a  los dominicanos  hacia otras naciones en busca de fuentes de trabajo.

De ahí que los dominicanos somos víctimas de gobiernos que  estrangulan  los recursos del Estado para beneficios de partidos enquistados en un poder que les permite acumular fortunas astronómicas. Y por tanto, es notable que ese mismo Estado siga  a merced de partidos que  por décadas han  desconocido los aportes de los dominicanos que residimos en el exterior. Y algo más grave: el mal llamado “dominicano ausente” ha sido  marginado y menospreciado por la mezquindad de políticos y servidores  públicos  en contubernio con una oligarquía que jamás ha creído en los destinos del pueblo dominicano. 

Esa misma oligarquía  se arrodilla a las órdenes  de ponencias foráneas que siempre han utilizado las herramientas del soborno. Yo pertenezco a una nación  secuestrada por políticos vulnerables y prebendados. Tenemos políticos cuyo  nocivo instrumento es un clientismo que les permite presionar a ese mismo Estado para hacer de la reelección presidencial un festín de buitres,  anidados en los cubículos de un Congreso que ha sido un arma letal contra los mejores intereses de la nación. 

Los Congresistas dominicanos han hipotecado el futuro de generaciones enteras para hacerse cada día  más ricos y por supuesto, más miserables en términos humanos. Los Congresistas de ambas Cámaras,  han maniobrado  como aves de rapiña pero con garras muy bien afinadas y listas para vender a precio de vaca muerta el patrimonio de la nación. No tenemos un Congreso: lo que sí existe en la nación dominicana  es una jauría de buitres.  Y eso tenemos que cambiarlo para darle prosperidad y participación al pueblo en los asuntos de un Estado, sometido al saqueo, a las prebendas y a la iniquidad de políticos perversos.

De ahí que la nación dominicana y los residentes en el exterior, pueden tener la plena seguridad que con R. A. Ramírez-Báez, elegido por el voto soberano de los residentes  de Nueva York y Nueva Jersey, no habrá ningún acuerdo que afecte a los  intereses de la nación y por supuesto, jamás serán vulnerados  los sacrificios de los dominicanos de ultramar.   Ni firmaré  jamás ninguna ley donde estén  en juego mis principios  y la dignidad de la nación dominicana. Prefiero mejor no cortarme  uno, sino los brazos antes que traicionar  los sagrados intereses de la patria de Duarte, Sánchez y Mella. He aquí un Diputado de Ultramar al servicio de la nación dominicana y su comunidad de ultramar.

           

El desbalance político de la JCE

                                                                                          

 

La mala percepción de que la Junta Central  Electoral (JCE) muestra inclinaciones y favoritismo  político es creciente.  Es preocupante porque  los desequilibros nunca ayudan al progreso de la democracia. Si la JCE actúa inclinada hacia el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) obra en perjuicio de su propia credibilidad y atenta contra su propio destino  como organismo rector de elecciones.

Hay una marcada diferencia en la velocidad  de su actuación. Unas veces camina  sumamente lenta, con paso de tortuga,   y otras veces actúa con velocidad asombrosa de rayos luces. Su accionar depende siempre de hacia qué lado soplan los vientos políticos.

Pongamos el caso de la cedulación.  Aparte de poco transparente, la JCE ha sido bastante lenta en el registro de los dominicanos del exterior.  En dos años han registrado unos cien mil  votantes contra su propio padrón del 2012 que marcó unos 350 mil inscritos en el registro electoral.

Cuando ya se ha registrado el 90 por ciento de los votantes en la isla. Deja claro y sobrentendido que no le interesa avanzar en dirección de la diáspora. La percepción es de que se quiere frenar el voto del exterior para favorecer al partido gobernante. Porque se piensa que ese voto es más independiente y está más inclinado a la oposición.

Lo mejor que pudiera sucederle a la JCE es que deponga esa actitud y que avance en construir el padrón más amplio y representativo posible. Que exprese la voluntad libérrima de la población  y el voto del exterior en el  2016.

El caso de la crisis del  PRD y el PRM. La solución rápida en favor de Miguel Vargas Maldonado ha sido notoria. Con apenas 3 por ciento del votante a su favor , y habiendo sufrido la más grande estampida masiva de sus militantes hacia el PRM, el partido del jacho prendío sigue recibiendo recursos                             millonarios como si fuera   la fuerza mayoritaria  de antaño, que ya no lo es. Hasta donde es cuestionable la justicia electoral  con un partido que practicamente ha desaparecido.

Se dirá que ahí se cumple con la ley sobre asignación de recursos a los partidos que  mantienen su registro legal. Nada más falso. Esa situación, como la del Partido Reformista Social Cristiano (PRSC), que son fuerzas  minoritarias, aunque han sido partidos gobernantes, ganadores de elecciones, tiene que ponderarse de modo distinto. Y si amerita modificar la ley, hacerlo.

Es desequilibrado  y decepcionante que esas fuerzas políticas realmente minoritarias  reciban recursos millonarios, cuando no representan el sentir mayoritario de la población, mientras aquellas que nacen con fuerza y penetración popular están en cero recursos.

El contraste  es evidente. Hay que hacer justicia con esos grupos nacientes. Porque hay movimientos y partidos políticos que gozan de mayor respeto y preferencia popular. Es el caso de Alianza-País y Guillermo Moreno, que junto a otros seis movimientos y partidos, están haciendo lo que manda la ley para obtener su registro legal, y sin embargo, y con las elecciones  a la vuelta de la esquina,  la JCE  les cierra las puertas del reconocimiento legal.

Si ya las encuestas han dicho que Alianza-País tiene un 15 por ciento de preferencia electoral, esa sola muestra científica, porque lo ha dicho la Gallup y otras firmas prestigiosas, es más que suciciente.  Basta ya de más demoras!

Portavoz PRM acusa funcionarios de «acosar» a diputados; Montás lo niega

Santo Domingo, 2 jun (EFE).- El portavoz de los diputados del Partido Revolucionario Moderno (PRM), Nelson Arroyo, acusó hoy al ministro de Economía, Temistoclés Montás; y al de Obras Públicas, Gonzalo Castillo, de «acosar» a diputados opositores para que voten a favor de la reforma constitución para introducir la reelección presidencial consecutiva.

Arroyo hizo la denuncia durante su exposición en la sesión de la Cámara de Diputados, que conoce hoy el proyecto de ley que convoca a la asamblea revisora para reformar la Constitución.

El diputado acusó, además, al director ejecutivo del Departamento Aeroportuario, el dirigente reformista Marino Collante, de supuestamente «convocar» a su oficina a la legisladores opositores para «hacerle propuestas» a cambio de que aprobaran la iniciativa.

Los mismo habría hecho Castillo, afirmó Arroyo en la sesión de los diputados.

En tanto, Montás intentó «persuadir» a los diputados «con una charla Boschista», dijo Arroyo.

El diputado, quien reiteró que él y los demás diputados del PRM votarán en contra de la reforma, argumentó que, contrario a la posición del Gobierno y del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), la reelección «no surge de la voluntad del pueblo».

Arroyo dijo que es «imprudente» que a menos de un año de las elecciones presidenciales se reforme la Constitución.

«La Constitución debe ser modificado en un ambiente de paz y sosiego», dijo, y agregó que la carta magna no debe ser cambiada «cada vez que alguien se le antoje» continuar en el cargo.

Las declaraciones de Arroyo provocaron que el presidente de los Diputados, Abel Martínez, le llamara al orden, lo que provocó críticas de diputados del PRM. EFE

Ministro Economía lo desmiente

Temístocles Montás.
Temístocles Montás.

Santo Domingo, 2 jun (EFE).- El ministro de Economía, Temístocles Montás, desmintió hoy desde Paris, Francia, donde participa en un evento relativo a su cargo, que estuviese asediando a legisladores para que votaran a favor del proyecto de ley de convocatoria de la Asamblea Revisora de la Constitución de la República.

“Es una acusación irresponsable y carente de sentido, ya que desde el viernes pasado viajé a París para participar en un evento regional en mi condición de ministro de Economía, Planificación y Desarrollo”, expresó Montás, en un comunicado enviado por ese organismo.

El funcionario se refirió a la denuncia del diputado Nelson Arroyo, vocero de los diputados del Partido Revolucionario Moderno (PRM) de que funcionarios del Gobierno, entre los que citó a Montás estaban supuestamente asediando a legisladores para que inclinaran su voto a favor del citado proyecto de ley.

Montás precisó que nunca ha sido su proceder asediar ni presionar a nadie para inclinar voluntades en uno u otro sentido porque siempre ha sido un hombre que cree en el libre juego de las ideas y en el debate democrático.

Montás viajó a París al frente de la delegación dominicana que participa en la Séptima Edición del Foro Económico Internacional de América que esta vez debate sobre “Mejores Estrategias para un Desarrollo Sostenible”.

El encuentro, que se extenderá hasta el 5 de junio, cuenta con los auspicios del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Centro de Desarrollo de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y los ministerios de Economía, Industria y Sector Digital y Hacienda de Francia.

Junto a Montás viajan los viceministros del MEPyD Juan Monegro y Radhamés Domínguez; así como Magdalena Lizardo, directora de la Unidad Asesora de Análisis Económico y Social del MEPyD.EFE

 

Acuerdo PLD: fortalece la unidad en la diversidad

 

La angustia e incertidumbre reinaban en la militancia peledeista, desde el pasado 19 de abril. Rumores   y desafortunadas declaraciones de dirigentes y  congresistas sobre desavenencias con respecto al proyecto reeleccionista,  entre seguidores del Presidente de la República y del Presidente del Partido,  proyectaban una crisis que  apuntalaba hacia el fraccionamiento del PLD.

Esa posibilidad y tendencia se hizo más sombría por el  discurso que pronunció el Presidente del PLD,  en la noche del lunes 25 de mayo,

Se desmejoraba la buena imagen de unidad, dirección colectiva,  buena organización y disciplina partidaria que, desde su fundación en el 1973, caracterizan al partido morado de la estrella amarilla como, genialmente, la ofertó y promovió el prócer Juan Bosch ante el pueblo dominicano.

 A esa situación se sumaron los enemigos acérrimos del peledeismo, como nuevos abanderados y levantando,  de manera oportunista, los principios y ética política que predicó el profesor Juan Bosch.

Con  propósitos de agudizar la crisis,  reducidos grupos  enquistados en ciertas  organizaciones de la sociedad civil y una claque que usa y abusa de  los medios de comunicación y redes sociales se dieron a la malsana y fallida tarea de introducir la cuña de la división en frondoso y fructífero árbol del PLD. 

Gracias al positivo «Acuerdo de los 15 puntos», que tuvieron a bien firmar Danilo, Leonel y los otros 33 miembros del Comité Político, se reinstauró la unidad en la diversidad y se enterró el fatal virus divisionista.  De nuevo prevaleció en el PLD la sensatez, la prudencia, la capacidad política y correcta vocación de poner.

La dirigencia peledeista supo anteponer sus intereses personales y grupales a los supremos intereses del Partido y de la nación. Así la disciplina y la unidad en la diversidad del Partido, se preserva  por encima de todo.

No obstante lo anterior, consideramos pertinente llamar la atención a los peledeistas, en especial a los dirigentes de los Comités Intermedios y de Base sobre estas seis  realidades políticas de la actual coyuntura política:

1. Por lógica y estrategias políticas, dirigentes de los partidos de oposición y algunos “comunicadores objetivos e imparciales” van a satanizar el acuerdo. Buscarán la forma de promover la insubordinación y el descontento entre peledeistas que,  con legítimos derechos, son precandidatos a cargos congresuales y municipales.  A esas intenciones hay que anteponerle la importancia de conservar al PLD unido, aun cuando a su interior existan diferencias en algunos aspectos no antagónicos del quehacer político.  

2. Recordar que no existen los acuerdos perfectos. Es imposible que estos 15 puntos que se acordaron satisfagan las expectativas de todos los dirigentes y precandidatos congresuales y municipales del PLD.  Pero son el sello de  la unidad y punto de partida para obtener el triunfo en las elecciones del 2016.

3. Por el bien del Partido, todos deben respetar y poner en práctica los fundamentos del acuerdo, porque no serán los ideales;  pero sí  es el resultado de lo posible, de la realidad política y de la conveniencia para el sistema democrático y el porvenir de la Patria. 

4. A los fines de evitar confrontaciones estériles que podrían generar heridas entre precandidatos congresuales y municipales y perturbaciones a los objetivos del Partido, aceptemos con optimismo e instrumento idóneo la aplicación de encuestas profesionales y objetivas para identificar a los compañeros que formarán las boletas electorales para el congreso y los municipios.

5. Desde nuestras respectivas posiciones, estimulemos una amplia alianza política en torno al PLD que sirva de base para implementar un Gobierno de Unidad Nacional para el periodo 2016-2020, el cual será imprescindible para reducir la pesada deuda social que todavía excluye y afecta la calidad de vida de un alto porcentaje de dominicanos.

6. Levantar, con entusiasmo y firmeza, los siguientes objetivos políticos:  Por la paz social y política, evitar el retroceso y avanzar sin pausa hacia la prosperidad, modernidad y el progreso de la Patria de Duarte, Sánchez, Mella y Luperón, todos a fortalecer la unidad en la diversidad del PLD.

Si así se hiciere, estamos absolutamente convencidos que los peledeistas seguirán contando con el favor del pueblo y las urnas de las elecciones presidenciales, congresuales y municipales, en mayo del 2016, se llenarán de votos morados y de los partidos que, en calidad de aliados, también se identifiquen con el próximo Gobierno de Unidad Nacional.

 

MOCA: Podría cerrar Instituto Mocano de las Diabetes

MOCA.- El director del Instituto Mocano de las Diabetes, doctor Adilcio Ureña, anunció que alrededor 30 mil personas padecen diabetes en la provincia Espaillat, lo cual constituye alrededor del 15 por ciento de la población total de esta demarcación,.

Al participar anoche como invitado en el programa de televisión Coctel Político, que a través de Moca Visión canal 6 produce el licenciado Nicolás Arroyo Ramos, el especialista médico manifestó que se requiere del respaldo de los empresarios y el gobierno para evitar el cierre de ese instituto, al que acuden miles de personas de escasos recursos económicos a buscar asistencia para la diabetes.

Manifestó que esta entidad funciona en esta localidad desde el año 2006, pero que en caso de no encontrar ayuda de algunos sectores tendrá que cerrar sus puertas por la falta de recursos económicos.

Ureña dijo que una medida de esta naturaleza condenaría a muerte a miles de personas pobres de Moca y la región que acuden a este centro en busca de servicios y medicinas.

Expuso que el Instituto Mocano de las Diabetes tiene un costo operacional de alrededor de 70 mil pesos mensual, entre el pago de local y el personal que labora en el centro. Observó que no cuentan con ingresos fijos ni una subvención del Estado ni de nadie.

jpm

Peña Guaba trabaja por gran alianza político nacional

SANTO DOMINGO.- Está en proceso la conformación de una gran alianza nacional que respaldará al actual Presidente Danilo Medina Sánchez en las elecciones del 2016.

La coalición de partidos llevará por nombre “Alianza por la Nación, por un gobierno de Unidad Nacional”, según los planes anunciados por el presidente del Bloque Institucional Socialdemócrata (BIS), José Francisco Peña Guaba.

Los partidos que participarán en la gran alianza están encabezados por el Partido de la Liberación Dominicana (PLD), Partido Revolucionario Dominicano (PRD),  Reformista Social Cristiano (PRSC), Bloque Institucional Socialdemócrata(BIS), Movimiento Democrático Alternativo (MODA), Partido Quisqueyano Demócrata Cristiano (PQDC), Partido Liberal Reformista (PLR),Partido de Los Trabajadores Dominicanos (PTD) Partido Acción Liberal (PAL) Partido de Unidad Nacional (PUN) y el Partido Socialista Bolivariano (PSB).

Además formarán parte de este acuerdo  el Partido Popular Cristiano (PPC), Partido Demócrata Institucional (PDI), Partido Revolucionario Independiente (PRI),  Partido Nacional de Veteranos y Civiles (PNVC) y el Partido Cívico Renovador (PCR), entre otros.

jpm