La economía del «rebote»

POR VICTOR GARRIDO PERALTA

En medicina, la metástasis no es la enfermedad inicial: es su expansión descontrolada, la evidencia de que el sistema ha fallado en contenerla.

En la República Dominicana, el llamado “rebote” de pacientes críticos ha dejado de ser un evento administrativo para convertirse en una metástasis institucional.

No se trata solo de traslados.

Se trata de decisiones.

Decisiones que determinan, en el punto más vulnerable de la existencia humana, quién continúa siendo tratado… y quién deja de serlo.

Cuando una póliza se agota, no se extingue únicamente una cobertura financiera.

Se interrumpe, en términos reales, la continuidad de la vida.

El instante en que la medicina se arrodilla

Hay un momento —clínicamente decisivo, pero estadísticamente invisible— en que ocurre la ruptura.

El paciente está intubado.

El monitor aún responde.

La ciencia tiene un protocolo claro.

Pero la póliza se ha agotado.

Y en ese instante, la medicina —como práctica ética— cede ante la contabilidad.

Lo que sigue es un traslado que no responde a criterios clínicos, sino financieros. Un movimiento que expone al paciente a descompensaciones, infecciones y a eventos adversos evitables.

Cada minuto en cuidados intensivos es determinante.

Cada traslado injustificado es un factor de riesgo añadido.

No es medicina basada en evidencia.

Es medicina condicionada por cobertura.

Arquitectura de una exclusión funcional

El sistema de salud dominicano no colapsa por accidente. Funciona conforme a un diseño fragmentado donde los incentivos económicos entran en conflicto directo con la continuidad asistencial.

Las leyes que consagran la universalidad —42-01 y 87-01— operan sobre una estructura que no logra garantizarla.

La evidencia es clara.

La República Dominicana invierte aproximadamente entre 4.5 % y 5 % de su producto interno bruto en salud. Pero esta cifra incluye todo: gasto público, privado y, de manera crítica, el gasto directo de los hogares.

El componente estatal, según la estructura presupuestaria vigente, ronda apenas el 2.6 % del PIB.

Esta diferencia no es técnica.

Es estructural.

Significa que una proporción sustancial del sistema descansa fuera del Estado.

Más aún, más del 40 % del gasto en salud proviene directamente del bolsillo de los ciudadanos.

En ese modelo, enfermarse no solo es un riesgo biológico.

Es un evento financieramente devastador.

Y es exactamente en ese punto —cuando se agota la capacidad de pago— donde emerge el “rebote”.

La infraestructura que decide el desenlace

La disponibilidad de cuidados intensivos es el verdadero marcador de la capacidad de respuesta de un sistema.

En países desarrollados, el promedio ronda 17 camas UCI por cada 100,000 habitantes, con redes integradas y protocolos estandarizados.

En la República Dominicana, la disponibilidad es significativamente menor, con una distribución territorial desigual y una presión constante sobre las unidades existentes.

Esto implica que el acceso a cuidados críticos no depende únicamente de la condición clínica.

Depende del lugar.

Depende del momento.

Y con frecuencia, depende del dinero.

Mortalidad evitable: el costo silencioso

El país registra decenas de miles de muertes anuales, con una carga predominante de enfermedades no transmisibles que, en gran proporción, son prevenibles o tratables con intervención oportuna.

La literatura internacional es consistente: los sistemas fragmentados, con acceso tardío y discontinuidad asistencial, elevan la mortalidad evitable y la discapacidad permanente.

El “rebote” no es neutro.

Es clínicamente peligroso.

Cada traslado innecesario aumenta la probabilidad de complicaciones.

Cada retraso reduce la posibilidad de recuperación.

El desenlace no siempre es inmediato.

Pero es predecible.

El peso de la ineficiencia

El costo de este modelo se manifiesta en dos dimensiones inseparables: material y humana.

Equipos fuera de servicio generan diagnósticos tardíos.

La escasez de insumos retrasa intervenciones críticas.

El personal, altamente capacitado, opera en condiciones de sobrecarga sostenida.

No es un problema de talento.

Es un problema de sistema.

A esto se suma una gestión de recursos que, en demasiados casos, carece de transparencia y eficiencia. Cada peso mal asignado es una capacidad instalada que no existe.

En salud, la corrupción no es abstracta.

Tiene consecuencias clínicas.

El vacío regulatorio

Uno de los elementos más preocupantes es la ausencia de un régimen efectivo de consecuencias.

En la práctica, los traslados de pacientes críticos por razones financieras ocurren sin sanciones proporcionales al riesgo que implican.

No se trata de criminalizar al sector privado.

Se trata de establecer corresponsabilidad.

La rentabilidad no puede ser incompatible con la ética médica.

Cuando el riesgo financiero se materializa, el riesgo clínico no puede ser transferido sin regulación.

La comparación que interpela

Sistemas como los de Costa Rica y Uruguay han logrado integrar la atención, reduciendo la presión sobre cuidados intensivos mediante una atención primaria robusta.

Chile ha establecido garantías explícitas que obligan a cubrir patologías críticas.

Canadá y España operan bajo continuidad asistencial: el paciente pertenece al sistema, no al pagador.

Ninguno es perfecto.

Pero todos comparten un principio fundamental:

la vida no se interrumpe por agotamiento de cobertura.

La intervención impostergable

La solución no es acrecentar. Es estructural.

Se requiere:

* Prohibición efectiva de traslados por razones económicas en pacientes críticos.

* Garantía de continuidad asistencial financiada por el Estado en alta complejidad.

* Incremento sostenido de la inversión pública en salud.

* Expansión y modernización de las unidades de cuidados intensivos.

* Formación y retención del talento humano especializado.

* Sistemas de monitoreo y sanción en tiempo real.

* Transparencia absoluta en la gestión de recursos.

* Integración funcional entre sector público y privado.

No son aspiraciones.

Son condiciones mínimas de un sistema viable.

Epílogo: el umbral moral

Toda sociedad revela su verdadera estructura ética en la forma en que trata a sus más vulnerables.

El “rebote” no es solo una práctica.

Es una declaración.

Establece que la vida tiene un límite financiero.

Que la cobertura define la continuidad.

Que algunos pacientes son transferibles.

Eso no es un sistema de salud.

Es una jerarquía de vidas.

Un Estado que permite esto no está fallando por omisión.

Está tomando una decisión.

Y esa decisión redefine el contrato social.

La pregunta ya no es técnica.

Es moral.

¿Es la vida un derecho… o una variable presupuestaria?

Responderla no puede seguir siendo postergado.

Porque cada traslado innecesario, cada cama inexistente, cada minuto perdido, no solo deteriora un paciente.

Deteriora la nación.

Y todo sistema que normaliza la interrupción de la vida por razones financieras no colapsa de forma súbita.

Colapsa lentamente.

Hasta que, un día, entra en muerte cerebral institucional.

jpm-am

FILADELFIA: ICE arresta a dos dominicanos acusados narcotráfico

FILADELFIA.- El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) arrestó a dos dominicanos sospechosos de narcotráfico.

Armando José Santos Domínguez y Ángel Hernández Frías fueron detenidos la semana pasada.

ICE describió a Santos Domínguez como un “delincuente inmigrante ilegal de la República Dominicana” y señaló que fue detenido durante la ejecución de una orden de allanamiento.

Hernández Frías enfrenta “numerosos cargos de narcotráfico, incluyendo posesión con intención de distribuir heroína/fentanilo”.

La agencia aseguró que las órdenes de detención migratoria de ambos habían sido ignoradas por el gobierno de Filadelfia.

 

La renovación del PRM en San Cristóbal (OPINION)

Por Ramón Carreño

De la dirigencia política del Partido Revolucionario Moderno (PRM) en San Cristóbal, al parecer el único que ha entendido el proceso de renovación ha sido el periodista Leonardo Ortiz Alcántara. Con un gesto que debería ser norma y no excepción, puso a disposición su cargo de Encargado de Comunicación en el municipio para facilitar el consenso que tanto se predica.

Los demás, sin embargo, han mantenido sus posiciones. Y ahí está el nudo que impide llegar al acuerdo anunciado por el máximo líder de ese partido en la provincia, Rafael Salazar.

Leonardo Ortiz Alcántara

La política se mide en hechos. Mientras abundan los discursos sobre “renovación”, “unidad” y “relevo”, lo que escasea son las acciones que respalden esas palabras. Ortiz Alcántara, con esta decisión, dio muestra de capacidad política y desprendimiento. Entendió que renovar no es quedarse para siempre, sino saber cuándo dar un paso al lado para que el proyecto avance.

El consenso no se impone por decreto ni se logra con comunicados. Se construye con gestos de madurez. Si la dirigencia del PRM en San Cristóbal realmente quiere honrar el llamado de Rafael Salazar, tendrá que mirarse en el espejo que hoy les pone Leonardo Ortiz. Porque sin desprendimiento no hay renovación, y sin renovación no hay futuro.

La pelota está ahora en la cancha de los demás dirigentes. ¿Entenderán el mensaje?

 

jpm-am

Santiago: Muere chofer que fue apuñalado por motoconchistas

SANTIAGO DE LOS CABALLEROS.- Un chofer de un camión recolector de desechos sólidos falleció en esta ciudad tras ser apuñalado por un grupo de motoconchistas.

La víctima es Deity Carlos Abreu Quezada, de 41 años, quien fue interceptado por una turba de motociclistas que lo perseguía luego de que supuestamente chocara a uno de estos e intentara abandonar la escena del accidente .

En un video que circula en redes sociales se observa el momento en que Abreu Quezada ingresa al palacio de justicia buscando refugio, donde sus agresores le infirieron, heridas y golpearon.

Kiara Michel Abreu, hija de la víctima, confirmó que el principal atacante se encuentra bajo custodia policial. Al tiempo de lamentar el suceso, exigió a las autoridades que apliquen todo el peso de la ley contra los responsables del ataque a su padre.

Vuelve tensión: Irán mantiene cierre Ormuz y Trump amenaza

Oriente Medio vivió este sábado una nueva jornada de tensión que aleja las posibilidades de un acuerdo inmediato. Irán retomó el cierre de Ormuz mientras Donald Trump advirtió de que no se dejará «chantajear» y abrió la puerta a reanudar los ataques si no hay avances antes del próximo miércoles, cuando vence el alto el fuego.

La situación en la principal arteria petrolera del mundo sigue siendo el mayor punto de fricción. Irán, que había anunciado el viernes la apertura del estrecho, ha vuelto a imponer un «control estricto» sobre Ormuz tras denunciar que EE.UU. persiste en obstaculizar su tránsito marítimo.

El Cuartel General Central Jatam al Anbiya aclaró que, mientras el bloqueo estadounidense continúe, no se permitirá la apertura del paso ni siquiera de forma condicionada para buques comerciales.

Londres denunció hoy que patrulleras de la Guardia Republicana de Irán abrieron fuego contra un petrolero en el estrecho de Ormuz, a unos 37 kilómetros de Omán, sin provocar heridos.

Las autoridades británicas investigan el incidente, que tuvo lugar después de que Irán retomara el «control» de la navegación en la zona.

El país mantiene bloqueado el estrecho desde el pasado 28 de febrero, cuando comenzó la ofensiva de Estados Unidos e Israel.

Irán, sin concesiones

No obstante, Irán confirmó que evalúa nuevas propuestas presentadas por Estados Unidos a través de Pakistán, aunque advirtió que no hará «ninguna concesión» en las negociaciones.

«La República Islámica de Irán está evaluando (las propuestas de EE.UU.) y no ha dado aún una respuesta», afirmó el Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní en un comunicado recogido por la agencia Tasnim.

La máxima entidad de seguridad iraní aseguró que la República Islámica «no hará la más mínima concesión ni retrocederá o mostrará indulgencia en las negociaciones».

Insistió también en que las negociaciones dependerán de que Washington abandone sus «demandas excesivas», por las que, según el Consejo, las conversaciones del sábado pasado en Islamabad terminaron sin acuerdo por diferencias sobre el programa nuclear iraní y el estrecho de Ormuz.

Trump: «No pueden chantajearnos»

Desde la Casa Blanca, Trump se refirió hoy al conflicto: «(Los líderes iraníes) querían volver a cerrar el estrecho, ya saben, tal como lo han venido haciendo durante años -Irán bloqueó el estrecho el 28 de febrero pasado-, pero no pueden chantajearnos», afirmó durante un evento donde no respondió a preguntas de la prensa.

El presidente indicó que podría no prorrogar el actual cese el fuego que terminará el próximo miércoles si no se alcanza un acuerdo de paz y advirtió que los bombardeos sobre objetivos iraníes podrían reanudarse.

Admitió, sin embargo, que «estamos manteniendo conversaciones muy positivas (con Irán). Todo está resultando muy bien. Se pusieron un poco listillos, tal como han venido haciendo durante 47 años (…) Ya veremos, pero tendremos información al final del día. Estamos hablando con ellos y, como saben, estamos adoptando una postura firme».

Violación de la tregua en el Líbano

Mientras, en el sur del Líbano la situación se agravó con dos incidentes críticos: un ataque a una patrulla de Naciones Unidas y nuevos bombardeos israelíes.

Un «actor no estatal» tiroteó una patrulla de desminado de la ONU en Ghanduriyah, causando la muerte de un casco azul francés y heridas graves a otros tres. El presidente francés, Emmanuel Macron, señaló a Hizbulá como responsable y exigió detenciones inmediatas, aunque el grupo chií negó «cualquier relación» con el ataque.

El Ejército de Israel, entretanto, admitió haber bombardeado el sur libanés este sábado alegando «defensa propia» contra Hizbulá. Una acción que contradice las afirmaciones de la Casa Blanca, que el viernes anunció que había prohibido a Israel una ofensiva aérea en la zona bajo los términos del alto el fuego.

N. JERSEY: Triunfo dominicana aporta otra victoria demócrata

NUEVA JERSEY.- La dominicana Analilia Mejía, de 48 años, ganó el jueves la elección especial para la Cámara de Representantes de Estados Unidos por el Distrito 11 de Nueva Jersey, lo que permite al Partido Demócrata conservar el escaño.

Mejía derrotó al republicano Joe Hathaway con una campaña centrada en la oposición al presidente Donald Trump y la defensa de políticas progresistas.

Exlíder de la Alianza de Familias Trabajadoras y respaldada por el senador Bernie Sanders, Mejía ocupará hasta enero el escaño que dejó vacante la actual gobernadora demócrata Mikie Sherrill.

Con más del 90% de los votos escrutados, Mejía superaba a Hathaway por cerca de 20 puntos porcentuales, con el conteo de votos por correo aún pendiente.

En su discurso ante simpatizantes en Montclair, Mejía defendió su agenda frente a críticas que la califican de “demasiado progresista”.

“No es radical decir que un trabajador que se esfuerza cada día no puede llegar a fin de mes, que merece justicia, que merece salarios más altos. Eso no es radical, es tener buena conciencia. Eso es una buena economía”, afirmó.

Sanders felicitó a la congresista electa y dijo que será una “gran incorporación progresista” al Congreso.

Mejía emergió de unas primarias demócratas disputadas en febrero y convirtió la elección en una prueba del liderazgo de Trump, al criticar sus indultos a condenados por los hechos del 6 de enero y la congelación de fondos autorizados por el Congreso.

Su campaña incluyó propuestas económicas populistas y posiciones firmes en migración y política internacional. Ha abogado por la abolición del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y ha expresado críticas al gobierno israelí y respaldo a las comunidades palestinas.

El Distrito 11, que abarca partes de los condados de Essex, Morris y Passaic, fue durante décadas un bastión republicano pero ha girado hacia los demócratas desde el primer mandato de Trump.

Sherrill ganó el escaño por primera vez en 2018 y fue reelegida en 2024 con ventaja cercana a 15 puntos.La victoria representa un impulso para el ala progresista demócrata previo a las elecciones de mitad de mandato.

Proyectos que afectan interés nacional

El presidente Abinader sometió recientemente a la Cámara de Diputados un contrato de préstamo, con el Banco Interamericano de Desarrollo,por 400 millones de dólares para invertirlos en un Programa Integral de Agua Potable en Punta Cana, convertido hace algún tiempo en Distrito Municipal, pero en la práctica opera como una empresa privada del sector turístico.

Es importante que el turismo continúe desarrollándose en nuestro país, por las manos de obra que demanda y su aporte sostenido al crecimiento del Producto Interno Bruto cada año.

Sin embargo, no corresponde al Estado dominicano involucrarse en una inversión, en la cual incrementa la deuda externa, para beneficiar directamente a determinados empresarios dominicanos, por más que se pretenda envolver el proyecto con un largo y hermoso nombre y que supuestamente sería ejecutado por el Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillado (INAPA).

Esa inversión despierta sospecha.

Nunca se ha sabido de escasez de agua en Punta Cana. Y de ser real ese no es el problema de un gobierno que priorice las verdaderas necesidades de su población. Si el presidente de la República desea conocer los barrios y sectores que carecen de agua potable se le pueden citar decenas de las regiones suroeste y noroeste.

En SD

En el propio Gran Santo Domingo, por los bajos niveles de la Presa de Valdesia, la escasez es crítica en Herrera, Las Caobas, El Café, Pantoja, Los Alcarrizos, Ciudad Juan Bosch, Los Mameyes, Villa Duarte, Los Farallones, Calero, El Pensador, Invivienda, Ensanche Isabelita, Los Tres Brazos, Puerto Rico, El Tamarindo, Brisas del Este, Las Enfermeras, Jardines del Ozama, Mil Flores, Riviera del Ozama y Perla Antillana.

En esos lugares se sufren interrupciones recurrentes debido a fallas en la maquinaria de distribución y las familias se ven obligadas a comprar camiones del preciado líquido.

En el municipio de Guerra, de igual manera, se reporta falta de agua potable en El Capacito, Los Prados de la Caña y Sector Fao. En el municipio de Andrés Boca Chica también se denuncia ausencia de agua en Los Tanquecitos, Sinaí, Santa Lucía, Villa Panamericana, Los Dominicanos Ausentes, Monterrey, La Bobina, La libertad y Las Mercedes.

Presidente Abinader: otros lugares donde no hay una gota de agua pertenecen a Santo Domingo Norte. ¡Ahí van! barrio Inespre, Enriquillo, Santa Cruz, Villa Satélite, Los Guarícanos, La Esperanza, Los Trinitarios, La Colina, La Piscina, Nueva Isabela, El Torito, Salomé Ureña, Cacique y Los Platanitos.

En los barrios citados se ha reportado la falta del líquido hasta por dos meses, pero la solución de ese problema no está dentro de las prioridades del jefe de Estado. Y lo más probable es que concluya los dos períodos sin dotar de agua a esos poblados. No está en su agenda. En su agenda hay otros casos.

Me he limitado a citar ciertos lugares del Gran Santo Domingo, pero esa misma escasez se registra en todas las provincias y municipios del país, una evidente muestra de que no estamos en el paraísoque describió Abinader en su discurso del 27 de febrero, en el cual anunció decenas de obras que solo están en su cabeza. Fue desmentido en todas las provincias y municipios.

En un país sin agua potable, con las alcantarillas tapadas, que cada vez que llueve es una tragedia nacional, es una falta de honestidad, detransparencia y un abuso inaceptable que se continúe tomando empréstitos internacionales sospechosos, priorizando intereses privados, como en efecto se hizo desde el inicio con los famosos fideicomisos, que solo han servido para el desvío de patrimonios públicos a sectores empresariales.

Es la razón por la que todos los presidentes honestos del continente los eliminaron. “El que quiera empresa que la levante con sus recursos”, dijo en una oportunidad Andrés Manuel López Obrador.

¿Cómo permitir que un país sin agua potable se tome un empréstito de 400 millones de dólares para ser destinado al único distrito municipal, de todo el país, que tiene carácter privado y cuyo dueño es el empresario Frank Rainieri?

Con el dinero que el presente gobierno ha tomado prestado –que es mayor a la sumatoria de todos los empréstitos que cogieron las administraciones anteriores– es para que los problemas de salud, educación, agua potable, viviendas, alimentación y energía eléctrica (entre otros) estén resueltos.

Sin embargo, las inversiones, entiéndase obras de infraestructura, que contribuyan al desarrollo de República Dominicana brillan por su ausencia. No hay presas nuevas, puentes, avenidas, carreteras, elevados, hospitales, escuelas, nada…

Y en el presupuesto de 2026 no se incluyó cinco centavos para la limpieza de las alcantarillas, mucho menos se han construido nuevas en aquellos lugares donde se produce mayor acumulación de agua alllover.

Todo el dinero que se recauda se destina a gastos corrientes, como en efecto es el pago de una hipertrofiada nómina pública, publicidad gubernamental e irritantes pensiones a personas que nunca han dado un golpe en la administración pública.

Todo es un engaño. El proyecto del Monorriel de Santiago está administrado precisamente por un fideicomiso, que adjudicó la obra a la compañía ferroviaria francesa Alstom-Sofratesa, sin licitación pública, lo que violenta la ley 340-06, aparte de ser una empresa de mala reputación ética, objetada judicialmente en el año 2012 por el extinto José Rafael Abinader, padre del jefe de Estado, y el abogado Emmanuel Esquea Guerrero.

San Juan

Simultáneamente se insiste sobre las “bondades” de la explotación de oro, cobre, plata y zinc en San Juan con la compañía GoldQues, de capital canadiense y suizo, pese a que la población está alertada de los daños medioambientales, al contaminar ríos, debido a la liberación de metales pesados y el cianuro utilizados en el proceso de extracción, que a su vez provoca degradación de suelo, deforestación y enfermedades en los habitantes de poblados cercanos.

El dinero se lo llevan y la gente de San Juan se queda sin agua potable y enferma. Ese es un proyecto oscuro, como oscuros son el Monorriel de Santiago y el agua para Punta Cana.

jpm-am

Gobernar no es solo criticar: también es proponer (OPINION)

En medio de un escenario internacional convulso, donde el conflicto entre Irán, Israel y Estados Unidos ha tensionado los mercados energéticos y generado efectos inflacionarios en economías dependientes como la dominicana, el país enfrenta una coyuntura que exige respuestas serias, técnicas y responsables. A esto se suman los daños recientes provocados por vaguadas que han impactado comunidades vulnerables, elevando aún más la presión sobre el gasto público y la estabilidad social.

Ante esta realidad, el llamado del gobierno a los líderes de la oposición para que presenten propuestas concretas no es un gesto político vacío, sino una exigencia legítima en un sistema democrático que requiere contrapesos funcionales. Gobernar no es solo criticar; también es proponer. Y es precisamente en momentos de crisis cuando se mide la verdadera estatura de quienes aspiran a dirigir un país.

Sin embargo, la respuesta de la oposición dominicana ha sido, hasta ahora, preocupantemente débil. Más allá de declaraciones reactivas y discursos cargados de retórica, no se percibe un plan estructurado que aborde con seriedad los desafíos actuales: inflación importada, presión sobre los combustibles, vulnerabilidad climática y necesidad de políticas de mitigación para los sectores más golpeados.

Esta ausencia de propuestas no solo evidencia una desconexión con la realidad económica del país, sino también una preocupante incapacidad para articular soluciones viables. La política no puede reducirse a la crítica permanente sin contenido. Cuando una oposición no construye alternativas, pierde legitimidad como opción de poder y se relega a un rol pasivo que no contribuye al desarrollo nacional.

El país no necesita más diagnósticos repetidos ni discursos reciclados. Necesita planes. Planes concretos, medibles, con enfoque técnico y viabilidad fiscal. Propuestas que aborden, por ejemplo, mecanismos para amortiguar el impacto de los precios internacionales del petróleo, estrategias para fortalecer la producción local, políticas de protección social focalizada y acciones claras frente a los efectos del cambio climático.

Cuando la oposición evade este rol, deja al descubierto una realidad incómoda: muchos de sus principales actores ya tuvieron la oportunidad de conducir el Estado, y los problemas estructurales que hoy afectan a la sociedad dominicana no solo persisten, sino que en algunos casos se profundizaron durante sus gestiones. Pretender volver al poder sin presentar soluciones renovadas es, en esencia, pedir un cheque en blanco a una ciudadanía cada vez más exigente.

Decir que no tienen plan ya no es una opción. La responsabilidad política obliga a tenerlo. Y si lo tienen, deben presentarlo. El país no puede seguir esperando mientras quienes aspiran a gobernar se limitan a observar desde la barrera.

En democracia, la crítica sin propuesta es ruido. La propuesta sin acción es ilusión. Pero la ausencia de ambas es, simplemente, incapacidad.

jpm-am

Ventanilla preferencial para la diáspora

En los últimos 60 años todos los gobiernos de la República Dominicana se ufanan y celebran como un logro de su gestión los miles de dólares que envían en remesas los compatriotas residentes en el exterior y que contribuyen así al sostenimiento económico de la nación.

Con esos dólares el país puede satisfacer gran parte de la demanda local como el pago de la deuda externa y, también, para el sector empresarial que cada día demanda más divisas al honrar compromisos internacionales.

Esto denota la importancia de quienes en un momento determinado y por diversas razones se alejaron de su familia y de su patria, la mayoría, en busca de mejores ingresos económicos y por ende una mejor calidad de vida, sin que esto lo desvincule cultural y emocionalmente de su gente a quienes les envían religiosamente una mesada, ya sea para sustento de estos o como un ahorro en el país; muchos regresan luego de varios años de trabajo y cierto capital que le garantice reiniciar su vida nuevamente en su terruño natal.

Sin lugar a duda que el aporte de la Diáspora a la economía dominicana es significativo, sin embargo, es muy poco o nada lo que se le retribuye a estos compatriotas que residen en el exterior, son muy pocos los que se toman en cuenta para nombrarlos en consulados y embajadas, a menos que estén bien relacionados con el gobierno de turno, ya que los funcionarios nombrados en estas entidades, más del 95%, llegan desde RD  con su nombramiento como premio al trabajo político o a una simple amistad con alguien del poder ejecutivo.

Vale destacar que existe el Instituto del Dominicano en el Exterior (INDEX) que realiza contactos con la diáspora a través de charlas, algunos eventos como el premio del dominicano en el exterior, con un estándar muy alto para el dominicano promedio optar por este; reconocimientos y otros de índole cultural que ayudan a mantener la identidad, pero, que el fondo es muy poco lo que aportan a las necesidades reales que surgen en la comunidad de compatriotas de ultramar.

Cuando uno de la diáspora viene al país, a veces luego de varios años, lo hace para pasar tiempo de calidad con sus familiares y amistades, pero, en muchas ocasiones le toca realizar un trámite en una entidad del Estado y puede pasarse uno o varios días enfrentado a la burocracia de nuestras instituciones y la vagancia con ausencia de vocación de servicios que adorna a gran parte de los empleados públicos, salvo algunas excepciones.

Me atrevo a citar al funcionario del INDEX Anselmo Almánzar, de los más diligente que conozco; aparecerán otros; cuando un dominicano viene por una semana y tiene que pasársela entre oficinas públicas, se devuelve frustrado, a veces, sin el problema resuelto.

Por lo anterior pedimos al presidente Luis Abinader Corona que con un simple decreto puede ordenar que al dominicano residente en el exterior al venir al país a realizar algún trámites en entidades públicas, al demostrar su residencia en el exterior, se le atienda de manera preferencial y que se le exonere de algunos trámites burocráticos que son más incómodo que funcionales, De esta manera se contribuye a saldar esa deuda histórica del Estado con la Diáspora que tanto buscan en tiempos electorales.

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Presa en la cuenca del río Nigua 

Por WILLIAM ALCANTARA

La propuesta de construcción de una presa en la cuenca alta del río Nigua continúa concitando respaldo ciudadano y técnico, consolidándose como una iniciativa estratégica para el desarrollo sostenible de la región sur y el Gran Santo Domingo.

La infraestructura permitiría garantizar un suministro agua potable para el Gran Santo Domingo, San Cristóbal y Haina contribuyendo a la seguridad hídrica de miles de familias y al desarrollo económico de estas demarcaciones.

La presa posibilitaría el suministro de agua por gravedad, optimizando costos operativos y asegurando mayor eficiencia en la distribución del recurso.

La propuesta de construcción de una presa en la cuenca del río Nigua, impulsada por la Sociedad Ecológica de San Cristóbal, representada por William Alcántara y José Napoleón Domínguez, continúa concitando respaldo ciudadano y técnico, consolidándose como una iniciativa estratégica para el desarrollo sostenible de la región sur y el Gran Santo Domingo, debido a la falta del preciado liquido en el gran número de las comunidades.

Cabe destacar que las aguas que alimentan la cuenca del río Nigua provienen de la Cordillera Central, caracterizadas por su pureza y condiciones naturales de baja contaminación.

Esta cualidad permitiría que, al ser conducidas por gravedad, se reduzca significativamente la necesidad de aplicar tratamientos químicos intensivos para su potabilización, generando ahorros importantes en los costos operativos del sistema y facilitando un acceso más eficiente al agua potable para la población.

Asimismo, se ha determinado que en la zona de la cuenca del río Nigua se registran, en promedio anual, más de 1,600 milímetros de precipitación. Este nivel de lluvias supera ampliamente los parámetros mínimos estimados para la operatividad de una presa —alrededor de 600 milímetros anuales— lo que refuerza la viabilidad hídrica del proyecto y su capacidad de sostenibilidad a largo plazo.

La construcción de la presa impactaría directamente en la reforestación obligatoria de toda la cuenca del río Nigua, lo que se traduciría en una mejora sustancial del medio ambiente. Este proceso no solo beneficiaría la cuenca, sino también a San Cristóbal, Haina, Nigua y Santo Domingo, contribuyendo a la conservación y generación de aire más puro.

Uno de los efectos más relevantes del proyecto es el impulso a la recuperación de la cobertura boscosa y la protección de las áreas de recarga hídrica, condiciones indispensables para garantizar la sostenibilidad de la presa, mejorar la calidad del agua y reducir la sedimentación.

Asimismo, la ejecución de la presa implicaría la eliminación de prácticas de minería irresponsable en zonas sensibles como Pomier y otras comunidades, e la explotación indiscriminada ha provocado daños significativos al medio ambiente. La protección de esta área es fundamental para preservar la biodiversidad y el equilibrio ecológico de toda la cuenca.

En materia de gestión de riesgos, la presa jugaría un rol clave en la reducción de inundaciones que históricamente afectan a comunidades cercanas al río Nigua durante períodos de intensas lluvias.

La regulación del caudal permitiría prevenir pérdidas humanas, evitar el arrastre de viviendas y bienes, y disminuir considerablemente los daños a infraestructuras y propiedades.

jpm-am