En los libros, «El Reinado de Vincho Castillo», del brillante periodista Fausto Rosario, y «Hombre o demonio» de autoría de quien subscribe este articulo, se encuentran unas cuantas cuartillas que contienen un resumen de las reseñas periodísticas que dan cuenta de las formas en que el Dr. Vincho Castillo se dirigía al Dr. José Francisco Peña Gómez. Para los fines de este trabajo, veamos algunas de esas diatribas, cito:
«El doctor José Francisco Peña Gómez- decía Vincho- tiene un siquismo traumatizado; es tenebroso y está ligado al narcotráfico. Es practicante del Vudú. Es un peligro para nuestra Nacionalidad. Es conspirador. Es brioso potro desbridable, tornadizo y torvo, tachonado de enfermizas adhesiones. Es inconforme con tan dilatadas definiciones. Es una gigantesca cantera de lava social reprimida. Es tonante, amenazador, airado, susceptible de sentirse herido por nimias descortesías. Peña Gómez, es inseguro, no ajeno a secretos pruritos de la superstición. Es idealista, a ratos materialista, afectado de un mal social y político a ser superado. Peña Gómez, es de una voz que con sus ecos imanta hondas frustraciones del ser social nuestro y que cuando envía un ramo de olivo a algún adversario se le podría descubrir “relieves de espoletas. Peña Gómez, es dueño de un ego impresionante, pasible de trocarse en tea y hacha al mismo tiempo; Peña Gómez, es maestro implacable del infundio, cuya su voz es de sombras. Peña Gómez- continua exponiendo Vincho- es impenitente injurioso, de alma capciosa y torva, es adversario tortuoso, que no sabe ni conoce lealtades. Es ahijado de la ingratitud y la inconsecuencia, que sabe obrar con perversidad. Peña Gómez, es un loro bilioso y maestro del delirio y la imputación calumniosa. Es un hombre profundamente tarado, afectado por descomposiciones Sico-emocionales inescrutables. Peña Gómez es un desquiciado emocional, lo peor del comunismo organizado. Peña Gómez, es una escoria corrupta y bandidesca», (fin de la cita).
Esos insultos contra Peña, no son inventos de Fausto Rosario ni míos, constan en los periódicos de aquella época, nosotros solo lo hemos recopilado, además son testigos de ellos, los de mi generación.
El Dr. Castillo no solo insultó a Peña, también lo hizo con los miembros del 14 junio, con periodistas de valía y contra todo el que se opusiera a su modo de pensar y ver las cosas. En ese tenor, veamos lo que él decía de los miembros de la Raza Inmortal: «Son sujetos acomplejados, amargados, rezagados», porque no pudieron comprender las dimensiones del Generalísimo Trujillo como estadista que empujaba a su pueblo hacia un futuro mejor». A estos revolucionarios, el Dr. Castillo los estigmatizó de traidores a la patria, de cobardes y criminales y abogó por la eliminación física de ellos. “A ellos (los miembros del 14 de Junio), los prefiero en los cementerios y en las cárceles”, sostenía el Dr. Castillo. En cambio, de la juventud trujillista expresó: «Son hombres enhiestos, verticales, de una lealtad que en vida del propio Generalísimo Trujillo y Benefactor de la Patria, se pusieron muchas veces en evidencia».
A un gran número de periodistas, Vincho los ha tachado, de pseudos periodistas innobles, de alevosos desertores, convertidos en una cobarde y aborrecible maquinaria, generadora de falsas imágenes, donde ha habido obsesión por las sombras y una extraña repugnancia por la luz. También, los ha catalogado de basuras, de mercaderes del oficio, de malhechores que viven en un pantano, de canallas, de pandilla de charlatanes y de gavillas enriquecidas; de ser parte de la narco-política y cómplices de mafias organizadas, responsables de crímenes silenciosos y de ser miembros de un sindicato de la extorsión, que rapaces e insaciables, escriben por encargo y publican en cloacas y albañales con una gran perversidad, cobrando para formular expedientes que dañan reputaciones y engendran graves conflictos sociales y perjuicios a la república.
En ese tenor, iguales agravios verbales ha tenido Vincho para Participación Ciudadana: «Son un engendro dañado hasta los tuétanos por la parcialidad política y ensombrecido por el hecho de ser sufragados por dinero extranjero”. “Están llenos de odio y con una aberración de sentimientos inicuos y de frustraciones abismales. Son muchos los indoctos e iracundos, que montados en la mula de la contumelia, se las han pasado repartiendo coces con maligna irresponsabilidad.
A Bosch, lo acusó de haber trabajado sin descanso para aquel festín de sangre que constituyó la revolución de abril en 1965. Además, lo llamó «egoísta, envidioso y frustrado» profesor, porque según él, Balaguer con su revolución agraria extraordinaria, le había arrebatado la idea delirante y mesiánica de ser el Gran Padre de la Revolución Dominicana.
Al contrario de como lo hizo con Peña y con todos sus adversarios, Vincho defendió y a un defiende a su amado Joaquín Balaguer y al corrupto y corruptor Leonel Fernández con la misma pasión con que defendió al tirano Trujillo. De Balaguer externó: “Balaguer sigue siendo, el representante puro de la democracia, el más cabal de los jefes de Estado que ha tenido la República Dominicana desde su fundación hasta nuestros días; su luz no está en sus ojos, sino en su corazón». Y en defensa de Leonel llegó a expresar: “es, gracias a que la república ha estado gobernada por un hombre de la talla intelectual y moral del doctor Leonel Fernández, en los momentos de mayores catástrofes económicas a nivel mundial, es que la república no ha caído en mayores desastres». Las acusaciones de corrupción contra Leonel, son imputaciones injuriosas…, perversas, prohijadas por la envidia y la frustración de quienes de manera perversa, desafortunada, temeraria e irresponsable, han sometido querellas sin ningún fundamento jurídico. También, el Dr. Castillo estableció, que el expediente acusatorio contra Felix Bautista no era jurídico, sino mediático. Sin embargo el expediente de ladrón que él armó contra su colega y amigo Jorge Blanco, sí tenía sustentación jurídica. También, Vincho ha sido un fiero defensor de nuestro troglodita cardenal y de banqueros e individuos que le han hecho mucho daño a nuestra patria.
El Dr. Castillo proyectándose como abuelito bueno y humanista
No hace dos semanas, que el Dr. Castillo junto a sus hijos, fue presentado en un programa de televisión, donde un tal Pachá lo declaró, «Estrella por Siempre». En esa presentación para sorpresa de muchos e indignación de no pocos, que lo han tachado de cínico, el Dr. Castillo, declaró ser un gran admirador de Peña y que entre ambos existió una profunda amistad. “El merecía no sólo ser presidente- puntualizó Vincho- sino, más que eso. Él fue un hombre evidentemente importantísimo en la República y una muestra de esfuerzo y de superación incomparable. Nosotros tuvimos una relación muy buena, lo que pasa es que la política es una selva de traiciones y de intrigas, y en los momentos difíciles que él tuvo, en el peor de los momentos, el que sacó la cara por él fui yo, de una conjura verdadera, fue en ocasión de aquel sometimiento que le hicieran las Fuerzas Armadas. Señores, ahora Vincho quiere proyectarse como un abuelito bueno. Se nos vende como un anciano bonachón, humanista y apacible, que en su vida, nunca le ha hecho mal a nadie.
La Academia de la Lengua reconoce a Vincho Castillo como prócer de la Palabra y prócer de la República
La Academia Dominicana de la Lengua realizó un reconocimiento al jurista Marino Vinicio Castillo, definiéndolo, como “Maestro del Derecho Dominicano”, por su trayectoria en el ejercicio de la palabra “con ejemplar exposición oral y escrita en enjundiosas disertaciones y edificadores artículos; su admirable oratoria y sus ilustradas charlas durante medio siglo en las que evidencia el uso correcto del idioma con riqueza de lenguaje y hondura conceptual”.
Al hacer entrega de la placa de reconocimiento, el presidente de la Academia, Bruno Rosario Candelier, expresó: “No se imagina usted la satisfacción que me produce entregarle este reconocimiento en nombre de la Academia Dominicana de la Lengua, justamente a usted, por el hecho de que la idea que yo tengo de lo que es un Prócer de la República, lo encarna usted; la idea que yo tengo de lo que es un Prócer de la Palabra, la encarna usted; y eso usted lo ha demostrado en múltiples ocasiones en sus intervenciones radiales y en la televisión”. Esta Academia, cuyo lema es “La lengua es la Patria” valora y pondera todo lo que encarna una dimensión patriótica y usted ha sido un ejemplo admirable para nuestro país”, manifestó el presidente de la Academia, Bruno Rosario Candelier.
Conclusión
De lo expuesto precedentemente, no entiendo como el Dr. Castillo y sus admiradores, podrán demostrar como cierta y sincera esa amistad y admiración que él ahora manifiesta, tuvo con Peña Gómez, principalmente a quienes fuimos testigos de excepción de sus racistas, sucios e inhumanos ataques contra aquel negro noble y grande en todos los sentidos. Tampoco imagino cómo podrá explicar Castillo esa declaración suya, de que Peña se merecía algo más que ser Presidente, cuando este jurista fue el artífice mayor de todas las conspiraciones y fraudes descomunales para que el Dr. Peña Gómez no llegara a la Primera Magistratura del Estado.
Leyendo los insultos del Dr. Castillo contra Peña, se me hace ilógico asimilar, y hasta un insulto a mi inteligencia, aceptar como cierta esa pregonada amistad. Y en caso que fuera cierta, le puedo recordar al Dr. Castillo, que hay amores que matan. Paradójicamente, a despecho de ese amor, él fue uno de los matadores de Peña. Segundo, el hecho de que un intelectual de la Academia Dominicana de la Lengua y un locutor (el Pachá), se hayan puesto de acuerdo para declarar a Vincho: «Estrella por Siempre», «prócer de la palabra», «prócer de la patria», y ejemplo de patriota; de tales proclamaciones, de tan singulares personajes, qué podemos concluir?
Yo he leído, en el que dicen es, «el libro de libros»: seis cosas aborrece Jehová y aun siete abomina su alma: los ojos altivos, la lengua mentirosa, las manos derramadoras de sangre inocente, el corazón que maquina pensamientos inicuos, los pies presurosos para correr al mal, el testigo falso que habla mentiras y el que siembra discordia (intrigas) entre hermanos; (a lo que yo añado, a los que roban).
Confrontando este texto, con el periodo de antivalores que estamos viviendo, podemos llegar a la infeliz conclusión, de que en nuestra República Dominicana los personajes que practican a sus anchas todas las cosas que aborrece el Creador, los estamos exaltados a padres de la patria. Me refiero a los ladrones del erario, a los prevaricadores, a los dueños de bancas de apuestas, a los corruptos y corruptores de toda calaña, a los intrigantes, y un largo etc. Parece ser, que los evaluadores del personaje citado y de otros, desconocen la historia, o ignoran las características primarias de psicópatas y psicopatías y los verdaderos valores que corresponden a un patriota, a un prócer y a una Estrella por Siempre.
¿Por qué sucede todo esto? ¿Será que la historia pasada de intelectuales adulones de personajes y regímenes autoritarios se está repitiendo con el susodicho Presidente de la Academia Dominicana de la Lengua y el Pachá, en oposición, digamos, a todo lo que representa, por ejemplo, un Américo Lugo? ¿Será que ciertamente el mundo está al revés como dijo Eduardo Galeano? ¿O es que las personas que somos contestatarias y que pensamos y actúanos con tantos sentimientos y escrúpulos, estamos desfasados? A usted amigo lector, dejo la palabra.