ESTAMBUL 23 Abr.- Más de 150 personas han resultado heridas tras registrarse un terremoto de magnitud 6,2 en la escala abierta de Richter en la ciudad de Estambul, situada en el noroeste de Turquía, que también se ha sentido en otras provincias situadas en los alrededores.
La oficina del gobernador de Estambul, Davut Gul, ha indicado en un comunicado que un total de 151 personas han resultado heridas, si bien por el momento no hay que lamentar víctimas mortales. El seísmo no ha causado derrumbes en Estambul ni incidencias en infraestructuras críticas.
El ministro de Transportes e Infraestructuras de Turquía, Abdulkadir Uraloglu, ha explicado que «los exámenes iniciales no revelan ningún daño o condiciones adversas en carreteras, aeropuertos, trenes o metros», aunque ha recalcado que los expertos «continúan con las actividades generales de supervisión y control sobre el terreno».
EL EPICENTRO
En concreto, el epicentro se ha situado en el mar de Mármara, frente a Silivri, con el hipocentro ubicado a unos 6,9 kilómetros de profundidad, según ha informado la Autoridad de Gestión de Desastres y Emergencias (AFAD), dependiente del Ministerio del Interior.
El seísmo, que se ha visto seguido de hasta 51 réplicas, según ha informado el ministro del Interior turco Ali Yerlikaya, ha obligado a las autoridades locales a suspender las clases en la educación primaria y secundaria durante al menos dos días en Estambul.
La mayoría de las réplicas han sido de 5,9 en la escala de Richter. Según ha detallado el Instituto de Observación e Investigación de Terremotos de Kandilli (KRDAE), el seísmo de 6,2 se ha visto precedido por varios temblores, incluido uno de magnitud 4 en la escala abierta de Richter.
NUEVA YORK.- El empresario dominicano José Uribe, uno de los acusados originales y testigo clave en el juicio por soborno al exsenador Bob Menéndez y su esposa, será sentenciado este jueves.
La sentencia de Uribe llegará tres días después de que Nadine Menéndez, esposa del exsenador demócrata, fuera hallada culpable, en un juicio separado del principal debido a su tratamiento contra el cáncer de mama y en el que el empresario radicado en Nueva Jersey también tuvo un papel destacado.
Uribe se declaró culpable de siete cargos, incluyendo conspiración para soborno, fraude electrónico, obstrucción a la justicia y evasión fiscal que equivalen a 95 años de prisión, pero se espera que el hombre de 57 años sea objeto de clemencia dada su cooperación con los fiscales y su testimonio contra los otros acusados.
Durante el juicio a Menéndez, el dominicano pasó varios días del verano pasado testificando contra el exsenador y admitió haberlo sobornado.
En el juicio, el dominicano, que migró a Estados Unidos a la edad de 18 años, declaró que le compró a Nadine un carro de lujo para que el senador intentara que los fiscales de Nueva Jersey abandonaran los casos penales, por los cuales la empresa del dominicano había recibido citaciones.
SANTO DOMINGO.- El Senado de la República eligió este martes los cinco miembros de la Cámara de Cuentas que presidirá la exrectora de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), Emma Polanco Melo.
El organismo lo completarán su vicepresidente, Francisco Tamárez Florentino, y los miembros Francisco Alberto Franco Soto, Ramón Méndez Acosta y Griselda Gómez Santana.
La elección fue anunciada por el Senado en un cuenta de X. El hemiciclo recibió cinco ternas de la Cámara de Diputados, organismo responsable de presentar los aspirantes a la cámara alta.
OTROS MIEMBROS
El Pleno actual de la Cámara de Cuentas lo conforman su presidente, Janel Andrés Ramírez Sánchez, la vicepresidenta, Elsa María Catano Ramírez, y los miembros Tomasina Tolentino de Mckenzie, Mario Arturo Fernández Burgos y Elsa Peña Peña.
Varios de ellos, incluido su presidente, se presentaron de nuevo como aspirantes, pero ninguno fue escogido por la Cámara de Diputados en la selección previa que realizó antes de presentar las listas al Senado.
La Cámara de Cuentas ha sido protagonista de varios incidentes a lo largo de su período de cuatro años, uno de los más sonados fue el de la acusación por supuesto acoso laboral que formularon contra su presidente dos abogadas del organismo.
En una carta dirigida al Ministerio Público, Bella García Paulino y Virginia Correa Jiménez denunciaron que Ramírez las invitó a lugares fuera del ámbito laboral y que lo hizo de manera telefónica y presencia, además de presuntamente realizar comentarios inapropiados.
WASHINGTON.- El Fondo Monetario Internacional (FMI) recortó este martes en medio punto la previsión del crecimiento económico global para este año, hasta el 2,8 %, debido al efecto contagio en todas las economías de la guerra arancelaria desatada por Donald Trump, que lastrará principalmente a Estados Unidos, China y México.
La rebaja en las nuevas proyecciones del FMI para 2025 será mayor para Estados Unidos, que crecerá un 1,8 %, 0,9 puntos menos de lo previsto en su informe del mes de enero, mientras que para China pronostica ahora un crecimiento del 4 %, seis décimas menos.
ECONOMIA DE MEXICO AFECTADA
El nuevo Informe de Perspectivas Mundiales (WEO) del FMI, el primero que incorpora el impacto de la guerra comercial, señala a México como una de las economías más afectadas por las nuevas políticas de Trump y si en enero pronosticaba un crecimiento del 1,4 % para 2025, lo recorta ahora en 1,7 puntos, hasta un -0,3 %.
Canadá, el vecino del norte de EEUU, también sufre las consecuencias de la política arancelaria del nuevo inquilino de la Casa Blanca, lo que ha llevado al FMI a recortar en 0,6 puntos su previsión de crecimiento para 2025, que establece en su actual informe en el 1,4 %.
El FMI, que recoge en su nuevo informe todo lo ocurrido hasta el pasado 14 de abril -tanto los gravámenes de EEUU como las represalias chinas-, advierte que sus proyecciones económicas siguen sujetas a la incertidumbre que provoca el líder republicano de Estados Unidos y a la pausa de 90 días en la imposición de aranceles que ha decretado.
Fotografía de archivo de una cadena de montaje de Ford en Almussafes (Valencia). EFE/Juan Carlos Cárdenas
«El aumento de la guerra comercial, junto con una más elevada incertidumbre en política comercial, puede reducir el crecimiento a medio y largo plazo, mientras que la erosión de las políticas de amortiguamiento debilitan la resistencia a futuros shocks», señala el FMI.
NUEVA ERA
Según el economista jefe del FMI, Pierre-Olivier Gourinchas, «los aranceles son un shock de demanda negativo para la economía que los impone, ya que se relocalizan recursos hacia la producción de bienes no competitiva, con la resultante pérdida de productividad agregada, menor actividad y más altos costos de producción y precios».
«El sistema económico global bajo el que ha operado durante los últimos 80 años está siendo reiniciado, impulsando el mundo hacia una nueva era. Las normas existentes están siendo desafiadas, mientras que otras nuevas están emergiendo», añade.
El FMI espera que la guerra comercial también frene la moderación de la inflación global y que ésta se reduzca a un ritmo menor que el esperado en enero, alcanzando un 4,3 % en 2025 y un 3,6 % en 2026, en ambos casos una décima más que en su informe anterior.
De vuelta a las nuevas previsiones de crecimiento del FMI, el frenazo en las dos grandes economías mundiales (China y EE.UU.), las más afectadas por el conflicto arancelario, lastrará a la mayoría de países, que en su conjunto pasarán de crecer un 3,3 % en 2024 al 2,8 % este año, medio punto menos que en las previsiones parciales de hace tres meses.
En 2026, por su parte, el FMI aventura que la economía global crecerá un 3 %, tres décimas menos que lo dicho en el informe de enero.
CRECIMIENTO DE EEUU
EEUU crecerá en 2025, según el organismo económico, el 1,8 %, mientras que en 2026 se mantendrá próximo, en el 1,7 %, cuatro décimas menos que lo proyectado en enero, muy por debajo en ambos casos del 2,8 que la economía estadounidense creció en 2024.
China, que ha respondido a la escalada arancelaria con subidas recíprocas en las barreras comerciales, mantendrá el mismo crecimiento en 2025 y 2026, el 4 %, según el nuevo informe del FMI, que lo recorta en seis y cinco décimas, respectivamente, respecto al informe de enero.
Las economías avanzadas ven rebajadas sus previsiones en 0,5 y 0,3 puntos para este año y el siguiente, respectivamente, hasta el 1,4 % y el 1,5 %, y en el caso en concreto de la eurozona la reducción en ambos periodos es de dos décimas, hasta el 0,8 y el 1,2 %.
ESPAÑA VE ELEVADA SU PREVISION
España es, entre las principales economías europeas, la única que ve elevada su previsión, en concreto dos décimas, hasta el 2,5 %.
Para los mercados emergentes y economías en desarrollo, el FMI prevé una caída respectiva de 0,5 y 0,4 puntos, hasta el 3,7 % y el 3,9 %, respectivamente, este año y el siguiente, y para Latinoamérica y el Caribe se anticipa una rebaja respecto a enero de 0,5 puntos en 2025 (hasta el 2 %) y de 0,3 para 2026 (2,4 %).
En el caso de Rusia, el FMI proyecta ahora un crecimiento una décima superior para este año, hasta el 1,5 %, sensiblemente inferior al 4,1 % que se anotó en 2024.
SANTO DOMINGO.- El Ministerio de Relaciones Exteriores de la República Dominicana (MIREX) anunció la apertura de la convocatoria para la 7ma entrega del Premio al Emigrante Dominicano Oscar de la Renta, un reconocimiento que celebra el orgullo y la excelencia de los dominicanos que residen fuera del país.
Los interesados pueden postular a su candidato a través de la página web del premio, accediendo desde el enlace disponible en la biografía del MIREX en redes sociales.
La fecha límite para postular es el 8 de agosto de 2025.
Este galardón honra a quienes, como Oscar de la Renta, han dejado una marca positiva en sus comunidades en el extranjero, contribuyendo al prestigio de la República Dominicana a nivel internacional.
Francia.– El expresidente de la República Dominicana, Leonel Fernández, encabezó este martes en París un coloquio conmemorativo del 60 aniversario de la Revuelta de Abril de 1965.
La actividad se celebró en la sede de la Maison de l’Amérique Latine y fue organizada por la Fundación Global Democracia y Desarrollo, que preside Fernández, y la institución francesa, con el respaldo de reconocidas universidades e instituciones académicas de Francia y España, entre estas, la Fundación Charles de Gaulle.
INTERVENCIÓN NORTEAMERICANA
Durante la apertura del coloquio hablaron el diplomático Jean-Marc Laforêt, presidente de la Maison de l’Amérique Latine; Fernández y Arnaud Teyssier, presidente del Consejo Científico de la Fundación Charles de Gaulle.
La primera mesa redonda, titulada “Antecedentes de la Revolución de Abril e intervención norteamericana”, reunió al historiador Frank Moya Pons, al sociólogo e historiador Roberto Cassá (en intervención por video) y al politólogo estadounidense Abraham Lowenthal, bajo la moderación del presidente de FUNGLODE.
IMPACTO INTERNACIONAL DE LA REVOLUCIÓN DE ABRIL
Posteriormente, se celebró el panel “Impacto internacional de la Revolución de Abril”, con la participación del historiador Maurice Vaïsse, el diplomático Jean Mendelson y el exvicepresidente dominicano Rafael Alburquerque (también por video).
La sesión fue moderada por el académico Pedro A. Martínez Lillo y la jurista Laurence Burgorgue-Larsen.
Además, se inauguró una exposición fotográfica dedicada a los hechos de abril de 1965, comisariada por Nicole Méndez, Isabel Mendoza y Ramón Aceña Rincón, junto con la proyección de un documental inspirado en la obra del cineasta dominicano René Fortunato.
La exposición estará abierta al público hasta el mes de junio.
CHINA.- Pekín intenta impulsar el uso de su propio sistema de pagos en el comercio internacional, así como del yuan, en medio de la creciente guerra comercial con Estados Unidos. Así queda estipulado en el plan, publicado el lunes conjuntamente por el gobierno municipal de Shanghái.
Se trata de un proyecto de mejora de las funciones y la cobertura de la red global del Sistema de Pagos Transfronterizos (CIPS, por sus siglas en inglés), una alternativa al SWIFT. Además, se busca promover que más bancos se unan al CIPS y fortalecer la inversión y el financiamiento denominados en el yuan.
«Se alienta a los bancos a […] fortalecer la promoción del concepto de ‘moneda local primero’ y la publicidad de la política transfronteriza del yuan», así como a «establecer un mecanismo de evaluación para el uso transfronterizo del yuan por parte de empresas estatales en áreas clave de Shanghái», reza el comunicado. Según el texto, se trata de «alentar a las empresas centrales y empresas estatales que ‘se globalizan’ a dar prioridad al uso del yuan para pagos y liquidaciones externas y de impulsar a todo tipo de empresas en la cadena industrial, la cadena de suministro y la cadena de innovación a utilizar el yuan».
Asimismo, la estrategia ha sido diseñada para «ahondar en la apertura institucional del sector financiero y aumentar el apoyo financiero para las empresas ‘globalizadas’ y la construcción de la Franja y la Ruta».
Según el comunicado, el plan ha sido formulado para fortalecer «el papel especial del Centro Financiero Internacional de Shanghái al servicio de la construcción de un nuevo patrón de desarrollo y apoyar a todo tipo de entidades para que participen en la competencia y cooperación internacionales de manera más segura, conveniente y eficiente».
En las últimas semanas, Washington y Pekín se han impuesto mutuamente aranceles que ya alcanzan el 145 % para las mercancías chinas y el 125 % para los productos estadounidenses, respectivamente.
Desde hace años, Haití sufre una crisis profunda caracterizada por el colapso del Estado, el auge de la violencia y el dominio de las bandas criminales. Lo que empezó como una emergencia social se ha convertido en un problema geopolítico de alcance regional. Este deterioro pone en peligro la estabilidad de la República Dominicana.
En ese contexto, ha resurgido una vieja y polémica propuesta: la unificación de la isla bajo una sola nación, la “República de Quisqueya”.
¿Es esta una solución estratégica o una amenaza a la soberanía y a la historia de dos pueblos distintos?
El asesinato del presidente Jovenel Moïse en 2021 marcó un punto de no retorno. Actualmente, más del 80 % del territorio urbano haitiano está bajo control de las bandas. Este vacío de poder ha generado más de un millón de desplazados y ha intensificado la migración ilegal hacia la República Dominicana.
La reciente suspensión del estatus de protección temporal para unos 500,000 haitianos en EE. UU. agrava el escenario. La violencia, los secuestros y el caos amenazan con desbordar la frontera.
¿Dónde está la comunidad internacional?
Pese a las alertas de organismos como la ONU, la OEA y diversas ONGs, la comunidad internacional ha respondido con tibieza. Las promesas de intervención, como la misión liderada por Kenia, siguen estancadas mientras la situación se deteriora.
En la República Dominicana crece la sospecha de que esta inacción es parte de un cálculo estratégico. Se teme que se busque justificar una intervención mayor o incluso una reconfiguración geopolítica de la isla. Una intervención pasiva puede ser tan peligrosa como una ocupación activa.
¿La unificación como solución?
En este clima vuelve a circular el mito de la “República de Quisqueya”, una idea impulsada desde el siglo XIX por sectores de poder en Estados Unidos. Ya entonces, figuras como Thomas Jefferson o Ulysses S. Grant vieron la isla como un punto estratégico.
Hoy, centros de pensamiento y lobbies internacionales han retomado la idea. La narrativa es simple: una isla unificada sería más fácil de estabilizar, gobernar y alinear con intereses regionales. Pero esa propuesta simplifica en exceso una realidad muy compleja.
Desemejanzas ancestrales
Las diferencias entre Haití y República Dominicana no son solo políticas: son históricas, culturales, lingüísticas y económicas. Mientras Haití atraviesa un colapso institucional total, la República Dominicana mantiene una democracia funcional y una economía estable. La fusión sería profundamente desigual.
¿Qué país aceptaría vincular su destino con uno en ruinas, sin instituciones y bajo control criminal? Es una expectativa irracional y peligrosa, basada en premisas neocoloniales.
La soberanía no es negociable
Unificar la isla sería no solo inviable, sino un atropello moral y político. La identidad dominicana se forjó en oposición a la ocupación haitiana de 1822-1844. Pretender borrar esa historia en nombre de la eficiencia regional es negar siglos de luchas, procesos de construcción nacional y afirmación de soberanía.
La autodeterminación no puede sacrificarse en nombre de supuestos beneficios administrativos. La República Dominicana ha sido clara: su soberanía no es negociable ni intercambiable.
No hay solución dominicana para el caso haitiano.
No existe apoyo político ni social, ni dentro ni fuera de la isla, para una propuesta de unificación. Organismos como la CELAC, CARICOM y gobiernos de América Latina insisten en una solución que respete la soberanía de ambos Estados.
Cualquier intento de imponer una “integración forzada” abriría la puerta a una nueva forma de tutela colonial. La República Dominicana no puede ni debe asumir la carga de resolver unilateralmente el colapso haitiano. Esa no es su responsabilidad.
¿Qué hacer entonces ante esta crisis?
La respuesta es clara: restaurar el orden institucional en Haití. Eso requiere recursos, voluntad internacional y compromiso ético. No bastan discursos ni promesas; se necesitan acciones concretas.
Pero también debe respetarse el derecho del pueblo haitiano a autogobernarse. Toda solución impuesta desde fuera perpetúa la dependencia, el resentimiento y el conflicto. La autodeterminación no puede ser sacrificada por conveniencias diplomáticas.
Posición dominicana
La República Dominicana, por su parte, debe actuar con firmeza, pero también con inteligencia estratégica. Defender su soberanía es legítimo, pero cargar con el peso de una crisis ajena no lo es.
Convertirse en “muro de contención” de una emergencia ignorada por el mundo sería un error histórico. El problema de Haití debe ser resuelto por los propios haitianos, con apoyo externo, pero sin imposiciones. La solidaridad no puede confundirse con sometimiento.
La “República de Quisqueya” es, en el mejor de los casos, una ilusión geopolítica. En el peor, es un proyecto de dominación disfrazado de integración. La solución no está en borrar las fronteras, sino en reconstruir el Estado haitiano.
Y eso solo será posible si la comunidad internacional —especialmente Francia— asume su responsabilidad histórica. Haití no puede seguir pagando sólo, los costos del colonialismo y la indiferencia global.
La reciente admisión del presidente Emmanuel Macron sobre los efectos destructivos de la indemnización impuesta por Francia es un paso importante. En 1825, el rey Carlos X exigió 150 millones de francos, lo que obligó a Haití a endeudarse aún más con bancos franceses.
Esta deuda condenó a ese país a más de un siglo de dependencia económica. Muchos historiadores consideran esta imposición como una de las causas estructurales de su empobrecimiento crónico.
Francia debe hacer un mea culpa y asumir su deuda moral. no basta con dinero, pues este termina en manos de la insaciable oligarquía haitiana o de ONGs oportunistas. Es necesario que los galos impulsen acciones concretas y duraderas: reforestación, infraestructura, educación.
Que construyan al menos un hospital por cada uno de los 10 departamentos del país, que rehabiliten el sistema de salud y fomenten el desarrollo sostenible. Haití, además de tutelaje, necesita justicia histórica y cooperación real, es lo mínimo que pueden hacer para resarcir a ese pueblo de todas las terribles vejaciones que le han causado desde que tomaron posesión de esa parte de la isla con la firma del infausto Tratado de Ryswick, firmado con España en 1697.
SANTO DOMINGO.- El expresidente dominicano Hipólito Mejía intervendrá en la reunión mundial que la organización internacional Alianza Progresista celebrará del 24 al 26 de abril en la ciudad de Hyderabad, en la India, se informó este martes.
Mejía hablará «sobre la necesidad de hacer del presente siglo un gran espacio social de progreso democrático, social y ecológico», de acuerdo con un comunicado de su oficina de prensa.
En el encuentro se realizarán varios paneles, entre ellos uno en el que se abordará el retroceso mundial en materia de igualdad de género, examinando la tendencia actual de retroceso feminista y debatiendo reformas políticas factibles para contrarrestar la tendencia.
Mientras que líderes juveniles de diversos países debatirán estrategias prácticas de movilización de en favor de un cambio progresista.
La Alianza Progresista, fundada el 22 de mayo de 2013, es integrada por partidos progresistas, la mayoría de ellos miembros o exmiembros de la Internacional Socialista.
El Partido Revolucionario Moderno (PRM), al que pertenece Hipólito Mejía, es miembro fundador.
En medio de las turbulencias generadas por la puesta en vigor de su “agenda” arancelaria, el presidente Donald Trump, en el estilo simple y poco convencional que le ha caracterizado, ha sugerido la posibilidad de intentar obtener la nominación para un tercer período de gobierno a pesar de que tanto la tradición política como la Constitución de los Estados Unidos de América impugnan semejante pretensión.
(Nada nuevo bajo el sol: es un lugar común en la Historia que los gobernantes de la estirpe de Trump -populistas, rupturistas, egocéntricos, pseudomesiánicos y con inclinaciones totalitarias-, impulsados por una visión providencialista y un cierto narcisismo político que se disfraza de nacionalismo radical -y sobre la base de consignas, frases “tipo cohete” y aclamaciones de masas- se autoconsideren imprescindibles e insustituibles en el marco de sus proyectos de “redención” y aspiren a mantenerse en el poder sin parar mientes en la normativa consuetudinaria o legal).
Las palabras sobre el particular del mandatario estadounidense fueron las siguientes: «No estoy buscando eso, pero les digo que he tenido más gente que me pide tener un tercer mandato… Tenemos todavía casi cuatro años; es mucho tiempo, pero a pesar de eso mucha gente dice que tengo que volver a presentarme. Les encanta nuestro trabajo… Pero básicamente les digo que tenemos un largo camino por delante, saben, es muy pronto en la administración… No bromeo. Hay métodos con los cuales podría hacerse».
Como se ha apuntado, desde su nacimiento como Estado la gran nación de Norteamérica asumió como costumbre que sus gobernantes resignaran el poder tras el ejercicio de dos períodos (consecutivos o no), una regla no escrita que se inició específicamente con George Washington, su primer presidente, que en el año de 1797 se negó a aceptar un tercer mandato, retirándose a la vida privada en su casa de Mount Vernon, Virginia, y posteriormente rechazando múltiples solicitudes para que nueva vez se presentara como candidato.
Donald Trump
(Washington había marcado previamente un importante precedente en lo atinente al ejercicio del mando militar cuando el 23 de diciembre de 1783 -tras la firma del Tratado de París del 3 de septiembre de ese año por el que Gran Bretaña y los Estados Unidos pactaron el fin de la guerra reconociendo la independencia de estos últimos- renunció a su condición de Comandante en Jefe del Ejército Continental, en una decisión que recordaba la postura de Cincinato, el pundonoroso general romano que se retiró del poder cuando entendió que ya había cumplido con su deber frente a la patria y sus conciudadanos).
Debido a que, como ya se dijo, se trataba de una decisión de costumbre (pues la Constitución de Filadelfia de 1787 no se refería al tema), en su momento los presidentes Ulises S. Grant (republicano, 1869-1877) y Teodoro Roosevelt (republicano, 1901-1909) intentaron obtener un tercer mandato: el primero presentando fallidamente su precandidatura a la convención republicana de 1880, y el segundo postulándose de manera infructuosa como abanderado del nuevo Partido Progresista en 1912 tras ser derrotado en la convención de su organización política primigenia y alegar que fue objeto de un gran fraude interno.
Quiebra de la tradición
Desde luego, el caso más conocido de quiebra de la tradición estadounidense en el sentido apuntado (y el único exitoso hasta hoy) fue el protagonizado por Franklin Delano Roosevelt (demócrata, 1933-1945), quien, montado en la ola de malestar socioeconómico generada por los estragos del crac financiero de 1929 y -luego- en la situación especial provocada por la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), logró obtener cuatro mandatos presidenciales consecutivos, falleciendo a menos tres meses (12 de abril de 1945) de haberse juramentado para el último.
Justamente para tratar de contener la eventualidad de que se repitiese lo acontecido con Roosevelt fue que el 21 de marzo de 1947 el Congreso de los Estados Unidos votó la Vigésima Segunda Enmienda de la Constitución (siendo ratificada por la cantidad requerida de estados el 27 de febrero de 1951), cuya parte capital reza como sigue: “Ninguna persona podrá ser elegida para el cargo de Presidente más de dos veces, y ninguna persona que haya ocupado el cargo de Presidente, o ejercido como Presidente, durante más de dos años de un mandato para el que otra persona hubiera sido elegida como Presidente, será elegida para el cargo de Presidente más de una vez”.
Por otro lado, la parte in fine de la Décimo Segunda Enmienda del texto constitucional estadounidense ya establecía desde 1804 una previsión que, pese a no estar concebida originalmente para ello, en la actualidad puede ser considerada como un candado para cerrar la puerta a todo maniobrerismo politiquero destinado a ejercer el poder “detrás del trono” o a burlar el espíritu de la disposición que limita la elección presidencial a “dos veces” sin importar su orden: “ …ninguna persona constitucionalmente inelegible para el cargo de Presidente será elegible para el de Vicepresidente de los Estados Unidos”.
En el contexto que precede, parece lógico inferir que la única posibilidad que tiene Trump para presentarse a un tercer mandato presidencial sería con la derogación o la modificación de la Vigésima Segunda Enmienda, para lo cual se necesitaría convocar a una Convención Constitucional conforme al Artículo V del pacto sustantivo estadounidense, que dice: “El Congreso, cuando dos tercios de ambas Cámaras lo consideren necesario, propondrá enmiendas a esta Constitución o, a solicitud de las legislaturas de dos tercios de los diversos estados, convocará una convención para proponer enmiendas, las cuales, en ambos casos, serán válidas para todos los efectos, como parte de esta Constitución, cuando sean ratificadas por las legislaturas de tres cuartas partes de los diversos estados, o por convenciones en tres cuartas partes de los mismos, según uno u otro modo de ratificación sea propuesto por el Congreso…”.
En otras palabras: la convocatoria a una Convención Constitucional sólo sería viable si “dos tercios de ambas cámaras” (o sea, 67 senadores y 290 representantes) la aprueban o si la solicitan “las legislaturas de dos tercios de los diversos estados” (es decir, de 33 estados), y las enmiendas votadas serán válidas sólo cuando sean “ratificadas por las legislaturas de tres cuartas partes de los diversos estados” (cuando menos 38) “o por convenciones en tres cuartas partes de los mismos” (igual número), de conformidad con el ”modo de ratificación…propuesto por el Congreso”.
Pregunta
Ante esas disposiciones tan claras y categóricas, la pregunta “se cae de la mata”: ¿está Trump actualmente en condiciones de lograr el apoyo necesario en el Congreso o en los estados de Unión si se decidiera a buscar un tercer mandato? Por el momento, aunque los republicanos tienen mayoría en ambas cámaras y cuentan con una sólida presencia en las legislaturas estatales, no luce que los “números” le alcancen para ello.
Ello no ha obstado, claro está, para que partidarios de Trump (como el representante republicano por el Distrito 5 de Tennessee, Andy Ogles, que presentó en enero un proyecto para «enmendar» la Constitución) apuesten por un tercer mandato de su líder, lo que prefigura la posibilidad de que en algún momento el tema se agite en los corrillos congresuales y sea objeto de debates entre los ciudadanos y en los medios de comunicación.
Por supuesto, todo lo precedentemente dicho todavía tendría un último imponderable pendiente: la voluntad de los sufragantes de cada estado de la Unión que, por la vía indirecta del Colegio Electoral, a la postre serán los que decidirán, tras evaluar los resultados de la presente administración de Trump, si éste merece o no ser favorecido con una ruptura del orden consuetudinario y de la normativa constitucional para garantizarle una continuidad inmediata en el ejercicio del poder.