Puerto Príncipe, 23 jun (EFE).- El Haiti Tech Summit, el evento que desde el jueves reúne a empresarios, inversores, publicistas digitales y creativos, entre ellos al consejero delegado de Twitter, Jack Dorsey, finaliza hoy tras abordar los desafíos de la humanidad a través del emprendimiento.
Dorsey, uno de los ponentes invitados, publicó el pasado jueves un emoticono de la bandera de Haití en su cuenta oficial de la red social y, posteriormente, una serie de fotografías tomadas en Puerto Príncipe, la capital del país caribeño y donde se realiza el evento.
El encuentro, que este año celebra su segunda edición, también contó con la participación del presidente haitiano, Jovenel Moise.
En su exposición, Dorsey habló sobre liderazgo, iniciativa empresarial y negocios, y compartió su experiencia en el lanzamiento de Twitter y Square, de las que es cofundador.
También hizo una presentación sobre su visión y los potenciales que tiene Haití en materia tecnológica, animando a dar continuidad al Tech Summitt, y prometiendo su apoyo total al desarrollo tecnológico del país.
El Haiti Tech Summit tiene como objetivo acelerar el desarrollo de la industria tecnológica y ampliar su ámbito en Haití, reuniendo a los principales actores locales e internacionales en esta materia.EFE
La noche del domingo 7 de abril de 1963, en una espectacular comparecencia televisada, el presidente del partido Vanguardia Revolucionaria Dominicana (VRD), Horacio Julio Ornes Coiscou, denunció que el ministro Diego Emilio Bordas Hernández había hecho uso de su autoridad pública para obtener del ayuntamiento municipal de Barahona, a favor de una empresa suya, un contrato de participación en la explotación de la sal marina de Puerto Alejandro, además de la autorización para distribuir de manera exclusiva toda su producción en el país y el extranjero.
Bordas era el secretario de Estado de Industria y Comercio del gobierno del presidente Juan Bosch, y según la denuncia había cometido corrupción administrativa, contradiciendo el empeño moralista del jefe del Estado, quien al tomar posesión de su cargo el 27 de febrero pasado, se había comprometido a realizar una gestión democrática con “oídos abiertos para oír la verdad, ojos activos para ver lo mal hecho antes de que se realice, mente vigilante para que nada ponga en peligro la libertad de cada ciudadano, y un corazón libre de odios, dedicado día y noche solo al servicio del pueblo”.
Ornes Coiscou reveló -de igual modo- que en su condición de presidente ex-oficio del comité investigador de las empresas estatales, el citado ministro había dispuesto la cancelación de otro contrato perteneciente a una compañía puertorriqueña llamada “Imbert Corporation”, exportadora del cemento dominicano que se vendía en las Islas Vírgenes, y que lo hizo para adjudicárselo a una firma suya que desde el año 1957 se dedicaba a ese mismo negocio, aunque confrontaba serios inconvenientes en su operación comercial, al ser acusada por la oficina de Aduanas de los Estados Unidos de violar la legislación tarifaria internacional que prohibía la comisión de dumping, o acaparamiento de un producto que luego, en competencia desleal con otras empresas, se vendía en el mercado a un precio inferior al concertado.
Esa acusación por su gravedad causó un gran revuelo público al estar dirigida contra un ministro de un gobierno que sólo tenía cuarenta días en el poder, y por proceder del líder de Vanguardia Revolucionaria Dominicana, un antiguo aliado del presidente Bosch que contribuyó a su triunfo en las elecciones del 20 de diciembre de 1962, aunque no participaba en su gobierno por su inconformidad con la composición de su gabinete; sobre todo, por su obstinado reparo a la escogencia de Bordas como su ministro de Industria y Comercio, bajo la creencia de que era un empresario corrupto, a quien en los Estados Unidos se le imputaba violación a la Ley Antidumping y una sospechosa relación con la firma de abogados de Robert G. Baker, su fervoroso defensor en el litigio que había obstaculizado las exportaciones de cemento de su empresa a varios países del hemisferio.
EL AUTOR es periodista. Reside en Santo Domingo.
Debido al peso de la denuncia, Bordas renunció a su cargo el lunes 8 de abril de 1963 en carta dirigida al presidente Bosch, que fue reproducida por los diarios nacionales, donde elogiaba las metas de progreso del gobierno y le expresaba su fe en el éxito, así como su lealtad y amistad inquebrantables, además de anunciarle su decisión de someter a la acción de la justicia a su detractor, por haber sembrado la duda sobre su honestidad y causar con su acusación temeraria un severo daño a su imagen pública.
El ministro renunciante comunicó también que a través de sus abogados, doctores Ramón Pina Acevedo y Martínez y Quirico Elpidio Pérez, estaba formulando una demanda por daños y perjuicios a su detractor, quien al injuriar y difamar su persona había infringido la Ley No. 6132 del año 1962, sobre expresión y difusión del pensamiento, en sus artículos 23, 29, 30 y 31.
Al día siguiente, el presidente de la República aceptó la renuncia, “para dejarlo en libertad de que actúe como ciudadano, sin ninguna vinculación oficial», y con palabras emotivas y llenas de elogios manifestaba su agradecimiento por los servicios que había prestado a su gobierno este individuo que había conocido en el exilio y que se hizo entonces su amigo, adquiriendo luego la condición de hombre de su absoluta confianza, su colaborador leal, a quien le permitiera obrar desde el poder como un superministro al frente de la cartera de Industria y Comercio y en otras funciones conexas, como la presidencia del Consejo de Administración de la Fábrica Dominicana de Cemento y de la Comisión de Defensa del Azúcar, que era el organismo encargado de velar por todo cuanto se refería a la producción del edulcorante de la caña en el país.
Según manifestó el jefe del Estado, se sentía personalmente complacido de que Bordas lo llamara “su amigo”, y plenamente satisfecho con su trabajo; pues creía que nadie podía decir que mientras fue ministro de Industria y Comercio medró los intereses del pueblo, porque su mejor galardón había sido “la venta de 35 millones de galones de miel a 21 centavos el galón en puerto dominicano, precio record en la historia de las negociaciones de azúcar y melazas”.
Bosch concluyó su misiva invitando a quien deseara asegurar lo contrario a su creencia, “que no rehúya a la justicia; que presente pruebas ante los jueces” y exponga la razón de su insatisfacción precipitada.
Bordas se concentró en la tarea de argumentar jurídicamente la querella, examinando junto a sus abogados todos los argumentos y cada detalle sobre el tema de la difamación, pero sacaba tiempo para visitar a uno de sus grandes amigos en la casa de Gobierno, que ocupaba el puesto de consultor jurídico del Poder Ejecutivo; este era el abogado francomacorisano don Luis Moreno Martínez, hermano del excandidato presidencial y presidente del Partido Revolucionario Social Cristiano, doctor Alfonso Moreno. Estando un día allí fue abordado por la prensa sobre el juicio en marcha, y contestó que saldría victorioso de ese percance para regresar al gabinete, aunque le confesó al reportero del diario La Prensa, el periodista José Jiménez Belén, que estaba preparado para aceptar cualquier designación, ya que «si el gobierno del presidente Bosch me nombra barrendero de las calles de Santo Domingo yo seré barrendero de las calles de Santo Domingo».
Historia
Diego Bordas, secretario de Estado de Industria y Comercio del gobierno de Juan Bosch.
El doctor Bordas era un joven empresario puertoplateño de unos 40 años de edad que había sido nombrado ministro por su vieja amistad con el profesor Bosch y en reconocimiento a su contribución con la causa democrática durante sus 18 años de exilio antitrujillista, tomando parte activa -junto con Bosch- en la fracasada invasión contra Trujillo, efectuada en Cayo Confites, en 1948; aunque por los conflictos y enemistades que se suscitaron entre los líderes participantes, decidió entonces retirarse de la vida política militante, sin dejar de ser un colaborador efectivo Bosch y de los exiliados en diferentes países donde le tocó residir en esa época.
Mientras estuvo en el exilio, su empresa “Bordas Corporation” fue manejada en el país por su hermano Luis Manuel Bordas Hernández (Manolo), quien en los días finales de la dictadura de Trujillo, entró en sociedad con Francisco Martínez Alba, el acaudalado cuñado del dictador que regenteaba la Fábrica Dominicana de Cemento, C. por A, pactando con éste un acuerdo en diciembre de 1960, mediante el cual su compañía cargó con la responsabilidad de administrar en el exterior el negocio del cemento.
Ese compromiso tan importante mostraba sin duda que los hermanos Bordas eran empresarios acaudalados y reconocidos industriales dominicanos en el momento en que ocurrió el ajusticiamiento de Trujillo en 1961; pues para esa fecha, su compañía negociadora de cemento, además de estar firmemente establecida en el extranjero, ya había logrado salir airosa del conflicto judicial en que estuvo envuelta por la imputación sobre dumping.
Su incriminación en esa disputa procesal se convirtió finalmente en una gran victoria, tras la resolución dictada por la Comisión de Arancel de los Estados Unidos, de fecha 18 de abril de 1962, permitiéndole vender el cemento en ese mercado, pese a la fuerte oposición de sus competidores. Aunque eso tuvo un costo bien alto, por el pago previo de 2 mil dólares en honorarios a su defensora jurídica, que era la firma de abogados Tucker & Baker, dirigida Robert G. Baker y su socio Ernesto C. Tucker.
Después de eso, la firma “Bordas Corporation” volvió, sin embargo, a afrontar un nuevo problema, ya que de modo inesperado, a sólo 36 horas de que su propietario regresara del exilio, comenzó a ser perseguido por sectores económicos muy activos dentro del gobierno del Consejo de Estado, los cuales maquinaban apoderarse de su negocio, aduciendo que debía ser confiscado por su anterior relación con la Fábrica Dominicana de Cemento, una empresa que había pertenecido a la familia Trujillo y que -como ya hemos dicho- la dirigía el cuñado del tirano, el comerciante español Panchito Martínez Alba.
El nuevo peligro afloró durante la noche del martes 20 de febrero de 1962, mientras Bordas se encontraba en el hotel Hamaca de Boca Chica, despidiéndose de su compueblano y amigo César Reyes Kundhart, tras una larga jornada de trabajo y sintiéndose visiblemente agotado. Entonces llegaron al lugar dos oficiales de la Policía, un coronel y un capitán de apellido Morillo, que se le acercaron, y tras una cortés, pero intimidante, salutación, se le invitó a acompañarles al Palacio Nacional, al despacho del general vitalicio Antonio Imbert Barrera, miembro del Consejo de Estado, quien deseaba conversar con él sobre asuntos de interés recíproco.
Les respondió que había tenido un día de mucha faena, sumamente agotador, y se disponía irse a descansar; asegurándoles que al día siguiente, bien temprano, visitaría el despacho del general Imbert en la casa de Gobierno.Pero los oficiales fueron insistentes y Bordas procedió a llamar por teléfono al poderoso consejero, a su oficina en el Palacio Nacional, aunque fue imposible localizarlo, pues ya se había marchado y a esa alta hora de la noche, las oficinas estaban cerradas y no había un solo funcionario en el lugar.
Entonces, a sugerencia de los dos oficiales llamó al jefe de la Policía, general Belisario Peguero Guerrero, quien le invitó a pasar de inmediato por su despacho, indicándole que era un asunto urgente, pero de rápida solución, y correspondió a la convocatoria activándose con presteza. Y aunque estaba exhausto, en compañía de los dos oficiales y de su amigo Reyes Kundhart, partieron hacia la ciudad de Santo Domingo, advirtiendo al llegar al palacio policial que había ido sido engañado, pues supo enseguida que estaba arbitrariamente preso, junto a reconocidos profesionales universitarios vinculados con grupos de izquierda, que iban a ser deportados por presunta asociación con actividades subversivas contra el gobierno. Estaban allí los doctores Hugo Tolentino Dipp, Francisco Alberto Henríquez Vásquez (Chito), José Vinicio Calventi Gaviño, Marcio Antonio Mejía-Ricart Guzmán, José Ricardo Feris Iglesias y Fausto Martínez.
Bordas pasaría diez meses de angustia al ser enviado de nuevo al exilio, pudiendo regresar a su país sólo dos días después del triunfo del profesor Bosch en las elecciones del 20 de diciembre, batiendo así la trama política que perseguía despojarle de sus bienes. A seguidas asumió el control de su negocio de cemento, aunque dejó en manos de su hermano Luis Manuel la rienda de la Agencia Marítima Nacional, C. por A., que para esa fecha comenzaba a explorar cómo vincularse con el ayuntamiento municipal de Barahona, que había obtenido -mediante la Ley No. 5225, de fecha 21 de diciembre de 1961- la concesión para la explotación de la cantera de sal en Puerto Alejandro, que no tenía nada que ver con las minas de sal y yeso de Las Salinas.
Su hermano Luis Manuel, en calidad de presidente de la citada compañía, hizo contacto con los regidores del cabildo de Barahona; especialmente con el doctor Carlos A. Castillo, estableciendo una relación de apariencia diáfana, ya que éste viajaba con cierta frecuencia a la capital a sostener intercambios de impresiones con los hermanos Bordas, convirtiéndose en una especie de enlace con la dirección de esa corporación edilicia, que les ayudaría a concertar un contrato de sal a gran escala, sobre la base de ofertar al cabildo la suma de cuarenta mil pesos y obtener el derecho de compra y venta de toda la producción de sal del proyecto de Puerto Alejandro.
Con ese dinero el ayuntamiento de Barahona estaría en condiciones de encarar y resolver las urgencias de empleos de decenas de personas sin trabajo.
Esa intención estaba contenida en la carta de fecha 29 de marzo de 1963, que el presidente de la Agencia Marítima Nacional, C. por A., Luis Manuel Bordas, le dirigiera al regidor Castillo autorizándolo a gestionar con los miembros de la sala capitular el referido contrato, y poniéndole al tanto de las diligencias que había hecho en Alemania para comprobar mediante análisis químico la calidad de la sal, y así poder anunciarla y promoverla en Europa.
El juicio a Ornes y absolución
Diego Bordas sometió a Ornes a la justicia por difamación e injuria, siguiendo el consejo de sus abogados y creyendo que éste no poseía -ni conseguiría- una prueba fehaciente para demostrar que fuese realmente un funcionario corrupto, que se había valido de su alta posición en el gobierno de Bosch para monopolizar el negocio del cemento y la sal.
Pero el “zar de la sal”, como fue bautizado por sus adversarios, no calculó que Ornes desataría una vigorosa ofensiva por los medios de comunicación, con el auxilio de su hermano Germán Emilio, propietario del periódico El Caribe, un medio sumamente influyente en los sectores de clase alta y media de la sociedad dominicana de la época; ni que recibiría el respaldo militante de los principales líderes de la oposición, encabezados por los doctores Mario Read Vittini, Juan Isidro Jimenes-Grullón y el general Miguel Ángel Ramírez Alcántara.
Con ese respaldo, Ornes proseguiría liderando la tribuna pública, yendo a mítines políticos y a programas de radio y televisión, a ratificar sus argumentos sobre corrupción administrativa, para mantener a Bordas a la defensiva, respondiendo sus ataques con polémicos agravios, como decir que en la provincia de La Vega Ornes estaría promoviendo desalojos de campesinos de los predios pertenecientes a su esposa, la señora María Mercedes Rodríguez Vásquez, hija y heredera del general Juancito Rodríguez.
A Ornes le era muy difícil probar la veracidad de sus denuncias, pero con el apoyo señalado, se concentró en la realización de una investigación profunda del negocio de la sal, buscando testimonios fehacientes para demostrar que sí había corrupción administrativa y tráfico de influencia en las operaciones del ministro renunciante.
Al respecto, el doctor Manuel Ramón Morel Cerda, procurador fiscal del Distrito Nacional en ese juicio, nos dice en su obra en su reciente obra “Testimonios desclasificados, retazos narrativos de hechos verídicos”, que Ornes se prevalió de un recurso jurídico de defensa conocido por el nombre de la “excepción de la verdad”, “al que tiene derecho una persona acusada de difamación, durante el juicio conocido en la Tercera Cámara Penal, presidida por el magistrado Bruno Rodríguez Gonell, y de esa manera pudo librarse de una condena.”
Ilustró el reputado jurista que la defensa de Ornes “presentó pruebas documentales que daban cuenta de que en algunos casos aparecía claramente las operaciones realizadas, de dudosa aceptación para un funcionario público, y en cambio, la parte civil constituida, a cargo de los abogados del señor Bordas, se limitó a negar la ocurrencia de los mismos”
Agregó que Bordas negó rotundamente la comisión de los hechos, pero que los documentos aportados por el imputado probaban su ocurrencia, que los mismos se habían producido y se erigían en la “excepción de la verdad” planteada, viéndose el fiscal en la obligación de hacer una solicitud de descargo de la acusación de difamación ante el juez referido, quien en la última audiencia celebrada el 19 de septiembre de 1963, y tras una deliberación que se prolongó por doce horas, acogió en todas sus partes el dictamen del Ministerio Público, que libraba de toda responsabilidad penal a Horacio Julio Ornes Coiscou, por no haber cometido los delitos que se le imputaban sobre violación de la Ley de Expresión y Difusión del Pensamiento, ni ser tampoco culpable del delito de ultraje en perjuicio del doctor Diego Bordas.
SANTO DOMINGO.- La cadena Farma Value corrigió un comunicado de prensa sobre el cierre de sus operaciones en la República Dominicana por disposición de la Dirección General de Impuestos Internos (DGII), y reconoció como «una ligereza» relacionar esa medida con la posición de algunas asociaciones farmacéuticas que objetan la política de precios que mantiene esa empresa.
“Ciertamente debemos admitir que nos precipitamos al reaccionar a la medida dispuesta por la DGII, que efectivamente está sustentada en una razón legal incuestionable como es la falta de impresoras fiscales, que si bien podemos explicar y justificar, no podríamos negar, puesto que la DGII nos había conminado formalmente en tres ocasiones para normalizar la situación”, indica una nota aclaratoria de Farma Value.
Expone que ha instruido a su abogado Angel Delgado Malagón para presentar una excusa formal ante la Dirección General de Impuestos Internos, en interés de subsanar el mal entendido y viabilizar la solución del problema que originó la intervención de la DGII.
La Cadena Farma Value ha introducido en el país una política de precios en los medicamentos que permite a los consumidores ahorrar el 20 por ciento del precio regular en el mercado farmaceútico del país.
La entidad con sucursales en el Distrito Nacional, la provincia Santo Domingo, Santiago, La Vega y Bonao, precisa que se mantiene al día en el pago de sus compromisos impositivos con la DGII, aunque ha tenido dificultades para cumplir el requerimiento de la impresora fiscal, como una gran parte de las farmacias y otros negocios que operan en la República Dominicana.
Indica que en interés de cumplir con la normativa legal tomó la decisión de cambiar el proveedor de solución fiscal para agilizar el proceso y aplicarlo de manera correcta. Asegura, no obstante, que el procedimiento ha sido más largo y complejo de lo que esperaba.
“En la actualidad la oferta local de impresoras fiscales es muy limitada. No obstante ello, hemos gestionado y obtenido por diferentes vías las impresoras necesarias para regularizar totalmente nuestras operaciones, y esperamos resolverlo en el menor plazo posible”, expone la declaración de Farma Value.
Las decisiones que toman las instituciones en República Dominicana nunca son inocentes, siempre conllevan la búsqueda de un fin, sea inmediato, ulterior o subyacente. Y esto es así tanto a nivel personal, político como institucional. Para averiguar y comprender el propósito de una resolución o decisión, hay que analizar el contexto dentro del cual se toma.
Esto viene a colación, a propósito de la reciente disposición de la Junta Central Electoral (JCE) que prohíbe a los partidos políticos realizar concentraciones multitudinarias como las que efectivamente se forman durante los contactos que viene realizando el presidente y líder del Partido de la Liberación Dominicana, el doctor Leonel Fernández, con los dirigentes de esa organización política.
Se podría alegar, que fue una resolución de aplicación general que afecta por igual a todo el mundo, y que por ende, no concede ninguna ventaja particular a nadie. Pero se trataría de un juicio que solo accede a la superficie fenómica de los hechos, pues en política lo que no se ve, casi siempre es más importante que lo que se ve, como dijera el Profesor Juan Bosch.
Y lo que no se ve, es que el Gobierno quiere correr solo en sus afanes reeleccionistas, (tal y como lo hicieron en las elecciones pasadas), disfrazando este objetivo, subterráneamente, a través de inauguraciones y visitas sorpresas que tienen un tufo a repostulacion presidencial, al mismo tiempo que descalifican a sus posibles contendientes.
Además, hay que recordar que, el presidente Danilo Medina lanzó sus potros, que están llamados a sumárseles a la hora de la verdad, a la carrera de las aspiraciones presidenciales sin que la Junta se percatara de que estaban accionando en campaña electoral a ‘destiempo’. De esto se colige, que la mencionada disposición del organismo electoral parece dirigida a afectar la marcha ascendente y victoriosa de un candidato cuya escalada masiva dentro de la preferencia popular ha comenzado a inquietar a sus detractores internos y externos.
De modo que, vista la situación política interna del Partido de la Liberación Dominicana que enmarca dicha prohibición, jurídicamente insustentable, no hace falta anteojos para ver lo que está a la vista de todos. Se trata de una determinación que tiene un nombre y un objetivo al que desde hace tiempo se busca cerrar el paso, por todos los medios, habidos y por haber, recurriendo a todo tipo de argucias, ya sean “legales e institucionales”, o con trapisondas.
Entre las cosas que se ocultan a las vistas, pero que de todas maneras salen a relucir, está que el expresidente y Líder del Partido de la Liberación Dominicana, el Dr. Leonel Fernández, convocó a las fuerzas que le apoyan y a todo el pueblo dominicano a una manifestación nacional el próximo 26 de agosto, que dado el éxito de sus activas jornadas de contacto y calentamiento, augura un extraordinario triunfo político, el cual se busca detener de cualquier forma.
Primero, por medio de la imposición de las primarias abiertas y ahora fabricando resoluciones sospechosas que pretenden limitar el crecimiento de su candidatura, en pleno auge. Demasiada coincidencia para ser coincidencia. Pero lo lamentable y reprochable es que se usen las instituciones de forma subalterna para causar perjuicio político a un candidato, sea cual sea, de ahí que se hace necesario desenmascarar la trama que se cierne tras bastidores.
Por suerte, fuerzas vivas de la nación e instituciones de la sociedad civil, se han pronunciado en contra de ese adefesio jurídico-electoral, y medios prestigiosos como el periódico El Día, editorializaron a favor de la posición sustentada por el presidente y líder del Partido de la Liberación Dominicana, Dr. Leonel Fernández, amén de que las bases de ese partido están al tanto de los susodichos aprestos en contra de su líder, y se han empoderado en su defensa, así como una gran parte del pueblo dominicano.
El golpe ha rebotado! El ardid ha sido desvelado! Invéntense otra trampa! Sin duda que también será derrotada! Y como estamos en tiempo del Mundial de Futbol, vamos a decirlo en este lenguaje: al final, desde el equipo de Leonel, se cantará… gooooooool!!!
Santo Domingo, 24 jun.- El ministro de Cultura y miembro del Comité Político el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) Eduardo Selman, respaldó la suspensión de Félix Bautista y a Víctor Díaz Rúa de los cargos que ocupaban en la formación como secretario de organización y de finanzas, respectivamente.
Asimismo, apoyó la decisión de la Junta Central Electoral (JCE) que conmina a los aspirantes a cargos electorales de cara a las elecciones de 2020 a suspender sus actividades proselitistas ha generado reacciones a favor y en contra en la clase política del país.
Mediante una nota de prensa que reproduce una entrevista en el canal 11, Selman opinó que debieron ser Bautista y Díaz Rúa quienes tomaran la iniciativa de apartarse de los cargos en el partido y no esperar que lo hiciera la secretaría general.
«Debió ser una iniciativa de ellos mismos, porque era lo más trasparente, que ellos decidieran apartarse de sus funciones mientras estuvieran envueltos en los procesos judiciales», afirmo Selman, quien también es secretario de Dominicanos en el Exterior del PLD.
Además, dijo desconocer las razones por las que no se reúne el comité político, para tratar temas de interés partidario y nacional y explicó que convocar ese organismo es una facultad del presidente del PLD, Leonel Fernández, o de un número determinado de miembros del comité político.
Selman reconoció que en el PLD existe una confrontación que no puede ser ocultada, reflejada en la lucha que ya se ha desatado por las aspiraciones presidenciales.
«Mi percepción es que esas aspiraciones están produciendo choques internos, y ojalá que estos puedan superarse como debe ser, por los métodos y la ordenanza del partido, y con todo el respeto, pero evidentemente hay una confrontación, no lo podemos ocultar», subrayó.
En cuanto a la resolución de la Junta Central Electoral (JCE) de suspender el proselitismo electoral adelantado, dijo que ese organismo debió haber tomado esa decisión mucho antes, «todavía estamos en un proceso que no puede considerarse electoral, sino en un proceso de desarrollo de política del Gobierno dominicano y eso interfiere», dijo.
Las elecciones presidenciales, congresuales y municipales en República Dominicana están previstas para el 2020, por lo que la JCE consideró prematuras las marchas y caravanas que han venido realizando precandidatos presidenciales.EFE
SANTO DOMINGO.- La empresa Star Show prepara la primera presentación que realizan juntas en el país las cantantes Sophy Hernández, puertorriqueña, y Lissette Álvarez, cubana.
El concierto “De mujer a mujer” será celebrado el sábado 4 de agosto a las 9:00 de la noche en el Teatro La Fiesta del hotel Jaragua, donde ambas artistas ofrecerán lo mejor de sus repertorios.
“Me muero por estar contigo”, “Compárame”, “El ritmo de la noche”, “Cuéntale a ella”, “Usted ya me olvidó”, “Hastío”, “Ya no vuelvo contigo” y “Un amante así”, son solo algunas de las canciones que entonará La Sophy.
En tanto la rubia Lissette Álvarez hará galas de su hermosa voz para deleitar al público con sus éxitos “No soy una señora”, “Si un día te sientes solo”, “Debut y despedida”, “Salvaje”, “Eva”, “Solo una canción”, “Él y yo” y “poema 20”, entre otros.
Las boletas para el show “De mujer a mujer” tienen precios de $4 330 pesos, balcón; $5 400, platea; $6 000, VIP y $6 495 pesos, “special guest.
“Para este esperado junte entre Sophy y Lissette Álvarez en Santo Domingo el 4 de agosto, las sillas estarán disponibles por orden de llegada, tipo teatro”, apuntó la producción del concierto.
NUEVA YORK- El escritor y político dominicano, Rubén Jiménez Bichara, pondrá en circulación la quinta edición ampliada de su libro Páginas Revueltas, en el Comisionado Dominicano de Cultura en los Estados Unidos.
En Páginas Revueltas el autor reflexiona sobre las obras de los grandes escritores de la literatura universal y los recuerdos que estas dejaron en su memoria.
La presentación de la obra se celebrará el jueves, 28 de junio de 2018, a las 7:30 p.m., en la sala de teatro Rafael Villalona del Comisionado, localizada en el 541 West de la calle 145, en Manhattan.
En esta quinta edición, Jiménez Bichara incorpora artículos de análisis de obras dentro de las cuales se destacan El conde Montecristo, de Alejandro Dumas; Bodas de sangre, de Federico García Lorca; Matar un ruiseñor, de Harper Lee y Juan Salvador Gaviota, de Richard Bach.
“Esta es una recopilación de artículos que habíamos publicado en el curso de los años, y que mi buen amigo Rafael Grullón tuvo la idea de juntarlos y hacer una obra que presenta una especie de motivación a la buena lectura, y de eso trata este libro”, explicó el autor.
Como jugaban los Marineros de Seattle entendí que no estaríamos a todo dar, pero que va, salen gente de todas partes, como de cuevas más bien cuando se desmontan del tren, con todos los bares y restantes de la zona atestados de gente una hora antes de comenzar el juego. Los fanáticos de palcos son blancos, que en su gran mayoría residen en Bajo Manhattan (incluso estaba de visita el gran Steven Spielberg).
De entrada hay unas filas larguísimas, 46,047 fanáticos que abarrotaron el estadio, y llama la atención lo rápido que se accede dentro del complejo deportivo. El orden y el civismo destaca en todas las actividades (nadie empuja, nadie le quita turno a nadie, no obstante ser New York una ciudad de mucha gente con civismo, pero mal educados, pues nadie dice hola ni buenos días en gran parte de esta ciudad).
En mi vida dos cosas ajenas a mi entorno me han producido un sentimiento de casi llorar de emoción: visitar el Santo Sepulcro en Jerusalén y ver por primera vez los objetos de Babe Ruth. Cada vez que lo digo me erizo, ver esa camiseta sucia, con una tela parecida a los sacos de harina vacíos de los 70 en RD, y sus demás objetos. Ruth es el Santo Grial del Béisbol, en fin que no me interesó más nada del museo. Duré casi 10 minutos en mi primera comunión con El Bambino.
Es complicado lo relativo a las medidas de los jardines. Ha de ser difícil para un jardinero visitante por las dimensiones de la pared. Lo abrupto del paso de un 318 en la esquina del left a un 399 left-center. Quizás los que alguna vez hemos jugado OF en nuestra vida podemos entender lo complicado de las dimensiones.
Los fanáticos en su gran mayoría son ignorantes de los fundamentos e incidencias del juego. Van cada rato al estadio y no se dan cuenta si un batazo pude ser imparable o atrapado, foul o en zona buena. Eso indica que en todas partes es igual, un estadio atestado de seguidores del juego, pero pocos lo conocen a la perfección.
Ir al Yankee Stadium es un lujo. El que compra una taquilla de 20 dolares ve los jugadores del tamaño de un muñequito. Si usted no paga sobre los 125 dolares no va a ver un juego de pelota, sino un espectáculo. Una cerveza cuesta 15 dolares, un combo de pollo con papas, una verdadera comida chatarra, 30 dolares. Para ver un juego de pelota de manera decente y tomarse par de frías hay que contar con 200 dolares. Una pareja ubicada en segundo piso paga el equivalente al salario promedio de un hispano en una semana. Una taquilla de palco en este estadio es similar al costo de tres temporadas de serie regular en el mismo sitio en el Estadio Julián Javier.
Hay una gran diferencia entre el Yankee Stadium y nuestro béisbol. En la Casa de los Baby Bombers se va a ver un espectáculo que incluye el juego de béisbol. Es un evento que a las 9.30 ni cuenta me había dado de la hora, gracias a las tantas cosa que te ofrece el estadio. En RD solo vas a ver el juego, con un espectáculo cuyo único atractivo es el juego y seis muchachas bailando casi desnudas. Lo relativo al espectáculo lo debemos copiar, incluyendo un anuncio carísimo en Time Square cada tres minutos invitando a ver la serie del 2 al 4 de julio en el estadio.
Lo más desagradable de todo fue lo sucedido después del jonrón de Gary Sánchez para empatar el partido en el octavo episodio. Los gringos babean con cada flaicito de Aaron Judge, sin embargo pareció que fue un jugador de la banca que disparó un cuadrangular en un juego 10 a 1. Sinempatar no se gana y no se hubiera producido el estacazo ganador de Stanton. Para Sánchez y Luis Severino ser populares entre los fanáticos blancos y ricos de los Yankees tendrán que romperle el colon a medio Dawn Town.
Ir al Yankke Stadium es un privilegio, disfrutar de ese gran espectáculo es algo sencillamente impresionante.
NUEVA YORK.- Con o sin flores. De papel de diario o impresos en 3D. Todo valió para armarse un buen sombrero y salir a festejar. La semana pasada el High Line, el parque urbano construido junto a las vías del ferrocarril de Nueva York, fue una auténtica pasarela.
Vecinos, artistas y turistas se acercaron con sus propios diseños para participar en la fiesta, donde se recaudaron fondos para el mantenimiento del paseo que atraviesa tres barrios, al sur de Manhattan.
La consigna fue «Cualquier cosa puede ser un sombrero». Pero los arquitectos del estudio de Zaha Hadid, que acaban de inaugurar un edificio, se esmeraron más de la cuenta.
Tenían sus razones: El sombrero H-Line está inspirado en el complejo residencial de Chelsea, cuyas formas orgánicas, curvas sinuosas y fachadas metálicas inspiraron el diseño del sombrero impreso en 3D, con fibras de naylon.
Se trata del primer edificio, póstumo, de Zaha Hadid en Nueva York. El complejo de 39 residencias de lujo cuenta con piscina subterránea de 23 metros de largo. El pent house cotiza en 50 millones de dólares.
La fiesta fue un éxito. La organización corrió por cuenta de la Asociación de Amigos del High Line para recaudar el 98% del presupuesto anual destinado al mantenimiento de las 23 cuadras parquizadas, un proyecto del estudio de arquitectura Diller Scofidio + Renfro.
El anfitrión fue el actor Alan Cumming, que a modo de jurado, definía el puntaje de los sombreros que portaban los visitants.
LISBOA.- El festival Rock in Rio arranca su octava edición con cuatro jornadas repletas de música y espectáculos, y con cabezas de cartel de estrellas del panorama internacional como Bruno Mars, Katy Perry, The Killers y Muse.
Además de los conciertos, el parque de Bela Vista de la capital portuguesa acogerá numerosas actividades paralelas durante este fin de semana y también los próximos 29 y 30 de junio.
“Tenemos varias novedades para este año, entre ellas, es especialmente importante el cambio de fecha y hora”, avanzaba a la prensa la responsable del certamen Roberta Medina, quien espera que el festival supere este año los 300.000 visitantes.
La fecha se ha adelantado para aprovechar el mejor clima -el festival solía ser a finales de mayo o principios de junio al igual que los horarios, tanto de inicio como de cierre, para favorecer los desplazamientos nocturnos de vuelta.
La banda de rock electrónico Muse será el plato fuerte del estreno esta noche en el llamado “Escenario Mundo”, el mayor de los cuatro construidos y que este año ha ampliado su tamaño algunos metros para potenciar el espectáculo.
A la espera del lanzamiento de su octavo disco de estudio, previsto para este año, los británicos repasarán algunos de sus temas más conocidos y sus dos últimos sencillos “Dig Down” y “Thought Contagion”.
Sus compatriotas Bastille, que recientemente publicaron “Quarter Past Midnight”, el primer tema de su nuevo álbum; y Haim, el trío de hermanas californianas ya asentadas en el panorama ‘indie’ estadounidense con “Something to tell you”, son los otros grandes nombres del primer día.
La música portuguesa también tendrá representación con Diogo Piçarra, que estrena el EP “Abrigo”, lanzado hace poco más de un mes. Otra de las actuaciones más esperadas es la de Bruno Mars, cuya participación fue de las primeras en confirmarse y que agotó los pases individuales para este domingo a principios de abril.