Con mis árganas repletas de recuerdos inicie mi tradicional recorrido de fin de año por San Carlos con el fulgurante entusiasmo de encontrarme con amigos de la niñez y adolescencia y con bellas doncellas que enternecían nuestros sueños infantiles o atribulaciones de la pubertad. Siempre es gratificante volver al pasado.
En la Juan Bautista Vicini, brotaron mis primeras lágrimas, cuando mis ojos avizoraron el único trecho que quedó de lo que fue la Damián del Castillo, la calle donde nací, en cuyo traspatio fui testigo de la “Agonía de Macaria Perez” y de “La Mujer del Cabo de la Guardia”, historias que tratare de contar en dos novelas.
En ese lienzo de asfalto, que fue fusionado con la calle Paris y avenida Amado García para convertirla en la hoy 27 de Febrero, no pude hablar con Ovadis, Pilón, Pepe, Julio, Ramoncito, Rumancio, Hector, Cañón, Nelson, Tito, Roberto, César y otros muchachos que jugábamos pelota en medio de la calle o en el estadio de la de la Normal, donde me ubicaban entre los peores peloteros.
Tampoco pude ver a los hermanos de mis amigos, que junto a los míos enfrentaron a los “Paleros de Bala”, a quienes años después les llevábamos comida a los comandos desde donde combatían a las tropas interventoras. La ferretería Darío ni el colmado de Don Mariano están donde estaban.
En vano fueron mis esfuerzos por charlar con Mon, el zapatero, que vivía al lado de Tajan Martinez, el que pintó el Jacho Prendió del PRD, frente a Micaela, la anciana que criaba muchos gatos y que todos creíamos que era bruja, que a su vez era vecina de una señora que dicen trataba bien a nuestros hermanos por unas cuantas monedas.
Julita nunca abrió la puerta delantera de su casa en la Damián del Castillo casi esquina Abreu. El portón permanecía cerrado porque en la sala tenía un Altar, frente al cual enseñaba sus habilidades para predecir el futuro mediante la lectura de una taza manchada de café.
En la mueblería de Domínguez, pregunte por Pupilo, el personaje que rehusó el papel de combatiente de la Revolución en mi novela, para seguir bailando al mediodía y en tarde todos los sones y guarachas que difundían los programas “De Fiesta con la Sonora” y “Ayer y Hoy en la Música”, por la Voz del Trópico y Onda Musical.
Me hubiese gustado volver a ver a Eda y a Milagros, dos hermosas muchachas presentes en todos nuestros sueños infantiles, lo mismo que Tamara y Nélcida, pero nadie puede estar en un lugar que no existe, ni menos congelar en el tiempo la juventud y la belleza.
Antes de llegar hasta la escuela Brasil, donde formé parte de la “Patrulla Lobo”, del Grupo Scout 19, me detuve en la escuela Chile, donde creí haber visto al profesor Jose Moa y Feliciano, mi maestro de sexto Grado, y a Josefina Perez del Villar, mi profesora de tercer curso, quienes forjaron a más de una generación de sancarleños.
Recorrí casi todas las calles de San Carlos, pero cuando quise desmontarme del vehículo para saludar a un amigo de infancia, me di cuenta que ya no existe, ni ese amigo, prisionero del alcohol y de las drogas, es el mismo. También entendí porque mis ojos derramaron lágrimas desde el mismo momento que ingresé a mi viejo barrio.
En la República Dominicana deben producirse, por lo menos, 50 muertes por accidentes de tránsito todos los días debido el desorden imperante en calles, carreteras y avenidas, porque nadie respeta las leyes que reglamentan el tránsito y nadie las hace cumplir.
Lo penoso es que al gobierno parece no importarle el hecho de que ocupemos el primer lugar en América Latina en muertes por accidentes de tránsito al no invertir los recursos necesarios para resolver el problema, creyendo que con aprobar una ley, y crear varios organismos, basta.
“La República Dominicana sigue siendo el país de América Latina y el Caribe con el mayor índice de muertes por accidente de tránsito y uno de los más altos del mundo, con 29.3% por cada cien mil habitantes”, dijo el viceministro de Economía Planificación y Desarrollo, Juan Reyes. Y añadió: “Esa cifra supera en la actualidad el promedio de América Latina, que es de 17 fallecidos por cada cien mil personas y casi triplica el de los países europeos, que es de un diez”. ¡Increíble! Más de tres mil 500 muertos todos los años. Y el gobierno no hace nada. ¡Insólito!
El país tiene más de cuatro millones de vehículos, de los cuales, el 56% son motocicletas; 21% autos, 10% jeepetas, 10% de carga y casi un 3% de autobuses. Un altísimo 78% de esos vehículos son conducidos por hombres, muchas veces sin educación, violentos, dispuesto a “matarse con cualquiera”; apenas un 22% es conducido por mujeres.
La Dirección General de Impuestos Internos (DGII) afirma que esos 4 millones y tantos, de medios de transporte, más del 48% tienen 18 años de fabricados. Es decir, son viejos, con poco o ningún mantenimiento. Contrario a lo que aconseja la razón y la prudencia, las autoridades han debido ponerle un freno al crecimiento desmesurado del parque vehicular, incluyendo las motocicletas.
Querido lector, cierre los ojos. Imagine un país de 10 millones de habitantes, con más de 4 millones de vehículos entre ellos más de dos millones de motocicletas cuyos conductores no tienen matricula, seguro, placa, casco, etc., alucinados, corriendo como locos sin respetar ninguna ley, atravesando las vías ignorando los semáforos y las intercepciones, con tres y hasta cuatro “pasajeros” incluyendo niños. (Los famosos “Delivery” que andan como “la jon del diablo”, con sus canastos rayando los carros y las jeepetas sin ser reprimidos.
En las carreteras el desorden también es mayúsculo. Vemos Camiones, patanas, volteos, autobuses, motocicletas, sin luces, rebasando en las curvas, cambiando de un carril a otro sin encender las luces direccionales, en exceso de velocidad. Con los neumáticos gastados, sobrecargados. (Viajar de un pueblo a otro es un peligro de muerte, principalmente en las noches)
Nuestras carreteras y nuestras calles no las vigila nadie. ¡No hay quien lo haga!
El Instituto Nacional de Tránsito Terrestre no pone orden y disciplina. ¡No puede aunque quiera! ¡No tiene los recursos! La ley es impracticable. Con menos de mil millones de pesos al año no se puede hacer nada. El 100% de las recaudaciones por las multas pertenece a la Procuraduría General de la República, que debe dar un 25%, pero no lo hace. El 100% debe ser para el INTRANT. Con tan solo tres mil agentes policiales para todo el territorio nacional es humanamente imposible hacer cumplir la desdichada ley. Serían necesarios diez o quince mil, bien pagados, no ganando 7 o 9 mil pesos mensuales, que los gasta en un día, solo para “merendar”, cualquier funcionario corrupto. El INTRAN necesita miles de millones de pesos, no la miseria que le entrega el gobierno.
Estamos ante un problema de Estado. Se requiere, por lo tanto, de una voluntad política que se exprese, no en una ley mostrenca, sino en una inversión millonaria para tener un personal bien entrenado, equipado y bien pagado, con un régimen de consecuencia estricto, para que ningún agente le pregunte a un infractor si es militar, que no acepte soborno, tarjetas pernales de nadie, ni el celular de nadie, que simplemente actúe de acuerdo al mandato de la ley.
Hasta que eso no se haga, seguiremos recogiendo muertos y heridos en nuestras carreteras y calles.
La juventud dominicana carga en sus hombros la cruz de la esperanza muerta y la fe perdida en la nacion dominicana, casi el 50% ha manifestado su deseo de emigrar de su pais.
El dato es parte de la sinopsis de indicadores estadísticos socio económicos tétricos que certifica la decadencia irreversible de la IV República, agravada con la desintegradora invasion pacifica haitiana apoyada por una conjura de traicion a la patria, impulsada por factores endógenos y exógenos, lo que indica que no hay solución sin revolución, nos unimos o nos hundimos.
Lo más grave es que nuestro pueblo fue convertido en una momia con menos sangre que las embalsamadas en Egipto hace mas de tres mil años, parasitado en las agendas de las dádivas estatales que les lanzan desde arriba los depredadores salvajes del patrimonio público.
¡Qué lamentable! que la juventud nacional, en vez de emular a los 9 mozalbetes que dirigidos por un joven de apenas 26 años, Juan Pablo Duarte, prohijaron la obra cumbre de la historia nacional, decidan tomar un vuelo en vez de tomar un fusil, si fuere inminente, para hechar del poder del Estado, como Jesucristo a los ladrones y delincuentes de toda laya del templo sagrado que en este caso debia ser la nacion para todos los dominicanos.
¡Qué antítesis generacional!, los hombres y mujeres del ideal de oro de la juventud de las décadas del 60, 70, y 80, jamás levantarían banderas blancas de claudicación.
Jóvenes de hoy, pregúntenle a la memoria histórica qué harían frente a este Leviatán de Poder los representantes de la generación de oro Amaury Germán Aristy, Amín Abel Hasbún, Otto Morales, Maximiliano Gómez, Orlando Mazara, Henry Segarra, Orlando Martínez Howley, Manuel Aurelio Tavárez Justo, Fernández Domínguez, Narciso González (desaparecido desde 1994), Francisco Alberto Caamaño y otros.
Juventud dominicana, bajen la bandera de la claudicación y suban la bandera del honor, no sean cobardes.
¡Cuánto lamento madre mía, que tus hijos te han olvidado, ya no recuerdan ni la hidalguía, ni los valores de tu legado!
¡Cuánto lamento madre mía, que silenciaron a Capotillo, ya nadie quiere pegar el grito, que a los traidores lleve al banquillo!…
Santo Domingo, 30 dic.- Las autoridades dominicanas activaron esta tarde la segunda fase del operativo de seguridad con motivo del Fin de Año, acciones que involucran a 39.233 efectivos entre militares, policías y personal de salud y rescate, informó el Centro de Operaciones de Emergencias (COE).
El objetivo de «Navidad segura, un pacto por la vida 2018-2019», es reforzar medidas para prevenir accidentes en los puntos donde se presentó el mayor número de incidencias durante la primera fase, que tuvo lugar del 23 al 25 de diciembre.
El operativo, que comenzó a las 2.00 de la tarde, hora local (10.00 GTM), se extenderá hasta el martes, y contará, además, con 1,831 puestos de socorro, ubicados en puntos críticos del país.
Dentro del perímetro que abarca el operativo hay 139 ambulancias, tres helicópteros, 95 Unidades de Respuesta Inmediata (URIs), 23 unidades de rescate vehicular ubicadas en carreteras y puntos estratégicos, 9 centros de mandos regionales y 33 talleres móviles, según la información.
El director del COE, Juan Manuel Méndez, pidió a la población, mediante un mensaje difundido a través de la red social Twitter, que disfrute de estas fiestas «con mesura» y que tenga un comportamiento «adecuado».
En concreto, instó a los usuarios de vehículos, tanto conductores como pasajeros, a que hagan uso del cinturón de seguridad, y conminó a los motoristas a que utilicen el casco protector.
Doce personas fallecieron durante la celebración de la Nochebuena y la Navidad en el país, once de ellas en accidentes de tránsito y una por intoxicación alcohólica.
Durante la primera fase del operativo por Navidad se registraron 103 accidentes de tránsito, (61 en calles y avenidas y 42 en autopistas y carreteras), que involucraron a 55 motocicletas, a 25 vehículos livianos y a diez vehículos pesados, mientras que el número de atropellos ascendió a trece.
La libertad de Omega era algo que todo el pueblo pedía a gritos. Pero este clamor popular se ve manchado por la forma como el tribunal decide, de manera inexplicable, otorgar la libertad al señor de la Rosa (Omega) mediante un hábeas corpus.
Antes pensábamos que el hábeas corpus era una institución jurídica que perseguía «evitar los arrestos y detenciones arbitrarias» asegurando los derechos básicos de la persona, como son estar vivo y consciente, ser escuchado por la justicia y saber de qué se le acusa.
Ya sabemos que en derecho 2+2 no son 4, pero tampoco se puede abusar de la inteligencia de los profesionales en ejercicio y conocedores de las normas.
La sorpresa de saber que un penado puede interponer un hábeas corpus después de haber incumplido con la libertad condicional otorgada por el juez de la ejecución, cuya función es decidir de la libertad condicional del condenado. De igual manera conocer de la revocación de la libertad condicional así como la de conocer todos los incidentes que se presenten en ocasión de la ejecución de la condena; ser el verdadero control de la ejecución y cumplimiento de la sentencia penal, entre otras.
Luego nos damos cuenta que hemos estado equivocados durante todo este tiempo, pues “entiende el tribunal que procedía acoger el pedimento de las partes y ordenar la restitución de cumplir la sentencia dictada por el Tribunal Colegiado».
¿Estamos en presencia de una nueva figura del derecho o sera que nuestra justicia esta pisando cada vez mas en falso?
Al favorecer un Hábeas Corpus, el tribunal reconoce que violó los derechos de «Omega»ç y que su prisión fue arbitraria e ilegal. Esto quiere entonces decir que hay una «Responsabilidad Patrimonial del Estado» y que Omega podría en cualquier momento demandar por la reparación de los daños causados durante el tiempo de su reclusión.
Hace 215 años Haití se convirtió en la primera nación independiente en América Latina, la república negra más antigua del mundo y la segunda república más antigua del hemisferio occidental después de Estados Unidos.
Todo esto se logró tras la única revuelta de esclavos exitosa en la historia humana.
Esas son muchas razones de orgullo para una nación que, desde hace mucho tiempo, encabeza otras listas mucho más dolorosas.
Haití es el país más pobre de América y uno de los más pobres del mundo, según cualquiera de los organismos que elabora esas clasificaciones, incluidos el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional.
Las razones son tantas que quienes quieren ayudar se quedan atónitos.
Haití ha sido escenario de esclavitud, revolución, deuda, deforestación, corrupción, explotación y violencia. Sin olvidar la colonización, la ocupación por EE.UU., revueltas, golpes de Estado y dictaduras hasta la llegada en 1957 de François «Papa Doc» Duvalier, quien impuso uno de los regímenes más corruptos y represivos de la historia moderna que duró 28 años y causó muchas atrocidades y malversaciones.
No sorprende que ni la infraestructura, ni la educación, ni la salud, ni ningún otro bien público haya sido prioridad.
Eso en un país con el infortunio de estar ubicado sobre la falla principal entre las placas tectónicas de Norteamérica y el Caribe y en la pista principal de huracanes de la región, lo que hace que los desastres naturales sean aún más desastrosos.
En medio de tantos pesares, hay uno que resalta por incongruente a ojos contemporáneos: por declarar su independencia Haití tuvo que pagarle una cuantiosa indemnización al poder colonial del que se liberó.
De Ayiti a La Española a Saint-Domingue
Cristóbal Colón llegó a la isla que hoy alberga las Repúblicas de Haití y Dominicana en diciembre de 1492.
Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGESImage captionUno de los primeros lugares con los que se topó Colón.
Asumiéndola como territorio de la corona española, Colón bautizó la isla La Hispaniola o La Española, conoció a los nativos, que eran taínos, los llamó «indios» y con ellos pasó su primera Navidad en el Nuevo Mundo.
Aunque inicialmente la explotación de yacimientos de oro y la producción azucarera entusiasmó a los colonizadores, el descubrimiento de una enorme riqueza en el continente americano hizo que el interés por La Española menguara, particularmente el interés por la parte occidental de la isla.
Así, los bucaneros ingleses, holandeses y franceses se disputaron lo que los nativos taínos habían conocido como Ayiti.
Los que viajaban con la bandera de Luis XIV, «el Rey Sol» francés, asumieron gradualmente el control de esa esquina de la isla y en 1665 Francia la reclamó formalmente y la nombró Saint-Domingue.
30 años más tarde, Madrid le cedió formalmente un tercio de La Española a París.
La perla de las Antillas
Los franceses convirtieron Saint-Domingue en una de las colonias más ricas del mundo, y la más lucrativa del Caribe.
Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGESImage captionLos bucaneros franceses llegan en la costa occidental de la isla española de Hispaniola, también llamada Santo Domingo/Saint-Domingue, en el Caribe.
Para 1789, el 75% de la producción de azúcar del mundo provenía de Saint-Domingue, así como gran parte de la riqueza y gloria de Francia.
La llamada perla de las Antillas producía además café, tabaco, cacao, algodón e índigo, y lideró el mundo en la producción de cada uno de estos cultivos en un momento u otro durante el siglo XVIII.
La enorme riqueza que producía la fabulosa colonia era extraída gracias a la importación de decenas de miles de esclavos al año y la implementación de un duro sistema de esclavitud.
Azúcar amarga
Es aquí donde los números se tornan amargos: a finales de ese económicamente exitoso siglo XVIII, la perla de las Antillas fue el destino de un tercio de todo el comercio de esclavos en el Atlántico.
La alta demanda era resultado de la alta tasa de mortalidad de los esclavos: su promedio de vida era 21 años, y muchos morían tan solo tres meses después de haber llegado.
Enfermedad, exceso de trabajo y el sadismo de los supervisores eran los causantes de la mayoría de las muertes.
Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGESImage captionGrabado de un boceto del soldado británico Marcus Rainsford que muestra cómo entrenaban a los sabuesos en Santo Domingo usando esclavos, 1791-1803.
Un escrito del autor haitiano Pompée Valentin, a menudo citado por su rareza y su elocuencia, ilustra el tratamiento que se le daba a los esclavos en las plantaciones haitianas:
¿No han colgado hombres con la cabeza hacia abajo, los han ahogado en sacos, los han crucificado en tablas, los han enterrado vivos, los han aplastado con morteros?
¿No los han obligado a consumir las heces?
Y, después de haberlos desollado con el látigo, ¿no los han arrojado vivos para ser devorados por gusanos o sobre hormigueros, o los han atado a estacas en el pantano para ser devorados por mosquitos? ¿No los han echado en calderos de jarabe de caña hirviendo?
¿No han puesto hombres y mujeres dentro de barriles tachonados con púas y los han hecho rodar por las laderas de las montañas hasta el abismo?
¿No han consignado estos negros miserables a los perros que se comen al hombre hasta que estos últimos, saciados por la carne humana, dejaron a las víctimas destrozadas para ser rematadas con bayoneta y puñal?
La Revolución de les gens de couleur de Saint-Domingue
El eco de la Revolución Francesa de 1789 llegó a la rica colonia donde los denominados gens de couleur y los esclavos se empezaron a preguntar cómo aplicaba la Declaración de los Derechos Humanos del Hombre a su situación.
En 1791, un hombre de origen jamaicano llamado Boukman se convirtió en el líder de los esclavos africanos en una gran plantación en Cap-Français.
Siguiendo el modelo de la revolución en Francia, el 22 de agosto de ese año, los esclavos destruyeron las plantaciones y ejecutaron a todos los blancos que vivían en la región.
Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGESImage captionPrimer ataque de una lucha que se extendería por 12 años.
Fue la primera acción de un levantamiento que se convirtió en guerra civil y luego en batalla frontal contra las fuerzas de Napoleón Bonaparte, y que tardó 12 años en alcanzar su objetivo: expulsar a los franceses.
El 1 de enero de 1804, Haití declaró su independencia y Jean-Jacques Dessalines se convirtió en su primer gobernante, inicialmente como gobernador general, y después como emperador Jacques I de Haití, título que él mismo se asignó.
Dessalines dio la orden de que todos los hombres blancos fueran condenados a muerte.
Y así fue: desde principios de febrero hasta mediados de abril de ese año tuvo lugar la masacre de Haití, que se cobró la vida de entre 3.000 y 5.000 hombres y mujeres blancos de todas las edades.
Sin intención de ocultar lo sucedido, Dessalines hizo una declaración oficial: «Hemos dado a estos verdaderos caníbales guerra por guerra, crimen por crimen, indignación por indignación. Sí, he salvado a mi país, he vengado a América».
La cuenta de cobro
La larga lucha por la independencia les había dado a los esclavos autonomía, pero también había destruido la mayoría de las plantaciones y la infraestructura del país.
El costo humano era también enorme: se calcula que de los 425.000 esclavos quedaron sólo 170.000 en condiciones de trabajar para reconstruir el flamante país.
Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGESImage captionDessalines siguió el ejemplo de la Revolución Francesa, pero sin guillotinas.
La brutal venganza contra los blancos tomada después de que Francia se rindiera trajo el desprecio de muchas naciones.
Y ninguna reconoció a Haití diplomáticamente.
Sumado a esto, lo que había ocurrido en Saint-Domingue era la peor pesadilla de todos los poderes que tenían colonias en la vecindad, por lo que dejaron a Haití en «cuarentena» para prevenir el contagio.
Fue así que ocurrió lo difícilmente imaginable.
El 17 de abril de 1825, el presidente haitiano Jean-Pierre Boyer firmó la Real Ordenanza de Carlos X.
Callejón con una sola salida
La ordenanza le prometía a Haití reconocimiento diplomático francés a cambio de un arancel del 50% de reducción a las importaciones francesas y una indemnización de 150.000.000 francos (unos US$21.000 millones de hoy), pagadera en cinco cuotas.
¿Por qué una indemnización?
Porque el nuevo país tenía que compensar a los plantadores franceses por las propiedades que habían perdido, no sólo tierra sino también esclavos.
Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGESImage captionFrançois-Dominique Toussaint L’ouverture, alias El Napoleón Negro, uno de los héroes de la Revolución que tan caro les costó.
Y si el gobierno haitiano no firmaba el acuerdo, el país no sólo seguiría aislado diplomáticamente sino que sería bloqueado por una flotilla de buques de guerra franceses que ya estaba en la costa haitiana.
Esos 150.000.000 francos en oro equivalían a los ingresos anuales del gobierno haitiano multiplicados por 10, de manera que no sorprendió que cuando llegó el momento de hacer el primer pago Haití tuviera que pedir un préstamo.
Francia no tenía problema con que lo hiciera, siempre y cuando acudiera a un banco francés.
La deuda de la Independencia
Así empezó formalmente lo que se conoce como la deuda de la Independencia.
Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGESImage captionDibujo de la bandera de 1838, cuando ya el país estaba irremediablemente endeudado.
Un banco francés le prestó a Haití 30.000.000 francos -el monto de la primera cuota que debía- y le dedujo automáticamente 6.000.000 francos por comisiones.
Con lo que quedó, 24.000.000 francos, Haití le empezó a pagar reparaciones a Francia, lo que quiere decir que ese dinero pasó directo de las bóvedas del banco francés a las de la tesorería francesa.
En ese mismo instante, Haití quedó debiéndole 30.000.000 francos al banco francés y 6.000.000 francos más de la deuda total a Francia que lo que debía antes de hacer el primer pago.
Era una espiral sin fin para pagar una deuda inmensa que incluso cuando fue rebajada a la mitad en 1830 era demasiado alta para el país caribeño.
Tuvo que pedir enormes préstamos a bancos estadounidenses, franceses y alemanes con tasas de interés exorbitantes que le obligaban a destinar la mayor parte del presupuesto nacional en reembolsos.
Finalmente, en 1947 Haití terminó de compensar a los dueños de las plantaciones de aquella colonia francesa que fue la perla de las Antillas.
Le tomó 122 años pagar su deuda de la Independencia.
Washington, 30 dic.- El comisionado de la Patrulla Fronteriza de EE.UU. (CBP, en sus siglas en inglés), Kevin McAleenan, aseguró hoy que los agentes de ese cuerpo migratorio hicieron todo lo posible para evitar la muerte de los dos niños guatemaltecos que fallecieron bajo su custodia en diciembre.
«Nuestros agentes hicieron todo lo posible para salvarles la vida tan pronto los niños empezaron a manifestar síntomas de sus enfermedades», señaló McAleenan en una entrevista en el programa «This Week» de la cadena de televisión estadounidense ABC.
McAleenan hizo esta afirmación después de que en el día de Nochebuena un niño guatemalteco de ocho años muriese en un hospital del estado de Nuevo México (EE.UU.) tras haber estado bajo la custodia de la policía fronteriza durante más de una semana.
Este fue el segundo niño que muere en las últimas semanas bajo custodia de las autoridades, ya que el 8 de diciembre la guatemalteca Jakelin Caal Maquín, de 7 años, falleció en un hospital de El Paso (Texas, EE.UU.) tras haber cruzado ilegalmente la frontera desde México junto a su padre.
En este sentido, McAleenan señaló que los fallecimientos de los dos niños guatemaltecos fueron «absolutamente devastadores» para el cuerpo de agentes fronterizos.
«Hacía más de una década que un niño no moría en cualquier parte de nuestros procesos», indicó el comisionado de la CBP.
Para evitar que estas tragedias se repitan, McAleenan explicó que él y la secretaria de Seguridad Nacional, Kirstjen Nielsen, han ordenado a los funcionarios de la frontera que realicen controles médicos a todos los menores de 18 años que ingresen en el proceso migratorio y a los que están ya bajo custodia federal.
«También estamos tratando de cambiar el sistema para que tengamos la capacidad, ya sea con médicos o asistentes médicos, para realizar un control de admisión inicial para que sepamos si un niño está sano cuando llega a la frontera», argumentó el funcionario.
Esta semana, Nielsen atribuyó los fallecimientos al incremento de las detenciones en la frontera y al hecho de que cada vez más inmigrantes llegan enfermos.
Según la funcionaria, en los últimos dos meses la Patrulla Fronteriza ha detenido a 139.817 inmigrantes indocumentados en la frontera con México, un 86 % más que los 74.946 interceptados en el mismo período del año pasado.
Por su parte, el presidente estadounidense, Donald Trump, culpó ayer de las muertes a los miembros del Partido Demócrata.
«Cualquier muerte de niños u otras personas en la frontera es estrictamente culpa de los demócratas y sus patéticas políticas de inmigración que permiten a las personas hacer un largo viaje pensando que pueden entrar ilegalmente en nuestro país», dijo Trump en Twitter este sábado.
Un día 1 de enero de 1804, Jean Jacques Dessalines proclamó la independencia de la República de Haití. Este hecho histórico fue un evento delirante por ser único en la historia: la revolución y triunfo de un pueblo esclavizado, y por la particularidad de ser la primera república de la raza negra.
“Haití comenzó temprano, pero no ha llegado”. Son múltiples las razones de la situación de marasmo que padece desde su nacimiento. Primordialmente, se puede señalar el nefasto convenio de la deuda a pagar por Haití a Francia, por la independencia del yugo de la esclavitud que cerró la válvula de enriquecimiento por la abusiva explotación de los esclavos.
Entre los otros males que carcome a Haití, están las reiteradas intrigas de los dirigentes políticos a través de los años; pues, son maquinaciones que dificultan el espacio y tiempo para gobernar juiciosamente. Además, entre las adversidades desde la independencia, está la inconveniente distribución de la escasa tierra para la producción agropecuaria, debido a las montañas, la continua deforestación, y la indetenible erosión.
En virtud de esa perpetuada condición, es difícil idear proyectos y vislumbrar mejoría por el momento, aunque se tenga sincera motivación, y sin intención de menoscabar los sentimientos de “libertad y plena soberanía”. Tal vez sea conveniente la recomendación de ayuda solidaria que podría ser ofrecida mediante un “Plan Marshall”, acondicionado y llevado a cabo con tipologías especiales para inyectar pautas y renovados vigores de desarrollo, progreso y estabilidad a esa nación hermana. El Plan Marshall fue una iniciativa para asistir al restablecimiento de la estabilidad social, política y económica de las naciones europeas, después de la Segunda Guerra Mundial, y en los comienzos de la Guerra Fría.
Como sabemos: “No es con espada ni ejército”, ni aislamiento con muro, con que generalmente se modela y se estabiliza una sociedad, una nación o una región geopolítica. Por tanto, muy bien se puede hacer la siguiente recomendación para ser tomada en consideración. Esta idea puede ser considerada absurda y maniática, pero es posible si se quiere efectuar. ¿Por qué no?
Si alguien está enfermo y se ha hecho todo lo posible para curarlo del padecimiento por medios precientíficos, pero, en lugar de mejoría se perpetúa el mal sin esperanza de sanación, hay que ofrecer la asistencia facultativa de la medicina profesional científica.
El enfermo debe tener la conciencia de su precaria salud y la imperiosa necesidad de permitir los medios prácticos de sanación y en ese caso es necesaria la intervención de los que tienen capacidad para lograr la mejoría y restaurar la salud. El enfermo no puede ser su propio consultor, analista, médico, o proveedor de asistencia sanitaria. Hay que intervenir de manera determinante y eficaz para el bien del paciente. Al pueblo haitiano le hace falta esa especial atención.
Por más fe que muchos tengan en los remedios no prácticos ni efectivos; por más fuerte que sea el sentimiento de algunos que valoran la soberanía, es recomendable poner la restauración de la salud de la nación, en manos de aquellos ciudadanos que saben. Esto puede ser llevado a cabo para prestar asistencia solidaria con pleno conocimiento, experiencia, respaldo, y responsabilidad por la comunidad internacional, la diáspora, y el concurso de notables de la sociedad haitiana.
La República de Haití es considerada un Estado débil , una nación enferma, que padece de manera continua sin posibilidades de mejorar de esa enfermedad con brebajes caseros y rituales mágicos-religiosos. En efecto, así lo reconocen muchos de sus propios líderes intelectuales y políticos.
En caso de enfermedad, cuando es inevitable optar por la intervención de las ciencias médicas y las tecnologías que se ofrecen para concurrir a remediar la enfermedad, el enfermo está forzado a delegar la responsabilidad y acción de recuperación de manera determinante y sin restricciones indebidas de los expertos para beneficiar al aquejado. Se deteriora el padecimiento de la nación haitiana y como vecinos colindantes, los dominicanos estamos en la obligación de tener como prioridad la previsión de nuestra propia salud.
Atendiendo a esta realidad que se confronta en la isla de Quisqueya, por esta malograda situación, se hacen recomendaciones como la presente para que las naciones de conocimiento y poder, puedan tener susceptible conciencia de que “no es con espada ni ejército”, que generalmente se asiste a un grupo, un conglomerado, una nación, o una región geopolítica para obtener estabilidad social y creciente desarrollo continuado.
En caso de considerarse el plan de tipo Marshall, éste tendría cobertura muy especial más allá de ser una implementación económica; pues, considerando que la nación haitiana padece de un estado de debilidad institucional que se deteriora de manera regresiva cada día, se debería organizar y llevar a cabo una necesaria asistencia que abarcaría política, estructura administrativa, economía, seguridad social, reforestación, sanidad, escolaridad, y otras áreas de gobernabilidad para la estabilidad y desarrollo de ese pueblo.
NUEVA YORK.– La seccional del Partido Alianza País informó del fallecimiento del empresario y miembro fundador de esta entidad política, Raudo Pimentel, quien venía padeciendo de problemas cardíacos desde hace varios años.
En una nota informativa la organización expresa su condolencia a familiares, amigos y compañeros de Raudo, quien era su coordinador de Finanzas, padre de tres hijas y solidario aliancista.
Resalta que en sus últimas conversaciones desde la cama del hospital donde estaba interno con los aliancistas que le visitaban, él recordaba mucho a su madre enferma en la República Dominicana y decía que había tomado la decisión de comprar una casa en Nueva York para poder jugar y disfrutar momentos familiares con sus nietos
Señala que Raudo era un ser humano de trato afable, buen sentido del humor, solidario y con un desarrollado olfato político.
“ Con su muerte pierde su adorable familia, pierde Alianza País y pierde la comunidad dominicana emigrada . Desde Alianza País reafirmamos que Raudo, vivirá en nuestra lucha por construir una república libre, democrática, emancipada, justa, solidaria y soberana”, iindica la entidad política .
Los datos con los que la economía dominicana ha concluido el año 2018 son auspiciosos, por donde quiera que se tome referencia consolidan y amplían una tendencia de crecimiento sostenido con bajo nivel de inflación.
No es noticia que RD figure entre las economías de mayor crecimiento de la región, pero esta vez se ha colocado sóla como la más vigorosa y estable. Panamá que en otras oportunidades ha estado a la par o ligeramente por encima, ha quedado por varios puntos atrás con 4.6% en comparación con 7% de la RD
El Indicador Mensual de Acitivadad Económica (IMAE), entre enero y septiembre del 2018 acumuló un crecimiento de 6.9%, que en el último trimestre subió a 7.1%, lo que da el promedio de 7% para el año 2018.
Un sistema financiero, que en las últimas dos décadas no es factor de preocupación sino al contrario, para esta vez, como lo ha explicado el gobernador del Banco Central, Héctor Valdez Albizu, exhibe “rentabilidad y fortaleza patrimonial, con baja morosidad (1.75%) y un índice de solvencia de 18.4%, por encima del 10% establecido en la Ley Monetaria y Financiera y de las recomendaciones de Basilea III, mientras la proporción de provisiones para cobertura a los créditos vencidos se ubica en 167.1%, muy superior al 10coeficiente de liquidez del sistema financiero se ubica en 19.0%, más que suficiente para cubrir los requerimientos de encaje legal y cumplir los compromisos de corto plazo; mientras que la rentabilidad sobre el patrimonio promedio (ROE) se sitúa en 19.50% y sobre los activos promedio (ROA) en 2.30%”
Ningún sector ha permanecido rezagado: Comunicaciones (11.0%), Construcción (10.6%), Zonas Francas (9.1%), Salud (8.8%), Comercio (8.5%), Servicios Financieros (7.9%), Agropecuario (6.5%), Transporte y Almacenamiento (6.5%), Manufactura Local (6.0%), Energía y Agua (5.7%), Hoteles, Bares y Restaurantes (5.6%), entre otros.
Apúntese lo que explicó Albizu, sobre las razones por que la el sector de la construcción encabezó el 2018, con un incremento preliminar de 10.6%, “impulsada fundamentalmente por iniciativas privadas en el desarrollo de proyectos inmobiliarios de viviendas de mediano y bajo costo, establecimientos comerciales, la expansión de la oferta de unidades hoteleras del sector turístico, diversificación de la matriz de generación de electricidad, entre otros. El dinamismo de la construcción durante 2018 se ve reflejado en el crecimiento que se observa en el volumen de ventas de los principales insumos”
En sentido general, “la generación de puestos de trabajo alcanzaría la cifra de alrededor de 770,000 ocupados adicionales en los seis años transcurridos desde octubre de 2012 al cierre de 2018, consistente con una tendencia generalizada a la baja delos indicadores de subutilización de fuerza laboral en igual periodo
“De acuerdo a las últimas cifras disponibles de la Encuesta Nacional Continua de Fuerza de Trabajo (ENCFT), en el año 2018 se estarían generando en promedio unos 160,000 nuevos ocupados netos y que la tasa de ocupación de la economía, es decir el porcentaje de trabajadores sobre la población en edad de trabajar, se ubicaría alrededor de 60.0%, más alta que el promedio de 56.7% de América Latina y el Caribe, conforme a la reciente publicación del Panorama Laboral de la región de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). La tasa de desocupación abierta (de aquellos desocupados que están buscando activamente trabajo) se ubicó en 5.6%, por debajo del promedio de 8.4% que registra América Latina y el Caribe”.