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Como señalamos en la anterior entrega, el problema fundamental es que en el Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (SENI) los segmentos de Distribución y Comercialización son “deficitarios por nacimiento y origen”, no solo porque le roban parte de la energía servida por sus redes, sino porque el principal detonante de esas pérdidas es su ineficiente dimensionamiento debido a las discretas inversiones realizadas en el segmento Distribución en los últimos 25 años. Sin obviar, claro está, los cuestionables actos de corrupción conocidos y las tradicionales nóminas supernumerarias de origen político que en nada contribuyen con la creación de valor para las empresas y sí mucho a sus pérdidas.
Pero antes de pensar “Como solucionar” el tema eléctrico, debemos analizar algunas verdades irrefutables, casi axiomáticas,que no se deben soslayar, pues nunca habrá una solución correcta a un problema mal planteado.
LOS 7 MANDAMIENTOS PARA UNA SOLUCIÓN REAL Y DEFINITIVA
Hay siete realidades fundamentales que irremediablemente tienen que ponderarse y nunca podrán ignorarse, si realmente se quiere buscar soluciones integrales y definitivas para el sector eléctrico:
1. En un sistema capitalista, el Patrimonio contable de una empresa no determina su valor.
Este viene dado por su rentabilidad y potencial de crecimiento,por el tipo de industria donde opera y la competitividad de la misma, su participación del mercado, las inversiones necesarias para su sostenibilidad, las barreras de entrada, las puertas de salida, el costo de oportunidad de lo invertido y el entorno político y social donde se desarrolla.
La lógica de un sistema capitalista es que un peso invertido debe recuperarse en tiempo razonable y de paso traer unos centavos adicionales. Toda inversión se evalúa y discrimina en función de su Tasa Interna de Retorno y/o el Valor Presente Neto descontado por el costo de oportunidad de la inversión oel costo de capital. Cualquier otro ingrediente que se incluya en la ecuación traerá ruidos tóxicos y autodestructivos, si no es bien ponderado en el análisis.
2. Nadie, excepto Fondos Carroñeros (Distress Asset Funds),invierte en una empresa con déficits crónicos.
Cuando se tratade valorar una empresa los déficits crónicos simplemente se reflejan en el precio de sus acciones o en las concesiones que se tienen que otorgar a quien asuma su propiedad.
El caso del icónico Barings bank, el banco que fundó la realeza británica en 1752, vendido a mediados de los 90 por una libra inglesa, es un excelente ejemplo, para no mencionar cientos de empresas de clase mundial colapsadas que han sido fusionadas o absorbidas a cambio de asumir sus propiedades y deudas.
3. Muy pocos querrán participar en el capital de una empresa en la que se tenga que hacer cuantiosas inversiones para hacerla rentable, especialmente si es una empresa de servicios donde:
3.1 El precio final al consumidor es regulado por el Estado.
3.2 Hay altísima exposición mediática
3.3 Los cortes masivos de energía tienen matices políticos de alto impacto.
El precio final al consumidor es, quiérase o no, un tema clave y fundamental a la hora de negociar soluciones integrales, por las correlaciones adversas entre objetivos de rentabilidad en los negocios y las mediciones de popularidad del gobierno de turno.
El precio al consumidor final deberá ser fijado en base a un esquema de costo más beneficios y el mecanismo para determinarlo debe ser transparente y claro.
En el caso de los precios del petróleo el Estado se reserva el derecho de establecer subsidios directos para cubrir aumentos indeseados a la población y hasta podría negociar acuerdos con los Distribuidores y Generadores para compartir razonablemente esos incrementos en los costos del petróleo.
4. En cualquier sistema interconectado, las ganancias de un jugador son los costos de otro jugador y si este no puede recuperar esos costos, más los que agrega, los resultadossiempre serán deficitarios.
Esta situación genera el círculo vicioso que atrapa a las EDEs:ofrecen un servicio deficiente pues no tienen el capital de trabajo, la solvencia ni el crédito para poder hacer los gastos de capital necesarios. Esto provoca más pérdidas, peorservicio, mayor insatisfacción y más fraudes. Como todocírculo vicioso el final es irremediablemente destructivo.
5. La gente paga la energía servida cuando el servicio es regular y eficiente.
Hay sistemas aislados en República Dominicanacuyo historial confirma inequívocamente esta afirmación.
6. Las empresas rentables del sector eléctrico (EGEs) deben serlas primeras interesadas en la sostenibilidad del sistema visto en conjunto y por ello, por razones estratégicas, contribuirían para lograr la solución. Ellas saben muy bien que es más rentable ser dueño, digamos, del 40% de un conjunto de empresas rentables y no el dueño del 100% de una unidad o eslabón dentro de una industria inestable.
La incertidumbre, la inestabilidad y la volatilidad son los grandes enemigos de los inversionistas conscientes.
7. El sector privado está compuesto por hombres de negocios y como tales, no participarían en proyectos cuyas perspectivas no sean rentables.
Por ende, corresponde al principal doliente, el Estado, adoptar las medidas para mitigar la falta de rentabilidad, la incertidumbre y la inestabilidad.
No se necesitan inversionistas patrióticos, necesitamos inversionistas conscientes y autoridades pensantes y coherentes.
EL CAMINO QUE TENEMOS QUE RECORRER
No nos engañemos. Esas siete simples verdades señalan el camino que necesariamente tenemos que recorrer si realmente se persigue una solución definitiva y esa solución definitiva solo será posible:
Cuando TODOS tengan intereses coincidentes en cada uno de los principales componentes de la cadena de valor del sector eléctrico. Solo así se logrará que TODOS halen en la misma dirección y con la misma fuerza. Y solo así habrá estabilidad en el servicio eléctrico y luz permanente en RD.
Continua