Los del PRM somos millones con voz y voto

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EL AUTOR es escritor y político. Reside en Nueva York.

Preliminar:

Con esta entrega doy respuesta a las decenas de personas que me han reprochado mi militancia en el PRM. Por ejemplo, en mi anterior artículo titulado, (El otro PRM, que no reconoce al títere Guaidó), en la sección de opinión, alguien identificado como “emester acosta”, al respecto me escribe lo siguiente: “Miguel Espaillat: tus artículos son excelentes. Eres la excelencia como escritor: pragmático, realista, didáctico, orientador, profundo, lógica. Con una línea latinoamericanista y anti-imperialista. ¿qué más se puede pedir? Nada. Sin embargo, me uno al coro de tus electores y amigos que no entienden el por qué de tu militancia en el PRM”. A seguidas, me aboco a la prometida respuesta a esa interrogante; veamos:

Los amargos resultados del experimento peledeista de Bosch, sirve de base a mi decisión de permanecer en el PRM

1-Juan Bosch, en 1973 fundó el mal llamado PLD, porque – según él – el PRD se había degradado de manera irreversible.  46 años después, ¿Cuáles han sido los resultados de aquella funesta decisión?; los mismos son tan consabidos, que no es necesario redundar sobre ese asunto, pues entiendo, que ello sería subestimar la capacidad intelectual lector, aunque hemos de tener en cuenta, que los jóvenes de hoy, que no vivieron ni han leído sobre ese acontecimiento, desconocen las causas y consecuencias de aquel dislate.

2- No obstante, de ese aciago acontecimiento tengo que resaltar, que Bosch con esa decisión, no liquidó a ese grandioso partido, sino, que lo dividió, algo que fue desacertado, perjudicial y cruel,  puesto que esa institución política estaba metida en el corazón del pueblo, y que en aquel momento, lo único que le faltaba a aquella gloriosa fuerza política era maniobrar para establecer la disciplina partidaria y llevar a sus miembros a cultivar los valores patrióticos, cívicos y morales, que deben primar en un Partido que se llame revolucionario.

3-En resumida cuenta, con aquella infausta decisión, Bosch se  propuso destruir al PRD, que aquel tiempo, era el principal instrumento político con que contaba el pueblo dominicano para llevar a cabo sus pendientes reivindicaciones sociales, además, con aquel despojo a las masas, se fortaleció al balaguerismo, a la vez que se sumió al pueblo en un mar de contradicciones, de confusiones, desesperanza y orfandad política, que han devenido en consecuencias fatales, de las que ya dijimos no es necesario dirimirlas por consabidas.

4-Cuarenta y seis (46), años después, por los absurdos resultados de aquella temeraria decisión — inferimos — que la misma fue un error mayúsculo y hasta una barrabasada brutal, puesto que, si Bosch no hubiese dado aquel paso, la historia de aquel PRD, la de los demás partidos y del país, hoy fuese totalmente diferente. Ahora entiendo, que Bosch en vez de formar otro Partido a costa de querer destruir al PRD, mejor debió fortalecerlo con la erradicación de su membresía de los individuos que constituían las manzanas podridas, que generaban las discordias.

5-En esta historia, no solo Bosch fue arrastrado a cometer el infeliz desacierto aludido de formación de un nuevo Partido, sino que también, lo restante del PRD, y los partidos de izquierda, le dieron con subdividirse, lo que ha resultado fatal para el pueblo y en beneficio de los codiciosos poderes que los explotan, marginan y abusan.

6-Hoy en día, por los negativos resultados de aquellas divisiones y subdivisiones, y por la formación de tantos partidos de izquierda, puedo colegir, que si en vez de darse tales fraccionamientos, todos se hubiesen quedado dentro del PRD, nunca se hubiese dado – como se dio ­– el hecho de que ese Partido quedase bajo el control de una minoría que se lo apropió, que ya hemos tipificado como oportunista y ruin.

7- Hoy puede verse claro, que si todos se hubiesen quedado dentro del PRD, habrían conformado una fuerza poderosa que hubiese contrarrestado y aplastado a aquella minoría oportunista y vil que lo dañaba todo.  Pero desafortunadamente no lo hicieron así, sino, que ciegos, o deseosos de ser “cabeza de ratón”, no lucharon para eliminar a todas aquellas fuerzas tenebrosas que infectaban a aquel poderoso instrumento de lucha del pueblo, entonces, sin sopesar serenamente las consecuencias de sus acciones divisionistas, se fueron y formaron tienda aparte, con lo que dejaron a aquel portentoso Partido en manos de los que posteriormente lo usaron para explotar las debilidades intelectuales y de clases  de aquellas bases que habían quedado en la orfandad política y a merced de la gente siniestra que las usó, no para realizar un “Proyecto de Nación”, sino para llevar a cabo, proyectos personales, donde el eje maestro en todo tiempo fue, adquirir poder y dinero robándolo.  O sea, entregamos aquel Partido sin luchar, sin medir las consecuencias, que a vista de todos, han sido fatales.

8-Ahora bien, si analizamos el corrupto y aberrante comportamiento imperante en las instituciones religiosas, cívicas y militares, nos daremos cuenta que las instituciones humanas (por  humanas), cualesquiera que estas sean, siempre van a ser nichos de todas las corrupciones y aberraciones posibles que se incuban en el alma humana, por lo que estas lacras solo se podrán  conjurar, cuando las instituciones (políticas, religiosas, militares o de cualquier otra naturaleza), estén institucionalizadas sobre la base de principios, estatutos, normas y reglamentos innegociables en su aplicación, para con ello frenar, fiscalizar y penalizar con imparcialidad absoluta, las malas acciones cometidas por la inherencia canalla de la naturaleza humana.

9-Para que esta conjuración de hecho pueda darse, es necesario que las masas (que son la mayoría, que son el Partido), en coordinación con los dirigentes progresistas, tomen las riendas del Partido, tal como los estamos haciendo actualmente en el PRM, tomando en cuenta que esta institucion tienen que estar dirigida por los mejores hombres y mujeres, que hayan sido probados como tales por la sociedad.  ¡Pero ojo!, las instituciones siempre deben estar bajo el escrutinio y fiscalización constante, y de manera pública, para que esa vigilancia sirva de freno a las connaturales concupiscencias humanas. Es tan cierto este fenómeno, que muchas veces, hasta en los niños se ven, las conductas retorcidas.

10-Estas explicaciones las doy, para que aplicándolas al campo político se entienda, que no es verdad que lo correcto en todo tiempo y circunstancia es renunciar de un Partido para ingresar a otro, cuando hayamos considerado que el nuestro colapsó, y que lo hagamos argumentando, que el que dejamos es totalmente malo, y al que ingresamos, absolutamente bueno; no puede ser así, puesto que en todo conglomerado humano, tal como son los partidos políticos, siempre habrán los buenos y los malos.  La pureza absoluta, tal como se vendía el PLD y muchos partidos de izquierda, jamás podrá ser posible. Ahora bien, toda regla tiene sus excepciones, es el caso del PLD, un Partido donde su cúpula y bases se han corrompido de tal manera, que su reivindicación es imposible, lo que justifica en ese caso, el abandono definitivo de ese Partido por quienes ingresaron a el creyendo, que con esa institución llevarían a cabo un “Proyecto de Nación”.

11-Cierto, en el PRM encontramos a ciertos jerarcas de la cúpula y de la base que están en la política para buscárselas, pero esos solo constituyen un grupo ínfimo, puesto que en mayoría, las masas del PRM están constituidas por personas decentes, que han llegado a la tercera edad sin envilecerse, que tienen los mejores sentimientos para con su patria, que han entregado los mejores años de sus vidas a la lucha por un mejor país.  Por el contrario, algo muy diferente sucede con el PLD, donde todos han degenerado hasta el grado envilecimiento irreversible.

12-Dado ese fenómeno, el PLD es irrecuperable; al contrario, el PRM para mantenerlo sano solo hay que hacer una labor de purga, y aplastamiento sin contemplaciones de todos aquellos individuos y grupos canallas que existen soterradamente en toda institución humana, cosa que se hará paulatinamente, en la medida que las circunstancias lo permitan, con todos aquellos individuos que sabemos, son unos negociantes de la política y reaccionarios de tomo y lomo.  Pese a todo, en el PRM, el grueso de su masa es revolucionaria, y dado su pluralidad ideológica, hay críticas, disidencia y fiscalización, yo, con mis artículos contestarios, soy una muestra de esa realidad. Pero sucede, que al contrario, en el PLD las profilaxis son imposibles, lo mismo que la disidencia, puesto que en ese Partido la cúpula y la bases se han corrompido igualmente en su totalidad.  Ellos en su degeneración, han abandonado el boschismo, para sustituirlo por el balaguerismo y el vinchismo, y la honradez por el ladrocinio.

Conclusión

Para contestar a los que cuestionan mi militancia en el PRM, la justifico con los argumentos históricos que he externado a lo largo de esta entrega, y con los criterios siguientes:  El PRM tiene más de dos millones de militantes con voz y voto, aunque sea a la brava (lo es un mérito). A ellos me debo, no a la cúpula que lo dirige. No puedo abandonar a un Partido, del cual yo soy parte pionera de su creación y precursión, y cuyas masas me necesitan como orientador y como garantía de lucha para hacer que esta institución política responda a sus siglas de revolucionario y moderno, es decir, lucho para que este Partido sea la institución política diferente, que hemos prometido que sea, entre lo que cuenta, ser la ejecutora de un “Proyecto de Nación”. No voy a abandonar a este Partido siguiendo el ejemplo de Bosch ni de los llamados izquierdistas dominicanos, de renunciar a un gran Partido donde hay mucho que hacer con y por sus bases para beneficio del pueblo. Ante los resultados de los dilates divisionistas aludidos de los que han tenido ínfulas de puros, y ante lo que son el resto de los partidos dominicanos de hoy, si yo accediera al disparate de irme del PRM, para ingresar a otro partido buscando las virtudes políticas que no encuentro en el mío, entonces yo sería un tonto, que estaría ignorando la frase que explica, que hacer lo mismo implica, esperar los mismos resultados.

Con esta entrega espero haber contestado satisfactoriamente la interrogante de quienes han cuestionado mi militancia en el PRM.

 Posdata:

A-Me ha llegado la noticia de que a una parte de la cúpula del PRM no le ha gustado para nada la publicación de mi artículo: “El otro PRM, que no reconoce al títere Guaidó”.  Argumentan, que las bases han elegido a unas autoridades, a las cuales tenemos que subordinarnos a sus disposiciones, gústenos, o no.  También invocan, que los asuntos del Partido tienen que tratarse dentro del Partido, no afuera. Estas pretensiones la sustentan sobre la base de unos estatutos espurios que se hiso la pandilla de Miguel Vargas cuando eran los jefes del otrora PRD, para hacer lo que les viniera en ganas con goce de impunidad.  A esa parte de la cúpula del PRM, que así piensa, y que se molesta con mi posición contestaria, a ellos les digo, “¡tómenlo con calma!”, que aquí todos sabemos, del dinero que se mueve, de los trucos, y fraudes, de los que se valen las élites que se han adueñado del país, de los partidos políticos, del gobierno, de la justicia, del congreso, etc., para imponer su voluntad, aun en contra de las masas o del pueblo.

B-En cuanto a que los asuntos del Partido cualesquiera que estos sean tienen que tratarse dentro del Partido, no afuera, lo hacen coincidiendo con la máxima de la iglesia católica de que los “trapos sucios se lavan en casa, (las inmoralidades, como es el asunto de los miles de casos de pedofilia protagonizados por los más encumbrados dignatarios de la iglesia), al respecto señalo, precisamente esa tapadera permitió  que miles de niños en todo el mundo sufrieran las terribles consecuencias de esas contranaturales conductas.  Además, si estamos haciendo bien las cosas, entonces, no debe haber ningún temor ni censura para tratar los asuntos del Partido en cualquier escenario, y más cuando estos se han hecho públicos, tal como fue el caso de exigirle publicamente al gobierno de Danilo, que reconociera al ilegitimo Guaidó, como el legítimo presidente de Venezuela.

C-Por último, le recuerdo a esos censores y represores, que las críticas, lo mismo que las acciones contestarias, son la energía de los motores sociales que hacen evolucionar las sociedades.  Si no fuera así, las sociedades permanecieran estáticas; si no fuera así, no hubiésemos podido rebasar las abyectas eras de terror y de explotación del hombre por el hombre, como la esclavitud, el feudalismo y la inquisición. Y si no fuera, porque muchos desafiaron la política secretista de la iglesia, aún esa aberración seguiría dañando a miles de niños y jóvenes por todo el planeta. Si no existiera el cuarto poder de la prensa denunciando los ladrocinios del PLD, todas esas perversidades quedarían ocultas para mal del país.  Permitir la democracia interna, la crítica, la pluralidad ideológica, la disidencia, y que el trotskismo combata al autoritarismo estalinista, son los retos que debe afrontar un Partido que dice llamarse y ser, revolucionario y moderno.

A quienes no tengan entendimiento para comprender las tantas cosas de la vida y algunas que conciernen a la política, que persistan en obtenerlo. La mejor vía para ello es, negarse a sí mismo, unido al estudio y a la reflexión constante.

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