OPINION: Expectativas y retos económicos

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EL AUTOR es administrador financiero. Reside en Santo Domingo.

Es de sentido común, por recomendaciones, consejos o literatura económica y financiera que el ser humano debe planificar y controlar todas sus actividades a los fines de evitar la improvisación.

Regularmente se estila que los individuos deben hacer un alto en los meses de junio, noviembre y diciembre de cada año con el propósito de pasar balance a sus actividades y recursos financieros.

Lo mismo deben hacer las empresas privadas y las instituciones gubernamentales nacionales y locales a los fines de realizar los ajustes de lugar en sus distintos presupuestos y tomar las medidas que les garanticen terminar exitosamente el logro de los objetivos y metas así como cumplir con su visión y misión estratégicas.

No sería inteligente el no hacer lo anterior porque de no hacerse no se conocería el comportamiento de los índices de las estrategias a llevar a cabo en el cumplimiento de objetivos y metas.

Todo accionar humano debe estar acompañado de resultados que se programan alcanzar en un periodo determinado. Por ello es que siempre se recomienda formular y ejecutar un presupuesto por resultados a los fines de conocer qué se ha logrado en cada programa, plan y proyecto previamente planificado a los que se les asignan los correspondientes recursos financieros.

Para llevar un control más riguroso que el mencionado en los párrafos anteriores esto debe de hacerse mensual, bimensual y trimestral para tomar las medidas o decisiones más adecuadas y oportunas en el tiempo.

Lo anterior viene al caso por el hecho de que hay muchas instituciones e individuos que al comienzo de este mes de diciembre no saben aún cuales objetivos y metas han logrado y porque no las han logrado y cuales correctivos deben tomar para enderezar lo que se ha hecho incorrecto y proceder a formular las metas y objetivos del próximo año 2020.

El presente año 2019 ha sido un lapso muy irregular ya que este ha estado cargado de mucha incertidumbre o turbulencia económica y financiera las cuales pueden extrapolarse al próximo año 2020 con más o menores dificultades.

El Fondo Monetario Internacional (FMI), Banco Mundial, Banco Interamericano de Desarrollo, la Comisión Económica Para América Latina y el Caribe (CEPAL), la Organización de Cooperación para el Desarrollo Económico (OCDE) y otras instituciones internacionales han pronosticado dificultades en la economía y finanzas internacionales al extremo de pronosticar una posible recesión para los años 2020 o 2021.

Desde que el hombre hace actividades económicas y financieras no se conoce que solo surja un ciclo económico en el año ya que las acciones humanas dependen mucho de las circunstancias y los escasos recursos de los cuales se dispone.

La lucha del hombre se concentra en tener o disfrutar de un mundo ideal donde las irregularidades del mercado no sucedan como la inflación, los intereses, entre otras variables económicas, es decir, que sea un mundo perfecto cosa que no es posible.

El Banco Central de la República Dominicana presenta a través de sus informes el comportamiento preliminar de la economía dominicana la que ha tenido altas y bajas, creciendo en los primeros nueve meses (9) meses del presente año 2019 en un 4.8% en términos interanuales, siendo inferior en un 0.3% a la tasa anunciada previamente cuando se estimaba que se alcanzaría un crecimiento de 5.1% en dicho periodo.

Respecto a los primeros meses del año 2018 el crecimiento de este año se desaceleró en un 2.4%. Los ingresos por turismo cayeron en 0.8% entre enero y septiembre de 2019, Zonas Francas 0.2%, telecomunicaciones cayó en 5.8%, el comercio solo creció 3.4%, entre otros sectores que se han visto mermados en su crecimiento.

Para evitar una mayor caída el Banco Central de la República Dominicana se ha visto en la necesidad a través de su política monetaria flexibilizar la misma a través de la liberación de unos RD$34 mil millones del encaje legal y la tasa de política monetaria en 100 puntos básicos de 5.50% en mayo a 4.50% en septiembre lo que ha permitido que la economía en promedio haya alcanzado un crecimiento de 4.8% al mes de septiembre del presente año.

Como se advierte la economía dominicana ha sido sustentada gracias a la política monetaria no así por la política fiscal la cual presenta un incremento en su déficit de casi de un 2.5% del Producto Interno Bruto (PIB). La actividad industrial repuntó ocho puntos en octubre conforme la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD).

Para el próximo año 2020 se prevé que la economía dominicana alcanzará un crecimiento de 4.5% a 5% y una inflación de 3.5%  o menor a su meta anual de inflación de 4+-5, pero las perspectivas de los ingresos por concepto del turismo no son muy halagüeñas conforme estudio realizado por el Centro de Estrategias Económicas Sostenibles (CREES).

Por esta actividad económica se prevé que para 2020 se generen unos US$1,250 millones menos que el año que transcurre debido a los altos descuentos que actualmente se aplican a las reservas hoteleras ocasionado por las dificultades por las que actualmente atraviesa la industria turística dominicana, la cual debe lograr mayor confianza entre sus actuales y futuros huéspedes.

Debe mejorar la inversión extranjera directa y aumentarse las exportaciones pero ante un panorama nacional e internacional como el que se prevé para el próximo año 2020 no se puede augurar que mejoren las condiciones de incrementar los ingresos ya que el consumo interno como el externo se verá afectado por la ralentización de la economía global como local.

Esto así, debido a los problemas que enfrenta el comercio internacional debido a los conflictos de China y Estados Unidos, el caso inconcluso del Brexit, así como por la situación que hoy enfrentan los inversionistas globales en búsqueda de mejores rendimientos.

Se espera que el precio de los commodities no aumente estrepitosamente muy especialmente el precio del petróleo y que las tasas de interés no se disparen.

Es menester recordar que la República Dominicana no solo enfrentará los cambios económicos y financieros que se producirán en el exterior sino que tendrá que enfrentar un mayor déficit fiscal y posiblemente un aumento en el déficit comercial dadas las condiciones internacionales de mucha incertidumbre y por las actividades políticas dominicanas a desarrollarse  caracterizadas por los acostumbrados desordenes en los gastos por las elecciones municipales, confesionales y presidenciales.

Serán ocho meses de un gobierno que termina y cuatro meses para el que iniciará el partido que gane las elecciones nacionales las cuales se prevé que las gane el Partido Revolucionario Moderno (PRM) el cual tendrá que actuar con mucha cautela en lo monetario como en lo fiscal para enrumbar el país a un puerto de mayor estabilidad.

Son muchas las previsiones, los pronósticos que se anuncian que podrán ocurrir o no y retos que deberán ser enfrentados con valentía, pero tal como dice el refrán: “guerra avisada no mata soldado y si lo mata es por descuidado”. El momento es de esperar. Ojalá suceda lo mejor y lo que más le conviene a los dominicanos.

felix.felixsantana.santanagar@gmail.com

JPM/of-am

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