OPINION: A la memoria de Héctor Alvarez Morel

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EL AUTOR es periodista y político. Reside en Santo Domingo.

Héctor Alvarez Morel (Tominín), un militante del Movimiento Revolucionario 14 de Junio de la época del líder Manolo Tavárez Justo, un combatiente constitucionalista de 1965, ha fallecido en estos días.

Se trata de uno de esos héroes anónimos que han forjado la historia del pueblo dominicano en su largo camino por conquistar y afianzar la soberanía nacional y establecer un régimen auténticamente democrático.

Son esos héroes y heroínas sin nombres sonoros los que realizan las grandes proezas de los pueblos, los que han hecho los grandes sacrificios.

¿Y de quién fue la gloria? “De vuestro capitán”, como cantó el gran vate petromacorisano Federico Bermúdez a “los humildes, los del montón salidos”.

Tominín, como es más conocido en Montecristi, era muy joven cuando inició su militancia en el MRIJ4, como se le ve en una foto pronunciando un discurso que era escuchado atentamente por Tavárez Justo y otros adultos. Por eso su nombre no aparece entre los principales dirigentes del 1J4 de entonces y después, en los años de la intensa represión yanqui-balaguerista; pero su accionar es bien conocido y será siempre recordado por quienes estuvimos cerca de él en diversas circunstancias.

A pesar del sectarismo que minaba la unidad de la izquierda ayer y hoy, Héctor Alvarez Morel mantuvo buenas relaciones políticas y personales con militantes de otras organizaciones, particularmente con quien escribe, en Montecristi, Santiago y Santo Domingo. Por encima de las diferencias, siempre pudimos conversar respetuosamente, dirigir juntos la Unión de Estudiantes Revolucionarios (UER-1966), protegernos mutuamente, intercambiar experiencias y mantener una amistad que ha perdurado por más de medio siglo.

Ha desaparecido, físicamente, un verdadero Héroe de la Patria. Su viuda, Carmen Dimaggio, sus hijos (as), nietos, hermanos, camaradas y otros familiares pueden sentirse orgullosos de su valioso aporte a la sociedad dominicana. ¡Paz a sus restos!

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