Males partidarios en RD
El empleo del odio, sectarismo o rigidez ideológica en el discurso y en la praxis política es incompatible con los valores que sustentan la democracia porque reduce los partidos a la condición de feudos que restringen el libre pensar, decretan burdas formas de exclusión política y promueven un neo estalinismo.
Ha quedado más que demostrado que el capitalismo es el mejor sistema para generar plus valía o riqueza material y el socialismo es el más óptimo para distribuirla con equidad y justicia, pero la humanidad aun no asimila esa fórmula infalible, a la que se han acercado China, Vietnam y algunos países de Europa.
En naciones con regímenes de corte estalinista, prevalece un solo partido, sostenido en el sectarismo de Estado y cuya filosofía se confunde con la del Ejercito y su dirección infectada también por grupos o clanes excluyentes que desalientan los valores democráticos.
Lo que en términos político y social ha ocurrido en Venezuela, Bolivia, Argentina, Nicaragua y Ecuador ha sido consecuencia de la deformación del Partido como institución política llamada a conquistar el Poder por vía electoral para dirigir un proceso de reformas políticas, sociales y económicas.
Demostrado está que sin el desarrollo pleno de la burguesía como expresión económica y política no podría erigirse una clase obrera dotada de conciencia social, por lo que los partidos progresistas están compelidos a promover un tipo de sociedad cuyo crecimiento económico se traduzca en desarrollo y fortaleza institucional.
Los vicios de la pequeña burguesía, como grupismo, arribismo, sectarismo, oportunismo, deslealtad partidaria, identificados hace más de un siglo por Vladimir Lenin y Mao Tse Tung, se reflejan crudamente hoy en la política dominicana, como maleza que asola la pradera.
Algunos líderes y dirigentes del traspatio dominicano no han podido liberarse del síndrome estalinista que los induce a ejercer un tipo liderazgo vertical sostenido en la promoción de odio político y sectarismo partidario, sin poder separar la contradicción principal de la secundaria.
Un partido progresista con vocación de Poder requiere de un liderazgo fuerte, incluyente y democrático que promueva alianzas internas que garanticen respeto a reglas partidarias y desalienten vicios propios de la pequeña burguesía, especialmente grupismo, oportunismo y arribismo, pero sobre todo que incentive unidad y valores relacionados con patriotismo, honradez y solidaridad.
Ningún partido ni candidato por sí solo podrá acceder al gobierno en las elecciones de 2028, sin el concurso de otras fuerzas políticas y sociales, menos aun si su dirección adopta el sectarismo y el discurso de odio como principales armas de combate político a lo interno y externo.
jpm-am

Trump elige a Susie Wiles como jefa del gabinete en Casa Blanca
Abinader entrega muelles en Río San Juan y Cabrera para la pesca
Primer Ministro Haití seguirá en Puerto Rico, su futuro es incierto
Presidente: RD está preparada para enfrentar impacto de crisis
Abinader viaja este lunes a París reunirse con presidente francés
Leonel opina hay “excusas” del Gobierno ante crisis del petróleo
Frente Amplio cuestiona política económica del Gobierno PRM
Abel Martínez critica manejo del Gobierno ante alza del petróleo
Jong Un es reelecto presidente órgano supremo Corea Norte
Javier García opina Gobierno carece de plan de contigencia
PRD critica medidas oficiales ante la crisis de combustibles
Cuba está abierta a un «diálogo serio y responsable» con EEUU
BRUSELAS: OTAN ve Trump «hace un mundo más seguro»












Anda y ve, dícelo a Leonel y a Danilo!