La suerte está echada

imagen

Después de cuarenta años de militancia ininterrumpida en el Partido Revolucionario Dominicano y, de haber vivido en carne propia las injusticias, indolencias y vejámenes de muchos dirigentes de esa organización política, no me han dejado más opción que abandonar las filas del partido.
Desde muy joven me organicé en el PRD, como muchos jóvenes de mi generación que crecimos en la década de los doce años de opresión de los gobiernos del doctor Joaquín Balaguer y, entendíamos que nos merecíamos una sociedad más justa y que solo con la lucha política podíamos lograrlo.

El PRD de la década de los setenta era el partido de la esperanza nacional, el amigo del pobre y el rico el partido del pueblo, se sentía orgullo ser militante de los comités de base, que funcionaban como orientadores sociales.

Ya para la década de los ochenta el PRD, era un partido de dirigentes y líderes, violentos de agresividades físicas y verbales, donde los problemas internos se resolvían en vistas públicas, a insultos, sillazo y trompadas, ya para entonces, se sentía pánico e inseguridad al participar en los comités de base, como recordarán la convención de esa época en el hotel Dominican Concorde.

La llegada al gobierno del PRD puso de manifiesto una codicia de poder que junto a la corrupción gubernamental provocó el suicidio del entonces presidente don Antonio Guzmán Fernández.

Quién no recuerda, el slogan de campaña del doctor Salvador Jorge Blanco de “mano limpia” para desvincularse del gobierno del presidente Guzmán Fernández y llega a la presidencia; la lucha intestina y la ambición por el poder los puso, todos contra todos, prefiriendo para su desgracia el retorno del doctor Balaguer al poder.

Con el regreso del doctor Balaguer, se escribió una página en la historia política del partido más grande del país, pues el doctor Jorge Blanco, fué el primer presidente y único hasta la fecha, que ha sido sometido a la justicia acusado de corrupción.

Muchos jóvenes que ya habíamos experimentado un estado de libertad constitucional y de derechos civiles, tuvimos que emigrar dejando un legado de lucha revolucionaria en el país, además, sentimientos tan humanos, que por suerte, algunos se recuperaron, otros se perdieron en la distancia y el tiempo.

Catorce años más tarde, vuelve el PRD al poder, de la mano del ingeniero Hipólito Mejía Domínguez, quien asumió la presidencia como un chiste a la desvergüenza, siendo acreditado por sus más cercanos colaboradores como el presidente atípico. Cuando a Hipólito le decían que los huevos, producto básico de la canasta familiar en el país, estaban caros, este contestaba póngase uno, si les decían que las calles estaba dura, este decía que se subieran a la ceras, entre otras.

La corrupción no se hizo esperar, hubo uso de la tarjeta presidencial para asunto personales, por parte de los ayudantes del Presidente, entre otros actos de corrupción que a su tiempo serán señalados.

Como dice el proverbio, los jóvenes están para hacer historia, el adulto para escribirlas y el viejo para contarlas, no quiero en unos años más, contar la triste historia que hoy estoy escribiendo, de un partido que mata sus mejores soldados.

Los dirigentes del PRD, están tan acostumbrados a la violencia, que no respetan las damas. En una de las visitas del ingeniero Miguel Vargas, mientras participábamos del desfile de los dominicanos en Nueva York, Rafael Vásquez, (Fiquito) me empujó por el delito de yo estar al lado de Miguel, gritándome que él no iba a ceder su espacio, que supuestamente yo le estaba quitando, agregando otros improperios. Como recordarán ese fue el personaje que ensució la trayectoria del doctor Peña Gómez, cuando le colocaron cientos de miles de dólares en su maleta en un viaje de Nueva york, Santo Domingo, dinero este, que nunca se pudo aclarar su procedencia.

En otra ocasión, me encontraba en una tarima para tomar fotos y hacer unos artículos sobre la actividad, el presidente del partido aquí en Nueva York, doctor Rafael Lantigua, le pidió a la seguridad que me bajaran del lugar, no lo logró, porque estaba acreditada como periodista.

Luego en un acto donde mi amigo el senador por Washington Hights, Adriano Espaillat, me había invitado dos meses antes, a un encuentro en un restaurante del Alto Manhattan, junto a funcionarios electos de la ciudad de Nueva York y. el dirigente político perredeista Luis Abinader, su coordinador Margarito de León, poniendo su mano frente a mi cara, me dijo que yo no debía pasar a la mesa principal, porque esto era exclusivo para gente importante, por suerte el evento que era ofrecido por el senador Espaillat, cuando escuchó este comportamiento, me tomó de la mano y, repitió en varias ocasiones Mirtha, es mi amiga y, mi invitada especial.

La historia no termina ahí, ya sentada en la mesa, entre los invitados se encontraba el doctor Lantigua, quien nunca me perdonó, entre otras cosas, no poder bajarme de la tarima, expresó frente a mí y, una periodista que acompañaba al licenciado Abinader y, otrps invitados del senador Espaillat, la indelicadeza que cuando él estudiaba medicina en la universidad, lo que no tenían nada que hacer con su vida, estudiaban periodismo, sentí vergüenza con la colega que se encontraba de visita entre nosotros, ambas estudiamos en la misma universidad.

Por muchos años levanté mi voz, en protesta por la inconducta de muchos perredeistas, fueron muchos los artículos dedicados al comportamiento inadecuado de dirigentes de este partido lo que de nada ha servido.

Estas son de las historias más cortas que estoy escribiendo sobre la conducta de muchos dirigentes perredeistas, en cuarenta años en ese partido, fueron muchos las humillaciones que me hicieron pasar. Me voy del PRD, dejando una hoja de servicio limpia, llena de trabajos comunitarios, partidarios, sociales económicos e intelectuales, esa página nadie la puede borrar, ni ensuciar, está escrita con sacrificios y honor al deber cumplido.

He decidido apoyar al doctor Leonel Fernández, en sus aspiraciones a la presidencia de la República Dominicana, porque más que nada ha sabido conducir bajo su liderazgo al Partido de la Liberación Dominicana, dentro de un marco de orden y respeto, además, por su visión de desarrollo, su interés en el progreso del país, porque él cree en la juventud y la educación como la única vía del progreso.

Siento el compromiso de trabajar incansablemente veinticuatro siete, por la candidatura del doctor Fernández, estoy poniendo mis energías, liderazgo y experiencias, además de mi lealtad, para que retorne al poder en el 2016. Por lo que invito a todos los dominicanos de buena voluntad y perredeistas a que se sumen.

Compártelo en tus redes:
ALMOMENTO.NET publica los artículos de opinión sin hacerles correcciones de redacción. Se reserva el derecho de rechazar los que estén mal redactados, con errores de sintaxis o faltas ortográficas.
0 0 votos
Article Rating
Suscribir
Notificar a
guest
0 Comments
Comentarios en linea
Ver todos los comentarios