La historia no murió: cambió de rostro

imagen
El autor es abogado. Reside en Santo Domingo

POR RAMFIS RAFAE PEÑA NINA

No regresaron del pasado… nunca se fueron. Solo aprendieron a esconderse mejor.

La historia no es una línea recta: es un ciclo que se disfraza de presente. Lo que creemos enterrado reaparece con otro nombre, otra cara, pero con la misma esencia de poder, ambición y destrucción.
Figuras como Gengis Kan, Hitler, Pol Pot, Calígula o Nerón no necesitan resucitar físicamente para volver a existir. Sus patrones de conducta, sus métodos y su lógica de dominio encuentran nuevos cuerpos donde habitar.

El poder absoluto, cuando se desborda, siempre produce el mismo resultado: la negación del otro, la anulación de la vida y la justificación del horror como estrategia.

Hoy no vemos imperios conquistando a caballo, pero sí sistemas que amenazan con borrar culturas, economías y pueblos enteros con decisiones frías, calculadas y deshumanizadas.

La arrogancia del poder sigue siendo la misma. Como aquel Shah que desafió al más fuerte y provocó su propia ruina, la historia demuestra que el orgullo sin sabiduría es siempre el inicio de la destrucción.
Lo inquietante no es que estos fenómenos existan, sino que se repitan con tanta facilidad. Cambian los discursos, evolucionan las herramientas, pero la esencia permanece intacta.

Vivimos en una era donde todo se ve en tiempo real. La tecnología ha quitado el velo: lo que antes se sospechaba, hoy se observa en directo, sin filtros ni distancia.

Esto genera una crisis interior: la duda. Dudar de lo imposible, de lo que antes parecía exageración o mito, ahora se vuelve una reacción natural frente a lo evidente.

Las referencias bíblicas ya no parecen tan lejanas. Plagas, opresión, líderes endurecidos, pueblos sometidos… la condición humana repite sus errores con precisión inquietante.

La mayor contradicción no está en los poderosos, sino en la sociedad que los permite. Abundan los que traicionan, los que juzgan sin verdad, los que lavan sus manos… y escasean los que sostienen la justicia.

La pregunta no es si la historia se repite. La pregunta es por qué seguimos interpretando el mismo papel, una y otra vez, sin aprender.

jpm-am

Compártelo en tus redes:
ALMOMENTO.NET publica los artículos de opinión sin hacerles correcciones de redacción. Se reserva el derecho de rechazar los que estén mal redactados, con errores de sintaxis o faltas ortográficas.
0 0 votos
Article Rating
guest
0 Comments
Nuevos
Viejos Mas votados
Comentarios en linea
Ver todos los comentarios