Jaime Casanova resalta 50 años equipo judo Instituto P. Loyola

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Jaime Casanova junto a parte del equipo de hace 50 años.

SAN CRISTOBAL.- El auditorio menor «Rafael Amarabis Suero» del Instituto Politécnico Loyola fue el lugar seleccionado por la rectoría de esa casa de estudios para reconocer a ocho integrantes del Equipo Campeón Nacional de Judo de los años 1971, 1972 y 1973, ahora en el 50 Aniversario de esta importante gesta deportiva de la disciplina oriunda del Japón.

En la actividad se concentraron los homenajeados junto a sus familiares, invitados especiales, antiguos alumnos, profesores, diferentes cursos que reciben la instrucción académica en esta institución, prensa, todos encabezados por el rector, reverendo padre José Victoriano, SJ.

Inició con la entonación del himno nacional para seguir con la bendición del acto a cargo del padre Lázaro Ángel Águila, director de la pastoral «San Alberto Hurtado».

A seguidas, Loida Doñé, directora de Proyección Institucional, felicitó a los homenajeados y pidió a los estudiantes presentes valorar lo que conocerían ese día acerca de ese importante acontecimiento deportivo de regocijo para el Instituto Politécnico Loyola a la vez que les agradeció la presencia de todos.

Luego el turno le correspondió a Marvin Heredia, quien es el coordinador de deportes esbozando las actividades bajo su mando y los planes futuros a implementar en las diferentes disciplinas.

El siguiente turno fue para el ingeniero Jaime Casanova Martínez al tomar la palabra en representación del conglomerado deportivo para revivir la hazaña que bajo su dirección los señores Carlos Miguel Socias Rodríguez, José Adolfo Uribe López, Francisco Alcántara Mateo, Santiago Cuesta Diaz, Arcenio Leyba, Sergio Víctor Cid Ortiz y Arismendy Rodríguez, lograron los Campeonatos Nacionales de Judo por Equipos de los años 1971, 1972 y 1973.

Diferentes tópicos que van desde el entrenamiento de la época, organización y resultados de esta hazaña deportiva fueron esbozados por Casanova Martínez los que detallamos a continuación.

Hizo alusión al libro «67 Años del IPL» del padre José Luis Sáez, SJ, en lo referente a un renglón del año 1971 para citar: Noviembre 20- El equipo de judo del IPL gana primer lugar del Campeonato Nacional en la categoría adulta y segundo lugar en juvenil, termina la cita.

Al resaltar lo importante que era para la época el desarrollo deportivo en el IPL refirió que el judo llegó al país a mediados de la década de los años 40 y a esa institución académica en 1962.

Dijo que el judo fue declarado por la Unesco como el deporte mas formativo para niños y adolescentes por sus grandes benéficios en la formación física y disciplinaria.

Indicó que el internado que desapareció en 1973 era soporte vital de los deportes del IPL destacándose no solo en judo sino además en futbol, atletismo, voleibol, baloncesto, beisbol, tenis de mesa, entre otros.

Casanova Martínez recalcó el gran apoyo que tuvieron para realizar este inigual logro del rector del IPL de la época el padre Ceferino Ruiz, SJ. y del decano de estudiantes, Eduardo (Laly) Rosario, entre otros.

Tuvimos excelentes entrenadores como Tokuji Saito, Kenzo Yamamoto y Lázaro Guzmán Suero, éste último ya fallecido siendo director del Jardín Botánico Nacional Rafael Moscoso, dijo Casanova Martínez.

Detalló que el tesón de ganar los Campeonatos Nacionales de los años 1971, 1972 y 1973 vino del 1970 cuando fueron despojados del primer lugar luego de haber sido proclamados aduciendo que por un error de mesa técnica no se había consignado que deberían hacer otra ronda de combates.

Así lograron los tres campeonatos nacionales consecutivos el 21 de noviembre 1971 en el Auditorio Mayor del Instituto Politécnico Loyola, el 26 de noviembre 1972 en el Club Santiago de la ciudad de los 30 Caballeros y nuevamente en el Auditorio Mayor del IPL el 3 de junio 1973.

El trofeo era una Copa Rotativa que para adjudicársela de manera definitiva debía ser lograda por tres (3) años consecutivos lo que produjo una excitante algarabía ese 3 de junio 1973 cuando el público se abalanzó sobre el área de combate y así festejar por adelantado la victoria.

La preparación del combinado fue extremadamente fuerte diariamente y hasta los días sábado con ejercicios físicos, técnicas de combates, táctica y estrategia, carreras subiendo al edificio del cerro, entre otras forzosas actividades que dieron un excelente fruto.
Recalcó que el equipo del IPL era el de menor peso corporal en totalidad pero también hombre a hombre pero la preparación, el tesón, la disciplina, la perseverancia y la mística de las prácticas los llevó a ser campeones.

El pueblo de San Cristóbal dió gran apoyo al equipo pues asistían a las prácticas de entrenamiento, a las competencias fuera de la ciudad y ni que decir de los días en que se desarrollaba este campeonato, además, caminábamos por las calles de la ciudad y los transeúntes nos llamaban por nuestros respectivos nombres.

«Cada uno de los integrantes del equipo tenía sus propios logros de manera individual en el judo dominicano, mas, la competición por equipos tenía en nosotros una relevancia mayor precisamente por eso del compañerismo», asintió Casanova Martínez.

«Hacer judo no es practicar un simple arte marcial, es mucho mas que eso, es disciplina, es conocer tus debilidades y potencialidades para hacerte una persona con dominio de tu cuerpo y tu mente pues así lo pensó y lo instituyó el maestro Jigoro Kano, fundador del judo en 1882 y quien fue el primer miembro del Comité Olímpico Internacional del Japón», finalizando sus palabras Casanova Martínez a la vez que agradeció al IPL y a su rector la oportunidad de la celebración.
A seguidas en el acto protocolar el reverendo padre José Victoriano y la señora Doñé hicieron entrega de pergaminos de reconocimiento a los ocho integrantes del Equipo Campeón Nacional de Judo por Equipos 1971, 1972 y 1973.

Como parte final las palabras del rector Padre Victoriano quien exhortó y expresó su alegría al ver como al pasar el tiempo se siguen viendo los frutos que ha dejado la institución en distintos renglones sociales recalcando que se trata de eso pues el Loyola ofrece una educación integral que forma en lo intelectual al ser humano y le ayuda a sacar lo mejor de sí, desarrollando los talentos que se tienen.

of-am

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