El insomnio, esa dificultad constante para quedarse dormido o mantener el sueño durante la noche, se ha vuelto uno de los problemas más comunes en la vida moderna. De hecho, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que entre un 10 % y un 30 % de la población mundial lo sufre en alguna de sus formas.
Aunque a veces se vea como un mal menor, lo cierto es que no dormir bien afecta mucho más que el descanso: puede influir en cómo pensamos, cómo nos sentimos e incluso en nuestra salud física. Por eso, entender el insomnio y saber cómo abordarlo es clave para mejorar nuestra calidad de vida.
Cierto es que entre las Consecuencias que ocurren en la vida diaria, es que la falta de descanso impacta de forma directa en las funciones cognitivas, quienes padecen insomnio suelen presentar dificultades de concentración, problemas de memoria y una capacidad reducida para tomar decisiones, aumentando así el riesgo de cometer errores en el trabajo o sufrir accidentes, especialmente al conducir.
A nivel emocional, es común la aparición de irritabilidad, ansiedad e incluso síntomas depresivos. Estos cambios afectan la convivencia con otros y deterioran tanto las relaciones personales como el desempeño social.
Entre los efectos físicos generados por el insomnio, tenemos como impacto que el insomnio no se limita al cerebro. Dormir mal o insuficientemente de forma sostenida se ha asociado con el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, hipertensión arterial, obesidad y diabetes tipo 2. Además, un sueño deficiente debilita el sistema inmunológico, dejando al organismo más expuesto a infecciones y a una recuperación más lenta frente a enfermedades.
El insomnio puede tener múltiples causas, y con frecuencia obedece a una combinación de factores que interfieren con el descanso nocturno. Entre las razones más comunes se encuentran los problemas psicológicos, como el estrés, la ansiedad o la depresión, que no solo dificultan el sueño, sino que también generan un ciclo de preocupación constante por no poder dormir, lo que agrava aún más el trastorno.
En el plano físico, condiciones médicas como dolores crónicos, trastornos respiratorios, especialmente la apnea del sueño, y ciertas enfermedades neurológicas también pueden interrumpir o impedir un sueño reparador.
jpm-am

Trump elige a Susie Wiles como jefa del gabinete en Casa Blanca
Abinader entrega muelles en Río San Juan y Cabrera para la pesca
Primer Ministro Haití seguirá en Puerto Rico, su futuro es incierto
DGII recaudó RD$79 mil mm; superó en 3.3 % meta prevista
Huracán Isaías sube a categoría tres con vientos 200 km/hora
El Pentágono elaboró plan para nuevos ataques contra Irán
Empresarios ven se debilita el comercio tradicional en la RD
Una jurista sudafricana gana Premio Nobel de la Paz 2026
García Arévalo es homenajeado en el Sexto Foro Caribe Naranja
Seguridad Nacional en jaque
El Salto de la Pulga: servicio express de psiquiatras del Cabral y Báez
El COE elimina alerta verde en el DN, Gran SD y San Cristóbal
Petróleo de Texas sube 3,64 %; aumenta la presión sobre la RD

