HAITI: Investigan posible fraude de militares en misión de paz

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CHILE.- La ministra en visita de la Corte de Apelaciones de Santiago, Romy Rutherford, está indagando una nueva arista de irregularidades cometidas al interior del Ejército, debido a que se está indagando el desvío de fondos hacia oficiales y exoficiales que se hacía a través del exceso de equipaje o reintegro de fondos sobrantes a los efectivos que iban en misión de paz a Haití.

De acuerdo a lo que consigna este domingo El Mercurio, el nombre de esta nueva arista de indagatoria es “Cuaderno Separado Empresas de Turismo” y cuya alerta la entregó el contador de una de las agencias de viaje vinculadas a presuntos ilícitos.

Hay que mencionar que en la arista que lleva la ministra Rutherford hay varios exoficiales procesados y el pasado martes se sumó otro, el exjefe de la sección de Pasajes y Fletes del Comando de Personal, coronel (r) Fredis Jara.

Sin embargo, las investigaciones se ampliaron al incluir quienes fueron autorizados para las comisiones de servicios realizadas por los efectivos militares que realizaron misiones de paz entre 2004 y 2017 en Haití.

De acuerdo a la indagatoria, el modus operandi consistía en que luego que se designaba el oficial que viajaba, se pedía una cotización, haciéndolo con el pasaje en clase turista y se comparaba con la de más valor, eligiéndose el más barato y que el saldo fuera restituido por la empresa de turismo como “devolución de excedente” o bien se cambiaban las rutas y agregaban pasajes a familiares.

Pero, testimonios de funcionarios de esas agencias el supuesto fraude se hacía de otra forma, el que consistía en que los oficiales podían recibir dinero directamente del Ejército a través de los “excesos de equipaje”.

Una funcionaria de Turavión, Annie Stange Werner, dijo que las devoluciones a funcionarios correspondían a excesos de equipaje, explicando que cuando se cotizaban los pasajes les pedían incluir un ítem por “exceso de equipaje”.

En ese sentido, detalló que hace unos dos años ellos emitían un cheque al pasajero para que él pagara este exceso de equipo en el aeropuerto, y la empresa no fiscalizaba si se pagaba o no efectivamente ese exceso.

La información menciona que ellos cumplían con entregar el dinero estatal para un exceso de equipaje antes de saber cuánto iba a ser este o si tal sobrepeso había existido.

Además, la asistente de Annie Stange, Ximena Moraga, afirmó que el valor devuelto “le parece era del 1% del valor de un pasaje en clase ejecutiva o primera clase,  y eso se multiplicaba por el número de personas que viajaban”.

El contador de Turavión, José Villa Tapia, fue quien alertó sobre esta situación y en el procesamiento al general John Grifftihs, el segundo al mando del Ejército, Villa le comentó a la ministra que “asevera que lo que él entiende es que a los militares se les entrega una cantidad de dinero por concepto de exceso de equipaje para que se pueda trasladar desde o hacia Chile con todas sus pertenencias de él y su familia, y esto se le paga a la agencia de viajes conjuntamente con todos los servicios que se incluyen en la orden de compra”.

La declaración continúa con que “en la actualidad ese procedimiento lo ha visto muy poco; que en algún momento esto fue habitual, sobre todo en los traslados de militares hacia Haití o en las destinaciones en general; que este dinero se le entrega al pasajero a requerimiento de la ejecutiva y por el monto que ella señalaba; que el cheque se emitía, que era la regla general, o bien se hacía transferencia a nombre de la persona señalada por la ejecutiva, pero que estuviera asociada al negocio”.

El escrito también relata lo que dijo Fredis Jara respecto de este ítem y da cuenta de que no se fiscalizaba si  esos fondos eran ocupados.

“En cuanto al exceso de equipaje, de acuerdo al reglamento de pasajes y fletes, todos los oficiales destinados tenían derecho a ese beneficio, así como también los que iban en comisión de servicio (…) Expresa (Jara) que lo máximo que se pudo haber pagado por exceso de equipaje debe haber sido unos US$100 y 200. Este monto según recuerda, y así está en el reglamento, era exclusivamente para el comisionado militar y no se hacía extensivo al grupo familiar que lo acompañaba. Adiciona que se trataba de una suma fija que estaba señalada en el reglamento y en la cartilla, que correspondía al 3% de los pasajes, cree, y se entrega como un derecho para todo el personal que viajaba, independientemente de si utilizaba o no este exceso de equipaje, por cuanto no se fiscalizaba o no este exceso de equipaje, por cuanto no se fiscalizaba esta situación”, menciona.

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