La comunidad de San Cristóbal y el país entero han estado escuchando en las últimas semanas al nuevo alcalde de ese municipio, Nelson Guillén, aireando la situación calamitosa en que recibió la corporación municipal.

Las cosas que Guillén ha dicho y las que cualquier persona divulgue en estos momentos, son ínfimas ante la verdadera y real situación en que Raúl Mondesí, un ex pelotero de pocos vuelos mentales, dejó a San Cristóbal.
Se puede escribir un libro voluminoso (y faltarán páginas) para consignar las maniobras y acciones desastrosas realizadas por Mondesí con el concurso –es bueno decirlo- de algunos regidores que deben ser identificados uno por uno.
Regidores que tiraban la piedra y escondían la mano, algunos de los cuales buscan ahora habilidosamente estar cerca del nuevo alcalde con miras a seguir, de una forma u otra, percibiendo la llovizna de las arcas municipales.
Desnudar a esos ex regidores -y citarlos con su nombre y apellído- será materia posterior, dado que actualmente existen otras aristas que resaltar de la crisis municipal.
Las cuentas del rosario de Mondesí son decenas y hoy, por lo pronto, vamos a poner de relieve una poco destacada en las recientes publicaciones de prensa y medios sociales: el ex pelotero solo asistía, por minutos y en contadas y lejanas ocasiones, a su despacho en la sede del cabildo en el centro del poblado.
Entre otras deficiencias, carecía de entereza y de recursos verbales para enfrentarse a los ciudadanos comunes que habitualmente se presentan a los ayuntamientos a tratar los más diversos problemas, muchos de ellos personales.
Y lo que es más: carecía de los más mínimos argumentos para exponer en las sesiones y para abordar los temas del día a día. Los asuntos de importancia los funcionarios lo llevaban a su casa de las afueras de la ciudad, a la que convirtió en despacho del síndico.
Un mes después de abrirse el nuevo período constitucional, la situación –en lo que a este aspecto se refiere- es muy diferente en San Cristóbal.
Después de seis años de penurias y de carencia de un ejecutivo municipal calificado, la comunidad de San Cristóbal está viendo diariamente en su despacho, al alcalde Guillén.
Aunque en los alrededores de la sede municipal haya masas populares que presionan por verlo, Guillén acude diariamente, hasta los sábados, a su despacho y está plenamente dedicado a las funciones para las cuales fue electo.
Este, por lo menos, es un signo positivo y de esperanza en el sombrío panorama municipal sancristobalense.


Trump elige a Susie Wiles como jefa del gabinete en Casa Blanca
Abinader entrega muelles en Río San Juan y Cabrera para la pesca
Primer Ministro Haití seguirá en Puerto Rico, su futuro es incierto
Cristopher Sánchez supera los 200 ponches por segundo año consecutivo
Trump dice que llenará reservas EU con el petróleo venezolano
Advierte alza salarios subiría 6% costo de las viviendas en RD
FP celebra distintas actividades para fortalecer sus estructuras
Alcaldesa fortalece seguridad con iluminación 36 calles DN
Aclara Abinader puede escoger jurista fuera de carrera para SCJ
El Papa condena la masacre en Haití; pide liberar a los rehenes
Cierto, es un discurso extemporáneo, poco estratégico (OPINION)
El acuerdo petrolero con EE.UU. tendrá una vigencia de 25 años


