Fiestas patronales y cultura
Las fiestas patronales son celebraciones solemnes que nuestro país las heredó de los españoles cuando llegaron a la isla, y ellas son manifestaciones religiosas y culturales de los pueblos. En cuanto a las consideraciones religiosas se debe decir que se realizan actividades dedicadas al patrón o patrona protectora del pueblo. Estas se celebran cada año. En tiempos pasados las festividades habían de realizarse por nueve días consecutivos, también denominados ‘La Octava’ y que había de concluir el noveno día de la Cofradía, que no es más que la celebración religiosa en honor al santo protector. Con las actividades religiosas, al igual que las culturales, las fiestas patronales tienen como propósito la integración de la comunidad en procura del bien común. En cuanto a las manifestaciones culturales y populares, las fiestas patronales procuran mantener y dar a conocer los diferentes platos de la extensa y variada cultura alimenticia de los pueblos, las artesanías, los juegos populares, los bailes típicos, los juegos tradicionales, los coros, las expresiones teatrales, los grupos músico-vocales, las orquestas de música tradicional, en fin los rasgos culturales y populares de los pueblos. Sobre éste particular conviene señalar que en los últimos años la organización de las fiestas patronales ha traído consigo innovaciones y tradiciones propias de dicha festividad, desapareciendo en gran parte las grandes festividades religiosas, las exhibiciones de la artesanía, de la gastronomía y los juegos populares en los barrios de la cuidad. Se requiere retomar esos elementos de identidad cultural por su importancia y variedad en los festejos, la integración de la población y de visitantes; por tanto las fiestas patronales, deben ser una representación de la cultura dominicana, de sus manifestaciones espirituales, de la creatividad de un pueblo, de la espontaneidad de sus gentes. Es importante destacar que las fiestas patronales deben cumplir primordialmente en promover los valores religiosos y culturales de una forma divertida, sana y atractiva. Barahona, concluye la celebración a su patrona Nuestra Señora del Rosario, donde las comunidades cristianas contribuyeron a afianzar los valores cristianos y la vida de fe; al pasar balance debemos hacer una mirada retrospectiva para retomar las cosas que son propias de las fiestas patronales, pero que hoy hemos abandonado, la historia y la cultura de los pueblos son partes de su patrimonio y no se pueden perder. En estas festividades el pueblo barahonero fue un excelente anfitrión, aportó para que las mismas se desarrollen en orden, todos debemos felicitarnos por ese comportamiento. Es válido recordar que “la cultura como conjunto de valores, creencias y pautas de conducta de un grupo social, incluyendo los medios materiales que usan sus miembros para comunicarse entre sí y resolver sus necesidades de todo tipo”, lo que permite que como ciudadanos hayamos apoyado nuestras fiestas mostrando un espíritu de servicio, de integración y participación.

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tienes toda la razon. muy bien
no entendi nada no dice de su vestimenta ni de sus elementos
dito