|
La compra de cédulas es un mal que tiene consecuencias devastadoras para la democracia, el respeto a los derechos ciudadanos y la economía del país.
Esta última en dos sentidos: primero, porque obliga al Estado a utilizar recursos humanos y económicos en la entrega de duplicados de cédulas; y lo segundo y peor, a la corrupción por parte de quien usa sus recursos o los del Estado para comprarlas.
Dado a lo perjudicial que resulta para el Estado la compra de cédulas, se pudiera decir, que algunas instituciones han encaminado acciones para evitar esa concurrida práctica. Si se quiere, se pueden citar como ejemplos, la promulgación de leyes, las denuncias y las campañas publicitarias de concientización.
Pero sin darnos cuenta, o al menos públicamente no se ha dicho, la Junta Central Electoral ha traído lo que podría ser una alternativa o salida eficaz para evitar la tan denunciada posible compra de cédulas. Esta alternativa, la encontramos en el anuncio y medida que se ha tomado de utilizar Lectores de Huellas Dactilares, en las venideras elecciones municipales, e incluso, se ha establecido, que se usarán 11,350 aparatos. Con el uso de estos aparatos tecnológicos se persigue dar más fidelidad a las venideras votaciones y por ende, provocar y generar un clima de confianza en la población, pero también, pudieran ser los mismos, el hallazgo no buscado con que se podrá derrotar la compra de cédulas.
Los Lectores de Huellas Dactilares servirán, en el caso de la especie, para determinar que la persona que fue a votar es la misma que ha presentado la cédula de identidad y electoral, lo que significa o pudiera significar, que si da o pudiera dar certeza la constatación de la identificación del votante mediante el uso de esos aparatos, bien pudieran no necesariamente utilizarse las cédulas como instrumento legal para permitir votar.
Sabido es que existen diversos documentos públicos, legales y oficiales que dan titularidad a quienes los mismos señalan, tales son: pasaporte, licencia de conducir, licencia de porte y tenencia de armas, algunos carnets, entre otros, los cuales al expedirse se hacen con la misma descripción de la cédula de identidad y electoral, y los mismos no se emiten a intermediarios, deben ser de manera personal, o sea, a los que tienen la titularidad, al igual que la expedición de las cédulas.
En esas atenciones, si diéramos como un hecho cierto que los Lectores de Huellas Dactilares fuesen de fiar en el proceso de identificación del votante y que la posible injerencia de terceros no fuere de consideración, bien pudiera el Estado alternar que con la previa identificación del lector de huellas y de manera excepcional, la presentación de uno de los documentos mencionados, se le permitiera ejercer el derecho al voto, por tanto se estaría evitando la compra de cédulas.
En lo inmediato, y si en verdad se quiere acabar con esta práctica, el Lector de Huellas Dactilares como alternativa a usarse para permitir que el elector vote, puede ser la solución al mal de la compra de cédulas. JPM |
El adiós a la compra de cédulas
Escuchar artículo
ALMOMENTO.NET publica los artículos de opinión sin hacerles correcciones de redacción. Se reserva el derecho de rechazar los que estén mal redactados, con errores de sintaxis o faltas ortográficas.
0 Comments
Nuevos


Trump elige a Susie Wiles como jefa del gabinete en Casa Blanca
Abinader entrega muelles en Río San Juan y Cabrera para la pesca
Primer Ministro Haití seguirá en Puerto Rico, su futuro es incierto
Atención continental a las elecciones en Colombia
Clasifican favoritos del Mundial Fútbol 2026 en EEUU y México
Contraloría robustece servicio de denuncia Alerta Segura CGR
NY: Dominicana 86 años y su hijo de 65 mueren en incendio
OPINION: Ser dominicano fuera de la isla
Proyecto Prado Alto San Luis entrega 208 nuevas viviendas
El mayor fracaso moral del PRM (OPINION)
Cantante Raphael trabaja en un nuevo disco sobre México
Pueblo Viejo: el contrato que ningún Estado debe volver a firmar
Festival Fine Arts Hecho en la RD destacará el auge del cine

