Don José: homenaje post mortem
«Desde antes de Blandino al «Pueblo blanco»; el violín recorrió el territorio de la nostalgia»
Estos días dirigí mi mirada hacia el cielo azul como si quisiera descubrir en el cosmos una nueva galaxia que me descifrara el enigma de lo supraterrestre y en ese momento contemplativo penetró por una hendija del firmamento una luz brillante que en la pupila de mis ojos fascinados se volvió multicolor, como la grandeza del fenómeno del arco iris, y bajo ese divino esplendor traté de descubrir la tragedia de morir después de haber albergado la ilusión agradable de vivir eternamente.
Esa dimensión de comunicación con lo místico lo viví los días 26 y 27 de noviembre de 2014, en que fue revelado que la muerte no es más que la fusión -otra vez- de ambas partes, separadas mientras dura la encarnación, que es el momento en que la palabra de Dios para los cristianos entró en el tiempo y adquirió para siempre la naturaleza humana sin dejar su naturaleza divina con el fin de ser sumo único y eterno sacerdote de la humanidad. El ser espiritual, reintegrado después de la desencarnación, asciende o desciende de nivel (o queda en el mismo lugar) de acuerdo a sus méritos.
Cabe recordar en este tramo que un ser humano tiene dos cuerpos: el cuerpo material y el cuerpo sutil. Junto con esto tiene energía que enlaza estos dos cuerpos juntos. En un estudio reciente sobre ciencia espiritual que trata el tema «después de la muerte», encontré que cuando «uno muere la energía vital se disuelve al universo. El cuerpo físico se queda en la tierra mientras que el cuerpo viaja a un plano sutil dependiendo de sus méritos y su nivel espiritual. El cuerpo sutil se vuelve más pesado debido a los pecados y al ego excesivo y como resultado queda atrapado en planos más bajos de existencia como la región de las tinieblas».
Debido, fundamentalmente, a que don José Gabriel Rodríguez Peña fue en vida un hombre bondadoso, buen padre, excelente hermano, abuelo, solidario con sus amigos, responsable en el desempeño de sus funciones, cariñoso, sumamente inteligente y con ideas coherentes, sólidas y polémicas; por esas fuerzas emocionales don José cruzará la región de las tinieblas inmediatamente debido a que su cuerpo sutil es liviano como resultado de la práctica espiritual y va a las regiones más elevadas de existencia como el cielo, hecho metáfora o lugar sagrado.
Aquel día 27 de Acción de Gracias, en el cementerio, en el callejón de la morada material, entre tumbas de huesos y lágrimas, me encontré con el poeta Pablo Neruda, que desde lo celestial quiso dejar fluir él también un poema de despedida y de reencuentro con don José en la heredad de Efrón, en la cueva de Macpela, donde sepultaron a Abraham. Y, empinado en una tumba sagrada su voz hilvanada en versos de oro entonó frente al mausoleo algunos fragmentos de su oda: Solo la muerte:
Hay cementerios solos/tumbas llenas de huesos sin sonido/el corazón pasando un túnel oscuro, oscuro, oscuro/como un naufragio hacia adentro nos morimos/como ahogarnos en el corazón/como irnos cayendo desde la piel del alma/Hay cadáveres/hay pies de pegajosa losa fría hay la muerte en los huesos/como un sonido puro/como un ladrido de perro/
saliendo de ciertas campanas, de ciertas tumbas/creciendo en la humedad como el llanto o la lluvia/Yo veo, solo, a veces/ataúdes a vela/zarpar con difuntos pálidos, con mujeres de trenzas muertas/con panaderos blancos como ángeles/con niñas pensativas casadas con notarios/ataúdes subiendo el río vertical de los muertos/el río morado/hacia arriba, con las velas hinchadas por el sonido de la muerte/hinchadas por el sonido silencioso de la muerte/..
En momento tan solemne como es un funeral, un joven dominicano virtuoso del violín se presentó a aquellas exequias en el cementerio y en aquel callejón de huesos y de reminiscencias tocó su violín, haciendo las veces de aquel famoso niño violinista brasileño llamado «El violín Diego», quien ejecutó su violín en el funeral de su mentor, interpretó dos canciones a don José, como una que simboliza la libertad,La gaviota, y «Cuando un amigo se va», esta última del cantante argentino Alberto Cortés. Allí faltaría La bella cubana, otra de sus piezas favoritas. Además, debió estar presente en aquel lugar Compay Segundo, el único artista que don José asistió a ver al Gran Teatro del Cibao.
Don José, el reino de este mundo, Alejo Carpentier, era parte vital de su entretenimiento, de observación, de su discurrir en el tránsito normal de lo cultural del hombre con su otra cara, a la luna del misterio que puede partir desde el cabo Francés al mando de algún capitán de barco, pero a la vez podría ser de lugares remotos por donde llega el misterio del ser. Usted nunca quiso ser rey de su país, tampoco el hombre anodino, usted fue crítico del rey, del príncipe que llena su cabeza de humo y se pierde en la noche, ligero o de prisa.
Usted nunca quiso ser dueño de ingenios ni ser Tío Noel, ni esclavo ni esclavista, pero fue crítico coherente del rey que se pierde tan fácil en el día y construye su séquito de falsos honorables sin soslayar aquellos señores del congreso, sin soslayar a los parlamentarios de lo extra territorial. Usted no fue al carnaval tan simple y tan gracioso de máscaras y comparsas nacionales. Y, por qué no, al carnaval todo.
Don José, su memoria musical desde la Bella cubana, los sones y el bolero no terminaron con su preferencia por las canciones de la nueva trova, incluyendo a la argentina Mercedes Sosa con sus canciones, «Cerca de la revolución y Al jardín de la República», donde bailan los tucumanes con entusiasmo propio de allí. Su gusto musical con alma arraigada en lo popular incluía piezas clásicas del merengue como fluir espiritual de su tierra.
Don José, a usted no se le puede despedir sencillamente de este universo, como a algún fulano cuyo nombre se ignora, parecido a «El olor de los fulanos», repugnantes y grises de quienes había que librarse en la novela de Liany Vento García o a las víboras, que hablan en el desierto, de Juan Rulfo, en la novela «La insinuación rulfiana», de Federico Campbell, en la que aparece «aquel fulano».Usted siempre se distanció de esos personajes. Su estatura de hombre de ideas eminentes, de valor indómito y con fundamento social hendidas en las entrañas de la patria, a lo Temístocles, el gran estratega de Atenas, quien dirigió la resistencia contra los persas y salió victorioso en Salamina, o a lo Leonidas, rey de Esparta, que se sacrificó con sus soldados para defender el paso de las Termópilas de los persas.
Su importancia mientras estuvo viviendo entre nosotros en la Tierra fue tan relevante que las mariposas monarcas, las que vuelan cada año de Canadá a México, harán su primer viaje a la esencia del territorio caribeño al saber de su muerte y darse cuenta el cadáver de un hombre se levanta, se levanta con el abrigo del ritmo de la vida.
Don José, si tuviera que escribirle otro día lo haría con las cartas de Séneca a Lucilo. Hoy lo hago con un fragmento de la canción Cuando un amigo se va, de Alberto Cortés: «Cuando un amigo/queda un espacio vacío/que no lo puede llenar/la llegado de otro amigo./Cuando un amigo se va/queda un tizón encendido/que no se puede apagar/ni con las aguas de un río./Cuando un amigo se va/una estrella se ha perdido/donde hay un niño dormido/.
Cuando creía que la ceremonia había terminado, me di cuenta que no. Una llovizna vino y yo salí del cementerio escuchando la canción «Pueblo blanco». La voz de Joan Manuel Serrat seguía mis pasos como la propia sombra de mi cuerpo, pero no estaba arrimada al barranco, en aquel instante recordé a Mieses Burgos:…«se que el cristal viene detrás de la perenne sonrisa de su cielo, otros cielos despiertos madrugados de voces, madrugado de lirios en otras primaveras…». Yo me iba, di la vuelta, caminaba. Ahora me doy cuenta que camino.

Trump elige a Susie Wiles como jefa del gabinete en Casa Blanca
Abinader entrega muelles en Río San Juan y Cabrera para la pesca
Primer Ministro Haití seguirá en Puerto Rico, su futuro es incierto
Trump asegura Cuba no podrá sovivir tras nuevas sanciones
Fallece a los 76 años el dirigente del PRM Ramón Alburquerque
Rusia: Maduro fue «traicionado» por altos cargos de Venezuela
Dólar subió 10 centavos y euro 91; eran vendidos $63.35 y $77.27
Cambios estratégicos en el trato minero de RD (OPINION)
Operadores Corredor Núñez de Cáceres emplazan al Intrant
Declaran ilegal retiro protección a venezolanos y haitianos en EU
PANAMÁ: Anulan contrato a una empresa china en el canal
TSE declara inadmisible acción amparo contra Fuerza Pueblo
China reclama a EEUU que deje de exagerar «amenaza militar»









