Crisis en Venezuela y el nuevo contexto en EE.UU.
El 10 de enero de 2025, Nicolás Maduro fue juramentado como presidente de Venezuela en una ceremonia de investidura que devolvió su cuestionada legitimidad al escenario internacional. De hecho, si bien el régimen de Maduro puede considerarse reelegido, la realidad es otra: según las estadísticas confirmadas por el partido liderado por María Corina Machado, una abrumadora mayoría de los votantes dio la victoria al candidato de la oposición, Edmundo González Urrutia.
Esto acentuó la profunda crisis política y humanitaria en el país sudamericano. Desde que asumió la presidencia en 2013, tras el fallecimiento de Hugo Chávez, Maduro y su gobierno han sido ampliamente sancionados y criticados por múltiples violaciones de derechos humanos, el colapso económico y la emigración de millones de ciudadanos venezolanos en busca de libertad y una vida mejor. Por lo tanto, su reedición no es solo un acto simbólico, sino también una vez más un desprecio total a las vapuleadas instituciones democráticas de Venezuela.
Mientras tanto, el 20 de enero de 2025, Donald Trump se convirtió en presidente de Estados Unidos por segunda vez. Su reelección generó escepticismo y cuestionamientos sobre la política exterior de Estados Unidos en la región latinoamericana y, especialmente, en Venezuela.

Durante su primer mandato, Trump siguió una política de aumentar la presión sobre el régimen de Maduro, a través de múltiples sanciones económicas, Por lo que, existe preocupación en la dictadura, por la posibilidad de que el nuevo gobierno estadounidense incremente las acciones que lo debiliten aún más .
Ante tal situación de la elección de 2024 en Venezuela, caracterizada por irregularidades y opacidad, la comunidad internacional debería reaccionar de manera decidida. La acusación de fraude electoral y la aceptación del triunfo de González Urrutia deberían ser elementos claves para la nueva estrategia de Trump en la región.
María Corina Machado, la figura más destacada de la oposición y líder del partido detrás de González, ha solicitado a la comunidad internacional apoyo decisivo para el final de la dictadura de Maduro. En su apelación, Machado no solo habla desde el corazón de todos sus compatriotas en Venezuela: su demanda resuena también en el departamento de Estado, cuya diplomacia debería estar más alineada en teoría con la democracia y sus principios.
Nuevo capítulo
Definitivamente, la política en Venezuela sigue siendo una incógnita. La dictadura de Maduro, envuelta en argumentos de fraude, y el nuevo mandato de Trump en los Estados Unidos, prometen abrir un nuevo capítulo en la historia de estas dos naciones.
Será interesante ver cómo se desarrollarán las cosas este año y los siguientes en la lucha de Venezuela por la libertad y la democracia y qué impacto tendrá el futuro de EEUU en América Latina. La historia todavía se escribe, y la esperanza de la libertad y el cambio para millones de ciudadanos venezolanos permanece en perspectiva.
jpm-am
solo es necesario buscar o escribir, las palabras con la que el contador de pacotilla, le puso el titulo a su arti****. y la inteleligencia artifificialte dira lo mismo.falsante, idiota,y estupido es lo que tu eres.
Cómo siempre, el señor Flández regalándonos lo mejor de su pluma defensora de la democracia y el estado de derecho.
Excelente artícülo… felicito al autor.