El culto póstumo a la personalidad del expresidente Bosch, que él en vida rechazaba, terminará disminuyendo su estatura histórica y sus aportes a la creación de una conciencia democrática en el pueblo dominicano. Contribuciones que, a mi juicio, ayudaron a desmontar el mito de la tiranía de Trujillo y enseñar a la población la importancia de su presencia activa en la política, entendida esta como una actividad esencial para la preservación de los derechos ciudadanos.
La creación de un Bosch que nunca existió se asemeja a un sentimiento de culpa de parte de sus discípulos, sin vocación muchos de ellos para aceptar el partidismo como un compromiso social y no como una vía de superación y enriquecimiento individual.
En los últimos años, se ha intentado una clonación oficial del Bosch que los educó en las bregas políticas. El resultado es muy distinto de aquél que la sociedad conoció en situaciones muy complejas y en las que él mismo fue víctima de la intolerancia y la sed de poder; herencia de una guerra fría que en el país degeneró en golpes de estado, revueltas civiles, intervención militar extranjera, conatos de guerrillas y otras experiencias sobre las que surgió la democracia dominicana.

A diferencia de muchos de sus alumnos políticos, no todos, Bosch no mostró nunca amor apasionado por el poder y es probable que nunca se sintiera realmente atraído por él.
A finales de 1962, cuando todos los indicios mostraban su inevitable triunfo electoral, trató afanosamente de buscar un pretexto para validar históricamente su retiro del proceso, en la predicción, que resultó profética, de que a la postre sería derrocado.
Esta idea le obsesionó desde antes de asumir la presidencia hasta la madrugada de aquel trágico 25 de septiembre en que fue derrocado por un golpe incruento, provocado en gran medida por su incapacidad para sobrevivir a las circunstancias imperantes.
JPM


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NO HAGA QUE SAQUE A LA LUZ PUBLICA LO QUE TU ERES, LO QUE HICISTE. NO TE VENDA COMO UN PERIODISTA LIBRE DE PECADO, QUE SABEMOS LO QUE ERES.
MIGUEL POR FAVOR NO HABLE DE DON JUAN, TU ENSUCIA EL PAPEL HABLANDO DE EL, TU APESTA HABLADO DE DON JUAN. POR FAVOR NO LO HAGA. TU NI MUERTO DEJA DE HABLAR MENTIRA SOBRE DON JUAN.
No creo que el senor Bosch hablaba en serio cuando hacia enfasis con la palabra democracia.Todos lo contrario,el recopilo ideas de intelectuales a nivel mundial y,los paises que visito hoy en dia son dictaduras,con,unico partido y solo Vietnam ha progresado con ese sistema.RECUERDEN QUE BOSCH REGRESO CON SU DICTADURA CON RESPALDO POPULAR,DESPUES DE REUNIRSE CON HO CHI MIN.Eso indica que Leonel,Danilo y el 99.99% serian ejecutados por ladrones.
Sr. Miguel, Las palabras sin Acción , son Letras Muertas.,recuerdes mi frase favorita y cito: Es mejor Hacer que Decir, porque cuando se Hacen se Dicen Sola.
entonces si la tiranía de Trujillo fue un mito al decir de ese distinguido intelectual también lo fue Franco,Hitler,Somoza y todas las hiervas aromáticas que torturaron a sus pueblos,sin más comentarios sr juez,he leído algunas de sus obras y siempre encuentro contradicciones como la de este artículo