Uno de los múltiples problemas que no han podido ser resueltos en la República Dominicana, a pesar de los grandes avances que ha experimentado nuestro país, ha sido el de la limpieza e higienización de las ciudades, empezando por la capital del país.
Dada esa materia pendiente, el tema de la basura, su recogido, traslado y disposición final se mantiene como un dolor de cabeza cuando en otros países hace años que no sólo fue resuelto en cuanto a problema, sino que fue convertido en fuente de riqueza.
Batallamos contra un quebradero de cabeza que de no ser por los intereses que interfieren ya formaría parte de la historia.
Es el caso de Puerto Plata. Esa provincia hace unos años logró ir recuperando su antigua condición de principal polo turístico de la República Dominicana, el que si no es posible alcanzar de nuevo, por lo menos ha podido reponerse del descalabro en que cayó años atrás.
Sin embargo, hace un tiempo que se advierte sobre la posibilidad de que la basura tenga una repercusión dañina en el turismo, por lo que cualquier iniciativa encaminada a revertir esa posibilidad, lejos de ser atacada y torpedeada debería contar con el beneplácito de todos los sectores, principalmente los puertoplateños.
En ese sentido resulta injusto y hasta cierto punto maligno, que se haya emprendido una campaña de bombardeo mediático contra la iniciativa de la Alcaldía de Puerto Plata, de construir un relleno sanitario a las afueras de esa ciudad que vendría a ser una verdadera solución a un problema que amenaza la principal fuente de riqueza de esa ciudad.
El foco de contaminación que representa el vertedero a cielo abierto que opera en esa ciudad debería ser un motivo más que suficiente para aplaudir la construcción de un relleno sanitario con todas las características y especificaciones técnicas que se han seguido en otros países donde esas instalaciones, muchas veces, contribuyen a la vistosidad del paisaje de la zona.
Lo peor de todo es que muchos de los críticos del proyectado relleno han sido sistemáticos denunciantes del peligro que representa el vertedero actual, el cual con alguna frecuencia se ha incendiado provocando una humareda que ha llegado a afectar la llegada de cruceros, uno de los renglones que ha ayudado al repunte del turismo en “La novia del Atlántico”.
En el país ha florecido una cultura perniciosa de criticar todas las iniciativas que tienden a solucionar problemas, casi siempre sin ofrecer vías alternas, sólo oponerse por llevar la contraria.
La sensatez en este caso aconsejaba que una corriente de opinión unánime se volcara en defensa de un proyecto tal vital para el presente y el futuro de Puerto Plata.
of-am

Trump elige a Susie Wiles como jefa del gabinete en Casa Blanca
Abinader entrega muelles en Río San Juan y Cabrera para la pesca
Primer Ministro Haití seguirá en Puerto Rico, su futuro es incierto
Gobierno de RD niega relación con vinculados al «Caso Koldo»
Leonel va el fin de semana a Santiago, La Romana y SD
El petróleo de Texas cae casi un 12 % tras reapertura de Ormuz
Subsidio RD$1,153 mm para evitar nueva alza combustibles
Haití y RD acuerdan reapertura de sus espacios aéreos en mayo
El Presidente visitará sábado y domingo zonas afectaron lluvias
Abinader llama a consensuar acciones en favor agropecuaria
CODUE llama a unidad se RD ante conflictos internacionales
Irán declara abierto estrecho Ormuz; EEUU mantiene bloqueo
Trump arremete otra vez contra OTAN; la tilda de tigre de papel
