Por MIGUEL GUERRERO
Tratemos de ser realistas. El país no está en condiciones de valerse por sí solo porque no se me ocurre algo más alejado de una autarquía que la República Dominicana.
Entonces, pongamos los pies en la tierra y analicemos algunas irreflexivas acciones pasadas.
Por ejemplo, la estatización de la mina de oro de Pueblo Viejo no pudo ser experiencia más decepcionante. El inmenso pasivo ambiental de esa zona fue el único legado de esa nacionalización, recibida en su momento como un acto de soberanía reivindicativo de nuestros recursos naturales.
No existe una sola evidencia del beneficio que esa nacionalización le trajera al país o a la provincia Sánchez Ramírez. No existe ni existió nunca una herencia material que pruebe que esa acción pueda ser catalogada como un acto positivo. Mucha gente salió ganando, es cierto, pero a un precio muy alto para el país.
Otro ejemplo: la readquisición por el Estado de las empresas distribuidoras durante la administración del PRD, con la onerosa carga que ha significado en el suministro de energía y en el cobro de la facturación.
Pero si eso es lo que queremos, ¡perfecto! Si la influencia que la Iglesia católica tiene sobre la población sirve para fomentar la protesta contra la inversión en el área minera, no dejemos esa tarea a los pobres curas de pequeñas comunidades y hagámoslo con la dignidad de una pastoral del Episcopado.
Si los partidos entienden que Pueblo Viejo,Loma Miranda y el oro en el subsuelo de la provincia San Juan de la Maguana son intocables, expulsemos sin más preámbulos a las multinacionales depredadoras de nuestras riquezas y dejemos esos recursos intactos para siempre.
Ahora bien, si optamos por ese camino ¿quién suplirá los empleos e impuestos que ellas generan? ¿Qué haremos frente a las demandas que sobrevendrán de esas multitudes hambrientas? ¿Quién se aventurará a invertir en este paraíso de nación soberana, pero incapaz de explotar su propia riqueza?
Si pobreza y atraso es lo que buscamos no hay mejor camino.
JPM


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Por ejemplo si destruimos la naturaleza con la explotación del oro de San Juan varias provincias se quedarían sin agua, sin agricultura, ni ganado y la población estaría muriendo de enfermedad. Es decir se perdería la población, entonces no necesitaríamos los empleos que este señor dice que se perderán por la no explotación, no le importa la gente, le importa el dinero que se ganarán las minera y la comisión que seguro se gana defendiendo esto.
Este señor en el ocaso de su vida está lleno de contradicciones parece que ha perdido sus virtudes y no le importa el futuro de este país.
No,Sr.Miguel.El camino no es seguir regalando nuestras riquezas porque no tenemos la tecnología para explotar dicha riqueza. Existen formas de explotación minera que en otros paises han dados resultado.(1) donde el gobierno toma el control de la mina y firma nuevo contrato con la compañía,donde el gobierno obtiene un 50% o mas. (2) compra de tecnología.(3) Contratar una compañía que tecnifique nuestros técnicos.Que necesitamos. Para llevar Sig
a cabo dicha tarea? Un sector económico, que este dispuesto a controlar la riqueza del pais, y no seguir viviendo, de la migaja que dejan las potencias, las cuales se están robando dicha riqueza.
Se pueden hacer negocios, la polarización no es buena consejera, pero justos negocios para ambas partes. Que se beneficie la comunidad, el medio ambiente no se dañe y económicamente la Minera y el País lleguen a un Justo pacto. No como la historia nos ha mostrado en donde nuestros traidores venden al País.