Al dominicano no le gusta trabajar (OPINION)
¡Falso de toda falsedad! Si usted desea comprobar que “esa mentira no es verdad” solo tiene que darse una vuelta por la ciudad de Nueva York, principalmente en los barrios de Washington Heights e Inwood, en el alto Manhattan, el cual es señalado en el mapa de Google como “Little Dominican Republic”, la pequeña República Dominicana.
En esa barriada, la mayoría de los negocios, formales e informales, son propiedad de dominicanos, regenteados por dominicanos, con trabajadores dominicanos. Hay que ver el sacrificio que hace un criollo, para llevar honradamente el pan a la mesa, atendiendo un puesto de ventas de chucherías o de frutas y vegetales en las aceras del Boulevard Juan Pablo Duarte, (Calle San Nicolás), sin importar que sea bajo el ardiente sol del verano neoyorkino o las gélidas nieves del invierno.
Si usted se detiene en la calle 179 esquina a la avenida Fort Washington, a las seis de la mañana, cualquier día de trabajo, puede ver la inmensa cantidad de vans (guagüitas de pasajeros) manejadas por dominicanos, llenas de compatriotas, hombres y mujeres, que van a trabajar a las factorías del vecino estado de Nueva Jersey.
Si desde ese lugar camina doscientos metros hacia el norte puede entrar a la estación de la calle 181 del tren “A” del sistema de transportación pública de esta ciudad y comprobar que casi todos los pasajeros son dominicanos. Pasa exactamente lo mismo unas cuadras al Este con el tren #1, el más popular entre la diáspora dominicana, ¡Lleno de criollos! camino a sus lugares de trabajo.
Usted se para en cualquier esquina de estos barrios y le hace la señal a un taxi, podría apostar casi con un 100% de seguridad de que ese taxista es un dominicano. Nuestras barriadas están llenas de supermercados, colmados, clínicas, restaurantes, donde la mayoría son de dominicanos.
El termino NINI, ni trabajan ni estudian, tampoco se puede aplicar en nuestra comunidad. En el sistema de universidades pública de Nueva York, (Cyty University of New York (CUNY), el 85% son estudiantes dominicanos. Muchos de ellos son a la vez trabajadores, pues algunos padres no generan suficientes recursos para pagarles una carrera.
Haitianos
Entonces, ¿de dónde sale que al dominicano no le gusta trabajar? Simple, de los explotadores terratenientes, ingenieros constructores y hasta de los grandes hoteles turísticos de nuestro país que explotan la mano de obra ilegal, principalmente haitiana, con la excusa de que no consiguen dominicanos para hacer el trabajo y siguen incentivando la invasión de haitianos que está desbordando los centros de salud del Estado y ahora se le suma el sistema de educación pública nacional.
Lo que no dicen es, que a esos ilegales y más que ilegales, indocumentados, no les pagan un salario justo, no tienen ninguna de las conquistas laborales establecidas en el Código de Trabajo de la República Dominicana. No les proveen servicios de salud, ni vacaciones, ni días de fiestas pagados, ni liquidación, ni seguro de vida ni de accidentes, en fin, son cuasi esclavos.
En ese ambiente los dominicanos no van a trabajar. Pedirle a esos desalmados que mejoren los sueldos y que cumplan con las leyes laborales dominicanas es aullarle a la luna.
Mientras continúen violando el Código de Trabajo y las autoridades permitiendo las condiciones infrahumanas en la que se desenvuelven esos obreros, no van a conseguir personal quisqueyano. Estos han sido forzados a salir de su lar nativo con el fin de buscar, en otras latitudes, mejores oportunidades de trabajo, donde sí se respetan las legislaciones.
Según estudiosos en la materia, esta gentrificación, lenta pero constante, es un plan bien orquestado por entidades multinacionales en combinación con los nuevos Bobadilla, Santana y Báez de nuestra nación, para finalmente lograr la anhelada, por ellos, unificación de la isla.
Así de fácil y de sencillo.
jpm-am
En los años finales de la década de los 60s yo comencé a escuchar algo que dejé de oír en los 80s. Los dominicanos eran de los preferidos en USA por su duro trabajo. Porque un político millonario surgía, un narco sin castigo se hacía famoso, un militar ostentaba riquezas injustificadas y los peloteros comenzaron a recibir millones por jugar. Entonces nace la generación actual, conseguir ser rico por cualquier medio, pero sin trabajo.
La promoción del consumismo capitalista hizo también su parte. Vivimos en un culto permanente a la vida fácil y lujosa. La diferencia entre el sueldo de un trabajo digno y la ganancia del empleador como el salario de lujo de los funcionarios públicos, también hace su parte. Amar el trabajo a mucho le parece masoquismo. Hay que sanar el árbol nacional, pero de raíz.
Los servicios médicos de calidad son caros, pagar una renta, la factura eléctrica y la comida representan un múltiplo del salario de un trabajador. Lo que gana un profesional no agraciado, suele ser una fracción de lo que cuesta la canasta alimenticia básica. Policías, médicos, militares y periodista hace tiempo se vendieron…
Dígame usted, ¿Qué le queda al dominicano de a pie?
Carlos.Negro vergonzante.Tu racismo contra tus ancestros,no te deja ver como funciona el sistema capitalista.En cual país capitalista no prefieren la mano de obra del emigrante,para pagarle meno que el nativo? El emigrante haitiano,no es igual, quel emigrante dominicano? Acaso,los dos millones de dominicanos que habitamos en USA.queremos cogernos dicho país?Acaso,nuestros hijos no forman parte de los gobiernos de los países donde emigramos?
EE.UU es un pais multiculturar que por su extension geografica o cantidad de habitantes no puede ser comparado con una media isla como la Republica Dominicana ya que 3 millones de ilegales haitianos es el 30% de la poblacion dominicana ¿que porciento de la poblacion norta americana representa 2 millones de dominicanos legales pagando sus impuestos en EE:UU? ojala no le suceda a los haitianos como el mito del GOLEM.Es verdad de que el mito de que
El dominicano no trabaja es para degradarlo para que trabaje en la condiciones que trabaja un ilegal haitiano que no paga alquiler , con malos habitos de consumo y todo lo envia para Haiti son gregarios . Esos hoteleros y constructoras siempre trabajan con mercados cautivos ya que no resisten la libre competencia irrespetando la Ley 80/20 que regula a los trabajadores extrangeros.
Muy bien y una verdadera verdad.LO FELICITO POR TAN BUEN ESCRITO.
Eso es asi. Esa politica de que al Dominicano no le gusta trabajar vienen desde el mismo estado Dominicano. Porque no le pueden garantizar un empleito a un Dominicano, sea este tecnico, analfabeto o profesional y para justificar el pago de RD$0.02 a los invasores ilegales, servirse con la cuchara grande. Cuantos politicos y funcionarios ladrones que con 1 mes en el estado ya tienen minimo RD$100.0 Millones en su cuenta?. Pueblo, hasta cuando????.
Se desprende,que los nuevos «Bobadillas,etc.»utilizan a incautos,muchos ignorantes otros bien educados,pero que viven de protestar ,utilizando un supuesto patriotismo,para que el Estado no legalice esos explotados inmigrantes de nuestro país,presisamente,para que los nuevos Bobadillas,los sigan explotando.
Pero muchos se alegran cuando ellos y sus familiares,reciben residencias y permiso de trabajo en Estados Unidos,Europa y otros lugares.
Usted es un ejemplo.
Excelente aclaración. Le brindo mi más sincero respeto. Usted es un verdadero patriota. !!Cuántas faltas hacen periodistas como usted en nuestro país y no un gran grupo de traidores vendidos al dolar de la traición.!!!