Se cumplieron este 28 de abril 61 años desde que los primeros marines norteamericanos pisaron suelo dominicano, poniendo fin de manera definitiva al caos armado que amenazaba con convertir a nuestra pequeña nación caribeña en una nueva Cuba. Una fecha que, lejos de ser recordada con vergüenza, merece ser comprendida con la serenidad que solo otorga el paso del tiempo y la evidencia irrefutable de la historia.
El contexto que muchos olvidan
Para entender lo que ocurrió un día como hoy en 1965, es imprescindible situarse en el tablero geopolítico de aquella época. El mundo estaba partido en dos por la Guerra Fría. De un lado, las democracias occidentales lideradas por Washington; del otro, el bloque soviético empeñado en expandir el comunismo por todos los rincones del planeta.
América Latina era el campo de batalla predilecto de esa contienda silenciosa, y el Caribe, tras el triunfo de Fidel Castro en enero de 1959, se había convertido en el polvorín más peligroso del hemisferio.
En ese contexto, nadie que piense con lucidez puede sorprenderse de que los Estados Unidos observaran con extrema preocupación el desarrollo de los acontecimientos en Santo Domingo durante aquellos días convulsos de abril. No era paranoia. Era realismo político.
Lo que estaba en juego
Cuando el 24 de abril estalló el conflicto con el derrocamiento del Triunvirato que encabezaba el doctor Donald Reid Cabral, la situación se deterioró con una rapidez aterradora. Las fuerzas armadas dominicanas, desbordadas por el caos y la infiltración de elementos radicales dentro del bando constitucionalista, solicitaron la intervención norteamericana.
No fue una decisión tomada a la ligera ni una acción unilateral del imperialismo, como gustan repetir quienes aún hoy leen la historia con los lentes ideológicos del castrismo.
En las filas del movimiento que proclamaba restaurar la Constitución del 63, se habían incrustado con habilidad los cuadros del Movimiento Popular Dominicano, el Partido Comunista Dominicano y el Movimiento Revolucionario 14 de Junio, todos ellos con vínculos orgánicos con La Habana. Su objetivo no era la democracia. Era la toma del poder al estilo cubano.
La intervención que nadie agradece
Un día como hoy, hace sesenta años, desembarcaron en nuestras costas los soldados que impidieron que ese plan se consumara. Pusieron su cuerpo entre nosotros y el abismo. Y sin embargo, cada vez que se evoca esta fecha, una parte de la opinión pública dominicana, aún atrapada en los relatos románticos de la izquierda trasnochada, reacciona con indignación y gritos de «¡invasión!».
Que llamen invasión a lo que fue una intervención solicitada y oportuna dice mucho de la confusión ideológica que todavía padecemos. Nadie llama invasión al médico que entra a una habitación porque el enfermo lo ha pedido.
La lección que nos dejó el 28 de abril
El resultado habla por sí solo. En lugar de un régimen totalitario que nos hubiera condenado al mismo calvario de Cuba, tuvimos elecciones. En lugar del paredón y la censura, tuvimos una transición, imperfecta como toda transición, pero transición al fin. El doctor Joaquín Balaguer ganó aquellos comicios y la República Dominicana retomó, con todos sus tropiezos, el camino del desarrollo y la libertad.
Basta con cruzar el estrecho que nos separa de Cuba para calibrar la magnitud de lo que nos fue ahorrado. Sesenta y siete años después del triunfo de Castro, la isla aún gime bajo la bota del totalitarismo, la miseria generalizada, claro, exceptuando a la nomenclatura comunista, sin prensa libre, sin elecciones libres y sin esperanza visible en el horizonte.
Venezuela, contagiada por el virus del castrochavismo, no se queda atrás.
Nosotros, en cambio, estamos aquí, progresando continuamente en democracia, discutiendo libremente, escribiendo artículos, insultando a quienes pensamos diferente, que también es una forma de libertad. Y eso, en buena medida, lo debemos a lo que ocurrió un día como hoy en 1965.
jpm-am

Trump elige a Susie Wiles como jefa del gabinete en Casa Blanca
Abinader entrega muelles en Río San Juan y Cabrera para la pesca
Primer Ministro Haití seguirá en Puerto Rico, su futuro es incierto
Destacan «transparencia» del Gobierno manejo crisis guerra
Los precios del petróleo Texas suben a máximos en varios años
Gobierno destina $30 millones para dinamizar sector lechero
34.44% de la población de la RD tiene entre 15 y 35 años de edad
Vladimir Guerrero Jr. batea tres hits en victoria de los Azulejos
El Popular consolida liderazgo en turismo con créditos sector
Una intervención solicitada y oportuna que nadie agradece
La Nacional inaugura sucursal en Ágora Santiago Center
EU: Powell dejará jefatura FED pero seguirá como gobernador
Nueve equipos competirán en el Clásico de Softbol Los Alcarrizos


Verdad responsable e irrefutable
¡Excelente!