La partida física del destacado periodista y comunicador Carlos Batista Matos deja un vacío difícil de llenar en la televisión dominicana. No se trata únicamente de la ausencia de una figura emblemática, sino de la interrupción de una propuesta que, durante años, logró posicionarse como referente del entretenimiento local: Con Los Famosos.
Transmitido en horario vespertino por Color Visión, específicamente a las 3:00 de la tarde, el programa representaba una ventana constante para artistas, figuras públicas y talentos emergentes. Su pausa, más allá del duelo natural que embarga al país, abre un debate necesario: ¿debe desaparecer el espacio o reinventarse bajo una nueva conducción?
La respuesta, desde una perspectiva estratégica y de continuidad televisiva, es clara: el programa debe continuar. Y no solo continuar, sino hacerlo con una figura que garantice conexión con el público, conocimiento del medio y respeto dentro de la clase artística. En ese contexto, el nombre de Domingo Bautista surge con fuerza y lógica.
Domingo Bautista no es un improvisado. Es, sin exageración, uno de los comunicadores que ha alcanzado niveles históricos de popularidad en la televisión dominicana. Su trayectoria está marcada por el carisma, la espontaneidad, el dominio escénico y, sobre todo, por un trato humano que ha sabido cultivar con artistas de todos los niveles. Ha sido plataforma, puente y padrino para muchos talentos que hoy tienen nombre en la industria.
En un momento donde la televisión lucha por mantener autenticidad frente a formatos repetitivos y fórmulas agotadas, la presencia de Domingo Bautista aportaría frescura, cercanía y un estilo propio que no necesita imitación. No sería el comunicador más costoso del mercado, pero sí uno de los más genuinos. Y en televisión, la autenticidad es un activo que no se compra: se construye con años de credibilidad.
Además, existe un elemento clave que no puede ignorarse: el nombre Con Los Famosos pertenece al canal. Esto otorga a Color Visión la potestad —y también la responsabilidad— de preservar el legado del programa, adaptándolo a una nueva etapa sin desnaturalizar su esencia. La mejor forma de honrar a Carlos Batista Matos no es el silencio, sino la continuidad con respeto.
Colocar a Domingo Bautista al frente de este espacio no sería un simple relevo; sería una decisión estratégica que combina experiencia, conexión popular y sentido de oportunidad. El público dominicano no solo necesita contenidos, necesita referentes. Y en este caso, la transición podría convertirse en una evolución natural, no en una ruptura.
El vacío existe, es real y es profundo. Pero también es una oportunidad. La televisión dominicana tiene ante sí la posibilidad de demostrar que sabe reinventarse sin perder su identidad. Y en esa ecuación, Domingo Bautista no es una opción improvisada: es una apuesta segura.
jpm-am

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El gobierno ha perdido el sentido de la responsabilidad con el problema de los motoristas, han dejado que este monstruo se agigante. Señor presidente, aplique lo que sea y corrija este desastre. Piense en la idea de regularlo, por medio de la movilidad eléctrica, prohíba el motoconcho sustituyéndolo por triciclo eléctrico, que puedan transportar hasta 4 personas y dele energía gratis con paneles solares instalados por el estado.
MUY BUENA SUGERENCIA,OJALA LO HAGAN